| Borres/Bourres desde el Camino a Samblismo |
Recostado en la ladera de la loma de La Espina, bajo el pico El Picón y de frente a El Coladoiro, el pueblo de Borres o Bourres es una de las paradas que suelen hacer los peregrinos a partir del cercano Campiello, antes de seguir la ruta hacia el vecino concejo de Allande, bien yendo directamente a El Palo por La Sierra Fonfaraón en la Ruta de los Hospitales, o bien tomando el camino de Samblismo o San Brismo a La Mortera, La Colina y Porciles para bajar luego a La Puela/Pola de Allande, capital del concejo vecino, por La Campa Chavadoira y Ferróy
La existencia de un bar, El Barín de Borres, el albergue público Santa María de Borres, ubicado en la antigua escuela, a la entrada del pueblo, encima del Camino y al lado de la carretera, (arriba a la derecha de la foto), así como otro privado en la cuesta al bar y cerca de la iglesia, La Montera, hacen de este pueblo, cabeza de la parroquia tinetense de su mismo nombre, un lugar ideal para descansar y pernoctar los peregrinos que escojan cualquiera de las dos rutas que aquí se bifurcan, a la salida del pueblo y poco antes de Samblismo
En este estratégico lugar en las cercanías de dicha bifurcación, desde el que se ven tanto la carretera como, ladera abajo, el Camino, que llega desde Campiello tras pasar por El Freisno y L'Espín, estuvo el que para muchos puede haber sido el primer hospital de acogida de peregrinos conocido documentalmente en los caminos de Santiago, el de Vaorres, citado en una donación del año 883 del rey Alfonso III El Magno, quien peregrinó varias veces a Compostela, a la misma mitra compostelana, que lo tuvo entre sus posesiones, como especial beneficiaria de las disposiciones de este monarca
Este antiguo y primigenio hospital de peregrinos, del que nada parece quedar a simple vista, fue derribado por su nuevo dueño en 1918, pero se comprometió con los antiguos al comprarlo, los señores del antiguo coto de Sangoñedo, a reservar en su casa, casi al pie de la iglesia, una habitación para cualquier peregrino que por aquí pasase, por lo que la suya pasó a ser conocida como la Casa del Hospital, testimonio pues de las peregrinaciones pues de muchos siglos, desde la Alta Edad Media hasta las crisis de las romerías a Santiago de los siglos XIX y XX, cuando apenas pasaban ya romeros
El historiador tinetense Rafael Lorenzo nos explica en su libro Tineo en la senda compostelana, publicado en 1993 (coincidiendo con el célebre Xacobeo'93, que supuso la divulgación institucional de los recuperados caminos a Santiago), que los peregrinos llegaban a Borres por el "camino antiguo" y que luego "casi paralelo a la carretera general desciende por una vaguada para luego retomar una suave loma conocida como "El Chano".
Seguidamente "ha de atravesarse "El Valle del Reñeiro" y "Las Tieras", así denominado porque hasta hace algunas décadas existía en este lugar una tejera. Luego, en ascenso, y sin llegar a pisarla, se toma el Camino en dirección al "Carbayido", por sendero pendiente y de canto rodado, para descender hasta la parte baja donde aparecen las primeras casas de Borres, por camino reformado, ancho y pedregoso, aparecen las viviendas de esta localidad mientras se asciende en busca de la iglesia parroquial en medio del pueblo."
Vemos el Camino subir suavemente por los campos de Las Texeras, sobre el pequeño valle del Regueiru la Fócara, tras haber dejado el asfalto a la salida de L'Espín, procedentes de Campiello, a donde hemos llegado por la TI-3, a la que salimos en Villaluz en Vega de Rey (Veiga), luego de visitar al monasterio de Santa María la Real de Oubona tras bajar del Alto de Guardia por La Venta Piedratecha
| Llegando a Borres/Bourres con L'Espín quedando ya atrás |
Aunque la distancia entre las capitales tinetense y allandesa figure como de unos 27 kilómetros, las numerosas subidas y bajadas en un recorrido altamente exigente, hace que muchos peregrinos la dividan en dos, fundándose para ellos no pocos albergues en todos estos pueblos a partir de Campiello, siendo el pionero, y el único durante muchos años en este trayecto, el de Santa María de Borres
