Eres el Peregrino Número

jueves, 20 de febrero de 2014

CARAVIA: LA COSTA DE LAS SIRENAS Y PASO A COLUNGA POR LA ESPASA (ASTURIAS)

Arenal de Morís
Desvío al monte de La Campona al entrar en Caravia
El Camino Norte de Santiago ha dejado atrás la aldea de Berbes en el concejo de Ribadesella/Ribeseya y, tras andar aproximadamente un kilómetro por la carretera N-632,  entramos en el concejo de Caravia, donde se desvía de ella para subir a mano derecha al boscoso monte de La Campona...


 Las conchas nos indicarán el desvío, pista arriba


Al principio la subida es empinada


Ascenso directo y rápido


Pero se gana altura rápidamente, viendo adelante al oeste la cumbre de La Forquita (357 mts.)


Y al sur La Gobia (538 mts.), estribaciones de La Sierra del Fitu. Abajo es el pueblo de Cerracín


Aún ascendemos unos metros más


Y reconocemos cercana la Autovía del Cantábrico (A-8)


Unas señales en el final de la cuesta


 Hemos llegado a El Cantu la Figal


Luego, desde El Cantu la Figal la ruta jacobea emprende una bajada


Bajada que, luego de un poco de pradería, se adentrará entre ocalitos y escayos (eucaliptos y zarzas)


El camino a la playa baja por el bosque


El sendero en la umbría


Sigue la bajada...


Pero entre los troncos vemos y oímos el mar


Y también observamos las arenas de una playa: L'Arenal de Morís, el primero de este concejo de Caravia que vamos a conocer


Sigue la bajada


Y enseguida salimos del eucaliptal


Salimos a campos abiertos ante el Mar Cantábrico


Bajo nosotros L'Arenal de Morís y el pedreru de Les Teyes


Bello sendero sobre el acantilado


Y sobre la playa, en su sector oriental


Trayecto bien señalizado


Casi 800 metros de arena de parte a parte...



Ya vemos el sector occidental de la playa con La Punta Escalar al oese y en el horizonte El Cabu Llastres


Y abajo el bar y otras instalaciones playeras. L'Arenal de Morís es muy visitado en verano por los bañistas, pero también todo el año por los surfistas


El sendero sigue bajando


Y ya vemos la carretera que vienen bajando por La Cantiella de Prau, capital de Caravia


Helechales...


Pedreros


Fin de la bajada: en aquella casa del fondo iremos a la izquierda, salvo que queramos antes pisar la playa o darnos un chapuzón si es verano y se tercia, para lo cual bajaríamos por la carretera a la derecha para luego regresar aquí


Aquí es el cruce: reiteramos, a la izquierda el Camino, a la derecha bajada al Arenal de Morís


 Por nuestra parte y dada su proximidad recomendamos visitarlo


La playa es muy turística, en un paraje natural que cuenta con diversos servicios en verano, como camping, bar y salvamentos.

                                                 


Desde La Punta Escalar y los pedreros de La Tuerba al oeste...


... hasta La Braniella y El Pedreru les Teyes al este, son 800 metros de sable (arena) abiertos al mar.


En 1940, acabada la guerra civil, siete fugaos, entre los que estaban los guerrilleros Flórez y Mata, intentaron escapar desde esta playa vía marítima, pero al no poder realizar la huída hubieron de volver a esconderse en las montañas del Sueve.


Maravillas y encantos de la naturaleza marina...


Arena y pedreros...


Barandillas de madera ante los acantilados...


Regresamos pues desde la playa a la casa del cruce, pues el Camino sigue a la izquierda


Hitos del Camino y un panel con mapa nos orientan


Pasamos al lado de la casa


Llegamos a un bosquete


Y llegamos a la pasarela sobre el regato Caravia


Cruzamos al otro lado


Y subimos por unas escaleras de tablones de madera sendero arriba


Saliendo a la carretera, que seguimos en subida


Desde los cercanos aparcamientos tenemos uns soberebia estampa del Arnal de Morís y del Cantu la Figal en lo alto


 Unas peregrinas reposan en el área de descanso sobre la playa.


