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jueves, 27 de agosto de 2026

LA FUENTE SAGRADA DE A FONSAGRADA (GALICIA) A FONTE SACRA Y LA IGLESIA DE SANTA MARÍA: RÚA RON Y RÚA MAIOR, SAN ROQUE Y CASA PASARÍN 'ALBERGUE RAMÓN RODRÍGUEZ MONDELO' JUNTO AL 'TIBIDABO'


A Fonte Sacra. A Fonte da Virxen da Fonsagrada

Esta es la fuente sagrada de A Fonsagrada, A Fonte Sacra, Fonte Sagrada o Fonte da Virxen da Fonsagrada, como también la denomina José Álvarez Teijeiro, Pepe de Antolín, en su libro Cousas de unha Vila. Es la fuente que dio nombre a la población y, sin duda alguna, la que le dio origen y nacimiento, manantial de agua fresca en torno a la que se asentó una villa que sería citada como Fontem Albei ('fuente blanca') en una de las mansio o paradas imperiales romanas del Itinerario de Antonino (s. III) a lo largo de la mítica vía Lucus Asturum-Lucus Augusti, precedente del Camino Real de Galicia, Camino Francés de Asturias y otras denominaciones para el actualmente llamado Camino Primitivo

A Fonte Sacra y ábside de la iglesia de Santa María. Entre ambas sube el Camino a la rúa Ron

Camino que pasa justamente entre la fuente y la iglesia de Santa María da Fonsagrada, que cristianizaría acaso una ancestral reminiscencia del culto al agua y a los seres femeninos vinculados a la madre naturaleza. Una leyenda quiere que aquí manase leche para dar sustento a una viuda y sus tres hijos, los únicos que acogieron a un peregrino que, según algunas versiones, sería el mismo apóstol Santiago


Otra tradición dice que el agua manó por intercesión de una mujer magullada, herida cansada y hambrienta a la que ayudó una familia del lugar y que resultó ser una santa o una peregrina, tal vez la misma Virgen María, que en premio divino obró el milagro del manantial y evitó que la gente tuviese que ir a por el agua montaña abajo, al río. Asimismo, la propia construcción de la iglesia de Santa María da Fonsagrada se atribuye a una aparición mariana en este lugar


La fuente, manantial natural, además de favorecer el nacimiento de A Fonsagrada, contribuyó a que el Camino que pasa por aquí triunfase sobre el alternativo hacia A Proba de Burón, antigua capital de la Terra de Burón, atajando un buen trecho pese a la subida inicial, pues una vez que se subía ya no había que bajar otra vez para luego volver a subir, avanzando hacia el occidente, a Lugo y a Santiago


Esta fuente vino aquí en 1882 desde un emplazamiento situado un poco más arriba, en el llamado Quinteiro da Fonte, entre la antigua sacristía de la iglesia y frente al Albergue-Pensión Cantábrico, según nos cuenta José García en Amigos de A Fonsagrada citando, además de a Teijeiro y su obra, al erudito investigador Enrique López Fernández y su libro Nuestra Señora de Fonsagrada:
"Según la acreditada opinión del sacerdote don Enrique López Fernández el origen de la Fuente Sagrada de A Fonsagrada se remonta a tiempos inmemoriales cuando tras la aparición de la Virgen María, se erigió en ese lugar un importante santuario mariano 
En su libro “Nuestra Señora de Fonsagrada”, el ilustre sacerdote de Vilabol sostiene que ese santuario dio lugar al nacimiento de un pequeño poblado en torno a la capilla (la futura villa), que, pese a sus escasos límites, gozará de extraordinaria importancia religiosa y social, convirtiéndose sin duda en el centro más concurrido y celebrado de toda la comarca. 
Por su parte, otro gran fonsagradino: don José Álvarez Teijeiro, Pepe de Antolín, en su libro “Cousas de unha Vila”, realiza una interesantísima descripción de los dos espacios donde estuvo ubicada la fuente, así como de las características arquitectónicas de este monumento que él denomina A Fonte da Virxen de A Fonsagrada, señalando a ese respecto que la primitiva fuente se encontraba ubicada en un espacio conocido como “quinteiro da fonte”: una plazoleta todavía existente en la actualidad entre la antigua sacristía de la Iglesia y el Hostal Cantábrico. 
Según la descripción que realiza Pepe de Antolín en su entrañable libro, la fuente primitiva era de traza muy simple, cobijada por un gran árbol (un fresno o un laurel), resaltando que el dato constructivo más interesante de aquella fuente lo constituía el bajorrelieve de la virgen titular de la fuente y de la villa, ejecutada en piedra arenisca, embebida en el muro y descansando sobre la piedra que hacía de caño. 
Por otra parte, y de acuerdo con sus acertadas indagaciones, fue en el año 1882 cuando por razones urbanísticas se produjo el traslado de la fuente al lugar que ocupa en la actualidad; una actuación arquitectónica, a su criterio, muy acertada, resaltando el dato que de la antigua fuente sólo se conservó el bajorrelieve de la Virgen (la misma pequeña imagen que figura en el monumento actual)"
Vista del antiguo camino de entrada en A Fonsagrada desde la parte posterior de la fuente

Se sabe que el antiguo camino desde Paradanova subía directamente hasta aquí, lo que sería la entrada (o salida) de la población por el este, el "camiño que ven d'Ovedo", como recoge el filólogo Ricardo Polín de un documento del año 1265 que cita en O Camiño de Santiago (separata de la revista Lvcensia nº 6, año 1993)

Rúa Burón. Al fondo la iglesia de Santa María da Fonsagrada

En la actualidad no se emplea para entrar en A Fonsagrada el camino que sube directo a la Fonte Sacra, sino que este sube desde Paradanova algo más al norte y, cruzando la Avenida de Asturias, toma la rúa Burón, por donde crecería la población en el siglo XVIII ganándole la partida de la ruta principal a la antigua capital, A Proba de Burón, que perdería su condición de capital en 1835-1836

Aquí a la izquierda está la Casa do Concello, del año 1845 pero que no cumplió esta función hasta 1920. En 2013 fue trasladada y en 2025 se inauguró el Centro Cultural Forges, dedicado a este gran humorista gráfico, Antonio Fraguas de Pablo, de hondas raíces familiares, e implicaciones sociales y culturales, fonsagradinas

Aquí llegamos al cruce con la Avenida de Asturias (izquierda) y la Avenida de Lugo (derecha), ambas resultado de la construcción de las nuevas carreteras a finales del siglo XIX que relegaron a los viejos caminos a vías pecuarias o secundarias, así como desplazaron el eje principal de la población de la Rúa Maior, al otro lado de la iglesia (por donde seguirá el Camino) hacia aquí. Enfrente, A Praza fue lugar de celebración del mercado y ferias ganaderas hasta 1887, cuando se trasladó de lugar

Nosotros cruzamos y seguimos, detrás de la iglesia, por la rúa Fonte, por aquí vendría desde Astorga (Astúrica Augusta) otra antiquísima vía de comunicación entre la meseta y la costa, muy empleada por los arrieros maragatos. . En Arrieiros por A Fonsagrada, artículo del erudito investigador Gurmesindo Rego Fernández para La Voz de Galicia del 9-8-2019, se nos habla de ellos:

"Antes del transporte en vehículos de motor, la salida de productos del interior al mar, procedentes de la comarca del Bierzo y zonas cercanas, y la entrada de productos del mar, o transportados a través del mar, hasta el interior podía hacerse por diversas vías de comunicación, o rutas, de las que nos vamos a referir a la que iría por Ambasmestas, puerto del Portelo (Ancares), Pontes de Gatín, Navia de Suarna, Fonsagrada, Puebla de Burón, Carballido, Pontenova y llegaría al mar en Porto, Vegadeo. Puede uno imaginar mulas y carros transportando vino, sal, minerales y otros productos por esta vía de comunicación y de abastecimiento. 
Como huellas nos queda la tradición, los caminos, los puentes, la estructura de los pueblos y la toponimia, en ausencia de documentos, que posiblemente existen. En Doiras, comarca de los Ancares, persiste la tradición de que los arrieros pasaban por allí y por el puerto del Portelo. En Fonsagrada se oían, hace algunas décadas, conversaciones sobre arrieros. Los Maragatos (comarca de Astorga) acudían a las ferias de Fonsagrada a vender sus productos. En Vilamayor del Trobo, se hablaba de tiempos en los se traía sal desde el núcleo comercial de Pontenova y se llevaba allí, a vender, carbón vegetal, pieles y otros productos. 
El camino se puede identificar en algunos tramos, por su orientación, anchura, paredes laterales, muros y lastras de piedra de gran tamaño en algunos sitios; gran parte ya está enterrado bajo asfalto y en algunos tramos ha desaparecido, o es intransitable por la maleza. 
La ruta cruzaría el río Navia por el gran puente medieval de Navia de Suarna, en el que hay quien ve restos de un antiguo puente romano y pasada la sierra de Louxas cruzaría el río Lamas. Antes de Fonsagrada hay un pequeño núcleo rural llamado A Porteliña, nombre que tiene un curioso paralelismo con el del mencionado Portelo y que podría aludir a sitio de paso o control. 
La Fonsagrada primitiva tenía el eje central en el sentido de esta vía, en torno a la cual seguramente se fueron construyendo casas con fines comerciales; la fuente que da nombre a la villa estaba en esta ruta; la iglesia y el antiguo ayuntamiento tienen la entrada por esta calle, que también pasa por la plaza de la villa. Algo similar ocurre en Puebla de Burón, donde el camino pasa al lado de la muralla de la antigua Fortaleza ..."