Los peregrinos que decidan proseguir por la Ruta de los Hospitales podemos decir que han de parar 'sí o sí' tanto para descansar como para avituallarse, dado que van a recorrer unos cuantos kilómetros sin tienda ni bar alguno para proveerse de algo de comida y de bastante agua, sobre todo en verano, pues apenas hay fuentes y el sol y el calor castigan en un trayecto montañero de escaso arbolado hasta ya bajado El Palo. Desde El Palo a Berducedo (a no ser que se abra (o reabra) algún establecimiento en Montefurao o Llago) tampoco hay tiendas ni bares ni albergues en otros 9-10 kms
"En cuanto al perfil de la etapa se puede calificar, sin ambages, como rompepiernas", nos dice el escritor y peregrino Antón Pombo en su tantas veces reeditada Guía del Camino de Santiago. Camino Norte, esta es la razón por la que, vayamos por donde vayamos, se suela optar por hacer un alto en los albergues ubicados en alguno de estos pueblos del recorrido
Vamos a encontrarnos también no pocas encrucijadas en las que habremos de estar pendientes, tal que esta, donde se acaba un trecho de cuesta, pues además a veces las señales pueden estar semiocultas por le vegetación, el barro o la umbría en tramos boscosos, más abundantes dichos bosques en el camino 'de abajo', el de Samblismo a Allande
Aquí, por ejemplo, el mojón que nos indica ir de frente todo recto está casi tragado por los helechos. Ni que decir tiene que no se recomienda para nada caminar de noche. Siempre mejor esperar al amanecer para levantarse
Como excelente contrapartida decir que apenas pisaremos asfalto; un poco más los que vayan hacia La Puela/Pola de Allande y mucho menos los de la Ruta de los Hospitales. Ambas se reúnen en El Palo y, más adelante, puede decirse que el próximo tramo realmente largo de carretera (local y asfaltada pero con escaso tráfico, hasta ir llegando a A Mesa, más allá de Berducedo y ya en el concejo de Grandas de Salime, con la subida a Buspol, donde se dejará para bajar al embalse por una pista de tierra
Por allí estaba el solar, cerca del cementerio del pueblo, trasladado en 1928 de junto a la iglesia parroquial, aquel antiguo hospital de peregrinos de Vaorres. El que la loma se denomine La Espina hizo que algunos historiadores lo confundiesen con uno de los localizados en La Espina del concejo de Salas, de los que hablamos cuando pasamos por allí
Para mayor confusión, el lugar del antiguo hospital se denomina también El Palo, como el puerto allandés en el que confluirán los caminos que aquí se separan. Ello se debe a que su raíz etimológica sea la del prerromano pal 'roca, altura', por lo que es un topónimo relativamente repetido, como La Espina, lugar de espinos o acaso metáfora sobre la forma de lomas y colinas por su parecido con el espinazo de los animales
"La noticia más antigua que de hospitales asturianos tenemos en ese periodo, se refiere al de La Espina, en Tineo...", escribía por ejemplo el insigne Juan Uría Ríu en Las peregrinaciones a Santiago de Compostela; ello, y la noticia de que La Espina perteneció algún tiempo a Tineo, le llevaron a pensar erróneamente en aquella ubicación. Sin embargo Rafael Lorenzo actualiza dicha información documental a la luz de posteriores indagaciones:
"Aunque el ilustre Historiador piensa que este Hospital es de La Espina de Salas, averiguaciones posteriores hechas por investigadores de prestigio han demostrado que se trata del hospital de Borres, ya que en lugar donde se encontraba emplazado se llama, todavía en estos días, La Espina, en la loma meridional del alto de "El Palo", donde hoy se asienta el cementerio parroquial.El Hospital de peregrinos que Borres formó parte de las donaciones que Alfonso III hace a la iglesia de Santiago el 25 de septiembre del 883, junto al "villar de Cerrito de Aurroes."
En la entrada que la Xacopedia de le dedica a Alfonso III El Magno hay un apartado especial titulado Nacen los hospitales en el que se destaca que este puede ser el primer y más antiguo hospital de peregrinos conocido documentalmente:
"El rey magno fue el primer monarca en tomar medidas para establecer fundaciones hospitalarias en los nacientes itinerarios de peregrinación a Compostela por Galicia y Asturias. Lo que algunos consideran el primer hospital para peregrinos se creó en el 883, durante su mandato, en Villarmilde -Asturias- en la vía que enlazaba Oviedo con el santuario compostelano. Es el itinerario seguido con probabilidad por el propio monarca y por sus antecesores desde Oviedo a Compostela. Coincide en gran medida con la actual ruta del Camino Primitivo a Santiago, así conocida por ser la más antigua de las vías jacobeas."