Inolvidable concha de arena tostada...


La carretera tiene una vereda peatonal a la derecha


Pronto dejaremos la subida


Aquí nos desviamos a la derecha


Atentos a hitos y flechas


Las señales xacobeas y las del Camín Real nos llevan un precioso sendero entre prados


El Camino pasa junto a unas alambradas y helechales en un hermoso discurrir por la rasa marina de Caravia


Dspués del bosque bajando del Cantu la Figal salimos a estos verdes campos abiertos ante el mar


Estamos a la altura de La Tuerba, fincas ganaderas cerradas por alambradas, setos silvestres y muries de piedra, terrenos en los que se han localizado túmulos, necrópolis megalíticas de 4.000-5.000 años de antiguedad, legado de la historia de estos lugares y sendas varias veces milenarias


Verdaderas cámaras del tiempo ante la inmensidad de la mar océana y donde ahora rumian apaciblemente los rebaños


Estamos en uno de los trayectos más espectaculares por su agreste belleza rural y marina del Camino del Norte o de la Costa.


Al principio el camino es de tierra y piedra...


La Tuerba...


Al sur, el Monte Sueve


Estacas y alambradas separan estos pastos del Camino


Una maravilla de sendero...


Caballos en el Camino...


Libre galopar...


Las amazonas del Camino


Son campos extensos que se desparraman desde el interior a los acantilados, muy soleados, que se tornan tostados con el sol...


Solo algunos arbustos  dan algo de sombra


Las fincas se separan unas de otras por murias de piedras o rústicas alambradas


Concha xacobea en el cruce. Las flechas amarillas confirman la dirección


Vamos a la izquierda


Flechas amarillas en las estacas de la alambrada


Subimos un poco prados arriba


Por allí van los peregrinos


Tras ellos vamos nosotros saliendo a estas praderías


Caballos en los campos del mar...



Vemos nuevamente a nuestras espaldas, más allá de La Tuerba el Arenal de Morís. Al fondo los acantilados de La Braniella, El Portiellu, El Valdemar y La Punta la Pica, bajo La Campona y El Cantu la Figal. Más allá es La Güelga y El Portiellu y, al fondo, El Güeyu'l Mar y Los Carreros o Punta La Sierra, que guarda por su parte oriental La Playa Vega


El Camino es hierba y suavidad bajo los sufridos pies del peregrino. Ha perdido el firme pedregoso


 Nos agrada mirar adelante y... atrás


El Monte Sueve todo lo domina con sus altos picachos sobre el frente costero


Una ligera cuesta...


Vista atrás una vez más. Éxtasis del paisaje


Vemos nuevamente a nuestras espaldas, más allá de La Tuerba el Arenal de Morís. Al fondo los acantilados de La Braniella, El Portiellu, El Valdemar y La Punta la Pica, bajo La Campona y El Cantu la Figal. Más allá es La Güelga y El Portiellu y, al fondo, El Güeyu'l Mar y Los Carreros o Punta La Sierra, que guarda por su parte oriental La Playa Vega


El Camino es paso libre para peregrinos, pero tras abrir alguna cancela o canciella hemos de volver a cerrarla tras de nosotros. No son para que no pasemos nosotros, son para que no pase el ganado de unas fincas a otras.


Así caminamos con la mar a un lado...