Serían realmente dos ejes principales, uno el camino entre Asturias y Galicia, que va de este a oeste, y otro entre la meseta y la costa, de norte a sur. A Fonsagrada se extendería más por el primero en su origen, de ahí la Rúa Maior, luego crecería hacia el norte por el camino a A Proba de Burón (rúa Burón). Ambos se cruzarían en la fuente y, posteriormente, en el cruce de la rúa Burón con la rúa da Penela, donde un cruceiro lo señala frente a los juzgados, edificio dieciochesco, como vemos en la entrada de blog dedicada a la subida desde Paradanova

Más tarde llegarían las carreteras y las viejas rutas, romanizadas sobre sendas camineras prehistóricas, dejaron de usarse para largos desplazamientos. Se emplearon grandes carros y carruajes de pasajeros que establecieron las primeras líneas regulares de viajeros, primero en diligencia a caballo o similar, luego llegarían los vehículos a motor. A Fonsagrada, como nueva capital, formó parte de su trazado, pero la antaño poderosa Proba de Burón quedó aún más relegada, siendo hoy en día una parroquia más del concello fonsagradino

Pasamos al pie del ábside o cabecera de la iglesia parroquial de Santa María da Fonsagrada, de la que se dice es de los siglos XVI y XVII, con sus reformas posteriores, y se enmarca dentro del barroco, aunque los contrafuertes y ventanas 'picudas', ojivales o de arco apuntado, nos revelan reminiscencias del gótico

Vía importante cuya cuesta se veía compensada por el agua fresca de una fuente maravillosa, sagrada y legendaria, la Fontem Albei romana seguiría viendo el paso de viajeros en todas direcciones y, muchos de ellos, hacia el oeste, camino de Santiago por Lugo, aún cuando en la Edad Media los señores de la Terra de Burón estimaron gobernarla desde el valle, en el que emplazaron su fortaleza, en base a la fundación hacia 1200 por Alfonso IX de una puebla, A Proba de Burón

El trayecto de Astorga hacia la costa (rumbo a Vegadeo/A Veiga en primer lugar) pasaba por ambas poblaciones sin bifurcaciones, pero el de la Sancta Ovetensis a Santiago de Compostela se separaba en dos en Paradanova y no se reunirían hasta unos 10-11 (según por donde se vaya) kilómetros más al oeste, en el Real Hospital de Santiago de Montouto. Llegado el siglo XVIII y más en el XIX, el flujo principal de gentes y mercancías de este a oeste se había consolidado y ello favorecería, junto con los vaivenes políticos administrativos de la época que A Fonsagrada fuese la nueva capital del rebautizado concello de su nombre en 1835

Aquí el Camino deja la rúa Fonte y sube a la derecha, al llegar a la Fonte Sacra, por la rúa Ron hacia el citado Albergue-Pensión Cantábrico, donde estaba el Quinteiro da Fonte, su ubicación original al lado de la sacristía de la iglesia, lo que da a entender que esta, o una anterior a esta, se construyó en el emplazamiento de un lugar especialmente sacralizado de antiguo en relación con el culto a las aguas 'sagradas'


Aquí entonces, o en su antigua ubicación algo más arriba, pararían e beber un sorbo los peregrinos que han dejado atrás las duras cuestas desde el valle del río Arime antes de proseguir camino, pero con ellos también los demás viajeros y arrieiros que circulasen yendo y viniendo de Asturias a Galicia, además de entre la meseta y la costa, o desde distancias más o menos largas con estos dos caminos que aquí se cruzan como eje


Fuente de parada para solaz de viandantes de todo tipo: desde vecinos de las aldeas de este y otros concellos, asturianos y gallegos, que acuden al mercado y ferias fonsagradinas (mercados todos los sábados de mes desde 1750) a tratantes y ganaderos, muchos trashumantes, así como también artesanos ambulantes como zapateiros, galocheiros, cesteiros, cunqueiros, etc., emigrantes estacionales yendo y viniendo de la siega en Castilla y un largo etcétera que incluye a funcionarios y visitadores haciendo censos y pesquisas y demás transeúntes, a pie o a caballo (más que de rueda de carro, los caminos eran de 'herradura') que pululaban por estas históricas sendas


En la actualidad, algo apartada de las calles de mayor trasiego habitual, puede decirse que, además de los propios residentes y vecinos, son los peregrinos quienes más caminan por aquí: algunos se detienen un instante y otros suben la cuesta de la antigua Quintaneira da Fonte por la rúa Ron, llamada así por este apellido de la familia que tenía en ella su casa


La fecha de 1882 sería la de la construcción de la fuente. Don Enrique López Fernández se decanta en Nuestra Señora de Fonsagrada en que el traslado de la misma se habría hecho realmente en fecha posterior a causa de la apertura de una nueva calle, como explica José García en Amigos de Fonsagrada, quien cree no obstante que el traslado sí se efectuó en la fecha cincelada:

"El cura de Vilabol, por el contrario, sostiene que ese primer traslado no se llevó a efecto hasta bien entrado el siglo XX argumentando que la nueva ubicación de la fuente se realizó en el año 1919 con ocasión del inicio de las obras de la carretera del Bosque (A Rampa) 
Sin ánimo de polemizar con tan relevantes historiadores, mi opinión coincide con la que sostiene Pepe de Antolín sobre el año en que se realizó aquel primitivo traslado de la Fuente Sagrada, en base al contenido de varios acuerdos del Ayuntamiento de Fonsagrada que avalan esa tesis: 
- En la sesión celebrada el 17 de diciembre de 1881, el pleno del ayuntamiento fonsagradino presidido por el Alcalde Gervasio López – un rico propietario de Fumayor - aprobó (la cuenta) referente a los gastos de recomposición de la fuente de esta villa y del empedrado de la calle Encima de la misma. 
- En otra sesión del Ayuntamiento de fecha 17 de noviembre de 1883 se aprobó por unanimidad la cuenta referente a los gastos de construcción y transporte de 3 pilones para la fuente de esta villa, formación de un plano y adquisición de dos caños de bronce para la misma, por importe 85 pesetas y 50 céntimos. 
En ese mismo ejercicio, el pleno del Ayuntamiento aprobó la cuenta por el importe de los gastos que ocasionó la construcción de su paredón encima de la fuente de esta villa. 
En febrero de 1886, siendo ya alcalde Manuel Neira López, el Ayuntamiento aprobó una partida de gastos derivados de la “recomposición” de la fuente antigua, de los gastos de terminación y remate de dos canales en las calles que conducen a la (calle) llamada del Campo de la Feria, “por la derecha e izquierda de la casa de don Jacobo Pedrosa” (la actual casa Tibidabo) 
En mayo de 1886, el ayuntamiento aprobó la cuenta rendida por el portero del ayuntamiento por los gastos de apertura de un canal en la calle principal de esta villa, así como otra (cuenta) del importe de limpieza y recomposición de la cañería de la fuente. Una cuenta similar de gastos por recomposición de la cañería se repetiría en 1897. 
La última restauración de la Fuente se llevó a cabo a principios de los años sesenta (según el reportaje fotográfico de El Progreso que acompaña a esta colaboración); en opinión de Pepe de Antolín, esta actuación constituyó una nefasta operación de restauración y de repicado por diversas razones técnicas que él describe en la página 213 de su libro “Cousas de unha vila. A FONSAGRADA”.

Por su parte, la imagen pequeña de la antigua Virxen da Fonsagrada sería para José Álvarez Teijeiro, Pepe de Antolín, lo único que se conserva de la fuente antigua. Sin embargo tanto esta como la otra imagen son réplicas, llevándose las originales a Museo da Fonsagrada (de muy recomendable visita)


Es una imagen en bajorrelieve, en una pequeña hornacina, en la que se reproduce, insistimos, el aspecto de la original, muy desgastada por la erosión y el paso del tiempo, pero que es un elemento histórico de gran relevancia. Es posible que la original sea una talla dieciochesca, centuria, insistimos, en la que A Fonsagrada vive un proceso de desarrollo que relega a A Proba de Burón, en gran parte a causa de ser esta la ruta preferida por el interior entre Asturias y Galicia


Representa a una Virgen orante, en actitud de rezo, que nos recordaría a la Inmaculada, en la que aún se aprecian detalles como los pliegues de su vestido, pero no ya, por ejemplo, los rasgos de la cara

La imagen más grande es una talla colocada en hornacina también más grande y profunda, lo que permite ponerle flores. Se habría hecho para la nueva fuente sin prescindir de la otra, por eso aparecen, muy llamativamente, las dos vírgenes que, insistimos una vez más, son reproducciones fieles al original


Al no ser tan antigua no se habría gastado tanto y sus pliegues y rasgos faciales están más definidos. Acaso un elemento diferente sea que se la presenta con la cabeza descubierta y luciendo su melena, al contrario que la figura antigua que aparece con la cabeza cubierta


Tiene, eso sí la misma posición orante y sin duda se pretendió no fuese excesivamente diferente a la anterior, acaso con la idea de sustituirla, aunque se decidió no prescindir de la antigua e instalarla también en la fuente nueva, hasta que para mejor custodiarlas y conservarlas de llevaron al museo comarcal fonsagradino y se pusieron estas copias

Cuando se hizo la fuente nueva estaba en construcción la nueva carretera de Lugo (actual LU-530), cuyo proyecto data de 1866, sin embargo se demoró bastante pues el 29 de agosto de 1885 el periódico El Regional de Lugo publicaba su protesta porque la nueva vía se demoraba:

"Las relaciones comerciales entre la villa de Fonsagrada y esta capital (Lugo) y el mejor servicio público demandan un arreglo en el camino que media entre ambos pueblos y especialmente entre La Lastra y Paradavella, en tanto no termine la histórica carretera que lleva el nombre de Lugo – Ouviaño y que pasa de 12 años en construcción".

Cuando se completó la nueva carretera, el viejo Camín o Camiño Real quedó relegado y, con él y paulatinamente, la Rúa Mayor, en favor de la nueva carretera y la de Asturias (actual LU-701), que se haría más o menos por entonces. Los vehículos, carros más grandes y carruajes, pasarían por la nueva calzada y la fuente quedará en un recodo, cercano pera a la vez apartado, de los lugares de más trasiego de personas y mercancías, las nuevas calles más comerciales y de tránsito


Por entonces, A Fonsagrada llevaba medio siglo siendo la capital del concello de su nombre tras el traslado de la capitalidad de Burón desde A Proba, aquí, según llevaban tiempo solicitando las fuerzas vivas fonsagradinas en vista del desarrollo de la creciente población frente a la decadencia de la vieja capital, en base gracias al directo camino fonsagradino, que ofrecía un importante atajo, acaso no tanto en distancia, un kilómetro y poco más, como en el esfuerzo de subidas y bajadas por el otro itinerario. 


Luego, la construcción de dichas carreteras por el núcleo de A Fonsagrada dejó aún en mayor marginalidad la antaño poderosa Pobra o Puebla. Las rutas principales dejaron de pasar y cruzarse en la fuente pero sí pasan cercanas, haciendo de A Fonsagrada capital de concello y cabeza comarcal que abarca los concellos limítrofes de Negueira de Muñiz y Baleira


Enfrente, el viejo camino, digamos medieval, sube hacia A Fonte Sacra entre altos muros de piedra y conserva un viejo empedrado al llegar a estas casas


Recordemos que ya por entonces y al menos desde el siglo XVIII el camino desde Paradanova subía desde algo más al norte hacia la rúa da Penela y la rúa de Burón, enlazando con el antiguo camino a A Proba de Burón y llegando aquí, pasando entre la fuente y la iglesia como hemos dicho a la rúa Ron, que es por donde van actualmente las señales oficiales del Camino de Santiago


No quisiéramos seguir aún sin dejar de señalar que, a escasos metros de A Fonte Sacra ya una segunda fuente, también de piedra, en la parte de la calle conocida como Estrada de Vilagocende por dirigirse al pueblo de ese nombre


Es toda ella de piedra vista y fue restaurada por una escuela taller. Se encuentra entre dos escaleras que suben a la rúa Vilabol, de la que nos cuenta también José García en Amigos de Fonsagrada:
"Se trata de una pequeña vía que parte de la rúa de Ron, a la altura de la Casa de Minguxo, finalizando unas pocas decenas de metros más adelante en una zona de huertas. 
La denominación de “Villabol” se debe a que en un inmueble de ese vial tuvo fijado su domicilio el matrimonio integrado por Pedro Álvarez Villabol y Aurelia Fernández Martínez. 
Fruto de este matrimonio nacieron varias hijas y un hijo varón, llamado Benjamín Álvarez Fernández, procurador de los tribunales y destacado dirigente de Falange, procurador en las Cortes franquistas (1941), vicepresidente de la Diputación Provincia de Lugo y alcalde de Fonsagrada".