El nombre de Villarmilde se refiere al antiguo coto de Las Morteras de Villarmilde, de posesión señorial de la casa de Tineo y que no se integró en el concejo hasta las reformas liberales. Tenía su centro en el pueblo de La Mortera, por el que pasan las dos sendas que aquí se separan, al pie de El Picu Picón (975 m) y del Picu Caborno (1.107 m), en la subida a Fonfaraón de la Ruta de los Hospitales
Sin embargo, el hospital de Auorres o Vaorres aparece vinculado al convento de San Juan de Courias en Cangas del Narcea, el más poderoso y con más posesiones del occidente asturiano, pasando luego a otro coto señorial de la zona, el de Sangoñedo, cuyos señores serían quienes lo vendería, ya casi en desuso, en 1918
Una noticia según la cual habría sido cedido (con sus tierras y rentas para su mantenimiento) por Fruela II, hijo de Alfonso III, a la mitra ovetense en 912 parece ser una de tantas interpolaciones redactadas por el obispo Pelayo dos siglos después para el Liber Testamentorum. Otro documento supuestamente anterior, el de la fundación del monasterio de Santa María la Real de Oubona en 781 por un supuesto hijo del rey Silo llamado Adelgaster, en el que se cita a Baorres, también parece inverosímil. Más visos de autenticidad tiene la cesión de 883 a la Iglesia de Compostela, acaso coincidiendo con su fundación, como plantea Rafael Lorenzo, quien nos da esta completa secuencia de su historia:
"Puede que esta fecha del siglo IX se corresponda con su fundación. También se sabe que en el año 1268 era su administrador Gonzalo Peláez, hijo de Pelayo de Tineo que probablemente fuese su anterior administrador. Por su parte el archivero del convento de Corias, Ysidoro Colloto, en el siglo XVIII, aseguraba ser ésta una fundación de la abadía de San Juan Bautista, al pasar estas tierras a ser propiedad del cenobio cuando falleció el rey Alfonso VII, que a su vez se la había dejado a Gonzalo de Tineo, "fidelísimo vasallo mío" con la condición de que a su muerte pasase a Corias. "Los abades en agradecimiento y por el alma del Emperador fundaron y dotaron este hospital"
"Ya en el siglo XVIII, Ysidoro Colloto asegura que "se introdujo el ordinario y en sus heredades D. Carlos del Riego, señor de Sangoñedo" quien percibía por su administración 12 heminas de trigo y 6 de centeno. Era su hospitalero Joseph Fernández al que se le pagaba por atenderlo 6 heminas de trigo y 3 de centeno, el resto de las rentas se destinaban a los propios enfermos"
"... podría tener media legua de oriente a poniente, otra media legua de norte a sur y dos leguas y cuarto de perímetro. Tenía 4.000 días de bueyes de extensión, con muy pocos prados y tierras de labor". Tuvo Ayuntamiento propio hasta 1744 en que se incorporó a Tineo. A mediados del siglo XVIII era señor de este coto Carlos del Riego Llamas y Valdés, el cual elegía y nombraba juez ordinario y escribano, y cobraba diezmos."
El paso histórico de peregrinos por estos caminos se mantuvo, si bien muy ocasional, hasta principios del siglo XX, pues si no no se explica la condición de venta del viejo hospital para que siguiesen teniendo merecido hospedaje, noticia que nos transmite también Rafael Lorenzo:
"En 1918 fue derribado por su nuevo dueño, D. Jenaro Rodríguez, quien construyó la actual Casa del Hospital en el medio del pueblo; pero según sus herederos y actuales propietarios, cuando compró el antiguo hospital a los señores de Sangoñedo, adquirió la obligación de dar cobijo a aquellos peregrinos que pasasen camino de Santiago. Una tradición que perduró hasta hace algunas décadas y en la propia casa se reservaba una habitación para albergue de los jacobeos hoy convertida en cuarto de baño, "porque hace muchísimos años que no se usa para ese fin"
Cuando a finales de esa misma centuria, a partir sobre todo del citado Xacobeo'93, se recuperó el paso de caminantes a Santiago, la antigua escuela, en desuso desde la concentración escolar, fue la sucesora de tan antigua tradición hospitalaria
El Camino es llano, siempre de tierra, por lo que cuando llueve en alguna vereda pueden formarse charcos, sobre todo en algún lugar más umbrío, como este, entre los árboles. Pero no tengamos miedo de mancharnos las botas, ya demasiados tramos de asfalto y hormigón nos han tocado y nos tocarán
Las rodadas de algún tractor o vehículo de trabajo en las fincas revelan el único y muy escaso tránsito de vehículos que podemos encontrar, muy ocasionalmente además
Tenemos una hermosa vista del valle del Regueiru la Fócara, afluente del río Villaverde, que nace en la zona de La Curtia, justo al pie de la carretera y poco más abajo del solar del antiguo hospital de peregrinos
En ese periodo de casi medio siglo la tradición cerealística dio paso a la especialización del campo en el ganado vacuno para las industrias lácteas y cárnicas que abastecían la creciente demanda de las también crecientes ciudades y áreas industriales. El trigo dejó de plantarse y se aprovechó al máximo el terreno para prados de pasto y siega. Sí se planta maíz, pero como otra planta forrajera, ya no como cereal para consumo humano
Fardos de hierba empacados en plástico forman ya parte ineludible del paisaje rural, como antes lo eran las varas de yerba o facinas, que prácticamente también han desaparecido
Sin embargo hay productos agrícolas que se han incorporado dada su demanda, existiendo, a la salida del pueblo en dirección a Allande, la plantación de arándanos más antigua de Asturias, del año 1967
La Gran Enciclopedia Asturiana, en su edición de 1982, nos explica cómo fue el proceso de concentración parcelaria aquí acometido (con datos de por entonces, por supuesto):
"Dista 15, 4 km. de la villa de Tineo; está emplazado a 640 m. de altitud y tiene 107 habitantes. Éstos, casi todos labradores y ganaderos, han sido los primeros en solicitar y obtener los beneficios de la concentración parcelaria en Asturias, habiendo levantado los planos topográficos de los técnicos de agricultura de la Diputación Provincial El 10 de marzo de 1960 se declaró por decreto la utilidad pública de la concentración parcelaria de la zona de Borres, y en octubre del mismo año se constituyó la Comisión Local y la Subcomisión de Trabajo; el 16 de abril de 1962 fueron aprobadas las bases definitivas de esta concentración parcelaria, que convirtió en 105 parcelas las 275 existentes anteriormente.La actuación de los Servicios Técnicos de Agricultura y Ganadería dependientes de la Diputación, a partir de 1955, influyó decisivamente en la transformación social y económica de esta núcleo rural, apreciándose el cambio con estos datos de producciones: en la década del 44 al 54, la cosecha anual representó 29.500 kg. de patatas, 12.000 kg. de trigo, 4.500 kg. de maíz y 54.000 kg. de heno. En la década del 59 al 69 representó 90.100 kg. de patatas, 6.000 de trigo, 18.000 de maíz y 112.000 de heno, además de grandes incrementos en la remolacha forrajera y el maíz destinado al silo."