 Y al otro las calizas peñas de El Puertu Sueve o Monte Sueve, que constituye respecto a la costa uno de los mayores desniveles de altura existentes en todo el mundo, pues del nivel del mar se pasa, en apenas tres o cuatro kilómetros en línea recta, a los 1.161 metros de su cota más alta: El Picu Pienzu, con su cruz instalada en la cima en 1954, cumbre de resonancias mitológicas, pues la tradición quiso ver que allí se posaba el nuberu, genio asturiano de las nubes, desharrapado y barbudo, con sombrero destartalado, dispuesto a lanzar trombas de agua o granizo sobre tierras y cosechas, si no se le aplaca repicando las campanas y arrojándole de espaldas en esa dirección una alpargata, o bien colocar los cuchillos con el filo hacia arriba y otros conjuros... "sentáu nel Picu Pienzu, mirando taba un nuberu, qu'esconxuró'l señor cura, antes que llegara al eru".
 

Llegamos a otra canciella más.


También hay paso para viandantes sin necesidad de abrir la canciella (obsérvese la frase Camín Real pintada en amarillo, el milenario Camín Real de la Costa), pero puede ser engorroso para pasar con mochilas puestas y por supuesto innacesible para bicicleta. Abramos pues en esos casos...


  Y cerremos a nuestras espaldas. Veamos ahora los montes de Caravia: El Picu la Forquita.


Nos vamos acercando a La Veciella...


 Impresionantes espolones y acantilados...


 Llegamos a otra canciella de finca ganadera. Al fondo a la derecha vemos La Espasa, a la izquierda Duesos y aú más allá Lloroñi, ya en Colunga


Aquí realizamos la misma operación, dejamos la canciella tal y como la encontramos y, si la encontramos abierta, mejor cerrarla, puede haber sido un descuido de otro peregrino o senderista


 Sigue el Camino, campo a través


Peregrina en el sendero


Las vacas ni se inmutan...


Y así hacia la siguiente canciella...


Proseguimos ruta hacia La Veciella


Camino es verde hierba...


Rayo de sol desde el Sueve...


Por más prados y cancelas o cancielles, a la vista de los cantiles de La Punta la Talaya y La Garita, vamos acercándonos a ellos por campos pisados y senderos bien marcados, trillados y señalados, contemplando al oeste El Cabu Llastres y parte de La Isla, en Colunga


El cabo y por supuesto el famoso pueblo de pescadores de Llastres, una muy buena referencia aunque el camino señalizado no pase por él, aunque sí muy cerca


Llastres contó con hospital de peregrinos y un ramal histórico pasaba por el pueblo para proseguir por Lluces y La Venta'l Probe hacia Villaviciosa. Actualmente el camino oficial y señalizado es el que pasa lago más al sur, siguiendo El Camín Real por la villa de Colunga, capital del concejo


Fue y es Llastres pueblo de pescadores y tuvo una importante industria conservera. Actualmente es un lugar muy bien conservado y pintoresco, renombrado especialmente tras filmarse aquí la serie de televisión Doctor Mateo, en la que a Llastres de le denominaba San Martín del Mar.


Fue también puerto de comerciantes navieros cuando hace siglos se exportaban e importaban mercancías, así como de corsarios como Juan de Abadía, que armaba naves en corso para hacer frente a flotas enemigas y defender puerto y comercio.


Rompe la ola contra el acantilado...


Una ternerita o xata en el Camino...


Nuevos pasos de fincas y sendas...


Otra canciella...


"Cuando'l Sueve pon la capa garra la tuya y escapa" (dicho popular)


El Camino inicia una bajada, primero muy suavemente.


El Camino vuelve a ser de tierra...


Pastos de vaquerías junto al mar...


Rebaños y más rebaños...


Ya a la altura de La Talaya


Llegamos a un cruce en el que seguiremos de frente. A lo lejos reconocemos el chalet de Villa Rosario en Duesos, construida en 1929 por el arquitecto Francisco Casariego


En el cruce hay una fuente de agua potable y fresca.


Con su abrevadero o bebederu para el ganado


Tal y como hemos dicho en el cruce seguimos de frente


Empezamos a bajar


Junto al mojón un poste indicador nos señala la posibilidad de ir al centro urbano de Prau, capital de Caravia, a un par de kilómetros al sur


Pero el Camino como tal sigue hacia abajo, cercano siempre al mar


Arbustos y fincas...