Dispone de dos bancos corridos de piedra perpendiculares a su muro y que se extienden a sus lados, hacia la calle. Es muy llamativo que existan dos fuentes de estilo monumental a tan escasa distancia y en la misma calle


El lugar es algo más umbrío, y por lo tanto húmedo, lo que se agradece en verano. El muro es alto y separa la fuente del desnivel respecto a la calle de arriba, como hace el de A Fonte Sacra, aunque el de ella no tiene tanta altura


El agua cae de una artística canaleta a una pileta de piedra que, por su forma, recuerda al de A Fonte Sacra en pequeño y un tanto diferente, sin dividirse en compartimentos


Y esta es la placa de piedra de la Escuela Taller Camiño Primitivo que se ocupó de su restauración, de la que no se puso la fecha

Calle abajo y pasada la Cervexería Barril tenemos un fantástico paisaje del valle del río Arime, con el Alto de Paradanova (933 m) enfrente, parte de A Serra de Follabal, cuya cresta constituye un paso natural que, desde A Serra do Acevo (1.202 m en Pedras Apañadas), en la lejanía, entra en Galicia y, por O Acevo, Cabreira, Fonfría, Barbeitos y Silvela llega a Paradanova (al fondo a la izquierda de la foto)


En Paradanova, al lado de la carretera LU-701, el Camino llega por las casas de la derecha y, pasando la capilla de la Santa Cruz, se encuentra con la bifurcación de caminos de A Fonsagrada y A Proba de Burón -al fondo es A Serra de Invernal, plantada de pinos, con el Pico da Medorra (942 m) más arriba y en la lejanía, las serranías asturianas de Carondio (1.222 m) a la derecha y Pico dos Gargalóis (1.165 m) a la izquierda-


Vemos perfectamente (abajo y en medio de la foto), el arranque del Camín da Granxa, que es el que viene a A Fonsagrada. El que va a A Proba de Burón sigue al otro lado de las casas blancas de la izquierda y, pasando por un túnel bajo la carretera, sube por el Monte do Marmorial para luego bajar a A Proba


El ramal más antiguo (sin señalización actualmente) subía históricamente por aquí hacia A Fonte Sacra, pero en la actualidad está señalizado unos cientos de metros más al norte, remontando la cuesta que algunos llaman 'del Silencio', porque por su dureza no se puede ni hablar y hay que reservar fuerzas y aliento, llega a la Avenida de Asturias al casco urbano, pasa por la rúa da Penela y por la de Burón, como dijimos, llega a A Fonte Sacra


Por el camino buronés existe posibilidad de retomar el camino hacia A Fonsagrada (no son infrecuentes las equivocaciones) sin necesidad de volver atrás, tomando al llegar al collado del Monte do Marmoiral el Camiño de Xestoso que por el barrio de Os Chaos viene a la villa enlazando con la rúa Burón

Mirando ahora hacia el sur-sureste, vemos abajo en el valle el caserón de A Granxa, cuyo color blanco intenso destaca en la campiña de la veiga del Arime. Poco más allá está el caserío de Os Fornos da Cal. Cierra el valle el Teso de Trasvilar, estribaciones meridionales de A Serra de Follabal, al sur del Alto de Paradanova. Más allá A Serra de Liñares cierra el valle del río Suarna (aguas arriba Rego do Castro), afluente del Navia y, en la lejanía y en días muy claros, llegan a reconocerse los picachos y puertos de este sector de la Cordillera Cantábrica, entre Galicia, Asturias y León


Las uves 'V' de forman las montañas delatan el curso del Suarna al encuentro del Navia o antiguo Río Grande, aunque sus aguas, que discurren por las profundidades de estas sierras, no se vean. Sí se ve, sobre el Navia, los montes de Ibias (Asturias) por la zona de Sena, como A Serra de Busto con el Alto de Meriteo (893 m) y A Serra de Cuías (940 m). La vista llega a A Serra de Valcarce con el Pico Redondela (1.215 m), así como la de Muniellos y otras hasta el puerto de Cienfuegos (1.684 m), paso al valle leonés de Fornela, o el Pico del Cinso (1.727 m) y el Miravalles (1.967 m), paso a Os Ancares, por citar alguno de los más prominentes

Un poco más al norte, divisamos los inmensos murallones pétreos de la Sierra del Valledor en Allande (Asturias), que han sido una de nuestras referencias visuales más destacadas en nuestro paso de la cuenca del Narcea a la del Navia a partir de El Palo. Ahí tendríamos El Picu Piqueiru (1.365 m), La Pena l'Abieiru (1.251 m), El Pico da Lampazoa (1.365 m), y otros topónimos que delatan la transición del asturiano occidental al astur-gallego, eonaviego o gallego de Asturias en esa 'dorsal' que constituye una divisoria natural, geográfica y cultural desde la más lejana noche de los tiempos


Habría sido el Ingeniero agrónomo vizcaíno Juan de Eguileor y Urueta quien fundó la Estación de Agricultura General de Fonsagrada tras ser nombrado en 1911 director de la Sección Agronómica de Lugo. Ahí se encuentra ahora el Aula Verde, "aula rural cuya temática principal versa sobre “la montaña”, debido a lo accidentado del relieve que rodea la zona. Este aula se configura como un centro de información, educación y sensibilización ambiental, al servicio de la población. Ofrece, a todos sus visitantes, el acceso a un equipamiento para conocer y valorar la riqueza medioambiental de la Reserva de la Biosfera Río Eo, Oscos y Terras de Burón"


Os Fornos da Cal delata en su nombre la existencia de antiguos caleiros o caleiras, hornos en los que se cocía la piedra caliza para hacer cal, empleada para cubrir casas y otras construcciones como capa impermeabilizantes y como abono. No estamos lejos de Negueira de Muñiz, concello cuyas seis parroquias se segregaron de A Fonsagrada por iniciativa vecinal en 1928, ostentando el nombre de la principal, donde se estableció su capital. Al año siguiente pasó a llamarse Negueira de Muñiz en honor al emigrante benefactor José Antonio Muñiz Álvarez, gran impulsor de la independencia municipal


Volviendo hacia A Fonte Sacra, hemos de decir que en este lugar, cuando aún estaba la fuente antigua, se celebró en 1.656 una reunión del clero, lo que confirmaría la devoción popular a este lugar, con romerías y continuas visitas a maneras de peregrinaciones a santuarios locales. La actual fue restaurada en 1982


Contemplamos el poderoso ábside poligonal, alto y bien sostenido por contrafuertes, de la iglesia de Santa María da Fonsagrada, situada a un nivel más alto que el Camino, así como su gran capilla laterla, revocada como esta cabecera, y la sacristía, de piedra, que pudo ser un añadido posterior o haber tenido otro cometido. Ricardo Polín dice que los peregrinos de antaño subían "desembocando justo en A Fonte Sacra, cerca del albergue adosado a la antigua capilla", con lo que antes habría un refugio a manera de pequeño hospital de peregrinos



La Xacopedia, por su parte, dice que "se conoce la existencia de un albergue de peregrinos hasta mediados del siglo XVIII en la calle Ron donde se dice que hacían fuego y tocaban la campana en los días de niebla densa para que los peregrinos no se perdiesen". Es posible que se trate del mismo, o de otro un poco calle arriba, o que incluso acaso hubo dos, aunque fuese en distinto periodo histórico


Caño y estanque con bebedoiros o abrevaderos a los lados. En el medio se bebería directamente del caño de la fuente o se llenarían los recipientes para llevar el agua a casa antes de que llegase, felizmente, el agua corriente. A los lados abrevarían las caballerías


Siguiendo las señales jacobitas en el muro del campo tras de la iglesia, iremos a la izquierda, caminando al pie de la cabecera, por la adoquinada rúa Ron


Avanzamos pues por aquel antiguo Quintaneiro da Fonte, ahora urbanizado


De frente tenemos el escaparate de Calzados García, donde tal vez podamos adquirir, si lo necesitamos, algún calzado para el Camino si vemos que hemos olvidado algo o si lo que hemos traído falla tras las duras pruebas a las que lo sometemos


Seguidamente y haciendo esquina con la rúa Vilabol antes mencionada, el también referido Albergue-Pensión Cantábrico. El albergue propiamente dicho ocupa la planta baja, con cuartos con literas, cocina comunitaria con comedor, baños y duchas, etc. En los pisos superiores están las habitaciones


Atrás, vemos la parte posterior de la fuente, con el antiguo camino que subía desde Paradanova enfrente y A Serra do Acevo a lo lejos, al este


Llegamos aquí a una encrucijada; nosotros iremos a la derecha, en dirección a las rúas Maior y de San Roque, pues en esta segunda se encuentra Casa Pasarín, de notable historia y actual albergue público de peregrinos, inaugurado en 2017 tras rehabilitarse la casona, dedicado a quien fuera párroco Ramón Rodríguez Mondelo, entusiasta en la recuperación de la ruta jacobea del Camino Primitivo, de quien lleva su nombre el refugio


Sobre la rúa Ron, que sube, encajada entre casas con solera, casi todas restauradas y rehabilitadas, hacia la rúa Maior (en su tiempo el Camino estuvo señalizado por su cuesta), consultaremos también a José García de Amigos de Fonsagrada:
"El origen de la denominación de este callejón se encuentra en la familia Ron, pues en ese lugar tuvieron su domicilio los hermanos Ricardo, Modesto, Domitila y Carmen RON LÓPEZ. 
De esos cuatro hermanos, el llamado Ricardo Ron López prestó servicio como empleado de Correos, tras aprobar las oposiciones correspondientes en 1922, ocupó el puesto de cartero supernumerario en la Estafeta de Correos de Fonsagrada. De su matrimonio con Albina CURIEL LÓPEZ tuvo siete hijos: Adamina, Amparo, Ricardo, Ángeles, Jesús, José Antonio y María de los Dolores Ron Curiel; alguno de esos vástagos también emparentaría con otras conocidas familias fonsagradinas: las Heras, Regueiro y Lagarón. 
Por lo que respecta a Carmen Ron López fue la última integrante de esta familia que habitó la vivienda de la Rúa Ron, al mismo tiempo que regentaba una pequeña, pero entrañable tienda de chucherías y estanco en la calle Mayor a la altura de la plazoleta de Bolaño 
Por su parte, Ricardo Ron Curiel, antes de aprobar la oposición de Judicatura en 1964, desempeñó accidentalmente el cargo de juez comarcal de Fonsagrada (1960 -1962). Tanto él, como su padre y como su hermana Amparo se ocuparon de la corresponsalía administrativa del periódico El Progreso de Lugo".