En ese periodo se reflejan los cambios reseñados, el incremento de los forrajes y la paulatina desaparición de los cultivos panificables:
"El trigo es un cultivo en regresión, sustituido con ventaja por las praderas artificiales y maíces forrajeros. La producción lechera pasó de 42.000 litros al año, a 145.000; y la venta de terneros, de 6.600 kg al año, al de 15.5000 kg. Todo ello fue logrado pro 27 vecinos, trabajando el minifundio de cada uno asentado sobre 19 Ha, de labor y 31 de praderas de secano, en total, habiendo aumentado los rendimientos unitarios desde las tres mil unidades forrajeras por Ha., al nivel de las ocho mil."
En la actualidad, insistimos, prácticamente todos los cultivos que tenemos a la vista son forrajeros, de prados de pasto y siega o, como se decía antaño, 'de diente y guadaña'. Sí veremos algunos huertos familiares particulares a lado de las casas cuando lleguemos al pueblo, pero en no pocos casos se han sustituido por rellanos y/o espacios ajardinados
Aquí el firme es más pedregoso y eso evita que nos hundamos en barrizal. Veamos como baja el agua por la vereda y cubre la senda al llegar aquí, pero sin demasiado inconveniente para el caminante
En esta curva pedregosa, tal vez con restos del antiguo empedrado caminero, se acaba la cuesta y enlazamos con otro camino, en el que un mojón nos indica continuar a la izquierda
Dicha carretera la cruzaremos un poco más arriba, al llegar a la iglesia de Santa María de Bourres para subir luego un tramo ya sin asfalto hacia la bifurcación de caminos en lo alto de la colina y cercana al emplazamiento del antiguo hospital
Como hemos dicho, poco antes de llegar a la casa hay un cruce y en él seguiremos recto hacia la misma
Allí vemos la aldea de Hórria u Órria, que formó parte del antiguo coto de Sangoñedo y ahora de la parroquia de esa nombre. En ella está la capilla de San Salvador y, más abajo, en el profundo valle, se unen los ríos
A su izquierda está el Alto la Cierva (688 m), que separa las cuencas de los ríos Villaverde y Porciles
La Sierra la Cabra sirve de divisoria entre los concejos de Miranda (Belmonte), Somiedo y Tineo/Tinéu y cierra por el este el valle del río Xinestaza, en la parroquia de este nombre, la cual forma una cuña administrativa tinetense entre los concejos de Miranda (Belmonte) y Cangas del Narcea que se alarga hasta por el sur hacer frontera con Somiedo
Ahí se encuentra La Pena la Fana (1.426 m), reconocible por su larga hendidura, una fana o argayu, corrimiento y desprendimiento de tierras y rocas en su abrupta ladera, la llamada Fana Xinestaza que, a diferencia de otras formaciones similares, esta no es producto de la ruina montium o procedimiento extractivo aurífero astur-romano sino una formación natural aunque, como suele suceder, siempre hay una leyenda, en este caso que la hizo el propio diablo arrastrando a su madre por los pelos, un dantesco panorama muy alejado de la realidad, por supuesto, ya discernida por el ingeniero de minas Guillermo Schulz cuando la visitó a mediados del siglo XIX, escribiendo así de ella en su Atlas geológico y topográfico de Asturias publicado en 1858, en el que se dice que "dan a esta clase de accidentes en las montañas de cuarcita, el nombre genérico de fana, especialmente cuando el revenimiento es muy grande", añadiendo esta explicación descriptiva:
"... a tres leguas al sur de la villa de Tineo, cuyo primer desgaje ocurrió a fines del siglo pasado y habiéndose agrandado sucesivamente en los tempporales de lluvia, es hoy la mayor y más asombrosa de Asturias, y concluirá en los siglos venideros con cortar hondamente en dos la elevada sierra de la Cabra, en cuya ladera occidental se halla este hundimiento, y ha cortado ya más de la mitad del espesor o anco de dicha sierra, tiñendo de blanco con sus arenas en tiempo de lluvia el agua del río Genesztaza que corre por su pie."
