Eres el Peregrino Número

domingo, 29 de marzo de 2015

LA MESA DE LOS MAREANTES. BARRIO DE CAMBARAL. LUARCA/L.LUARCA (ASTURIAS)

La Mesa de los Mareantes
Puerto de Luarca/L.luarca y barrio de Cambaral
Si realizando el Camino Norte o de la Costa, estamos bien de tiempo y fuerzas, sobre todo si nos alojamos aquí, en Luarca/L.luarca, capital del concejo de Valdés, donde hay albergue de peregrinos y numerosos alojamientos, conviene conocer el hermoso casco histórico de la llamada Villa Blanca de la Costa Verde, así como su bellísimo puerto de pescadores.


Es entonces totalmente inexcusable recorrer el típico barrio marinero de Cambaral hasta la Mesa de los Mareantes, este lugar fue habilitado en memoria de los antiguos marineros y navegantes que hicieron de Luarca/L.luarca un importante puerto y villa, fundamento de su historia. Está en lo alto del histórico barrio de pescadores de Cambaral, cerca de la venerada ermita de L'Atalaya. Allí, aprovechando lo que quedaba de la antigua fortaleza que protegía la población, del siglo XVI, se hizo este conjunto monumental entre los años 1955-59.


Mesa de los Mareantes, donde primeramente podremos verlos a ellos, representación en azulejos de Talavera de varios capitanes de naos, naves mercantiles que simbolizan la prosperidad del que fue uno de los principales puertos del Cantábrico.

Placa conmemorativa de las reuniones del Gremio de Mareantes
Una placa recuerda las antiguas reuniones del Gremio de Mareantes.


Un ancal resalta la vinculación con el mar...


 Cañón de las antiguas defensas del puerto.


 Disfrutamos desde La Mesa de una vista maravillosa de la villa luarquesa desde Cambaral a La Pescadería, el puerto y los altos de El Chano.


Al lado de La Mesa, en una pared junto al camino, soprenden muy gratamente más azulejos de Talavera que, basados en acuarelas del pintor y escultor Goico Aguirre, escenifican diversos avatares de la historia local, desde los ataques vikingos a la concesión de la Carta Puebla, la pesca, la caza de la ballena, incursiones enemigas, batallas, vida cotidiana, devociones, Semana Santa Luarquesa, comercio, nevagantes, naufragios, emigración... unos versos de José María Uncal rememoran a los marineros que dejaron su vida en la mar:

Defensa contra los ataques vikingos
Concesión de la Carta Puebla por Alfonso X El Sabio
Ataque a la ciudad de Londres y otras ciudades del Támesis en 1380
Conquista de la ciudad de Sevilla
Aparición mariana de la Virgen de L'Atalaya
La caza de la ballena
Defensa contra las incursiones de corsarios ingleses
Origen de la Semana Santa de Luarca
La antiguas baterías de defensa de la villa y puerto
El Regimiento de Luarca en la francesada o invasión napoleónica
Homenaje a las víctimas de los naufragios
Cuando los bergantines del puerto eran los más veloces del Atlántico
Homenaje a los emigrantes
Comida de pescadores en su lancha

Regresamos ahora hacia el Paseo del Muelle con la idea de retomar el Camino en El Puente de los Peregrinos. Desde aquí desde Cambaral vemos al fondo la calle La Carril, a la izquierda de la foto, por donde baja el Camino hacia el centro de la villa.


Al sur La Montaña, las brañas de Valdés.


Cambaral viene directamente de la palabra asturiana cámbaru, camarón, crustáceo marino, por lo que Cambaral sería lugar de cámbaros.. topónimo muy apropiado para el barrio marinero de tan hermoso y emblemático puerto.


El puerto y sus aledaños, la iglesia, la desembocadura del río Negro, El Puente del Beso, La Pescadería y El Chano es lo que vamos viendo bajando por las callejuelas de Cambaral.



Y ya llegamos al paseo del Muelle. Del Museo del Calamar Gigante, destruido en una tempestad, solo queda el recuerdo y el proyecto de reconstrucción en otro lugar menos expuesto a las galernas. pero la belleza y variado colorido de las embarcaciones pesqueras, junto con el blanco de las deportivas, confiere especial atractivo a esta dársena.


La Carta Puebla de 1270 se sabe fue concedida por Alfonso X El Sabio a una población preexistente y ante una petición vecinal.


El lugar fundacional es denominado como el granero de Santiago de Arriba, apareciendo por lo tanto ya en su mismo origen una vinculación muy estrecha con el culto jacobeo.


En 1338 Alfonso XI le concedió el alfolí o derecho del comercio de sal, importantísimo para la conservación de alimentos y que solo se otorgaba a contadas poblaciones.


La pesca de la ballena (o mejor dicho caza) fue una actividad primordial durante siglos, hasta la casi desaparición de los cetáceos en estas aguas en el siglo XVII, pero aún después los mejores barcos iban a su captura hasta las costas de Terranova.


Junto con ello, la actividad comercial era intensísima, pues incluso hasta el siglo XIX se mantenían rutas comerciales con el Mediterráneo, Europa del Norte, Polonia, Rusia y América, prosperando además una importante industria de salazón y conservas.


Las nuevas técnicas de navegación y los buques de cada vez mayor calado fueron relegando a Luarca/L.luarca a su actividad pesquera a lo largo del siglo XX, si bien con momentos de gran pujanza.


Actualmente, como en gran parte de estas poblaciones, el sector turístico y de servicios de presenta como una alternativa, más o menos estable según la época y el momento, a las actividades portuarias seculares.


Paisaje de intenso color...


Cofradía de pescadores.


Unas hermosísimas estampas que admiramos según recorremos el Paseo del Muelle y el Paseo de la Barbacana.


Luarca, oficialmente y en asturiano L.luarca, viene de L.lubarca, exitiendo una leyenda que busca un origen mítico del topónimo, según la cual viene de los lobos o l.lobos que se arrodillaron ante el Arca de las Reliquias de Jerusalén cuando esta fue desembarcada según mística tradición en este lugar antes de ser trasladada al Monsacro y luego a la catedral de San Salvador en la capital asturiana.







Bicicletas de peregrinos bicigrinos...



Arriba, Torrealtina y La Carril, por donde viene el Camino...







En los muelles. Arriba La Mesa y Cambaral.


En la desembocadura del río Negro...




El Puente del Beso, el río Negro y arriba la capilla de San Roque y San Martín, en El Chano.


A la derecha, el barrio de La Pescadería.


Justo antes del Puente del Beso, la iglesia parroquial de Santa Eulalia, reconstruida totalmente en el siglo XVIII con profundas reformas en el XIX sobre un primitivo templo medieval del que nada se conserva y cerca del cual estuvo el Hospital de Peregrinos de Luarca, fundado en el año 1440 por Alfonso González Rico, quien donó unas casas allí situadas. Por los Libros de Difuntos sabemos que acudían a esta fundación peregrinos asturianos y españoles en general, además de numerosos extranjeros, como el francés Santiago Labierri y la alemana Ana Clara Clarina, esta acompañada de su esposo y ambos a mediados del siglo XVIII.


Dejamos atrás El Puente del Beso, del que hablábamos en la entrada del blog correspondiente a nuestra entrada en la villa luarquesa.


 Al otro lado del río Negro el barrio de La Pescadería.


Y ya llegamos al Puente de los Peregrinos, donde nos desviamos del Camino para recorrer esta bellísima villa costera asturiana.


Cruzamos el puente y nos dirigimos a El Crucero, ruta a la calle La Peña y subida a El Chano para salir del casco urbano luarqués.