De frente, seguiremos pegados a la sacristía de la iglesia, viendo al fondo algunas casas de la bifurcación entre la Rúa Maior, que sube desde A Praza o Praza de España pasando frente a la portada y torre del campanario de la iglesia y se bifurca hacia la de San Roque, donde está la citada Casa Pasarín


Queda a nuestra derecha la sacristía, pegada al costado sur del ábside y al muro este de la grandiosa capilla lateral de esta parroquial, la del Rosario, de la que, volviendo a citar a Enrique López Fernández y su obra, José García nos explica de esta manera en Amigos de Fonsagrada:
"El cura de Vilabol, don Enrique López Fernández en su libro “Nuestra Señora de Fonsagrada” dedica a esta capilla (antes Capilla de la Caridad y Nuestra Señora de la Caridad) un interesante capítulo donde se refiere a su incierto origen histórico y a su ubicación en la iglesia de A Fonsagrada, afirmando a este respecto que se haya situada al fondo, a la derecha (de la iglesia), con su elevada estructura antes de entrar en el presbiterio con amplio acceso de arco de medio punto que la comunica con la iglesia y una puerta más bien pequeña que le da entrada directa a la sacristía. 
En relación con su origen, don Enrique reconoce que desconoce en qué año fue construida ni por iniciativa de quién, aunque opina que es posible que fuera poco antes de 1752, año en el que se tienela primera noticia de ella. 
En mi opinión, ese origen temporal de la capilla coincide con la información existente en un archivo existente en la Red sobre la Casa Canel de Fonsagrada donde se afirma que Don Pedro Canel Castrillón y su esposa Dª María Francisca Pasarín y Lamas fueron los que en 1735 financiaron la construcción de la capilla de Nuestra Señora de la Caridad. 
Concretamente, en ese archivo informático se puede leer que en 14 de abril de 1735 el Provisor de Oviedo despachó licencia (al citado matrimonio) para que pudiesen abrir capilla al lado de la Epístola. Colateral a la mayor de la iglesia de Fonsagrada bajo el título de NUESTRA SEÑORA DE LA CARIDAD Y LOS GLORIOSOS APÓSTOLES, SAN PEDRO Y SAN ANTONIO DE PADUA".

A nuestra izquierda dejamos ya la entrada al Albergue-Pensión Cantábrico, de tan gratos recuerdos siempre para quien esto escribe


Aquí podemos visitar a Bernardo, que nos recibirá y pondrá al corriente de lo que podemos encontrar en A Fonsagrada y de las etapas que nos aguardan, intercambiando siempre impresiones del Camino


Y, bien temprano, saborear sus suculentos desayunos, que nos darán energías hasta llegar a O Cádavo (Baleira) o a Castroverde, donde están los finales de etapa que suelen escoger los peregrinos que salen de A Fonsagrada


Fijémonos en el canalillo de aguas sobrantes de las lluvias y deshielos que recorre la calle a lo largo por el medio de su trazado adoquinado


Al fondo, una casa, la de Embutidos Buenavista, hace esquina a la derecha con el callejón de Fumayor, que merece otra reseña compartida de Amigos de Fonsagrada con la firma de José García:
"Vial que comunica la calle Mayor, a la altura de la iglesia, con la avenida de Galicia. 
El origen de esa denominación: un acaudalado rentista vecino de Fumayor de nombre Gervasio López Villar 
La práctica totalidad de los edificios situados en ese callejón habían sido propiedad del referido Gervasio López; con posterioridad, su viuda (Filomena López González) contrajo un nuevo matrimonio con Manuel Fernández López, (a) “Fumayor”. 
Gervasio López, propietario de un pazo solariego con capilla situado en Fumayor, fue además alcalde de Fonsagrada durante un prolongado periodo de tiempo a finales del siglo XIX, ocupando, por otra parte, la primera posición entre los mayores contribuyentes del municipio; con ocasión de su fallecimiento en 1897, la prensa le dedicó un obituario en el que se afirmaba que era uno de los más ricos propietarios del Ayuntamiento, de intachable honradez y siempre querido y respetado por sus vecinos".

Seguimos la cuesta y, pasando la monumental capilla lateral, vemos la torre-campanario de Santa María da Fonsagrada, de estilo barroco y compuesta de cuatro vanos arqueados de granito, bien aparejado, cubiertos por una semicúpula y con remates en forma de bolas en las esquinas. De sus campanas, la web Campaners de la catedral de Valencia nos dice que una es la Inmaculada Concepción, de 64 cm de altura y 74 cm de diámetro, siendo su nota musical Si/B y llevando su nombre inscrito en el metal. Se supone fue fundida por el taller de Moisés Díez Santamaría de Palencia hacia 1920:
"Como es propio de la tradición campanera gallega, esta fue una campana fija, esto es, concebida únicamente para ser repicada. Ahora, la campana se limita a repicar por acción de un electromazo".

La otra, como reza su inscripción, es la Santísima Virgen del Rosario, de altura 51 cm y de diámetro 60 cm; nota musical Si b/B b. También puede leerse en ella que fue hecha en la Fundición de Hijos de Constantino Linares de Carabanchel Bajo en Madrid, proveedores de la Real Casa, en el año 1949


El Camino sale a la Rúa Maior y sigue hacia la izquierda, bien por esta calle o bien por la de San Roque, que por ella se bifurca para ir al al Albergue Ramón Rodríguez Modelo, en Casa Pasarín


Pero nosotros iremos antes a la derecha para visitar la iglesia, donde se celebran las Misas del Peregrino (atención a sus horarios). De frente, donde la Praza de España da arranque a la Rúa Maior, en los bajos de estos magníficos edificios que dan vista a dicha plaza están el Autoservicio Lastra (tienda de ultramarinos) y la Farmacia Manuel Ángel Barreira Fernández, uno de los protagonistas del reportaje de la web El Farmacéutico titulado De guardia en Navidad, de fecha del 8-1-2014:
"Manuel Ángel Barreira Fernández es farmacéutico comunitario desde hace 23 años en A Fonsagrada (Lugo), un pueblo de montaña pegado a Asturias. «Es el ayuntamiento más grande de Galicia en extensión –nos explica–, 440 km², con una población de, aproximadamente, 4.000 habitantes repartidos en 290 aldeas, concentrándose un porcentaje muy alto en la villa de A Fonsagrada. En ella están todos los servicios de la zona, entre los que se encuentran el PAC (Punto de Atención Continuada, con un médico y un ATS de guardia) y dos oficinas de farmacia que se turnan para hacer guardias semanalmente de lunes a lunes, de manera que a una le toca en Nochebuena y a la otra en fin de año». 
En esta ocasión a Manuel Ángel Barreira le tocó en Nochevieja, pero esta circunstancia no afectó mucho a sus costumbres en las noches de guardia: «Tengo mi vivienda encima de la farmacia, lo cual es muy cómodo, ya que me permite hacer una vida normal, acostándome en mi cama las noches que estoy de guardia. En general son muy tranquilas, hasta las doce de la noche puedo tener algo de trabajo con algunas urgencias y cada vez más, desde que empezó la receta electrónica, hago dispensaciones de tratamientos habituales. A partir de esa hora hay semanas en las que no me tengo que levantar en toda la noche y otras en las que te pueden llamar 2 o 3 veces. Aunque tengo ventana para dispensación, normalmente a los conocidos les abro la puerta para tener un contacto más directo, poder hablar y explicar dudas sobre el uso de medicamentos». 
Este año a Manuel Ángel Barreira le tocó hacer guardia la semana de fin de año. «La primera noche –nos explica– me despertaron dos veces: una a las tres de la mañana y otra a las seis y media. En esta última el paciente venía con un ojo tapado porque le habían extraído una "china". Le prescribieron una pomada y me pidió que le aplicara la primera dosis en la farmacia, cosa que hice, lo cual justifica que le abriera la puerta». Una noche especialmente «movida» si se compara con la que vivió al día siguiente, en Nochevieja: «El día de fin de año –recuerda– cerré la farmacia a las ocho y media, subí a casa y ayudé a terminar de preparar la cena, pusimos la mesa, tomamos un aperitivo antes de cenar, hubo algo de conversación... Cené en compañía de mi familia, fue una cena muy tranquila y agradable, en la que no tuve urgencias. Tomamos las uvas, cada uno a su ritmo y las que quiso, brindamos y mis hijos salieron a dar algo de ambiente al pueblo. Me quedé viendo la tele un ratito y me acosté a las dos. No me llamó nadie en toda la noche, lo cual me alegró mucho». 
Y la tranquilidad tampoco se truncó el día de Año Nuevo. «Abrí sobre las diez y tuve mi primer cliente a las once: un tratamiento para un niño que se pasó la noche en el hospital porque se había machacado un dedo con una puerta. La mañana transcurrió con mucha tranquilidad y poco trabajo. Cerré para comer a las dos y media y abrí a las cinco. Fue una tarde muy relajada, en la que tuve la visita de dos amigos del pueblo que viven fuera y vinieron a pasar las navidades. Nos sentamos en la "rebotica" y estuvimos charlando bastante tiempo. Uno de los temas de los que hablamos fue sobre uso y abuso de productos (bebidas estimulantes tipo Redbull, que junto con alcohol parece que se ponen de moda...). La conversación luego derivó hacia las "pastillas para dormir": los ansiolíticos, hipnóticos y sedantes que se toman durante largos periodos y que generan mucha dependencia y tolerancia. Me llamó la atención que me preguntaran por la noticia que salió recientemente sobre el omeprazol, lo que me hizo pensar que la gente está muy al tanto de temas relacionados con los medicamentos, sobre todo si son de consumo masivo (hay que reconocer que hoy te prescriben un "protector de estómago" de acompañante de cualquier tratamiento). Pasó el tiempo y tuve que echar a mis amigos para cerrar a las nueve. Por la noche, sobre la una y media me llamaron para dispensar un tratamiento para un niño: un inhalador con cámara. Una vez más decidí abrir la puerta, pues solo así podía explicarle el uso correcto». 
La tranquilidad de esta semana de guardia le llevó a Manuel Ángel Barreira reflexionar sobre lo que hubiera ocurrido si las dos dispensaciones nocturnas (la pomada ocular y el inhalador con cámara) las hubiera realizado a través del ventanuco o dispensador, que es lo legalmente establecido. «No lo sé con certeza, pero sí sé que no todos los sitios son iguales», se responde".