Y es que su roca de cuarcita "es tan resquebrajada y deleznable que no puede sostenerse en las rápidas laderas de su respectiva montaña y donde, ayudada su poca coherencia por una resudación especial del terreno, se ha desgajado parte de la montaña y sigue agrandándose paulatinamente el revenimiento desde el pie hasta la cumbre de la sierra, presentando semejante ruina un aspecto en alto grado imponente, máxime cuando el observador la ve desde algún cerro enfrente y del lado del sol por entre las ráfagas de nubes o niebla", sigue diciendo Schulz
Justo a su izquierda está la referida Penamanteiga, cuyo nombre, 'traducido' en Peña Manteca en algunos mapas, se vincula a sus pastos, que daban al ganado una leche manteigosa, es decir, mantecosa, según le contaron al profesor y filólogo Xulio Concepción Suárez los lugareños de la zona, y como tal lo publicó en su Diccionario toponímico de la montaña asturiana. La máxima altitud de Penamanteiga es El Picu l'Hurru o L'Urru (1.527 m), de la raíz prerromana ur, 'lugar elevado', teniendo a la derecha Los Calastros del Pousadorio (1.419 m) y a la izquierda El Picu la Vallinona (1.414 m), Pena Furada (1.474 m), L'Altu del Pozu (1.479 m) y El Picu la Riegla (1.401 m)
No reconocimos ninguna señal ni mojón pero se nota que el camino más pisado es el que sigue adelante
Aquí sí vemos una flecha amarilla pintada en una piedra rodeada de hiedra...
Dos franjas de hierba crecen en medio y a lo largo del mismo, en el espacio entre las rodadas de los tractores
Atención ahora al llegar a los árboles...
De momento, tampoco vemos ningún mojón, por lo que nos tememos pueda estar oculto entre el sotobosque
Aquí empezamos a subir, al principio casi imperceptiblemente y ya vemos las casas de Borres/Bourres, en la ladera de El Picón
Avanzamos todo recto y ya sin pérdida posible con las casas en el punto de mira, como mejor mojón y referencia orientativa y el valle del Regueiru la Fócara a su izquierda
"De un posible participio fuerte del verbo fodicare ‘escarbar’, ‘picar’ (EM), tendríamos *FODICAM responsable del ast. fueca ‘hoyo, agujero en la tierra’ que se puede incrementar con el sufijo átono -ANA, fuécana ‘socavón, agujero grande y ancho’, de donde el correspondiente masculino fuécanu ‘socavón, barranco’, es la explicación que nos ofrece de su topónimo el filólogo Xosé Lluis García Arias en su obra Toponimia asturiana. El porqué de los nombres de nuestros pueblos
Verdaderamente, el río forma un valle en preciosa hondonada, con prados y bosques, sobre todo en la ladera de El Chano
En cuanto a Borres o Bourres podríamos pensar en la raíz prerromana bor 'montón, montículo, altura', como la de El Picón y loma de La Espina en la que se asienta; sin embargo García Arias se decanta por un antropónimo tipo Buturra, antiguo posesor en tiempos romanos o altomedievales
"El camino francés, como todavía hoy se denomina esta RUTA aquí en Borres, continúa por las estribaciones de la colina conocida como El Palo y La Espina donde se asentaba el antiguo Hospital de Peregrinos y ahora está el cementerio parroquial", nos describe Rafael Lorenzo acerca de la subida que haremos colina arriba una vez salgamos del pueblo
Un espléndido roble o carbayu se alza sobre la senda según seguimos subiendo
Y esta es la "escuela nacional, construida en 1965 y hoy destinada a albergue de peregrinos jacobeos, ya que la población escolar es transportada a diario a los centros de Navelgas y Tineo", leemos en el Diccionario geográfico de Asturias, publicado en 1998, como hemos dicho, por lo que estamos ante uno de los albergues, públicos, pioneros en el Camino Primitivo
Realmente, cuando Rafael Lorenzo publicaba su libro en 1993 aún no se había extendido el uso del nombre de Camino Primitivo, pues él lo llama, siguiendo la denominación popular, como Camín Francés, que era como se conocía a todos los caminos antiguos y principales procedentes de allende los Pirineos. Fue también el Camino de Santiago Astur-Galaico del Interior, como se llama además a la asociación constituida con este fin, también de las pioneras en el asociacionismo jacobeo asturiano
La Asociación de Amigos del Camino de Santiago Astur-Galaico del Interior es la que gestiona el albergue de la antigua escuela, cuyas llaves en principio hay que pedirlas en El Barín de Borres, al que llegaremos enseguida
Únicamente la 'moderna' nomenclatura caminera a adoptado el nombre oficial de Camino Francés a una sola de las rutas jacobeas, la de la meseta norte, de manera totalmente antihistórica pues, como vemos, todas las rutas que venían de Francia eran así llamadas, existiendo luego especificaciones, como la del Camino Francés que viene de Hendaya, al igual que otras referidas a tramos locales
Sobre la denominación creada para este ramal caminero interior, Camino Primitivo, esta nació al ser considerado el más antiguo y primigenio, seguido por Alfonso II El Casto cuando acudió desde su naciente corte ovetense a comprobar la veracidad del hallazgo del que se tiene por tumba de Santiago El Mayor en el Monte Libredón, al otro extremo de sus dominios, siendo por ello conocido como 'el primer peregrino', al menos de nombre conocido
