| A Fonte Sacra. A Fonte da Virxen da Fonsagrada |
Esta es la fuente sagrada de A Fonsagrada, A Fonte Sacra, Fonte Sagrada o Fonte da Virxen da Fonsagrada, como también la denomina José Álvarez Teijeiro, Pepe de Antolín, en su libro Cousas de unha Vila. Es la fuente que dio nombre a la población y, sin duda alguna, la que le dio origen y nacimiento, manantial de agua fresca en torno a la que se asentó una villa que sería citada como Fontem Albei ('fuente blanca') en una de las mansio o paradas imperiales romanas del Itinerario de Antonino (s. III) a lo largo de la mítica vía Lucus Asturum-Lucus Augusti, precedente del Camino Real de Galicia, Camino Francés de Asturias y otras denominaciones para el actualmente llamado Camino Primitivo
| A Fonte Sacra y ábside de la iglesia de Santa María. Entre ambas sube el Camino a la rúa Ron |
"Según la acreditada opinión del sacerdote don Enrique López Fernández el origen de la Fuente Sagrada de A Fonsagrada se remonta a tiempos inmemoriales cuando tras la aparición de la Virgen María, se erigió en ese lugar un importante santuario mariano
En su libro “Nuestra Señora de Fonsagrada”, el ilustre sacerdote de Vilabol sostiene que ese santuario dio lugar al nacimiento de un pequeño poblado en torno a la capilla (la futura villa), que, pese a sus escasos límites, gozará de extraordinaria importancia religiosa y social, convirtiéndose sin duda en el centro más concurrido y celebrado de toda la comarca.
Por su parte, otro gran fonsagradino: don José Álvarez Teijeiro, Pepe de Antolín, en su libro “Cousas de unha Vila”, realiza una interesantísima descripción de los dos espacios donde estuvo ubicada la fuente, así como de las características arquitectónicas de este monumento que él denomina A Fonte da Virxen de A Fonsagrada, señalando a ese respecto que la primitiva fuente se encontraba ubicada en un espacio conocido como “quinteiro da fonte”: una plazoleta todavía existente en la actualidad entre la antigua sacristía de la Iglesia y el Hostal Cantábrico.
Según la descripción que realiza Pepe de Antolín en su entrañable libro, la fuente primitiva era de traza muy simple, cobijada por un gran árbol (un fresno o un laurel), resaltando que el dato constructivo más interesante de aquella fuente lo constituía el bajorrelieve de la virgen titular de la fuente y de la villa, ejecutada en piedra arenisca, embebida en el muro y descansando sobre la piedra que hacía de caño.
Por otra parte, y de acuerdo con sus acertadas indagaciones, fue en el año 1882 cuando por razones urbanísticas se produjo el traslado de la fuente al lugar que ocupa en la actualidad; una actuación arquitectónica, a su criterio, muy acertada, resaltando el dato que de la antigua fuente sólo se conservó el bajorrelieve de la Virgen (la misma pequeña imagen que figura en el monumento actual)"
| Vista del antiguo camino de entrada en A Fonsagrada desde la parte posterior de la fuente |
Se sabe que el antiguo camino desde Paradanova subía directamente hasta aquí, lo que sería la entrada (o salida) de la población por el este, el "camiño que ven d'Ovedo", como recoge el filólogo Ricardo Polín de un documento del año 1265 que cita en O Camiño de Santiago (separata de la revista Lvcensia nº 6, año 1993)
| Rúa Burón. Al fondo la iglesia de Santa María da Fonsagrada |
En la actualidad no se emplea para entrar en A Fonsagrada el camino que sube directo a la Fonte Sacra, sino que este sube desde Paradanova algo más al norte y, cruzando la Avenida de Asturias, toma la rúa Burón, por donde crecería la población en el siglo XVIII ganándole la partida de la ruta principal a la antigua capital, A Proba de Burón, que perdería su condición de capital en 1835-1836
Aquí a la izquierda está la Casa do Concello, del año 1845 pero que no cumplió esta función hasta 1920. En 2013 fue trasladada y en 2025 se inauguró el Centro Cultural Forges, dedicado a este gran humorista gráfico, Antonio Fraguas de Pablo, de hondas raíces familiares, e implicaciones sociales y culturales, fonsagradinas
Aquí llegamos al cruce con la Avenida de Asturias (izquierda) y la Avenida de Lugo (derecha), ambas resultado de la construcción de las nuevas carreteras a finales del siglo XIX que relegaron a los viejos caminos a vías pecuarias o secundarias, así como desplazaron el eje principal de la población de la Rúa Maior, al otro lado de la iglesia (por donde seguirá el Camino) hacia aquí. Enfrente, A Praza fue lugar de celebración del mercado y ferias ganaderas hasta 1887, cuando se trasladó de lugar
Nosotros cruzamos y seguimos, detrás de la iglesia, por la rúa Fonte, por aquí vendría desde Astorga (Astúrica Augusta) otra antiquísima vía de comunicación entre la meseta y la costa, muy empleada por los arrieros maragatos. . En Arrieiros por A Fonsagrada, artículo del erudito investigador Gurmesindo Rego Fernández para La Voz de Galicia del 9-8-2019, se nos habla de ellos:
"Antes del transporte en vehículos de motor, la salida de productos del interior al mar, procedentes de la comarca del Bierzo y zonas cercanas, y la entrada de productos del mar, o transportados a través del mar, hasta el interior podía hacerse por diversas vías de comunicación, o rutas, de las que nos vamos a referir a la que iría por Ambasmestas, puerto del Portelo (Ancares), Pontes de Gatín, Navia de Suarna, Fonsagrada, Puebla de Burón, Carballido, Pontenova y llegaría al mar en Porto, Vegadeo. Puede uno imaginar mulas y carros transportando vino, sal, minerales y otros productos por esta vía de comunicación y de abastecimiento.
Como huellas nos queda la tradición, los caminos, los puentes, la estructura de los pueblos y la toponimia, en ausencia de documentos, que posiblemente existen. En Doiras, comarca de los Ancares, persiste la tradición de que los arrieros pasaban por allí y por el puerto del Portelo. En Fonsagrada se oían, hace algunas décadas, conversaciones sobre arrieros. Los Maragatos (comarca de Astorga) acudían a las ferias de Fonsagrada a vender sus productos. En Vilamayor del Trobo, se hablaba de tiempos en los se traía sal desde el núcleo comercial de Pontenova y se llevaba allí, a vender, carbón vegetal, pieles y otros productos.
El camino se puede identificar en algunos tramos, por su orientación, anchura, paredes laterales, muros y lastras de piedra de gran tamaño en algunos sitios; gran parte ya está enterrado bajo asfalto y en algunos tramos ha desaparecido, o es intransitable por la maleza.
La ruta cruzaría el río Navia por el gran puente medieval de Navia de Suarna, en el que hay quien ve restos de un antiguo puente romano y pasada la sierra de Louxas cruzaría el río Lamas. Antes de Fonsagrada hay un pequeño núcleo rural llamado A Porteliña, nombre que tiene un curioso paralelismo con el del mencionado Portelo y que podría aludir a sitio de paso o control.
La Fonsagrada primitiva tenía el eje central en el sentido de esta vía, en torno a la cual seguramente se fueron construyendo casas con fines comerciales; la fuente que da nombre a la villa estaba en esta ruta; la iglesia y el antiguo ayuntamiento tienen la entrada por esta calle, que también pasa por la plaza de la villa. Algo similar ocurre en Puebla de Burón, donde el camino pasa al lado de la muralla de la antigua Fortaleza ..."