Más abajo, en la Avenida de Galicia, tramo urbano de la carretera de Lugo y a la que le dedicaremos la pertinente entrada de blog, es un importante eje comercial y hostelero. En A Praza estaba antaño el comercio El Nuevo Mundo de Desiderio Devesa Junquera, pero mejor que nos lo cuente José García en Amigos de Fonsagrada:
"Casado con María Turia Teijeiro, padres de nueve hijos: Pilar, Julio, Teresa, Enrique, Desiderio, Sergio, Justiniano, José y María. 
Como ya queda dicho, este próspero industrial regentó un comercio EL NUEVO MUNDO, situado en la plaza de España, que estaba dedicado a la venta de tejidos, pañería, paquetería, quincalla y calzado. En 1912 tras adquirir las existencias de un comercio en liquidación, abrió y regentó otra tienda similar en los bajos de la Casa de Neira. (Ambos negocios permanecieron abiertos al público durante gran parte del siglo XX) 
Desiderio Devesa durante a lo largo de su vida tuvo una participación destacada en la vida social y política de Fonsagrada. En su trayectoria vital consta que fue vocal del “Círculo de Recreo” de la villa; concejal en 1920 (alcalde accidental en 1923), Juez Municipal entre 1927 y 1930 y alcalde en funciones en 1931. 
En relación con su ideología política no existe información al respecto, aunque en la última etapa de la dictadura de Primo de Rivera, consta que participó en un acto organizado por los seguidores de Portela Valladares en Lugo, cuando éste se disponía a participar a lo largo y ancho de la geografía gallega en numerosos mítines agraristas, preparatorios de las elecciones generales y municipales anunciadas para el año 1931 
Desiderio Devesa participaría en las elecciones municipales de abril de 1931, formando parte de las filas agraristas que, al fin y a la postre, iban a vencer a las derechas en este proceso electoral, tras una repetición de las elecciones debido a las irregularidades denunciadas en las celebradas el 14 de abril. 
En junio de 1931 (recién proclamada la Segunda República) Devesa ocupó el cargo de alcalde en funciones del ayuntamiento de Fonsagrada, siendo sustituido a los pocos meses en ese cargo por Francisco Viadé Tourón".

Hermosa vista de la iglesia de Santa María da Fonsagrada con su planta de cruz latina y con su torre campanario al completo, estructurada en tres cuerpos con buena sillería de granito


Bajo la torre hay un pequeño pórtico o nártex rematado en bóveda de cañón


En la pared sobre la puerta, una imagen de la Virgen María con el Niño, advocación de Santa María da Fonsagrada


Es un bajorrelieve que parece hecho por un taller local. El Niño Jesús bendice con la mano derecha mientras Santa María le sostiene el codo. Su cierta postura hierática nos recuerda al románico aunque es sin duda de los tiempos de la construcción de la iglesia actual


Es de las pocas iglesias que podemos encontrar abiertas, especialmente en verano. Admiramos la grandiosidad de la nave. A la derecha, un romeiro espera por la misa del peregrino. A la izquierda hay un antiguo confesionario. Al fondo, en la cabecera, el altar mayor


Arriba, una espléndida bóveda de cañón, dividida en tres tramos, que se sostienen en otros tantos contrafuertes


Hay magníficos retablos en el altar y en el lado del evangelio (a la izquierda según entramos), así como mucha y destacada imaginería. A la derecha, al costado sur o lado de la epístola, enmarcado en piedra, asoma el acceso a la capilla del Rosario


De la pared del lado del evangelio y sobre pedestal están la Inmaculada Concepción y el Sagrado Corazón, junto con dos cuadros de otras tantas estaciones del Vía Crucis bajo una de las ventanas que proporcionan luz natural al interior


Seguidamente a la izquierda, más estaciones del Vía Crucis sobre la puerta que sale al pórtico


Seguimos avanzando por la nave de la iglesia hacia el altar mayor


Del lado de la epístola, cinco estaciones más del Vía Crucis bajo otra ventana, justo antes del acceso a la capilla del Rosario


Sobre peana de pared, imagen de la Dolorosa bajo Cristo crucificado


Llegamos a la capilla lateral de la epístola, la del Rosario, con dos sepulcros con arcosolio de arco de medio punto en la pared sur, pertenecientes a los linajes de los patronos de la misma. Una pila bautismal en medio y otra pila a la derecha, al lado de una pared ciega en la pared occidental; en la oriental hay un confesionario


Arriba la bóveda es extraordinaria, de media esfera. Los espacios triangulares o pechinas en los que se apoyan hacen la famosa 'cuadratura del círculo', pues parten del espacio cuadrado sobre los tres arcos de medio punto en los que rematan las paredes de la capilla y el cuarto que comunica con la nave para convertirlos en la círculo sobre el que descansa la bóveda


Una preciosa vidriera representa a la Virgen del Rosario con el Niño Jesús entregando el rosario a Santo Domigo de Guzmán. Abajo, el perro con antorcha forma parte de la iconografía del santo, pues representa al sueño que tuvo su madre antes de que él naciera. El perro incendiaba el mundo (representado por la bola a su derecha) a su paso, de la misma manera que Santo Domingo de Guzmán predicaría por él. El perro es emblema de fidelidad, en este caso la del santo a Dios, mientras la antorcha es el fuego de la fe y la palabra de Jesucristo que llevaría por todo el planeta


Retablo barroco del lado del evangelio y la Virgen del Carmen presidiéndolo, con San Cristóbal a la izquierda y San Roque a la derecha. Arriba a la izquierda identificamos a Santa Teresa de Jesús, pero hay un santo en medio y una santa a la derecha que desconocemos su nombre. A la izquierda sobre peana es la Virgen de Fátima


En esta otro foto vemos que arriba se han intercambiado de posición Santa Teresa de Jesús y la otra santa


Magnífico y majestuoso es el retablo del altar. A los lados las puertas de las sacristías


El altar presenta bóveda de cuarto de esfera, en el que sus tramos se corresponderían con los contrafuertes exteriores


Un San Antonio al lado de la epístola, señalando el paso de la nave o espacio de los fieles al altar o espacio de los oficiantes de la liturgia


En el lado del evangelio, Santa María da Fonsagrada, Virgen coronada, con el Niño


A los lados del retablo mayor, sendos bajorrelieves con ángeles orantes. Sobre las puertas ojivales laterales, otras dos estaciones del Vía Crucis


En el retablo mayor, a los lados de la custodia, están la Inmaculada y San José con el Niño. Numerosos ángeles alegóricos y abundantes filigranas policromadas completan la ornamentación


Fijémonos también el el Cristo al lado del altar, la cruz sobre él y demás ajuar litúrgico


Y vamos ahora a ver las vidrieras, empezando por la que hay tras el hueco del ático del altar mayor


El Sagrado Corazón de Jesús


A los lados, sendos evangelistas


A la derecha San Marcos, reconocible por su símbolo, el león


San Mateo, con el suyo, el ángel


Comprobamos pues que las cinco vidrieras de la bóveda del altar mayor representan a Cristo con los cuatro evangelistas, el tetraformos. Más a la izquierda está el tercero


San Lucas, identificable por el toro o buey


Y a la derecha están San Juan y el águila, aunque este su emblema no lo vemos bien desde aquí


Observemos la forma de las ventanas de las vidrieras, de arco ojival o apuntado y adaptándose a la forma de la bóveda


Volviendo al exterior contemplamos el coro, sobre la puerta occidental, así como la escalera que sube a él. Al fondo está la puerta de acceso a la torre del campanario


Y ya a punto de volver afuera nos encontramos con la simbología jacobea de las vidrieras sobre la puerta


La concha del peregrino y la cruz de Santiago


El cáliz o Santo Grial de oro, símbolo de Galicia


La urna de Santiago o arca de sus reliquias y la calabaza con el bordón


Saliendo de la iglesia retomamos el Camino en la Rúa Maior, secular paso del Camín Real, pero nosotros vamos a cruzarla para ir a la de San Roque, donde está Casa Pasarín, el edificio del gran balcón-galería saliente sobre la calle, sede del Albergue Ramón Rodríguez Mondelo, de titularidad pública y dedicado a este sacerdote, gran impulsor del Camino Primitivo, fallecido en 2017 y al que se le quiso dedicar en homenaje, pues se inauguró en ese mismo año. Escribe de él el celebérrimo investigador jacobita Antón Pombo en el artículo Casa Pasarín en A Fonsagrada: un palacio para los peregrinos, publicado en la web de Guía Gronze del 22-11-2017, recién abierto por tanto:
"Nos hemos desplazado hasta la puerta del Camino Primitivo en Galicia, la villa de A Fonsagrada, para conocer su nuevo albergue público. Si bien es conocido como Casa Pasarín, y algunos también lo citan como pazo de Penamaría, en ambos casos recordando a las familias propietarias del palacio hasta su compra por parte del Xacobeo, el albergue ha sido oficialmente dedicado a Ramón Rodríguez Mondelo, párroco que fue de A Fonsagrada y Negueira de Muñiz durante medio siglo. Se rinde así homenaje a quien, fallecido en febrero de 2017, dedicó ímprobos esfuerzos, en aquellos tiempos en los que las instituciones aún no creían en el Camino, para promover la ruta de Alfonso II. Además, don Ramón fue quien habilitó el primer albergue del municipio, localizado en la vieja rectoral de O Padrón, donde tantos peregrinos han pernoctado y al que ha sustituido el que ahora vamos a visitar".

Es una casa blasonada de noble historia, pues sus linajes, el de los Pasarín y el de los Peñamaría, procedentes de Mazaeda, aldea cercana, fueron quienes encauzaron la reivindicación popular de hacer de A Fonsagrada la capital del concello, trasladándola de A Proba de Burón, como se hizo en 1835. Ambas familias, junto con el apoyo de más personas consiguieron hacer que A Fonsagrada fuese también el nombre del nuevo concello, desterrando el de Burón, pese a la oposición de los de A Proba. Llegó incluso a hacerse famosa una leyenda sobre la intercesión de la Virgen de A Fonte Sagrada, que acabamos visitar. Pero continuemos con la lectura del escrito de Antón Pombo:
"Situada poco después de la Fonte Sagrada, que ha dado nombre a la población, y de la iglesia de Santa María (siglos XVI-XVIII), la Casa Pasarín se encuentra al pie del Camino, en el corazón del pequeño casco histórico de A Fonsagrada. Constituye uno de los edificios más notables del patrimonio local, datando del siglo XIX, época en que el concejo de A Fonsagrada, con 17.000 habitantes, tenía tanta población como la ciudad de Lugo. Es en aquel entonces cuando dos familias relevantes de la comarca, ambas originarias de la aldea de Mazaeda, unieron sus fuerzas para situar la capital del nuevo municipio liberal en A Fonsagrada, en detrimento de la histórica cabecera jurisdiccional de A Pobra do Burón. El cambio se consigue en 1835, y en esta razón hemos de entender la doble traza actual del Camino Primitivo".

La casa ocupa un buen tramo de esta rúa cuyo nombre de San Roque no sabemos si tendría que ver con alguna capilla u oratorio dedicada a este santo peregrino. Este verdadero pazo urbano, es efectivamente tan grande, que se dice que el servicio de sus últimas inquilinas nunca llegó a conocer todos sus rincones:
"Andado el tiempo Peñamarías y Pasarines, a escala local como los Reyes Católicos y su tanto monta, estrechan lazos con el matrimonio de la única y joven heredera del primer linaje, María Jesusa, con el médico republicano Armando Peñamaría Álvarez (1870-1955), personaje muy influyente en A Fonsagrada por haber presidido su Sindicato Agrario y, como miembro del Partido Republicano Progresista de la mano de Manuel Portela Valladares, haber sido nombrado Gobernador Civil, primero de Murcia, luego de Pontevedra, y sido elegido diputado por Lugo en las últimas cortes de la II República. En la casa que nos ocupa tuvo, durante muchos años, su consultorio. 
La Guerra Civil truncó el futuro de la pareja, que por no tener descendencia dejó la propiedad de la casa a un sobrino abogado, que cambió la consulta por su despacho, y como moradoras permanentes a unas hermanas del doctor, preso en el castillo ferrolano de A Palma. Cuando ya eran ancianas, las personas encargadas de su cuidado, que nunca llegaron a conocer todas las dependencias de la casa, describían el lugar como un espacio entre misterioso y encantado, lleno de estancias y recovecos inexplorados, ese ambiente mágico de las decadentes casas grandes gallegas en la más pura tradición valleinclaniana".