Se sostiene que dicho viaje lo habría emprendido entre los años 820 a 830, aunque no existe la seguridad plena de qué ruta habría seguido y, ni siquiera, si hubo tal viaje peregrinatorio o, si verdaderamente lo hubo, si habría ido el monarca o habría mandado a unos enviados, nobles palaciegos, a verificar el hallazgo del que tampoco es plenamente seguro sepulcro de Santiago y sus discípulos, Atanasio y Teodoro
Las fuentes que informan de dicha peregrinación alfonsina son muy posteriores al hecho y no dicen qué ruta sería la empleada que, no obstante e independiente de todo ello, sí se perfila que esta ruta interior, así como la costera, habrían sido de las más antiguas, aunque aún así habría de perfilarse qué trazado concreto emplearían dentro de los diferentes ramales existentes
A pesar de ello se puede apreciar bastante bien el lugar en el que estaba aquella fundación hospitalaria que vuelve a ser mencionada dos siglos después de su fundación como uno de los tres hospitales de peregrinos tinetenses, o al menos esa es la información que nos da la Gran Enciclopedia Asturiana: "En el año 1083, en el concejo de Tineo sólo había tres hospitales: el de la Pereda, el de la villa de Tineo y el ya mencionado de Borres"
Volviendo al asunto de la denominación del Camino Primitivo, esta se debería principalmente al erudito gallego Ricardo Polín, si bien se barajaron otras denominaciones. Así lo plasma la periodista Paula López en El Camiño Primitivo debe su nombre al filólogo Ricardo Polín, artículo publicado en La Voz de Galicia del 12-7-2015 con motivo de la declaración de los caminos del Norte como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO:
"El filólogo medieval Ricardo Polín, que lleva un cuarto de siglo dedicado al estudio del Camiño Primitivo, está «indignado» con la actuación de los políticos que ahora se «apuntan un tanto» con el reconocimiento de la Unesco cuando «non só non axudaron nada, senón que ata puxeron atrancos para a súa recuperación (...) Ata poñerlle nome foi unha loita sen cuartel contra a clase política». Y ese nombre llegó en noviembre de 1992, en una asamblea en Castroverde: «Eu propuxen chamarlle Camiño Primitivo e Xosé María Gómez Vilabella, Camiño Vello», recuerda Polín. Al final, ganó el Primitivo, un nombre «que se asumiu por todos os colectivos de Galicia, salvo pola clase política»; algo muy diferente a lo que ocurrió en Asturias: «A clase política de Oviedo asumiuno perfectamente porque os asturianos sempre tiveron moi claro que o Camiño de Santiago non se explica sen o labor xeoestratéxico que fixeron os reis asturianos en plena Idade Media para contrapoñer o poder musulmán. Iso está moi asumido no saber popular, e refráns como "Quien va a Santiago y no al Salvador, sirve al criado y no al señor", dan mostra diso». En Galicia, la cosa cambia: «Pasaron vinte anos e as poucas delimitacións que se fixeron desfixéronse porque non hai valentía política para facer prevalecer os valores de historicidade fronte aos da especulación turística, que está ben, pero que xa virá por engadidura».
En aquellos inicios de los noventa, con jornadas, la Asociación de Amigos do Camiño, las exposiciones, visitas guiadas... todas esas acciones que se organizaron desde A Fonsagrada, Castroverde y Asturias, «asentáronse as bases para que o Camiño tivese identidade propia incluso na denominación», continúa Polín.
Juanjo Molina recuerda que fueron «recoñecendo» el Camiño Primitivo poco a poco y desde la asociación se levantó una cartografía. Además, se rescató el Hospital de Montouto, un dolmen, un menhir que estaba derrumbado y se localizaron numerosos milladoiros donde los peregrinos colocaban pequeñas piedras a modo de ofrenda: «Na Pobra do Burón mesmo hai un barrio que se chama O Milladoiro en referencia a iso».
«Non vexo nin sequera agora ningún intento de coordinación. Cada alcalde fai no seu reino de taifas o que lle peta, e onde hai problemas co Camiño, desvíano pola estrada e non lles importa nada»
No fue fácil llegar al reconocimiento de la Unesco. Lo saben bien en A Fonsagrada, pero sobre todo lo sabe bien Ricardo Polín, uno de los mayores expertos de esta ruta, a la que ha dedicado «millóns de horas de estudo e de traballo de campo». Este filólogo medieval opina que «este caso é para analizar», puesto que, según explica, el mayor obstáculo que han encontrado en este trabajo ha sido la clase política, cuando precisamente la Administración debería liderar ese proceso. Pero aún a día de hoy «non hai control, non hai labores de policía, aínda o ano pasado se cortou unha árbore emblemática na Ponte da Chanca, pechouse o campo da festa en Carballido por onde pasa o Camiño e a pesar de comunicalo ao Concello de Lugo nin nos responderon», dice. Juanjo Molina aguarda que la declaración de la Unesco «sirva para unha protección máis eficaz do Camiño».
Polín afirma que los políticos «nunca botaron unha man en protexer o Camiño, e iso é esencial para que teña futuro». Así que «se non é por nós, hoxe o Camiño non existiría». Sobre la declaración de la Unesco, Polín afirma que siempre lo tuvo claro: «Eu intuía desde o principio que ía acabar nisto (...) Só na Fonsagrada hai cinco hospitais, e en Castroverde localizamos o de San Gabriel de Vilabade, aínda que xa sabiamos da súa existencia».