Serían realmente dos ejes principales, uno el camino entre Asturias y Galicia, que va de este a oeste, y otro entre la meseta y la costa, de norte a sur. A Fonsagrada se extendería más por el primero en su origen, de ahí la Rúa Maior, luego crecería hacia el norte por el camino a A Proba de Burón (rúa Burón). Ambos se cruzarían en la fuente y, posteriormente, en el cruce de la rúa Burón con la rúa da Penela, donde un cruceiro lo señala frente a los juzgados, edificio dieciochesco, como vemos en la entrada de blog dedicada a la subida desde Paradanova
Más tarde llegarían las carreteras y las viejas rutas, romanizadas sobre sendas camineras prehistóricas, dejaron de usarse para largos desplazamientos. Se emplearon grandes carros y carruajes de pasajeros que establecieron las primeras líneas regulares de viajeros, primero en diligencia a caballo o similar, luego llegarían los vehículos a motor. A Fonsagrada, como nueva capital, formó parte de su trazado, pero la antaño poderosa Proba de Burón quedó aún más relegada, siendo hoy en día una parroquia más del concello fonsagradino
Pasamos al pie del ábside o cabecera de la iglesia parroquial de Santa María da Fonsagrada, de la que se dice es de los siglos XVI y XVII, con sus reformas posteriores, y se enmarca dentro del barroco, aunque los contrafuertes y ventanas 'picudas', ojivales o de arco apuntado, nos revelan reminiscencias del gótico
Vía importante cuya cuesta se veía compensada por el agua fresca de una fuente maravillosa, sagrada y legendaria, la Fontem Albei romana seguiría viendo el paso de viajeros en todas direcciones y, muchos de ellos, hacia el oeste, camino de Santiago por Lugo, aún cuando en la Edad Media los señores de la Terra de Burón estimaron gobernarla desde el valle, en el que emplazaron su fortaleza, en base a la fundación hacia 1200 por Alfonso IX de una puebla, A Proba de Burón
El trayecto de Astorga hacia la costa (rumbo a Vegadeo/A Veiga en primer lugar) pasaba por ambas poblaciones sin bifurcaciones, pero el de la Sancta Ovetensis a Santiago de Compostela se separaba en dos en Paradanova y no se reunirían hasta unos 10-11 (según por donde se vaya) kilómetros más al oeste, en el Real Hospital de Santiago de Montouto. Llegado el siglo XVIII y más en el XIX, el flujo principal de gentes y mercancías de este a oeste se había consolidado y ello favorecería, junto con los vaivenes políticos administrativos de la época que A Fonsagrada fuese la nueva capital del rebautizado concello de su nombre en 1835Aquí el Camino deja la rúa Fonte y sube a la derecha, al llegar a la Fonte Sacra, por la rúa Ron hacia el citado Albergue-Pensión Cantábrico, donde estaba el Quinteiro da Fonte, su ubicación original al lado de la sacristía de la iglesia, lo que da a entender que esta, o una anterior a esta, se construyó en el emplazamiento de un lugar especialmente sacralizado de antiguo en relación con el culto a las aguas 'sagradas'
"El cura de Vilabol, por el contrario, sostiene que ese primer traslado no se llevó a efecto hasta bien entrado el siglo XX argumentando que la nueva ubicación de la fuente se realizó en el año 1919 con ocasión del inicio de las obras de la carretera del Bosque (A Rampa)
Sin ánimo de polemizar con tan relevantes historiadores, mi opinión coincide con la que sostiene Pepe de Antolín sobre el año en que se realizó aquel primitivo traslado de la Fuente Sagrada, en base al contenido de varios acuerdos del Ayuntamiento de Fonsagrada que avalan esa tesis:
- En la sesión celebrada el 17 de diciembre de 1881, el pleno del ayuntamiento fonsagradino presidido por el Alcalde Gervasio López – un rico propietario de Fumayor - aprobó (la cuenta) referente a los gastos de recomposición de la fuente de esta villa y del empedrado de la calle Encima de la misma.
- En otra sesión del Ayuntamiento de fecha 17 de noviembre de 1883 se aprobó por unanimidad la cuenta referente a los gastos de construcción y transporte de 3 pilones para la fuente de esta villa, formación de un plano y adquisición de dos caños de bronce para la misma, por importe 85 pesetas y 50 céntimos.
En ese mismo ejercicio, el pleno del Ayuntamiento aprobó la cuenta por el importe de los gastos que ocasionó la construcción de su paredón encima de la fuente de esta villa.
En febrero de 1886, siendo ya alcalde Manuel Neira López, el Ayuntamiento aprobó una partida de gastos derivados de la “recomposición” de la fuente antigua, de los gastos de terminación y remate de dos canales en las calles que conducen a la (calle) llamada del Campo de la Feria, “por la derecha e izquierda de la casa de don Jacobo Pedrosa” (la actual casa Tibidabo)
En mayo de 1886, el ayuntamiento aprobó la cuenta rendida por el portero del ayuntamiento por los gastos de apertura de un canal en la calle principal de esta villa, así como otra (cuenta) del importe de limpieza y recomposición de la cañería de la fuente. Una cuenta similar de gastos por recomposición de la cañería se repetiría en 1897.
La última restauración de la Fuente se llevó a cabo a principios de los años sesenta (según el reportaje fotográfico de El Progreso que acompaña a esta colaboración); en opinión de Pepe de Antolín, esta actuación constituyó una nefasta operación de restauración y de repicado por diversas razones técnicas que él describe en la página 213 de su libro “Cousas de unha vila. A FONSAGRADA”.
La imagen más grande es una talla colocada en hornacina también más grande y profunda, lo que permite ponerle flores. Se habría hecho para la nueva fuente sin prescindir de la otra, por eso aparecen, muy llamativamente, las dos vírgenes que, insistimos una vez más, son reproducciones fieles al original
Tiene, eso sí la misma posición orante y sin duda se pretendió no fuese excesivamente diferente a la anterior, acaso con la idea de sustituirla, aunque se decidió no prescindir de la antigua e instalarla también en la fuente nueva, hasta que para mejor custodiarlas y conservarlas de llevaron al museo comarcal fonsagradino y se pusieron estas copias
Cuando se hizo la fuente nueva estaba en construcción la nueva carretera de Lugo (actual LU-530), cuyo proyecto data de 1866, sin embargo se demoró bastante pues el 29 de agosto de 1885 el periódico El Regional de Lugo publicaba su protesta porque la nueva vía se demoraba:
"Las relaciones comerciales entre la villa de Fonsagrada y esta capital (Lugo) y el mejor servicio público demandan un arreglo en el camino que media entre ambos pueblos y especialmente entre La Lastra y Paradavella, en tanto no termine la histórica carretera que lleva el nombre de Lugo – Ouviaño y que pasa de 12 años en construcción".
Es toda ella de piedra vista y fue restaurada por una escuela taller. Se encuentra entre dos escaleras que suben a la rúa Vilabol, de la que nos cuenta también José García en Amigos de Fonsagrada:
"Se trata de una pequeña vía que parte de la rúa de Ron, a la altura de la Casa de Minguxo, finalizando unas pocas decenas de metros más adelante en una zona de huertas.
La denominación de “Villabol” se debe a que en un inmueble de ese vial tuvo fijado su domicilio el matrimonio integrado por Pedro Álvarez Villabol y Aurelia Fernández Martínez.
Fruto de este matrimonio nacieron varias hijas y un hijo varón, llamado Benjamín Álvarez Fernández, procurador de los tribunales y destacado dirigente de Falange, procurador en las Cortes franquistas (1941), vicepresidente de la Diputación Provincia de Lugo y alcalde de Fonsagrada".