Sigue el descenso


Se adivina un poco La Isla, al oeste, ya en el concejo de Colunga.


Bajamos aún más


Empezamos a ver la playa La Veciella y La Punta Melín, justo allá abajo. A su izquierda seguirá el Camino pradería arriba. Ahora vemos un poco mejor parte de La Isla y los acantilados de Güerres hasta Llastres y su cabo


El monte La Villeda, solar de un antiquísimo castro astur, guarda La Playa la Griega, que no vemos desde aquí, guardada por las puntas de El Penote y Marraxín


Pero sí vemos Llastres con su puerto de pescadores, bajo El Campu San Roque y a la derecha de La Punta'l Caballu y La Playa l'Estilleru


Bajo Llastres está también La Playa L'Escanu, junto al muelle


La Veciella y el Camino...


Paraíso del campo y el mar


Hacia allí de dirigen los peregrinos.


Es una playa muy rocosa, con poco arenal y muchos pedreros, frecuentada principalmente por pescadores


Una peregrina descansando en La Veciella.


Peregrinos a La Veciella


Senda pedregosa


Señalizacón del antiguo monasterio de Santiago, hoy desaparecido, cerca del río Los Romeros y a unos 250 metros del Camino. Estaba datado en el siglo XI y en torno a él se crearía en el año 1215 el concejo de Caravia. La advocación está relacionada con el paso de peregrinos a Santiago. Se atribuye que la actual iglesia de Duesos, en las cercanías, es la sucesora del monasterio


El Ríu los Romeros, que separa Caravia l'Alta de Caravia la Baxa, pequeño riachuelo que podemos salvar por una pasarela de madera y que desemboca en la agreste Playa de La Beciella o Veciella


El topónimo Los Romeros hace referencia al paso de peregrinos por este Camín Real, en un paraje en el que la tradición sitúa una hospedería de la Orden de los Templarios


 No existen documentos escritos de este establecimiento pero el investigador Aurelio de Llano dice en El Libro de Caravia (1919) que estaba a unos 250 metros de aquí y que pudo encontrar sus cimientos realizando "someras excavaciones"


Mesa y bancos de madera junto a la playa La Veciella.


El Camino pasa justo encima de La Veciella, 370 metros de arenal y pedreros poco frecuentados a no ser como hemos dicho por pescadores. A la derecha La Talaya o La Garita con La Peña los Palombos.


La Punta Melín con Peñaforada de frente al oeste.


El Cabu Llastres...


Llastres.


Vistas en bajamar...


Playa agreste y natural

 
 

Pedreros. Rocas ante el mar, donde chocan las olas, paraíso de pescadores...


Sube la marea...


Mar bravía y hermosa...

Video de La Veciella


La senda discurre junto a los cantiles y hay tramos empedrados, incluso con escalones en una pequeña cuesta


Se camina junto a más necrópolis tumulares, otros parajes dados a las leyendas mitológicas, esta vez de serenes o sirenas, que con sus encantos atraían a la costa a los navegantes. Leyendas y cantares recogidos por etnógrafos y folkloristas como el ya mencionado Aurelio de Llano ... "nel mediu la mar oí cantar una serena, válgame Dios que bien canta una cosa tan pequeña", "aquella coloradina que vive xunta la peña, bebe agua cristalina, canta como una serena"


Hermoso camino marítimo


Seguimos caminando sobre La Veciella.


El Camino sube un poco...