Además de albergues y pensiones, han abierto en A Fonsagrada, y en concreto en esta Rúa Maior, hoteles y apartamentos rurales, como este Casa Marentes, situado en plena bifurcación con la rúa San Roque


Magnífica vista de Casa Pasarín o Peñamaría, pazo En los orígenes de A Fonsagrada, refiriéndose a su ubicación en la zona más antigua de la villa, como titula su artículo B. Lázare en La Voz de Galicia del 18-1-2009, cuando ya se barruntaba su adquisición por la Xunta de Galicia, explicando que fue "construida por los Pasarín probablemente en el siglo XIX, pero la única hija del propietario, Jesusa Pasarín, se casó con Armando Peñamaría, un médico republicano que se acabó convirtiendo en todo un personaje popular y muy respetado. Incluso actualmente hay gente que identifica la casa como de Peñamaría.". Antón Pombo pormenoriza contexto y evolución de aquella iniciativa hasta su inauguración:
"Cuando aún gobernaba en Galicia el bipartito PSdG-BNG, por decisión del Xerente del Xacobeo, Ignacio Eguíbar, y del Director Xeral de Turismo, Rubén Lois, la casa fue adquirida por la Xunta en 2009. Hemos de recordar que en aquel período se habían realizado dos apuestas de envergadura en la compra de edificios históricos singulares con vistas a crear albergues de relumbrón: uno de ellos el de la Casa Grande de Lusío, enorme complejo en la variante de Samos, con el inconveniente de estar ligeramente apartado de la ruta y por ello menos utilizado de lo que debiera; el segundo, la Casa Pasarín, que desde entonces tuvo que esperar bastantes años para ser rehabilitada. La declaración del Camino Primitivo como Patrimonio Mundial por la Unesco en 2015 contribuyó decisivamente a “desatascar” la obra, pero también el deseo de quitar presión al Camino Francés con la política de promocionar otros itinerarios como el Primitivo, que en tan sólo diez años ha multiplicado por cuatro sus peregrinos. 
El albergue de A Fonsagrada se ha sumado a la red pública gallega del Camino Primitivo junto con los de O Cádavo, Castroverde, Lugo, San Romao da Retorta y As Seixas. En la meritoria rehabilitación, muy respetuosa con la historia del edificio, se han invertido cerca de 700.000 euros. Además de haber sido rescatado un edificio de alto valor patrimonial, su apertura contribuirá a revitalizar el casco antiguo de la villa, relegado tras la apertura de la avenida de Galicia. 
En sus 500 m2 útiles el albergue ofrece 42 plazas, distribuidas en cinco habitaciones de 2 a 16 camas. La cocina tiene nevera, placas, horno y microondas, pero según es norma en los albergues de la Xunta carece de menaje; a su lado existe un pequeño comedor. Para descansar, leer o conversar se disponen varias salas en la planta baja y alta, entre ellas la que ocupa la gran galería de madera, pintada de rojo. Uno de los espacios más acogedores es la lareira, que si bien mantiene el enlosado antiguo de la base ha sido provista de una moderna campana de metal. Se han conservado los suelos de madera de castaño, vigas antiguas de la cubierta y hasta las pinturas murales modernistas que decoran los zócalos de las habitaciones, todo un lujo. 
Ana y Marta son las encargadas de atender a los peregrinos, que sin duda reciben una buena sorpresa al toparse con tamaño edificio e instalaciones. La necesidad era obvia, porque la entrada de Galicia no contaba hasta ahora con un albergue digno y capaz. Y su éxito ha sido rotundo, tanto es así que desde el 7 de agosto, día de la inauguración, y hasta el 15 de septiembre, ha estado prácticamente completo a diario. Por aquí han pasado ya desde una familia polaca con una niña de dos años y un bebé, ambos con su carrito casero adaptado para avanzar por las sendas de montaña, hasta un francés de 79 años al cual, pareciéndole poco venir desde Asturias a pie, tan sólo descansó unos minutos antes de proseguir su marcha hasta O Cádavo. 
A buen seguro, en la memoria que a partir de ahora fraguarán los peregrinos, el albergue de A Fonsagrada está destinado a ocupar un lugar destacado tanto por la solera del edificio como por el trato que aquí, en esta puerta de Galicia, le dispensan las hospitaleras."

El albergue se inauguraba el 7 de agosto y el párroco que le dio su nombre fallecía seis meses antes, el 12 de febrero de aquel 2017. El cura que era feliz en Negueira, dice de él Suso Varela de él tres días después en su obituario para La Voz de Galicia:. No mucho después, el concello de A Fonsagrada solicitó se le pusiera su nombre al nuevo albergue público que sustituiría al que él había habilitado en la antigua rectoral de O Padrón, núcleo de población a la salida de A Fonsagrada, donde prestó un buen servicio largos años, aunque relativamente apartado de la villa:
"Si a una persona, al final de su vida, se la puede medir por el número de amigos que le despiden, Ramón Rodríguez Mondelo (Quiroga, 1938-A Fonsagrada, 2017) se sentiría en paz con el funeral y entierro que ayer le ofrecieron decenas de vecinos del municipio y hasta 53 sacerdotes de la diócesis, con el obispo Alfonso Carrasco Rouco al frente. 
Aunque la misa comenzó a las cuatro de la tarde, desde una hora antes la iglesia de San Martiño ya estaba a rebosar. En el funeral intervinieron el sacerdote de San Froilán de Lugo, y natural de A Fonsagrada, Miguel Ángel Álvarez; tres vecinos y una sobrina del cura fallecido el domingo. Destacaron su bondad y forma de ser, amable y abierto con todos, creyentes y no creyentes. La emoción se constató en las palabras de los intervinientes, con lágrimas entre los asistentes. 
Ramón Rodríguez -que estudió en el Seminario de Lugo y fue ordenado por Ona de Echave en 1963- fue durante dos años coadjutor de Santa María da Régoa, en Monforte, y luego destinado a A Fonsagrada, donde fue sacerdote durante 53 años, con lo que ofició centenares de ceremonias, desde bautizos y comuniones, a matrimonios y entierros, además de fiestas patronales. Su primera parroquia fue San Martiño, a la que se le fueron sumando la de capital, A Porteliña, Allonca, Fonfría, Lamas de Campos, Monteseiro, Negueira de Muñiz («onde se sentía moi cómodo», señala ayer un fiel), Ouviaño, Ernes, Pobra de Burón, O Fito y O Padrón. Con su fallecimiento y el de Jesús Santiso en enero, ahora solo quedan tres curas para cubrir 36 parroquias: Luis González, Antonio López y José Argúl".

La forma de la casa sigue la alineación de la calle y esta es la fachada donde se concentran sus elementos más significativos, como son esta galería y el frontón estilo barroco que hay a continuación, con la heráldica familiar. "Los muros presentan un acabado revocado y encalado, apreciándose una cuidada ejecución artesanal en la carpintería y los dinteles", dice Xesús Dorado en Amigos de Fonsagrada


Hay además en su parte posterior una pequeña parcela anexa, fachada 'de atrás' también bellamente restaurada, a la que puede accederse por la rúa de Pasarín, paso hacia la rúa Rosalía de Castro y rúa dos Artesáns, comunicación con la Avenida de Lugo, y que también comenta José García en Amigos de Fonsagrada:
"El origen de esta denominación no puede ser otro que el de la familia Pasarín, ya que una gran parte de las construcciones de ese vial fueron propiedad de dicha familia: la casa solariega (actual albergue Ramón Rodríguez Mondelo), portalón con acceso a una gran huerta y varias pequeñas construcciones ya desaparecidas en la actualidad 
Con toda seguridad esa pequeña vía se denominó callejón de doña Ramona en referencia a doña Ramona Neira Losada, esposa del farmacéutico don Fernando Pasarín Magdalena, principal heredero de don José Pasarín Fonte, acaudalado rentista, comerciante, alcalde y juez en diversas ocasiones de Fonsagrada".

Y esta es la puerta del albergue y su recepción, de su inauguración queremos compartir la noticia de la web Mundicamino del 17-8-2017, en el que podemos ver cómo se hacía hincapié en las cifras-record de un modelo de promoción que luego, unos años después quedaría un tanto en entredicho con el problema de la masificación y la turistificación:
"Llevará el nombre de Ramón Rodríguez Mondelo, párroco fallecido en febrero de este año, y aumentará en 42 plazas la capacidad de recepción de peregrinos del municipio. 
El presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijóo, ha asistido a la inauguración y puesta en marcha del primer albergue de peregrinos de la localidad lucense de A Fonsagrada, «puerta de entrada» del Camino Primitivo en Galicia. La nueva instalación, que empezó a funcionar de manera oficial a las 13 horas de este lunes, llevará el nombre de Ramón Rodríguez Mondelo, párroco de A Fonsagrada fallecido en febrero de este año, y que fue uno de los grandes impulsores de esta ruta jacobea. «Hizo mucho bien por los peregrinos», indicó el obispo de Lugo, Alfonso Carrasco Rouco, quien añadió que «este albergue es símbolo de muchos años de esfuerzo, expresión de una comunidad que quiso y supo acoger». 
Con esta actuación, en la que el Ejecutivo autonómico invirtió cerca de 700.000 euros, «se hace justicia» con una ruta milenaria, «la primera, la que hizo el rey Alfonso II ‘El Casto’ para certificar la existencia del sarcófago del apóstol», según destacó el presidente del Gobierno gallego. Con esta nueva infraestructura, dijo, se cumplen varios «objetivos importantes», como el aumento de la capacidad de recepción de peregrinos del municipio fonsagradino, que estrena de este modo 42 nuevas plazas. Asimismo, se recupera un edificio emblemático para la localidad, como es la Casa Pasarín, al mismo tiempo que se envía a la población gallega «el mensaje de que hay que rehabilitar las casas que están en desuso y amenazan ruina». 
El titular de la Xunta dedicó también unas palabras de agradecimiento a su antecesor en el cargo, el expresidente Emilio Pérez Touriño, por acometer la compra del viejo inmueble en un «momento complicado para la economía». 
Por su parte, el alcalde de A Fonsagrada, el socialista Argelio Fernández Queipo, reconoció que el nuevo albergue sería la «delicia de todos los peregrinos» y expresó asimismo el «agradecimiento de la gente» por lo que será «un motor» para el municipio. En lo relativo a la reforma, ejecutada por el arquitecto Xan Casabella, se uniformaron los niveles de las plantas baja y primera, se sustituyó parte de la fachada oeste, se reemplazó una parte de la fachada sur por una galería y se mejoraron las condiciones de iluminación y ventilación de los patios interiores. Asimismo, se reformaron las viejas cuadras para albergar habitaciones, se incorporaron mejoras de accesibilidad y se restauraron los elementos arquitectónicos y las pinturas murales del edificio. 
En resumen, según indicó el presidente Núñez Feijóo, se creó un «maridaje» de estructuras nuevas y viejas, lo «correcto» en cualquier rehabilitación. El máximo responsable del Gobierno gallego también avanzó la posibilidad de crear en un futuro próximo una oficina de atención al peregrino en dicho edificio, que podría funcionar también como oficina de turismo del municipio. 
En lo relativo a las rutas xacobeas, incidió Feijóo en la necesidad de «diversificar el turismo y diversificar los caminos de Santiago». En concreto, el Camino Primitivo incrementó «por cuatro» el número de peregrinos en los últimos diez años. 
En cuanto a los últimos datos registrados, 12.100 personas pasaron por la ruta primitiva en el año 2016 y ya se han contabilizado 6.500 en la primera mitad del año 2017. En números globales, según datos oficiales, todas las rutas registraron un nueve por ciento de aumento de peregrinos en los primeros seis meses de 2017. «Ya el año pasado marcamos un hito con el mejor año de la historia desde el siglo IX y ahora se concreta un nuevo récord histórico de peregrinos,» indicó el titular del Gobierno gallego".