El lugar es algo más umbrío, y por lo tanto húmedo, lo que se agradece en verano. El muro es alto y separa la fuente del desnivel respecto a la calle de arriba, como hace el de A Fonte Sacra, aunque el de ella no tiene tanta altura
Y esta es la placa de piedra de la Escuela Taller Camiño Primitivo que se ocupó de su restauración, de la que no se puso la fecha
Calle abajo y pasada la Cervexería Barril tenemos un fantástico paisaje del valle del río Arime, con el Alto de Paradanova (933 m) enfrente, parte de A Serra de Follabal, cuya cresta constituye un paso natural que, desde A Serra do Acevo (1.202 m en Pedras Apañadas), en la lejanía, entra en Galicia y, por O Acevo, Cabreira, Fonfría, Barbeitos y Silvela llega a Paradanova (al fondo a la izquierda de la foto)
Mirando ahora hacia el sur-sureste, vemos abajo en el valle el caserón de A Granxa, cuyo color blanco intenso destaca en la campiña de la veiga del Arime. Poco más allá está el caserío de Os Fornos da Cal. Cierra el valle el Teso de Trasvilar, estribaciones meridionales de A Serra de Follabal, al sur del Alto de Paradanova. Más allá A Serra de Liñares cierra el valle del río Suarna (aguas arriba Rego do Castro), afluente del Navia y, en la lejanía y en días muy claros, llegan a reconocerse los picachos y puertos de este sector de la Cordillera Cantábrica, entre Galicia, Asturias y León
Un poco más al norte, divisamos los inmensos murallones pétreos de la Sierra del Valledor en Allande (Asturias), que han sido una de nuestras referencias visuales más destacadas en nuestro paso de la cuenca del Narcea a la del Navia a partir de El Palo. Ahí tendríamos El Picu Piqueiru (1.365 m), La Pena l'Abieiru (1.251 m), El Pico da Lampazoa (1.365 m), y otros topónimos que delatan la transición del asturiano occidental al astur-gallego, eonaviego o gallego de Asturias en esa 'dorsal' que constituye una divisoria natural, geográfica y cultural desde la más lejana noche de los tiempos
Os Fornos da Cal delata en su nombre la existencia de antiguos caleiros o caleiras, hornos en los que se cocía la piedra caliza para hacer cal, empleada para cubrir casas y otras construcciones como capa impermeabilizantes y como abono. No estamos lejos de Negueira de Muñiz, concello cuyas seis parroquias se segregaron de A Fonsagrada por iniciativa vecinal en 1928, ostentando el nombre de la principal, donde se estableció su capital. Al año siguiente pasó a llamarse Negueira de Muñiz en honor al emigrante benefactor José Antonio Muñiz Álvarez, gran impulsor de la independencia municipal
"El origen de la denominación de este callejón se encuentra en la familia Ron, pues en ese lugar tuvieron su domicilio los hermanos Ricardo, Modesto, Domitila y Carmen RON LÓPEZ.
De esos cuatro hermanos, el llamado Ricardo Ron López prestó servicio como empleado de Correos, tras aprobar las oposiciones correspondientes en 1922, ocupó el puesto de cartero supernumerario en la Estafeta de Correos de Fonsagrada. De su matrimonio con Albina CURIEL LÓPEZ tuvo siete hijos: Adamina, Amparo, Ricardo, Ángeles, Jesús, José Antonio y María de los Dolores Ron Curiel; alguno de esos vástagos también emparentaría con otras conocidas familias fonsagradinas: las Heras, Regueiro y Lagarón.
Por lo que respecta a Carmen Ron López fue la última integrante de esta familia que habitó la vivienda de la Rúa Ron, al mismo tiempo que regentaba una pequeña, pero entrañable tienda de chucherías y estanco en la calle Mayor a la altura de la plazoleta de Bolaño
Por su parte, Ricardo Ron Curiel, antes de aprobar la oposición de Judicatura en 1964, desempeñó accidentalmente el cargo de juez comarcal de Fonsagrada (1960 -1962). Tanto él, como su padre y como su hermana Amparo se ocuparon de la corresponsalía administrativa del periódico El Progreso de Lugo".
"El cura de Vilabol, don Enrique López Fernández en su libro “Nuestra Señora de Fonsagrada” dedica a esta capilla (antes Capilla de la Caridad y Nuestra Señora de la Caridad) un interesante capítulo donde se refiere a su incierto origen histórico y a su ubicación en la iglesia de A Fonsagrada, afirmando a este respecto que se haya situada al fondo, a la derecha (de la iglesia), con su elevada estructura antes de entrar en el presbiterio con amplio acceso de arco de medio punto que la comunica con la iglesia y una puerta más bien pequeña que le da entrada directa a la sacristía.
En relación con su origen, don Enrique reconoce que desconoce en qué año fue construida ni por iniciativa de quién, aunque opina que es posible que fuera poco antes de 1752, año en el que se tienela primera noticia de ella.
En mi opinión, ese origen temporal de la capilla coincide con la información existente en un archivo existente en la Red sobre la Casa Canel de Fonsagrada donde se afirma que Don Pedro Canel Castrillón y su esposa Dª María Francisca Pasarín y Lamas fueron los que en 1735 financiaron la construcción de la capilla de Nuestra Señora de la Caridad.
Concretamente, en ese archivo informático se puede leer que en 14 de abril de 1735 el Provisor de Oviedo despachó licencia (al citado matrimonio) para que pudiesen abrir capilla al lado de la Epístola. Colateral a la mayor de la iglesia de Fonsagrada bajo el título de NUESTRA SEÑORA DE LA CARIDAD Y LOS GLORIOSOS APÓSTOLES, SAN PEDRO Y SAN ANTONIO DE PADUA".
"Vial que comunica la calle Mayor, a la altura de la iglesia, con la avenida de Galicia.
El origen de esa denominación: un acaudalado rentista vecino de Fumayor de nombre Gervasio López Villar
La práctica totalidad de los edificios situados en ese callejón habían sido propiedad del referido Gervasio López; con posterioridad, su viuda (Filomena López González) contrajo un nuevo matrimonio con Manuel Fernández López, (a) “Fumayor”.
Gervasio López, propietario de un pazo solariego con capilla situado en Fumayor, fue además alcalde de Fonsagrada durante un prolongado periodo de tiempo a finales del siglo XIX, ocupando, por otra parte, la primera posición entre los mayores contribuyentes del municipio; con ocasión de su fallecimiento en 1897, la prensa le dedicó un obituario en el que se afirmaba que era uno de los más ricos propietarios del Ayuntamiento, de intachable honradez y siempre querido y respetado por sus vecinos".
Seguimos la cuesta y, pasando la monumental capilla lateral, vemos la torre-campanario de Santa María da Fonsagrada, de estilo barroco y compuesta de cuatro vanos arqueados de granito, bien aparejado, cubiertos por una semicúpula y con remates en forma de bolas en las esquinas. De sus campanas, la web Campaners de la catedral de Valencia nos dice que una es la Inmaculada Concepción, de 64 cm de altura y 74 cm de diámetro, siendo su nota musical Si/B y llevando su nombre inscrito en el metal. Se supone fue fundida por el taller de Moisés Díez Santamaría de Palencia hacia 1920:
"Como es propio de la tradición campanera gallega, esta fue una campana fija, esto es, concebida únicamente para ser repicada. Ahora, la campana se limita a repicar por acción de un electromazo".