Vuelve a ser aquí estrecha senda de tierra entre los prados y el acantilado


Seguimos caminando sobre los acantilados


Admirando la playa



Cierres de fincas, a la izquierda pastores o cierres eléctricos llamados en Asturias llendadores o similares


Y a la derecha helechos y hierbas altas junto al acantilado, ante La Punta Melín y El Cabu Llastres


Señales del Camino de Santiago y de la Senda Costera


En ruta


Siempre próximos a los cantiles


Subimos pradería arriba


Campera adelante entre más fincas ganaderas


Ansiando llegar a lo alto del collado para ver otro paisaje


Atrás ha ido quedando La Veciella


Adelante Llastres


Y la extensa Playa la Isla en Colunga y el pueblo de este nombre. A la izquierda El Barrigón


Campos de Caravia y puerto de Llastres


El Sueve y Duesos...


El Camino se torna ancho y llano...


Buenos rebaños...


Rebaños y Llastres


Vuelven los caballos...


Dejamos pasar caballos y amazonas...


Vamos tras de ellos...


Camino de La Espasa


Mapa de la ruta y nuevo paisaje que se abre a las playas occidentales de Caravia.


Bajamos


Ahora se abre ante nosotros un magnífico y extensísimo panorama de la costa de Caravia y Colunga: una sucesión de playas, primero la de Moracei o El Visu, hacia donde vamos bajando nosotros


A continuación de El Visu vemos La Espasa, arenal separado por el río del mismo nombre de La Playa'l Barrigón, ya en Colunga, al igual que al fondo la de La Isla, formando todo ello un solo arenal de varios kilómetros en las bajamares.



Costa de Caravia a Colunga, aquí El Visu, luego La Espasa y al fondo El Barrigón y La Isla...


Todo ello al pie del Sueve, monte famoso también por los renombrados caballos asturcones que pastan en las brañas y mayeos de esta serranía, ya empleados por los ancestros astures y destacados por los escritores romanos.
 

No demasiado lejos de donde estamos ahora veremos al sur Duesos, solar de la iglesia de Santiago, fundada en el siglo XVII sobre un monasterio anterior cuya advocación revela su relación con el Camino. No en vano se registra que en el santuario fue enterrado en 1716 un peregrino, Joseph de Fur, llegado de Flandes así como en 1805 "un pobre extranjero llamado Manuel"


El Camino baja a El Visu, la primera de esta sucesión de playas.


Maravillas de la costa asturiana


Impresionante que el Camino pase por esta maravillosa y extensa concha costera


Rocas y arena...


Paseantes y veraneantes...



Caminando sobre los acantilados.


La Isla al fondo.


El Cabu Llastres en el horizonte


Un buen lugar para descansar placenteramente


Arrullados por el murmullo de las olas del mar al llegar a la orilla


Y extasiados por el Mar Cantábrico


La costa de las sirenas sigue embrujando los corazones de quienes se acercan a ell


Parajes terstimonio de numerosos avatares de la historia que pronto conoceremos


El Visu, La Espasa y La Isla desde el Camino...


Mirador del mar...


El Camino y la bajada a la playa.


Pedreros y sable, arena


Balcón natural. La Isla y Llastres al fondo.


Inmenso arenal, mágico capricho de la naturaleza marina...


El Camino y El Visu


En la lejanía de Peña Forada y La Punta Veciella o Melín vemos El Bolu Melín, roca picuda que sobresale ante los acantilados costeros


La ruta es ahora tierra y hierba junto a lo no muy alto acantilado sobre el arenal


A la izquierda los campos y las murias, con La Sierra del Fitu al sur, estribaciones orientales del Sueve


Nos acercamos a La Espasa y sus chalets


Y no nos cansamos de admirar tan sublimes playas de Caravia y Colunga


El Camino, la playa y los prados de pasto...


Tomando el sol...


Llegan los bañistas...


Este peñascón separa las playas del Visu y La Espasa


Entre ambas playas nos detenemos a ver el paisaje


Senda costera GR-204 (E-9) y Camino Norte de Santiago


Peregrinos y veraneantes


A oeste ahora La Espasa.


La Isla cada vez más cerca.