Y arriba tenemos el otro de los dos grandes elementos singulares de la casa, el frontón con el blasón solariego, de evidentes resonancias barrocas pese a que el pazo es decimonónico


Una leyenda dice que alguien de esta linajuda estirpe logró salvar el cáliz de una capilla incendiada y que en gratitud se les dio permiso para ostentar uno cincelado en su escudo de armas. De ello también nos dice Antón Pombo:
"El escudo, que ocupa una peineta de raigambre barroca sobre la puerta principal de acceso, no respeta los cánones heráldicos de la vetusta aristocracia. Entre sus motivos muestra un brazo sosteniendo un cáliz, motivo que, según la leyenda, tendría que ver con el hecho de que un miembro de la familia habría rescatado de un incendio, en una capilla fonsagradina, un cáliz con las especies consagradas".

Suele pasar más desapercibido otro blasón, mucho más pequeño y más antiguo, que hay en lo alto de la fachada a la izquierda


Se revela mucho más antiguo y gastado y podría tal vez proceder de otra casa, situada anteriormente aquí o acaso en otro lugar


Se reconocen dos círculos y, dentro de ellos, una cruz en uno y una tetrapétala en otro (o eso nos parece). Aparece también una planta que recuerda a la del escudo anterior, lo que, en el caso que así fuera, podría tener vinculación. Una planta así aparece por ejemplo en el escudo de la capilla de Mazaeda, de donde son oriundos estas estirpes Pasarín y Peñamaría


Al lado de la puerta, a su izquierda, se ha colocado en la pared una de las placas del Camino de los Derechos Humanos, de las que hemos ya visto varias en algunas poblaciones y lugares de la ruta. Son en total unas treinta placas de bronce, diseño del artista español dEmo (Eladio de la Mora) a lo largo de diferentes etapas de varios de los caminos de Santiago, dedicadas a cada uno de los treinta artículos de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, patrocinadas por personas particulares, organizaciones privadas y estamentos públicos de todo el mundo


En el Camino Primitivo se colocaron siete de ellas en el año 2016 por parte de la Fundación ISHR con la empresa Where is Asturias. Además, la artista Giannina Coppiano Dwin, embajadora de la fundación, realizó la exposición Infinitum en la sede de la Fundación Valdés-Salas, en Salas, al paso del Camino. En 2017, año de la inauguración de este albergue, se colocaron otras tres placas. Esta está dedicada al artículo 16, que recoge el derecho al matrimonio y a la familia


Dejamos a la derecha la rúa Pasarín y seguimos subiendo por de San Roque, la cual se estrecha al fondo, haciéndose estrecha callejuela, pero nosotros no vamos a ir por ahí sino que iremos a la izquierda, retomando el Camino por la Rúa Maior. Pero antes pasaremos delante de Casa Pedrosa o Casa do Tibidabo, que formaba otro conjunto palaciego blasonado, este del siglo XVIII, cuya extensión nos describe perfectamente e José García en Amigos de Fonsagrada
"- Parte sur: actual calle Rosalía de Castro: antes calle del Campo con pequeñas edificaciones; en la actualidad, el inmueble número 4 (antiguo Salón Tibidabo), casas de Benjamín Bautista, Casa de Torre y Casa de Pacios

- Fachada este: fachada principal - calle San Roque; en la actualidad: Casa de Candelos y de la familia Paredes García

- Parte norte y noroeste: calle Pasarín con un alto muro – espacio de corral".
"Este antiguo caserón con pretensiones palaciegas, como así lo describe Pepe de Antolín en su libro Cousas de unha vila – A Fonsagrada, se le conoce como Casa de los Pedrosa, ya que sus últimos propietarios, antes de ser troceada y vendida a diferentes compradores, pertenecía a la familia Pedrosa Ulloa, emparentada desde el siglo XIX con la Casa Canel de Fonsagrada. 
En un documento procedente de un archivo particular sobre los orígenes del Pazo de Villafiz (Friol), publicado en el Boletín de la Comisión Provincial de Monumentos Históricos y Artísticos (Lugo), se dice que doña Merchina de Canel y Reguera, hija única que quedó de los varios que tuvo D. Pedro Canel y Castrillón de la casa blasonada de Canel – Fonsagrada, y que fue heredera de todos sus bienes y derechos, contrajo matrimonio con D. Narciso de Noboa y Montenegro, señor de la Casa de Villafiz (Friol). 
Entre los “bienes y derechos” que la citada Merchina Canel heredó de sus padres (Pedro Canel Castrillón y María Francisca Pasarín Lamas) se encontraba la CASA CANEL de Fonsagrada, que había sido mandada construir por ese matrimonio, según la inscripción que figuraba en el dintel de la puerta principal de la heredad, que decía así: 
“Esta casa (la) hicieron don Pedro Canel y Castrillón y Francisca Pasarín Lamas, su esposa, año 1706” 
A partir del matrimonio de Merchina Canel con Narciso Noboa (señor de la Casa de Villafiz), la propiedad de la Casa Canel iría pasando a sucesivos herederos vinculados a otras familias “hidalgas” lucenses: Riberas de la Casa del Retiro de Paradavella, Ulloa y Pedrosa 
Los últimos herederos de la Casa Canel – Pedrosa fueron: ANTONIO (III Marqués de Villaverde de Limia), JACOBO PEDROSA ULLOA y ASCENSIÓN PEDROSA MIRANDA".

"Se trata de un edificio que consta de planta baja y una planta superior. Presenta una planta aproximadamente rectangular, de 23 por 15 metros, con una estructura portante de piedra local. La fachada está enlucida y encalada. Su composición revela la apertura de nuevos huecos, además de accesos que fueron ampliados en algún momento para albergar locales comerciales", nos dicen en Fonsaweb. Y es que, a diferencia de Casa Pasarín o Peñamaría, este pazo tuvo muy diferentes usos al arrendarse sus partes y dependencias, siendo posteriormente dividido para proceder a su venta en diferentes porciones que dieron en las actuales viviendas:
"A partir de finales del siglo XIX, el Boletín Oficial de la provincia de Lugo publica diferentes acuerdos del Ayuntamiento de Fonsagrada sobre la propiedad de esta Casa por parte de los hermanos Antonio y Jacobo Pedrosa Ulloa. Así, en Mayo de 1882 figura una propuesta de don Antonio Pedrosa (Marqués de Villaverde de Limia) para realizar una permuta con el Ayuntamiento de unos terrenos situados en el campo de la feria. En 1886, igualmente. figura otro acuerdo referido a unas obras a realizar en la fuente vieja del pueblo que incluía la apertura de dos canales en las calles que conducen al Campo “por la derecha e izquierda de la casa de don Jacobo Pedrosa”. En 1890 se aprueba el arrendamiento de los bajos de la Casa Pedrosa para dedicarla a la Escuela de Niñas y, ocasionalmente, como sede para la cobranza de las contribuciones y como local electoral. Finalmente, en 1897 se aprueba unas obras para el empedrado de la plazueleta situada en frente de la Casa de Pedrosa. 
El fraccionamiento de la Casa Pedrosa de Fonsagrada para su venta a distintos compradores fue llevada a cabo en la segunda mitad del pasado siglo, interviniendo como propietarios de esa heredad: ASCENSIÓN PEDROSA MIRANDA, una hija de Jacobo Pedrosa, así como un médico de la villa José Antonio García López, quien, al parecer, contó para tan lucrativas actividades con el inestimable consejo técnico de su esposa doña Portalina Rodríguez de García".

Y aquí tenemos Casa do Tibidabo y su blasón solariego. Este nombre procede de la existencia aquí del Hotel Tibidabo:
"... ubicado en la casa Pedrosa este “Hotel” se mantuvo en funcionamiento hasta finales de los años 40 o principios de los 50 del pasado siglo; el hotel ocupaba la totalidad del inmueble de la actual calle San Roque así como el actual edificio sito en la calle Rosalía de Castro 4; donde su propietario, de nombre Nicasio, había habilitado un espacio para reuniones, el “Salón Tibidabo” (según Pepe de Antolín en ese salón se daba cobijo a actuaciones de la farándula, espectáculos, charlas y mítines).

El definitivo cierre del Hotel Tibidabo se produjo en la etapa antes citada a causa del repentino fallecimiento de los dos hijos del matrimonio por una tuberculosis que, se supone, les fue contagiado por un huésped".

Y este es el escudo de los Pedrosa en esta fachada de la Casa do Tibidabo, blasón que dice José García es idéntico a los Canel de A Fonsagrada


Del empedrado suelo de la rúa San Roque volvemos a la cuesta asfaltada de la Rúa Maior, por donde seguiremos subiendo a la derecha


Casas de época en plena subida, la de la izquierda, en la esquina con la rúa Ron, es Casa Rellán, de preciosa fachada con miradores-galería, balcón de hierro forjado y filigranas ornamentales. La de la derecha, en ruinas


Edifico de pisos en la esquina de las rúas San Roque y Maior. Fijémonos en la concha y la flecha en el muro sobre el que se asienta una artística balaustrada


Como su nombre indica, fue esta la calle mayor de la villa antigua, la del trazado caminero histórico, eje viario desplazado más unos metros más al norte al hacerse a finales del siglo XIX las nuevas carreteras, que cruzan A Fonsagrada por las avenidas de Galicia y de Asturias


A la izquierda, Casa Campillo fue construida en el siglo XVIII, centuria en la que A Fonsagrada se consolidaba frente a A Proba de Burón gracias fundamentalmente a este trazado caminero, más corto y sin la 'montaña rusa' que implicaba el trayecto por A Proba de Burón. Fue en este tiempo bodega, tienda de ultramarinos y tienda de muebles, para pasar a ser pensión al ser adquirida y rehabilitada por los propietarios del Hotel Pórtico, sito unos metros más adelante. Negocios ambos que, como los albergues y pensiones ya citados, dan nueva vida a esta rúa, dinamizada por el paso de peregrinos


Dejamos a nuestra derecha la rúa Rosalía de Castro, antigua calle del Campo, donde un llamativo edificio en chaflán haciendo esquina adelanta sus plantas superiores sobre ambas calles. Esta del campo se abrió comunicando esta Rúa Maior desde aquí, el 'pico del pueblo' con la entonces nueva carretera de Lugo, abriéndose en ella negocios y empresa al socaire de su urbanización, según os sigue contando José García en Amigos de Fonsagrada:
"La actual calle Rosalía de Castro de A Fonsagrada, llamada en otro tiempo Falangista Cedrón y en sus orígenes calle del Campo, es la vía urbana que enlaza la avenida de Galicia y la calle Mayor por el Pico del Pueblo; hasta bien entrado el pasado siglo gran parte de ese terreno se utilizaba como campo de feria y ocasionalmente como cancha de fútbol, aunque es probable que en las proximidades de la calle Mayor ya existiesen algunas casas (la actual casa de “Isidro” y la de “José María de Alberto”), así como alguna otra pequeña edificación propiedad de la familia Pedrosa (el hotel Tibidabo y los terrenos donde años más tarde construirían sus viviendas y sus negocios las familias de Pacios, Torre y Benjamín de Bautista).