La otra, como reza su inscripción, es la Santísima Virgen del Rosario, de altura 51 cm y de diámetro 60 cm; nota musical Si b/B b. También puede leerse en ella que fue hecha en la Fundición de Hijos de Constantino Linares de Carabanchel Bajo en Madrid, proveedores de la Real Casa, en el año 1949
Pero nosotros iremos antes a la derecha para visitar la iglesia, donde se celebran las Misas del Peregrino (atención a sus horarios). De frente, donde la Praza de España da arranque a la Rúa Maior, en los bajos de estos magníficos edificios que dan vista a dicha plaza están el Autoservicio Lastra (tienda de ultramarinos) y la Farmacia Manuel Ángel Barreira Fernández, uno de los protagonistas del reportaje de la web El Farmacéutico titulado De guardia en Navidad, de fecha del 8-1-2014:
"Manuel Ángel Barreira Fernández es farmacéutico comunitario desde hace 23 años en A Fonsagrada (Lugo), un pueblo de montaña pegado a Asturias. «Es el ayuntamiento más grande de Galicia en extensión –nos explica–, 440 km², con una población de, aproximadamente, 4.000 habitantes repartidos en 290 aldeas, concentrándose un porcentaje muy alto en la villa de A Fonsagrada. En ella están todos los servicios de la zona, entre los que se encuentran el PAC (Punto de Atención Continuada, con un médico y un ATS de guardia) y dos oficinas de farmacia que se turnan para hacer guardias semanalmente de lunes a lunes, de manera que a una le toca en Nochebuena y a la otra en fin de año».
En esta ocasión a Manuel Ángel Barreira le tocó en Nochevieja, pero esta circunstancia no afectó mucho a sus costumbres en las noches de guardia: «Tengo mi vivienda encima de la farmacia, lo cual es muy cómodo, ya que me permite hacer una vida normal, acostándome en mi cama las noches que estoy de guardia. En general son muy tranquilas, hasta las doce de la noche puedo tener algo de trabajo con algunas urgencias y cada vez más, desde que empezó la receta electrónica, hago dispensaciones de tratamientos habituales. A partir de esa hora hay semanas en las que no me tengo que levantar en toda la noche y otras en las que te pueden llamar 2 o 3 veces. Aunque tengo ventana para dispensación, normalmente a los conocidos les abro la puerta para tener un contacto más directo, poder hablar y explicar dudas sobre el uso de medicamentos».
Este año a Manuel Ángel Barreira le tocó hacer guardia la semana de fin de año. «La primera noche –nos explica– me despertaron dos veces: una a las tres de la mañana y otra a las seis y media. En esta última el paciente venía con un ojo tapado porque le habían extraído una "china". Le prescribieron una pomada y me pidió que le aplicara la primera dosis en la farmacia, cosa que hice, lo cual justifica que le abriera la puerta». Una noche especialmente «movida» si se compara con la que vivió al día siguiente, en Nochevieja: «El día de fin de año –recuerda– cerré la farmacia a las ocho y media, subí a casa y ayudé a terminar de preparar la cena, pusimos la mesa, tomamos un aperitivo antes de cenar, hubo algo de conversación... Cené en compañía de mi familia, fue una cena muy tranquila y agradable, en la que no tuve urgencias. Tomamos las uvas, cada uno a su ritmo y las que quiso, brindamos y mis hijos salieron a dar algo de ambiente al pueblo. Me quedé viendo la tele un ratito y me acosté a las dos. No me llamó nadie en toda la noche, lo cual me alegró mucho».
Y la tranquilidad tampoco se truncó el día de Año Nuevo. «Abrí sobre las diez y tuve mi primer cliente a las once: un tratamiento para un niño que se pasó la noche en el hospital porque se había machacado un dedo con una puerta. La mañana transcurrió con mucha tranquilidad y poco trabajo. Cerré para comer a las dos y media y abrí a las cinco. Fue una tarde muy relajada, en la que tuve la visita de dos amigos del pueblo que viven fuera y vinieron a pasar las navidades. Nos sentamos en la "rebotica" y estuvimos charlando bastante tiempo. Uno de los temas de los que hablamos fue sobre uso y abuso de productos (bebidas estimulantes tipo Redbull, que junto con alcohol parece que se ponen de moda...). La conversación luego derivó hacia las "pastillas para dormir": los ansiolíticos, hipnóticos y sedantes que se toman durante largos periodos y que generan mucha dependencia y tolerancia. Me llamó la atención que me preguntaran por la noticia que salió recientemente sobre el omeprazol, lo que me hizo pensar que la gente está muy al tanto de temas relacionados con los medicamentos, sobre todo si son de consumo masivo (hay que reconocer que hoy te prescriben un "protector de estómago" de acompañante de cualquier tratamiento). Pasó el tiempo y tuve que echar a mis amigos para cerrar a las nueve. Por la noche, sobre la una y media me llamaron para dispensar un tratamiento para un niño: un inhalador con cámara. Una vez más decidí abrir la puerta, pues solo así podía explicarle el uso correcto».
La tranquilidad de esta semana de guardia le llevó a Manuel Ángel Barreira reflexionar sobre lo que hubiera ocurrido si las dos dispensaciones nocturnas (la pomada ocular y el inhalador con cámara) las hubiera realizado a través del ventanuco o dispensador, que es lo legalmente establecido. «No lo sé con certeza, pero sí sé que no todos los sitios son iguales», se responde".
"Casado con María Turia Teijeiro, padres de nueve hijos: Pilar, Julio, Teresa, Enrique, Desiderio, Sergio, Justiniano, José y María.
Como ya queda dicho, este próspero industrial regentó un comercio EL NUEVO MUNDO, situado en la plaza de España, que estaba dedicado a la venta de tejidos, pañería, paquetería, quincalla y calzado. En 1912 tras adquirir las existencias de un comercio en liquidación, abrió y regentó otra tienda similar en los bajos de la Casa de Neira. (Ambos negocios permanecieron abiertos al público durante gran parte del siglo XX)
Desiderio Devesa durante a lo largo de su vida tuvo una participación destacada en la vida social y política de Fonsagrada. En su trayectoria vital consta que fue vocal del “Círculo de Recreo” de la villa; concejal en 1920 (alcalde accidental en 1923), Juez Municipal entre 1927 y 1930 y alcalde en funciones en 1931.
En relación con su ideología política no existe información al respecto, aunque en la última etapa de la dictadura de Primo de Rivera, consta que participó en un acto organizado por los seguidores de Portela Valladares en Lugo, cuando éste se disponía a participar a lo largo y ancho de la geografía gallega en numerosos mítines agraristas, preparatorios de las elecciones generales y municipales anunciadas para el año 1931
Desiderio Devesa participaría en las elecciones municipales de abril de 1931, formando parte de las filas agraristas que, al fin y a la postre, iban a vencer a las derechas en este proceso electoral, tras una repetición de las elecciones debido a las irregularidades denunciadas en las celebradas el 14 de abril.
En junio de 1931 (recién proclamada la Segunda República) Devesa ocupó el cargo de alcalde en funciones del ayuntamiento de Fonsagrada, siendo sustituido a los pocos meses en ese cargo por Francisco Viadé Tourón".