Otro grandioso arenal de Caravia


Encantos y maravillas del Camino en Asturias


El sendero costero recorre todo el borde de estas playas, haciéndose paseo de losas junto a La Espasa, al llegar a la altura de los chalets y el restaurante.


Buen camino enlosado, verdadero mirador sobre tan magnífico arenal


Podemos parar ahora a tomar un refrigerio


Y luego seguir ruta...


La playa fue lugar de desembarco de suministros y por lo tanto escenario bélico de la guerrilla asturiana durante la francesada, existiendo un cantar alusivo: "El coronel Escandón gasta canana de plata, que la ganó a los franceses en El Puente de La Espasa". En la playa se celebra todos los años la Foguera de San Xuan.


Nos acercamos al río La Espasa, límite de Caravia con Colunga. Al otro lado está la que fue La Venta La Espasa.


También en términos de Colunga vemos El Barrigón, playa situada a continuación de La Espasa y antes de La Isla.


El Barrigón y La Isla con sus quintas de época, sus chalets y las casas del pueblo


Área de descanso y chalets de La Espasa.


La Venta la Espasa.


Allí, en el río La Espasa se pasa de términos del concejo de Caravia al de Colunga.


 El río puede vadearse fácilmente pues apenas cubre. Es una maravilla en verano en estas playas de sol y baños.


 Al otro lado del río se encuentra La Venta la Espasa, gran caserón de piedra con hórreo enfrente, que ahora es casería pero antaño dispuso de posada caminera, la cual era arrendada por el Ayuntamiento cada año con la condición que nunca faltase tocino, pan, vino y cebada para los hospedados, entre ellos el ilustrado asturiano Gaspar Melchor de Jovellanos, quien plasmaba las impresiones de sus viajes y pesquisas y comió aquí en 1790.


 El río, la playa y La Venta la Espasa.


La ruta señalizada nos lleva a seguir hacia el puente para entrar en el concejo de Colunga.


 Antaño hubo un aún más viejo puente de piedra que salvaba el río para pasar a Colunga y del que a veces pueden verse los cimientos.
 

El puente actual a la izquierda y enfrente de la señal xacobea La Venta la Espasa, siempre a la vista.


 
En el puente existe un estrecho paso para viandantes...


Y así vamos acercándonos a La Venta la Espasa.


Actual casería ganadera que vio el paso de tantos viajeros a lo largo de los siglos...



Durante unos pocos metros caminamos con cuidado y atención al tráfico de la N-632.


Y pasamos frente a La Venta.


Muy pronto la dejamos atrás...


Dejamos La Venta la Espasa Atrás y caminamos por esta amplia acera


Atención a este cruce: antaño se recomendaba deviarse a la derecha hacia los chalets de Entreplayas y luego volcer a salir a esta carretera unos metros más adelante. Actualmente y al haberse habilitado esta estupenda acera el desvío carece de sentido (y así nos lo indican las flechas amarilllas) a no ser que queramos acercarnos a la Playa del Barrigón, la primera del concejo de Colunga que nos vamos a encontrar, a la que como dijimos hubiéramos podido ir también directamente caminando por la arena de La Espasa y descalzándonos para cruzar el río de este nombre. Por ello vamos a informar de las dos posibilidades:

1) POR LA CARRETERA A LA ISLA:


Esta primera opción no tiene mayor porblema: consiste en seguir la acera, a la derecha de la carretera general, dejando a nuestra derecha Entreplayas


Y llegando al bar La Peregrina tras una liviana cuesta


En el bar continúa la acera


Por aquí sigue la señalización


Y aquí a nuestra derecha sale el camino que viene de Entreplayas y El Barrigón, del que nos separamos hace unos escasos metros

2) ALTERNATIVA POR ENTREPLAYAS Y EL BARRIGÓN


Desde el cruce anteriormente citado tomaríamos esta pista a la derecha que se dirige a Entreplayas


Llegamos a este cruce y vamos a la izquierda


Señalización


Seguimos adelante junto a los muros de una finca, paralelos a la carretera nacional, que está al otro lado de las casas, a la izquierda de la foto


Entreplayas


Nos acercamos a los chalets


Azulejo conmemorativo de los antiguos premios a los pueblos


El tramo es llano y recto. Podemos seguir de frente o, prontamente, desviarnos a la derecha para ir a la playa


Si lo deseamos podemos pasar a ver La Playa'l Barrigón por un estrecho sendero entre las tapias y unas escaleras que bajan a ella.