En la ciudad de Lugo «non se fixo nada polo Camiño nos últimos vinte anos e agora enriba, sen traballalo nada, cáelle unha lotería coa declaración de Patrimonio Mundial da Catedral».
También critica Polín la delimitación oficial «falseada» diseñada por la Xunta, recurrida ante el TSXG.
Los vecinos de A Fonsagrada llevan toda la vida acumulando anécdotas sobre el Camiño Primitivo aunque no haya sido hasta este año cuando la ruta ha sido nombrada Patrimonio Mundial por la Unesco. José Manuel Saavedra, Selelo, es uno de los testigos: «Hai trinta anos non se notaba tanto o fenómeno dos peregrinos porque eran poucos, viñan moitos en parellas e sempre estranxeiros, sobre todo de Europa central», recuerda.
Y una de aquellas visitas que recuerda es la llegada de una expedición de generales del Ejército alemán que hacían el Camiño Primitivo en 1992 y que fueron recibidos hasta con pancartas de bienvenida por parte de los fonsagradinos al llegar al Alto do Acevo, cuando aún era la vieja carretera.
Fue una auténtica fiesta: hubo misa, música de gaitas y tambores y hasta comida campestre. «Eran uns cincuenta e quedaron unha noite na vila. Pola noite lembro que estivemos con eles de festa nun bar celebrando a súa chegada e contáronnos que eran crentes e por iso quixeran facer o Camiño Primitivo», recuerda Selelo."
Y paso a paso nos disponemos pues a "entrar en el pequeño pueblo de Borres, que, debido al alza de la etapa de Hospitales, se ha resituado de nuevo en el mapa peregrino, aunque antaño tuvo importancia en el desarrollo primigenio de los tránsitos romeros", como dice Víctor Guerra
Las casas se disponen escalonadamente por la falda de El Picón, entre ellas sube el Camino de Santiago hacia la carretera, para cruzarla y seguir subiendo entre los bosques de la colina
Justo a su izquierda, aunque tapado por los árboles, está El Barín de Borres, donde podemos parar a tomar algo, sellar nuestras credenciales y registrarnos si deseamos dormir en el otro albergue, el público
Entre los años 1918 y 1997 en el que se abrió el actual albergue Santa María de Borres pasaron casi ocho décadas, si bien parece ser que hasta finales de la posguerra se siguió albergando peregrinos en la Casa del Hospital, por lo que podríamos hablar de casi doce siglos de tradición hospitalaria en este pueblo, ¡que se dice pronto!. "Atraviesa esta parroquia el viejo camino francés o ruta jacobea, de gran importancia en el alto medievo, y aquí funcionó, en el paraje de La Espina (en el camino de Samblismo) una importante casa-hospital hasta que fue derruida en el primer tercio de este siglo XX", leemos en el Diccionario geográfico de Asturias
El bosquete sigue revelando el curso del arroyo de La Reguera, que nace poco más adelante, antes de iniciar la subida final hacia las casas del pueblo, estando entre las primeras El Barín de Borres
Prado abajo junto a los árboles, más fardos de hierba empacada en plástico blanco. El Camino es ahora prácticamente llano
Prado arriba tenemos la escuela antigua y actual albergue de peregrinos Santa María de Borres, fundado en 1997, cuatro años después del Mater Christi de la villa de Tineo, siendo ambos los primeros y únicos del concejo durante bastantes años. De la historia de ambos nos cuentan en la web de la asociación de Amigos del Camino de Santiago Astur-Galaico del Interior:
"Albergue Mater Christi
En colaboración con el ayuntamiento de Tineo se comenzó a trabajar en la posibilidad de abrir un albergue donde acoger a los peregrinos que llegaran a Tineo. Al principio se utilizó un pequeño local municipal, situado en la parte posterior del edificio consistorial, y en el que se colocaron unas pocas colchonetas traídas del polideportivo municipal. Luego, el alcalde decidió que unos locales vacíos, en el edificio del antiguo matadero municipal, podrían ser un lugar adecuado para abrir el primer albergue de peregrinos de Tineo. Así el día 29 de mayo de 1993 se inauguraron estas instalaciones que recuperaría el nombre del hospital de peregrinos medieval que hubo en la villa de Tineo, denominándose desde entonces “Albergue de peregrinos Mater Christi”. Se colocaron unas literas de tres alturas, donadas por el ejército español y traídas desde El Ferrol. Un único dormitorio y dos sencillos aseos con ducha era todo lo que se ofrecía a los caminantes que llegaban a Tineo. Este albergue funcionó en este lugar (con continuas mejoras) hasta el año santo de 2010 en que se trasladó a los bajos del edificio del antiguo Centro de Salud ubicado en la calle de Las Cabezas de San Juan, en el barrio de El Viso, donde sigue atendiendo a los miles de peregrinos que anualmente escogen Tineo como fin de etapa en su caminata hasta la tumba del Apóstol en Compostela.