En la pared sobre la puerta, una imagen de la Virgen María con el Niño, advocación de Santa María da Fonsagrada
Es de las pocas iglesias que podemos encontrar abiertas, especialmente en verano. Admiramos la grandiosidad de la nave. A la derecha, un romeiro espera por la misa del peregrino. A la izquierda hay un antiguo confesionario. Al fondo, en la cabecera, el altar mayor
Llegamos a la capilla lateral de la epístola, la del Rosario, con dos sepulcros con arcosolio de arco de medio punto en la pared sur, pertenecientes a los linajes de los patronos de la misma. Una pila bautismal en medio y otra pila a la derecha, al lado de una pared ciega en la pared occidental; en la oriental hay un confesionario
Arriba la bóveda es extraordinaria, de media esfera. Los espacios triangulares o pechinas en los que se apoyan hacen la famosa 'cuadratura del círculo', pues parten del espacio cuadrado sobre los tres arcos de medio punto en los que rematan las paredes de la capilla y el cuarto que comunica con la nave para convertirlos en la círculo sobre el que descansa la bóveda
Una preciosa vidriera representa a la Virgen del Rosario con el Niño Jesús entregando el rosario a Santo Domigo de Guzmán. Abajo, el perro con antorcha forma parte de la iconografía del santo, pues representa al sueño que tuvo su madre antes de que él naciera. El perro incendiaba el mundo (representado por la bola a su derecha) a su paso, de la misma manera que Santo Domingo de Guzmán predicaría por él. El perro es emblema de fidelidad, en este caso la del santo a Dios, mientras la antorcha es el fuego de la fe y la palabra de Jesucristo que llevaría por todo el planeta
Retablo barroco del lado del evangelio y la Virgen del Carmen presidiéndolo, con San Cristóbal a la izquierda y San Roque a la derecha. Arriba a la izquierda identificamos a Santa Teresa de Jesús, pero hay un santo en medio y una santa a la derecha que desconocemos su nombre. A la izquierda sobre peana es la Virgen de Fátima
El altar presenta bóveda de cuarto de esfera, en el que sus tramos se corresponderían con los contrafuertes exteriores
Observemos la forma de las ventanas de las vidrieras, de arco ojival o apuntado y adaptándose a la forma de la bóveda
Volviendo al exterior contemplamos el coro, sobre la puerta occidental, así como la escalera que sube a él. Al fondo está la puerta de acceso a la torre del campanario
"Nos hemos desplazado hasta la puerta del Camino Primitivo en Galicia, la villa de A Fonsagrada, para conocer su nuevo albergue público. Si bien es conocido como Casa Pasarín, y algunos también lo citan como pazo de Penamaría, en ambos casos recordando a las familias propietarias del palacio hasta su compra por parte del Xacobeo, el albergue ha sido oficialmente dedicado a Ramón Rodríguez Mondelo, párroco que fue de A Fonsagrada y Negueira de Muñiz durante medio siglo. Se rinde así homenaje a quien, fallecido en febrero de 2017, dedicó ímprobos esfuerzos, en aquellos tiempos en los que las instituciones aún no creían en el Camino, para promover la ruta de Alfonso II. Además, don Ramón fue quien habilitó el primer albergue del municipio, localizado en la vieja rectoral de O Padrón, donde tantos peregrinos han pernoctado y al que ha sustituido el que ahora vamos a visitar".
Es una casa blasonada de noble historia, pues sus linajes, el de los Pasarín y el de los Peñamaría, procedentes de Mazaeda, aldea cercana, fueron quienes encauzaron la reivindicación popular de hacer de A Fonsagrada la capital del concello, trasladándola de A Proba de Burón, como se hizo en 1835. Ambas familias, junto con el apoyo de más personas consiguieron hacer que A Fonsagrada fuese también el nombre del nuevo concello, desterrando el de Burón, pese a la oposición de los de A Proba. Llegó incluso a hacerse famosa una leyenda sobre la intercesión de la Virgen de A Fonte Sagrada, que acabamos visitar. Pero continuemos con la lectura del escrito de Antón Pombo:
"Situada poco después de la Fonte Sagrada, que ha dado nombre a la población, y de la iglesia de Santa María (siglos XVI-XVIII), la Casa Pasarín se encuentra al pie del Camino, en el corazón del pequeño casco histórico de A Fonsagrada. Constituye uno de los edificios más notables del patrimonio local, datando del siglo XIX, época en que el concejo de A Fonsagrada, con 17.000 habitantes, tenía tanta población como la ciudad de Lugo. Es en aquel entonces cuando dos familias relevantes de la comarca, ambas originarias de la aldea de Mazaeda, unieron sus fuerzas para situar la capital del nuevo municipio liberal en A Fonsagrada, en detrimento de la histórica cabecera jurisdiccional de A Pobra do Burón. El cambio se consigue en 1835, y en esta razón hemos de entender la doble traza actual del Camino Primitivo".
La casa ocupa un buen tramo de esta rúa cuyo nombre de San Roque no sabemos si tendría que ver con alguna capilla u oratorio dedicada a este santo peregrino. Este verdadero pazo urbano, es efectivamente tan grande, que se dice que el servicio de sus últimas inquilinas nunca llegó a conocer todos sus rincones:
"Andado el tiempo Peñamarías y Pasarines, a escala local como los Reyes Católicos y su tanto monta, estrechan lazos con el matrimonio de la única y joven heredera del primer linaje, María Jesusa, con el médico republicano Armando Peñamaría Álvarez (1870-1955), personaje muy influyente en A Fonsagrada por haber presidido su Sindicato Agrario y, como miembro del Partido Republicano Progresista de la mano de Manuel Portela Valladares, haber sido nombrado Gobernador Civil, primero de Murcia, luego de Pontevedra, y sido elegido diputado por Lugo en las últimas cortes de la II República. En la casa que nos ocupa tuvo, durante muchos años, su consultorio.
La Guerra Civil truncó el futuro de la pareja, que por no tener descendencia dejó la propiedad de la casa a un sobrino abogado, que cambió la consulta por su despacho, y como moradoras permanentes a unas hermanas del doctor, preso en el castillo ferrolano de A Palma. Cuando ya eran ancianas, las personas encargadas de su cuidado, que nunca llegaron a conocer todas las dependencias de la casa, describían el lugar como un espacio entre misterioso y encantado, lleno de estancias y recovecos inexplorados, ese ambiente mágico de las decadentes casas grandes gallegas en la más pura tradición valleinclaniana".
Magnífica vista de Casa Pasarín o Peñamaría, pazo En los orígenes de A Fonsagrada, refiriéndose a su ubicación en la zona más antigua de la villa, como titula su artículo B. Lázare en La Voz de Galicia del 18-1-2009, cuando ya se barruntaba su adquisición por la Xunta de Galicia, explicando que fue "construida por los Pasarín probablemente en el siglo XIX, pero la única hija del propietario, Jesusa Pasarín, se casó con Armando Peñamaría, un médico republicano que se acabó convirtiendo en todo un personaje popular y muy respetado. Incluso actualmente hay gente que identifica la casa como de Peñamaría.". Antón Pombo pormenoriza contexto y evolución de aquella iniciativa hasta su inauguración:
"Cuando aún gobernaba en Galicia el bipartito PSdG-BNG, por decisión del Xerente del Xacobeo, Ignacio Eguíbar, y del Director Xeral de Turismo, Rubén Lois, la casa fue adquirida por la Xunta en 2009. Hemos de recordar que en aquel período se habían realizado dos apuestas de envergadura en la compra de edificios históricos singulares con vistas a crear albergues de relumbrón: uno de ellos el de la Casa Grande de Lusío, enorme complejo en la variante de Samos, con el inconveniente de estar ligeramente apartado de la ruta y por ello menos utilizado de lo que debiera; el segundo, la Casa Pasarín, que desde entonces tuvo que esperar bastantes años para ser rehabilitada. La declaración del Camino Primitivo como Patrimonio Mundial por la Unesco en 2015 contribuyó decisivamente a “desatascar” la obra, pero también el deseo de quitar presión al Camino Francés con la política de promocionar otros itinerarios como el Primitivo, que en tan sólo diez años ha multiplicado por cuatro sus peregrinos.
El albergue de A Fonsagrada se ha sumado a la red pública gallega del Camino Primitivo junto con los de O Cádavo, Castroverde, Lugo, San Romao da Retorta y As Seixas. En la meritoria rehabilitación, muy respetuosa con la historia del edificio, se han invertido cerca de 700.000 euros. Además de haber sido rescatado un edificio de alto valor patrimonial, su apertura contribuirá a revitalizar el casco antiguo de la villa, relegado tras la apertura de la avenida de Galicia.
En sus 500 m2 útiles el albergue ofrece 42 plazas, distribuidas en cinco habitaciones de 2 a 16 camas. La cocina tiene nevera, placas, horno y microondas, pero según es norma en los albergues de la Xunta carece de menaje; a su lado existe un pequeño comedor. Para descansar, leer o conversar se disponen varias salas en la planta baja y alta, entre ellas la que ocupa la gran galería de madera, pintada de rojo. Uno de los espacios más acogedores es la lareira, que si bien mantiene el enlosado antiguo de la base ha sido provista de una moderna campana de metal. Se han conservado los suelos de madera de castaño, vigas antiguas de la cubierta y hasta las pinturas murales modernistas que decoran los zócalos de las habitaciones, todo un lujo.