Al oeste tenemos la playa y pueblo de La Isla...


En bajamares podríamos caminar por la playa hasta allí, pues hay alojamientos y albergue de peregrinos, es una de las dos opciones para ir hacia la villa de Colunga, capital del concejo.



Al este, desde La Punta'l Cuervu, unos pedreos cubiertos en pleamar que se adentran en L'Arena. vemos las playas y costa de Caravia, por donde hemos venido hasta aquí
 

En el caso que no deseemos ir a La Isla por El Barrigón continuamos de frente junto a los chalets


Y por aquí regresamos enseguida a la carretera


Aquí nos unimos con el camino que ha seguido la acera


Y vamos a la derecha


Y seguimos por la acera

A COLUNGA O A LA ISLA: LOS CAMINOS SE UNIRÁN Y VOLVERÁN A BIFURCARSE: 


Siendo los dos caminos ya uno, pasamos junto al muro y verja de esta hermosa mansión de veraneo


Con gran finca frente al mar


Luego viene otra


Pinomar, con sus dos palmeras


Larguísima recta


Aquí nuevamente atención: antaño las flechas y mojones nos aconsejaban desviarnos a la izquierda, cruzando la carretera, para dar un extraño y corto rodeo que vuelve a la general unas decenas de metros más adelante, justo después de los árboles de ese margen. El desvío no ofrecía nada de interés y obligaba a pasar dos veces la carretera sin mayor aliciente, por lo que ahora se recomienda aprovechar la acera y continuar todo recto


Y así entramos en La Isla


Más allá de aquellas casas encontraremos una nueva doble opción: una es seguir el camino hacia Colunga, la capital del concejo y otra ir a la derecha hacia La Isla, donde hay albergue de peregrinos


Pero antes pasaremos junto a unas casas de veraneo


A nuestra derecha primeramente El Nierín


Concha xacobea bajo el nombre del lugar


Luego más fincas y viviendas


A continuación La Forca, pasando junto a su finca


La Forca


Y seguidamente El Chalet


El Chalet, con su torre


En este cruce seguiremos de frente o, si lo preferimos, podemos ir ya a La Isla por la derecha, si es que queremos escoger esa opción


Allí pastan vacas y caballos...


Al sur divisamos en la distancia la iglesia de Santiago de Gobiendes, cuya forma resalta contra las estribaciones del Sueve.


Se trata de otra advocación al Apóstol en un templo que guarda elementos del Arte Asturiano prerrománico y donde se registra el fallecimiento del peregrino italiano Agustín Forti, que venía de Galicia, posiblemente de regreso, en 1764.


Nosotros seguiremos por la acera...


En La Ferrán: atención cuando llegemos a la segunda farola


Aquí es donde el Camino vuelve a bifurcarse: si optamos por ir a La Isla seguimos de frente unos metros más, si vamos a Colunga hemos de cruzar al otro lado a la izquierda


Allí está el mojón xacobeo que nos lo advierte


A la izquierda se sigue de frente hacia Bueñu  para ir directamente a la villa de Colunga, capital del concejo, y a la derecha se continúa por el arcén un poco más para luego desviarnos a la izquierda y dirigirnos al albergue de peregrinos en La Isla, si es que, eligiendo esta opción, no hemos ido hacia La Isla por la playa, caminando a lo largo de los arenales...