Los orígenes históricos de la calle del Campo se remontan a la última década del siglo XIX, al finalizarse la construcción de la carretera de Lugo a Fonsagrada que fue dotada con una nueva entrada a la villa a través de un tramo que discurría, como ocurre en la actualidad, paralelo al muro de la alameda desde As Rodas hasta alcanzar la avenida de Galicia.

Sin embargo, el antecedente más antiguo de la calle del Campo se remonta al año 1884 cuando el ayuntamiento aprobó un gasto de 87 pesetas como pago de los honorarios a un arquitecto por la elaboración de un proyecto para la nivelación de la calle del Campo. Con posterioridad, tras ser declarada de utilidad pública la actuación a realizar en esa zona, salió a subasta la ejecución de la obra consistente en el ensanche, alineación y construcción de la calle del Campo que partiendo de la calle pública (calle Mayor) del centro de la parte superior del pueblo ponga en comunicación con la carretera del Estado de Lugo a Ouviaño. La obra sería adjudicada por 2.600 pesetas a un próspero empresario y futuro alcalde del ayuntamiento fonsagradino: José Díaz Díaz (“Farruquín”) quien, por cierto, era propietario de una de las pocas casas existentes en esa calle (tras el fallecimiento de José Díaz, esa casa pasaría a ser propiedad de la familia Isidro García)

Desde el año 1902, el trazado de la antigua calle del Campo coincide con el que tiene la actual calle de Rosalía de Castro, ya que en esa fecha el Gobierno Civil autorizó al ayuntamiento la ejecución de un proyecto de reforma de la calle que partiendo del Campo de la Feria en la carretera de Lugo a Ouviaño y pasando por la casa de José Díaz, empalme con otra de la misma villa. En ese contexto de obras y de reformas, el Ayuntamiento tuvo que recurrir a contadas expropiaciones y a determinadas actuaciones sobre propiedades particulares para conseguir la alineación de la nueva calle (entre otros propietarios afectados figuraron Fernando Díaz de Vilapiñol, Pedro Robledo de Fonsagrada, Pedro Couso, Manuel Carrín de Meira y el ya citado José Díaz)

Desde principios del pasado siglo, el ayuntamiento tenía previsto construir en esa zona del campo de la feria unas edificaciones destinadas a sede de las escuelas municipales y a vivienda de los maestros, llegando, Incluso en junio de 1905 a publicarse una subasta para la realización de esta excelente obra pública con un presupuesto con 43.232 pesetas de la época. Por razones desconocidas, esta obra se quedó en un proyecto, que no se vería realizado hasta principios de los años 60 del pasado siglo, cuando un importante espacio de esa calle fue objeto de una relevante actuación urbanística, al construirse en ese lugar tres edificios destinados a escuelas de niños y niñas, una casa vivienda de los maestros y un centro médico de muy corto recorrido temporal (sede del actual Museo Comarcal)

Por lo que se refiere a las construcciones particulares existentes a principios de siglo en lo que hoy es la calle Rosalía de Castro, según se aprecia en alguna fotografía de la época, además de la casa con fachada pintada en blanco propiedad de la familia de “Aniceto do Campo”, no existían otras viviendas; las dos primeras edificaciones que se construyeron en esa zona, enfrente del campo de la feria, fueron dos que todavía se mantienen pie en la actualidad: la de Justiniano Rozas y otra la de un tal Severino Pastur Arango (la futura casa de “Gabriel”). Estas casas fueron construidas alrededor de 1911; la casa de Rosón – Rozas además de constituir el domicilio familiar de esta familia, en su planta baja se ubicaba un comercio y una oficina de cobro/recaudación de contribuciones; por lo que respecta a la casa de Severino Pastur, en ese edificio estuvo funcionando durante un tiempo el Hotel Comercio, donde el diputado Portela Valladares celebró una de sus victorias electorales.

En la zona intermedia de la calle del Campo (enfrente del único solar que queda en la zona) durante un gran periodo de tiempo existió una edificación de planta baja donde en los años 20 tenía su garaje y domicilio social una empresa de transporte denominada LA ALIANZA BURONESA SA, con posterioridad ese garaje pasaría a ser utilizado por otra empresa de transporte de viajeros (Clemente Piñeiro) y por último sería utilizado como taller mecánico (Cabana). En las inmediaciones de ese garaje también se ubicaba una pequeña construcción donde estaba instalada la báscula municipal. En la actualidad todo ese espacio lo ocupa un gran inmueble de viviendas propiedad de la familia Ortiz de Galisteo Pérez".

Estaríamos pues en la zona más alta de A Fonsagrada, a unos 970 metros de altura. Por eso lo del 'pico del pueblo', que es como se suele llamar a estos lugares. Aquí va acabando la cuesta de la Rúa Maior 

A nuestra izquierda, los pilares de piedra vista de la porticada fachada principal de Casa Campillo. Por aquí llega a la Rúa Maior la rúa Peligros, un nombre de calle bastante común en muchas villas y ciudades que hace referencia a tramos estrechos, empinados, oscuros o de difícil tránsito en su época, difíciles para el tránsito de caballerías y/o poco iluminadas y seguras. Al comienzo de la rúa están los Apartamentos Fons Sacrata


En la confluencia de calles del 'pico del pueblo' hay una explanada o rellano en torno a la que se distribuye la red viaria, formando una pequeña plaza

A la izquierda, en la entrada a la rúa Peligros, otro edifico con gran galería ante la explanada


Y, entre dicha rúa y la Rúa Maior, la fachada porticada en soportal de Casa Campillo, con su galería de ventanales apoyada sobre tres pilares


Seguimos de frente pasando al lado de esta casa con sus ventanas de arco de medio punto en la planta baja y su fachada de piedra


A la izquierda y en la Rúia Maior es la rúa Bolaño, donde nació José Lombardía, Bolaño, que con su mujer Eva Pérez regentan el famoso Restaurante Cantábrico (no confundir con el albergue-pensión antes referido) en la Avenida de Galicia (donde hasta el actor Mel Gibson se deleitó con su gastronomía) y el hotel y albergue Las Grandas en Vistalegre, sobre el Salto de Salime y al paso del Camino que sube a Grandas de Salime, como tuvimos ocasión de ver. José Lombardía nació en la aldea fonsagradina de San Mamede, parroquia de Vieiro, "pero a los tres años quedó huérfano y lo llevaron a la villa. Como había muchos pepes, los otros niños le llamaron como a la casa en la que vivía, y Bolaño le quedó", explica Benigno Lazaré en La Voz de Galicia del 20-6-2010


Azulejos de concha y flecha confirman que hemos de seguir por la Rúia Maior, que extiende ahora sendas filas de casas a cada lado de la calle


Calle que, tras llanear un tramo en recto, hace un poco de curva a la derecha para perder altura, empezando a bajar muy suavemente


Y aquí tenemos el antes referido Hotel Pórtico, construido en una casa señorial dieciochesca, datada en 1770, con sus reformas posteriores. Una vez más hacemos referencia a una centuria en la que A Fonsagrada prosperó y creció en todas direcciones, ansiando ya el traslado aquí de la capitalidad de A Terra de Burón


Pensado especialmente para aquellos peregrinos que necesitan hacer una pernocta más descansada que en las de los no siempre silenciosos albergues. Está al frente el matrimonio de Nuria Fernández y Roberto Fernández, ya veteranos en las lides de atención al peregrino, como nos informan M. Fernández y M. Gutín en Un hotel de lujo para peregrinos en A Fonsagrada "Aquí veñen os que buscan un bo descanso", noticia para La Voz de Galicia del 26-10-2023:
"Los propietarios del primer albergue privado de peregrinos de A Fonsagrada, abierto en 2014, se han lanzado con un hotel de lujo en el corazón del pueblo que no ha dejado de crecer desde su remodelación, en el año 2019. Al frente del establecimiento están Nuria Fernández y Roberto Fernández, un matrimonio lucense que vio el gran potencial que podía dar de sí la antigua casa de un alcalde fonsagradino, construida a finales del siglo XVIII. 
Sin embargo, el Hotel Pórtico, que debe su nombre a la propia estructura de la vivienda, no es un alojamiento cualquiera. «Conservamos as paredes e fixemos a restauración intentando conservar o espírito da casa. Ata restauramos varios dos mobles que locen nas habitacións», relata Nuria. 
El hotel tiene dos plantas y nueve habitaciones. Ocho son dobles y una, individual. «Pasamos de ter albergue a un hotel seguindo a demanda dos clientes. Por eles decidimos dar o paso», explica el matrimonio. 
Los peregrinos que caminan hacia la Praza do Obradoiro terminan en A Fonsagrada su séptima etapa. «Aquí xa queren pegarse un bo descanso, con comodidade», dice Nuria. Por eso, los caminantes que buscan algo más lujoso y cuidado que un albergue marcan el perfil de la clientela en el hotel Pórtico. «Tamén hai turistas, que chegan co inverno», precisan los gerentes. 
Este matrimonio es la clave de la nueva vida del edificio, que también forma parte de la historia viva de A Fonsagrada. Ambos miran ya al horizonte, y por eso compraron otra casa en la misma calle, y en la que están obrando: «Queremos ampliar o hotel, porque hai demanda», aseguran".

Desde aquí, empezamos a bajar, dirigiéndonos ya a la salida de A Fonsagrada, por la Rúa Maior abajo, para salir a la Avenida de Galicia y cruzar a la rúa das Rodas, donde enseguida contemplaremos la aldea de O Padrón, antigua encomienda de los Caballeros Hospitalarios de San Juan de Jerusalén, luego Orden de Rodas y Orden de Malta, siguiente enclave caminero en nuestro trayecto jacobita por tierras gallegas, dando vista además a la Serra do Hospital, solar del Real Hospital de Santiago de Montouto, donde esta ruta fonsagradina se reunirá con la buronesa al lado de su restaurada capilla antes de bajar a Paradavella y seguir rumbo hacia O Cádavo, capital del vecino concello de Baleira

















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