Ana y Marta son las encargadas de atender a los peregrinos, que sin duda reciben una buena sorpresa al toparse con tamaño edificio e instalaciones. La necesidad era obvia, porque la entrada de Galicia no contaba hasta ahora con un albergue digno y capaz. Y su éxito ha sido rotundo, tanto es así que desde el 7 de agosto, día de la inauguración, y hasta el 15 de septiembre, ha estado prácticamente completo a diario. Por aquí han pasado ya desde una familia polaca con una niña de dos años y un bebé, ambos con su carrito casero adaptado para avanzar por las sendas de montaña, hasta un francés de 79 años al cual, pareciéndole poco venir desde Asturias a pie, tan sólo descansó unos minutos antes de proseguir su marcha hasta O Cádavo.
A buen seguro, en la memoria que a partir de ahora fraguarán los peregrinos, el albergue de A Fonsagrada está destinado a ocupar un lugar destacado tanto por la solera del edificio como por el trato que aquí, en esta puerta de Galicia, le dispensan las hospitaleras."
"Si a una persona, al final de su vida, se la puede medir por el número de amigos que le despiden, Ramón Rodríguez Mondelo (Quiroga, 1938-A Fonsagrada, 2017) se sentiría en paz con el funeral y entierro que ayer le ofrecieron decenas de vecinos del municipio y hasta 53 sacerdotes de la diócesis, con el obispo Alfonso Carrasco Rouco al frente.
Aunque la misa comenzó a las cuatro de la tarde, desde una hora antes la iglesia de San Martiño ya estaba a rebosar. En el funeral intervinieron el sacerdote de San Froilán de Lugo, y natural de A Fonsagrada, Miguel Ángel Álvarez; tres vecinos y una sobrina del cura fallecido el domingo. Destacaron su bondad y forma de ser, amable y abierto con todos, creyentes y no creyentes. La emoción se constató en las palabras de los intervinientes, con lágrimas entre los asistentes.
Ramón Rodríguez -que estudió en el Seminario de Lugo y fue ordenado por Ona de Echave en 1963- fue durante dos años coadjutor de Santa María da Régoa, en Monforte, y luego destinado a A Fonsagrada, donde fue sacerdote durante 53 años, con lo que ofició centenares de ceremonias, desde bautizos y comuniones, a matrimonios y entierros, además de fiestas patronales. Su primera parroquia fue San Martiño, a la que se le fueron sumando la de capital, A Porteliña, Allonca, Fonfría, Lamas de Campos, Monteseiro, Negueira de Muñiz («onde se sentía moi cómodo», señala ayer un fiel), Ouviaño, Ernes, Pobra de Burón, O Fito y O Padrón. Con su fallecimiento y el de Jesús Santiso en enero, ahora solo quedan tres curas para cubrir 36 parroquias: Luis González, Antonio López y José Argúl".
"El origen de esta denominación no puede ser otro que el de la familia Pasarín, ya que una gran parte de las construcciones de ese vial fueron propiedad de dicha familia: la casa solariega (actual albergue Ramón Rodríguez Mondelo), portalón con acceso a una gran huerta y varias pequeñas construcciones ya desaparecidas en la actualidad
Con toda seguridad esa pequeña vía se denominó callejón de doña Ramona en referencia a doña Ramona Neira Losada, esposa del farmacéutico don Fernando Pasarín Magdalena, principal heredero de don José Pasarín Fonte, acaudalado rentista, comerciante, alcalde y juez en diversas ocasiones de Fonsagrada".
"Llevará el nombre de Ramón Rodríguez Mondelo, párroco fallecido en febrero de este año, y aumentará en 42 plazas la capacidad de recepción de peregrinos del municipio.
El presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijóo, ha asistido a la inauguración y puesta en marcha del primer albergue de peregrinos de la localidad lucense de A Fonsagrada, «puerta de entrada» del Camino Primitivo en Galicia. La nueva instalación, que empezó a funcionar de manera oficial a las 13 horas de este lunes, llevará el nombre de Ramón Rodríguez Mondelo, párroco de A Fonsagrada fallecido en febrero de este año, y que fue uno de los grandes impulsores de esta ruta jacobea. «Hizo mucho bien por los peregrinos», indicó el obispo de Lugo, Alfonso Carrasco Rouco, quien añadió que «este albergue es símbolo de muchos años de esfuerzo, expresión de una comunidad que quiso y supo acoger».
Con esta actuación, en la que el Ejecutivo autonómico invirtió cerca de 700.000 euros, «se hace justicia» con una ruta milenaria, «la primera, la que hizo el rey Alfonso II ‘El Casto’ para certificar la existencia del sarcófago del apóstol», según destacó el presidente del Gobierno gallego. Con esta nueva infraestructura, dijo, se cumplen varios «objetivos importantes», como el aumento de la capacidad de recepción de peregrinos del municipio fonsagradino, que estrena de este modo 42 nuevas plazas. Asimismo, se recupera un edificio emblemático para la localidad, como es la Casa Pasarín, al mismo tiempo que se envía a la población gallega «el mensaje de que hay que rehabilitar las casas que están en desuso y amenazan ruina».
El titular de la Xunta dedicó también unas palabras de agradecimiento a su antecesor en el cargo, el expresidente Emilio Pérez Touriño, por acometer la compra del viejo inmueble en un «momento complicado para la economía».
Por su parte, el alcalde de A Fonsagrada, el socialista Argelio Fernández Queipo, reconoció que el nuevo albergue sería la «delicia de todos los peregrinos» y expresó asimismo el «agradecimiento de la gente» por lo que será «un motor» para el municipio. En lo relativo a la reforma, ejecutada por el arquitecto Xan Casabella, se uniformaron los niveles de las plantas baja y primera, se sustituyó parte de la fachada oeste, se reemplazó una parte de la fachada sur por una galería y se mejoraron las condiciones de iluminación y ventilación de los patios interiores. Asimismo, se reformaron las viejas cuadras para albergar habitaciones, se incorporaron mejoras de accesibilidad y se restauraron los elementos arquitectónicos y las pinturas murales del edificio.
En resumen, según indicó el presidente Núñez Feijóo, se creó un «maridaje» de estructuras nuevas y viejas, lo «correcto» en cualquier rehabilitación. El máximo responsable del Gobierno gallego también avanzó la posibilidad de crear en un futuro próximo una oficina de atención al peregrino en dicho edificio, que podría funcionar también como oficina de turismo del municipio.
En lo relativo a las rutas xacobeas, incidió Feijóo en la necesidad de «diversificar el turismo y diversificar los caminos de Santiago». En concreto, el Camino Primitivo incrementó «por cuatro» el número de peregrinos en los últimos diez años.
En cuanto a los últimos datos registrados, 12.100 personas pasaron por la ruta primitiva en el año 2016 y ya se han contabilizado 6.500 en la primera mitad del año 2017. En números globales, según datos oficiales, todas las rutas registraron un nueve por ciento de aumento de peregrinos en los primeros seis meses de 2017. «Ya el año pasado marcamos un hito con el mejor año de la historia desde el siglo IX y ahora se concreta un nuevo récord histórico de peregrinos,» indicó el titular del Gobierno gallego".
Y arriba tenemos el otro de los dos grandes elementos singulares de la casa, el frontón con el blasón solariego, de evidentes resonancias barrocas pese a que el pazo es decimonónico
Una leyenda dice que alguien de esta linajuda estirpe logró salvar el cáliz de una capilla incendiada y que en gratitud se les dio permiso para ostentar uno cincelado en su escudo de armas. De ello también nos dice Antón Pombo:
"El escudo, que ocupa una peineta de raigambre barroca sobre la puerta principal de acceso, no respeta los cánones heráldicos de la vetusta aristocracia. Entre sus motivos muestra un brazo sosteniendo un cáliz, motivo que, según la leyenda, tendría que ver con el hecho de que un miembro de la familia habría rescatado de un incendio, en una capilla fonsagradina, un cáliz con las especies consagradas".
Se reconocen dos círculos y, dentro de ellos, una cruz en uno y una tetrapétala en otro (o eso nos parece). Aparece también una planta que recuerda a la del escudo anterior, lo que, en el caso que así fuera, podría tener vinculación. Una planta así aparece por ejemplo en el escudo de la capilla de Mazaeda, de donde son oriundos estas estirpes Pasarín y Peñamaría
En el Camino Primitivo se colocaron siete de ellas en el año 2016 por parte de la Fundación ISHR con la empresa Where is Asturias. Además, la artista Giannina Coppiano Dwin, embajadora de la fundación, realizó la exposición Infinitum en la sede de la Fundación Valdés-Salas, en Salas, al paso del Camino. En 2017, año de la inauguración de este albergue, se colocaron otras tres placas. Esta está dedicada al artículo 16, que recoge el derecho al matrimonio y a la familia
"- Parte sur: actual calle Rosalía de Castro: antes calle del Campo con pequeñas edificaciones; en la actualidad, el inmueble número 4 (antiguo Salón Tibidabo), casas de Benjamín Bautista, Casa de Torre y Casa de Pacios- Fachada este: fachada principal - calle San Roque; en la actualidad: Casa de Candelos y de la familia Paredes García- Parte norte y noroeste: calle Pasarín con un alto muro – espacio de corral".
"Este antiguo caserón con pretensiones palaciegas, como así lo describe Pepe de Antolín en su libro Cousas de unha vila – A Fonsagrada, se le conoce como Casa de los Pedrosa, ya que sus últimos propietarios, antes de ser troceada y vendida a diferentes compradores, pertenecía a la familia Pedrosa Ulloa, emparentada desde el siglo XIX con la Casa Canel de Fonsagrada.
En un documento procedente de un archivo particular sobre los orígenes del Pazo de Villafiz (Friol), publicado en el Boletín de la Comisión Provincial de Monumentos Históricos y Artísticos (Lugo), se dice que doña Merchina de Canel y Reguera, hija única que quedó de los varios que tuvo D. Pedro Canel y Castrillón de la casa blasonada de Canel – Fonsagrada, y que fue heredera de todos sus bienes y derechos, contrajo matrimonio con D. Narciso de Noboa y Montenegro, señor de la Casa de Villafiz (Friol).
Entre los “bienes y derechos” que la citada Merchina Canel heredó de sus padres (Pedro Canel Castrillón y María Francisca Pasarín Lamas) se encontraba la CASA CANEL de Fonsagrada, que había sido mandada construir por ese matrimonio, según la inscripción que figuraba en el dintel de la puerta principal de la heredad, que decía así:
“Esta casa (la) hicieron don Pedro Canel y Castrillón y Francisca Pasarín Lamas, su esposa, año 1706”
A partir del matrimonio de Merchina Canel con Narciso Noboa (señor de la Casa de Villafiz), la propiedad de la Casa Canel iría pasando a sucesivos herederos vinculados a otras familias “hidalgas” lucenses: Riberas de la Casa del Retiro de Paradavella, Ulloa y Pedrosa
Los últimos herederos de la Casa Canel – Pedrosa fueron: ANTONIO (III Marqués de Villaverde de Limia), JACOBO PEDROSA ULLOA y ASCENSIÓN PEDROSA MIRANDA".
"A partir de finales del siglo XIX, el Boletín Oficial de la provincia de Lugo publica diferentes acuerdos del Ayuntamiento de Fonsagrada sobre la propiedad de esta Casa por parte de los hermanos Antonio y Jacobo Pedrosa Ulloa. Así, en Mayo de 1882 figura una propuesta de don Antonio Pedrosa (Marqués de Villaverde de Limia) para realizar una permuta con el Ayuntamiento de unos terrenos situados en el campo de la feria. En 1886, igualmente. figura otro acuerdo referido a unas obras a realizar en la fuente vieja del pueblo que incluía la apertura de dos canales en las calles que conducen al Campo “por la derecha e izquierda de la casa de don Jacobo Pedrosa”. En 1890 se aprueba el arrendamiento de los bajos de la Casa Pedrosa para dedicarla a la Escuela de Niñas y, ocasionalmente, como sede para la cobranza de las contribuciones y como local electoral. Finalmente, en 1897 se aprueba unas obras para el empedrado de la plazueleta situada en frente de la Casa de Pedrosa.
El fraccionamiento de la Casa Pedrosa de Fonsagrada para su venta a distintos compradores fue llevada a cabo en la segunda mitad del pasado siglo, interviniendo como propietarios de esa heredad: ASCENSIÓN PEDROSA MIRANDA, una hija de Jacobo Pedrosa, así como un médico de la villa José Antonio García López, quien, al parecer, contó para tan lucrativas actividades con el inestimable consejo técnico de su esposa doña Portalina Rodríguez de García".
"... ubicado en la casa Pedrosa este “Hotel” se mantuvo en funcionamiento hasta finales de los años 40 o principios de los 50 del pasado siglo; el hotel ocupaba la totalidad del inmueble de la actual calle San Roque así como el actual edificio sito en la calle Rosalía de Castro 4; donde su propietario, de nombre Nicasio, había habilitado un espacio para reuniones, el “Salón Tibidabo” (según Pepe de Antolín en ese salón se daba cobijo a actuaciones de la farándula, espectáculos, charlas y mítines).El definitivo cierre del Hotel Tibidabo se produjo en la etapa antes citada a causa del repentino fallecimiento de los dos hijos del matrimonio por una tuberculosis que, se supone, les fue contagiado por un huésped".
Del empedrado suelo de la rúa San Roque volvemos a la cuesta asfaltada de la Rúa Maior, por donde seguiremos subiendo a la derecha
Dejamos a nuestra derecha la rúa Rosalía de Castro, antigua calle del Campo, donde un llamativo edificio en chaflán haciendo esquina adelanta sus plantas superiores sobre ambas calles. Esta del campo se abrió comunicando esta Rúa Maior desde aquí, el 'pico del pueblo' con la entonces nueva carretera de Lugo, abriéndose en ella negocios y empresa al socaire de su urbanización, según os sigue contando José García en Amigos de Fonsagrada:
"La actual calle Rosalía de Castro de A Fonsagrada, llamada en otro tiempo Falangista Cedrón y en sus orígenes calle del Campo, es la vía urbana que enlaza la avenida de Galicia y la calle Mayor por el Pico del Pueblo; hasta bien entrado el pasado siglo gran parte de ese terreno se utilizaba como campo de feria y ocasionalmente como cancha de fútbol, aunque es probable que en las proximidades de la calle Mayor ya existiesen algunas casas (la actual casa de “Isidro” y la de “José María de Alberto”), así como alguna otra pequeña edificación propiedad de la familia Pedrosa (el hotel Tibidabo y los terrenos donde años más tarde construirían sus viviendas y sus negocios las familias de Pacios, Torre y Benjamín de Bautista).Los orígenes históricos de la calle del Campo se remontan a la última década del siglo XIX, al finalizarse la construcción de la carretera de Lugo a Fonsagrada que fue dotada con una nueva entrada a la villa a través de un tramo que discurría, como ocurre en la actualidad, paralelo al muro de la alameda desde As Rodas hasta alcanzar la avenida de Galicia.Sin embargo, el antecedente más antiguo de la calle del Campo se remonta al año 1884 cuando el ayuntamiento aprobó un gasto de 87 pesetas como pago de los honorarios a un arquitecto por la elaboración de un proyecto para la nivelación de la calle del Campo. Con posterioridad, tras ser declarada de utilidad pública la actuación a realizar en esa zona, salió a subasta la ejecución de la obra consistente en el ensanche, alineación y construcción de la calle del Campo que partiendo de la calle pública (calle Mayor) del centro de la parte superior del pueblo ponga en comunicación con la carretera del Estado de Lugo a Ouviaño. La obra sería adjudicada por 2.600 pesetas a un próspero empresario y futuro alcalde del ayuntamiento fonsagradino: José Díaz Díaz (“Farruquín”) quien, por cierto, era propietario de una de las pocas casas existentes en esa calle (tras el fallecimiento de José Díaz, esa casa pasaría a ser propiedad de la familia Isidro García)Desde el año 1902, el trazado de la antigua calle del Campo coincide con el que tiene la actual calle de Rosalía de Castro, ya que en esa fecha el Gobierno Civil autorizó al ayuntamiento la ejecución de un proyecto de reforma de la calle que partiendo del Campo de la Feria en la carretera de Lugo a Ouviaño y pasando por la casa de José Díaz, empalme con otra de la misma villa. En ese contexto de obras y de reformas, el Ayuntamiento tuvo que recurrir a contadas expropiaciones y a determinadas actuaciones sobre propiedades particulares para conseguir la alineación de la nueva calle (entre otros propietarios afectados figuraron Fernando Díaz de Vilapiñol, Pedro Robledo de Fonsagrada, Pedro Couso, Manuel Carrín de Meira y el ya citado José Díaz)Desde principios del pasado siglo, el ayuntamiento tenía previsto construir en esa zona del campo de la feria unas edificaciones destinadas a sede de las escuelas municipales y a vivienda de los maestros, llegando, Incluso en junio de 1905 a publicarse una subasta para la realización de esta excelente obra pública con un presupuesto con 43.232 pesetas de la época. Por razones desconocidas, esta obra se quedó en un proyecto, que no se vería realizado hasta principios de los años 60 del pasado siglo, cuando un importante espacio de esa calle fue objeto de una relevante actuación urbanística, al construirse en ese lugar tres edificios destinados a escuelas de niños y niñas, una casa vivienda de los maestros y un centro médico de muy corto recorrido temporal (sede del actual Museo Comarcal)Por lo que se refiere a las construcciones particulares existentes a principios de siglo en lo que hoy es la calle Rosalía de Castro, según se aprecia en alguna fotografía de la época, además de la casa con fachada pintada en blanco propiedad de la familia de “Aniceto do Campo”, no existían otras viviendas; las dos primeras edificaciones que se construyeron en esa zona, enfrente del campo de la feria, fueron dos que todavía se mantienen pie en la actualidad: la de Justiniano Rozas y otra la de un tal Severino Pastur Arango (la futura casa de “Gabriel”). Estas casas fueron construidas alrededor de 1911; la casa de Rosón – Rozas además de constituir el domicilio familiar de esta familia, en su planta baja se ubicaba un comercio y una oficina de cobro/recaudación de contribuciones; por lo que respecta a la casa de Severino Pastur, en ese edificio estuvo funcionando durante un tiempo el Hotel Comercio, donde el diputado Portela Valladares celebró una de sus victorias electorales.En la zona intermedia de la calle del Campo (enfrente del único solar que queda en la zona) durante un gran periodo de tiempo existió una edificación de planta baja donde en los años 20 tenía su garaje y domicilio social una empresa de transporte denominada LA ALIANZA BURONESA SA, con posterioridad ese garaje pasaría a ser utilizado por otra empresa de transporte de viajeros (Clemente Piñeiro) y por último sería utilizado como taller mecánico (Cabana). En las inmediaciones de ese garaje también se ubicaba una pequeña construcción donde estaba instalada la báscula municipal. En la actualidad todo ese espacio lo ocupa un gran inmueble de viviendas propiedad de la familia Ortiz de Galisteo Pérez".
Estaríamos pues en la zona más alta de A Fonsagrada, a unos 970 metros de altura. Por eso lo del 'pico del pueblo', que es como se suele llamar a estos lugares. Aquí va acabando la cuesta de la Rúa Maior
A nuestra izquierda, los pilares de piedra vista de la porticada fachada principal de Casa Campillo. Por aquí llega a la Rúa Maior la rúa Peligros, un nombre de calle bastante común en muchas villas y ciudades que hace referencia a tramos estrechos, empinados, oscuros o de difícil tránsito en su época, difíciles para el tránsito de caballerías y/o poco iluminadas y seguras. Al comienzo de la rúa están los Apartamentos Fons Sacrata
En la confluencia de calles del 'pico del pueblo' hay una explanada o rellano en torno a la que se distribuye la red viaria, formando una pequeña plaza
A la izquierda y en la Rúia Maior es la rúa Bolaño, donde nació José Lombardía, Bolaño, que con su mujer Eva Pérez regentan el famoso Restaurante Cantábrico (no confundir con el albergue-pensión antes referido) en la Avenida de Galicia (donde hasta el actor Mel Gibson se deleitó con su gastronomía) y el hotel y albergue Las Grandas en Vistalegre, sobre el Salto de Salime y al paso del Camino que sube a Grandas de Salime, como tuvimos ocasión de ver. José Lombardía nació en la aldea fonsagradina de San Mamede, parroquia de Vieiro, "pero a los tres años quedó huérfano y lo llevaron a la villa. Como había muchos pepes, los otros niños le llamaron como a la casa en la que vivía, y Bolaño le quedó", explica Benigno Lazaré en La Voz de Galicia del 20-6-2010
Y aquí tenemos el antes referido Hotel Pórtico, construido en una casa señorial dieciochesca, datada en 1770, con sus reformas posteriores. Una vez más hacemos referencia a una centuria en la que A Fonsagrada prosperó y creció en todas direcciones, ansiando ya el traslado aquí de la capitalidad de A Terra de Burón
"Los propietarios del primer albergue privado de peregrinos de A Fonsagrada, abierto en 2014, se han lanzado con un hotel de lujo en el corazón del pueblo que no ha dejado de crecer desde su remodelación, en el año 2019. Al frente del establecimiento están Nuria Fernández y Roberto Fernández, un matrimonio lucense que vio el gran potencial que podía dar de sí la antigua casa de un alcalde fonsagradino, construida a finales del siglo XVIII.
Sin embargo, el Hotel Pórtico, que debe su nombre a la propia estructura de la vivienda, no es un alojamiento cualquiera. «Conservamos as paredes e fixemos a restauración intentando conservar o espírito da casa. Ata restauramos varios dos mobles que locen nas habitacións», relata Nuria.
El hotel tiene dos plantas y nueve habitaciones. Ocho son dobles y una, individual. «Pasamos de ter albergue a un hotel seguindo a demanda dos clientes. Por eles decidimos dar o paso», explica el matrimonio.
Los peregrinos que caminan hacia la Praza do Obradoiro terminan en A Fonsagrada su séptima etapa. «Aquí xa queren pegarse un bo descanso, con comodidade», dice Nuria. Por eso, los caminantes que buscan algo más lujoso y cuidado que un albergue marcan el perfil de la clientela en el hotel Pórtico. «Tamén hai turistas, que chegan co inverno», precisan los gerentes.
Este matrimonio es la clave de la nueva vida del edificio, que también forma parte de la historia viva de A Fonsagrada. Ambos miran ya al horizonte, y por eso compraron otra casa en la misma calle, y en la que están obrando: «Queremos ampliar o hotel, porque hai demanda», aseguran".








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