Santa María de Borres
Cuatro años después se abrió un segundo albergue público en el concejo de Tineo, concretamente en el edificio de la antigua escuela del pueblo de Borres. Aquí se instalaron literas procedentes del conjunto donado por el ejército y se completó con una obra llevada a cabo por los equipos municipales para preparar el dormitorio y dos aseos con sendas duchas. Además, se habilitó una zona para el descanso y la convivencia de los peregrinos, así como zona de comedor al haberla dotado de horno microondas, cafetera y otros elementos para facilitar a los peregrinos su alimentación. El albergue público de Borres recuperó también el nombre del Hospital de Peregrinos que funcionó en a localidad desde el siglo XI y hasta el XIX, conociéndose como albergue de peregrinos de “Santa María de Borres”.
Quien esto escribe durmió en este albergue en julio de 1997, la segunda vez que hice el Camino Primitivo. Aquella noche éramos mi acompañante y yo los únicos peregrinos aquí alojados, algo que hoy en día parece imposible, y menos en plena 'temporada alta'
Aún por entonces no se tenía claro qué iba a deparar el futuro al Camino de Santiago en general y al Primitivo en particular. El primer albergue privado, de donativo, no se inauguraría en el Camino Primitivo, al menos en su tramo asturiano, hasta una década después, el de Bodenaya, en Salas, con Alex Camino (Manuel Alejandro González Flores)
La subida al albergue la encontraremos un poco más adelante, pero recordad que primeramente hay que subir a El Barín de Borres, al lado del que está además el de La Montera, uno de los que han abierto sus puertas aprovechando el creciente trasiego de romeros jacobitas
Ahora vemos algo mejor el albergue la montera, que es la casa de tejado a dos aguas con balcón en la planta alta y hórreo al lado, un poco a la izquierda de la foto. Más arriba y por el bosque sube el Camino hacia Samblismo y La Mortera
Campos de La Reguera, por entre los árboles de arriba a la derecha sube el repecho hasta las casas, entre las que asoma, de nuevo el albergue. Más arriba a la izquierda de la foto, en las estribaciones del Picu'l Cuernu, a continuación de la loma de El Faxeo, está la bifurcación de caminos, en un paraje que aparece denominado como La Solana en algunos textos
Y ahí empiezan a subir la cuesta que les llevará también al bar, la iglesia y la carretera, que cruzarán para seguir subiendo hasta la bifurcación de La Solana, en la loma de La Espina
La senda hace un poco más adelante una curva cerrada antes de subir al pueblo. Por allí va un grupo de peregrinos, justo debajo del albergue La Montera
En la intersección caminera, un cartel nos anuncia el bar, que es donde hay que ir, reiteramos, a registrarse, sellar la credencial, etc., si queremos dormir aquí y antes de subir al albergue
A la derecha de la fuente otro cartel nos señala la subida al refugio
El caño de la pared echaba el agua sobre el abrevadero o bebederu, el cual está separado del lavadero por un murete en el que hay un caño de trasvase de su agua hacia él, también seco. Fijémonos en la pequeña rompa en la que se restregaba la ropa
Una foto de hace unos años, cuando aún manaba agua del caño
Y seguimos ruta, con ganas ya de llegar al pueblo
El cauce del arroyo parece seco, pero cuando llueve se forman charcos y el agua fluye a la vista
En estas fotos en verano los prados están agostados por el sol y presentan un color verde claro tirando a amarillento, tostados
La loma de El Chano ahora ante nosotros, sobre el valle del Regueiru la Fócara, cerca de Villerino del Monte (Vil.leirín), en cuyas proximidades "existen restos de antiguas explotaciones mineras" nos dice el Diccionario geográfico de Asturias
Entendemos que se refiere a las antiguas minas de oro de la zona, explotadas desde la prehistoria y, con notable intensidad, con la romanización, hasta su declive en el siglo III, no por agotamiento sino por los cambios socioeconómicos acontecidos en Roma y su imperio
Una preciosa vista a la izquierda del tramo del camino en La Reguera, por donde acabamos de pasar, al pie de la vieja escuela y actual albergue público
A su derecha, la panera de Casa Mesa, con su mandil a manera de corredor, su tejado de pizarra con cumbreras de teja y, debajo, bodega de enseres y aperos. Un poco más arriba pasa la carretera AS-219 Luarca-Pola de Allande
Llegamos a una gran pared de ladrillo, la de una cuadra en la primera casería a la entrada de la aldea
La flecha amarilla nos indica seguir de frente en este cruce en el que de frente, se anuncia el albergue La Montera, situado a la derecha
Ahí tenemos el hórreo, con bodega debajo, a manera esta de pequeña cuadra
La casa, maravillosamente rehabilitada, con su largo balcón o corredor volado, magnífico mirador sobre el valle y hacia la Cordillera
Y aquí está la entrada. "Inaugurado en 2019, el albergue está ubicado en una casa de arquitectura tradicional completamente reformada y rehabilitada, que en el pasado tuvo un uso agrícola-ganadero", leemos en Albergues Camino Santiago
Y, debajo del balcón-corredor, un banco para sentarse al sol, conformando un rincón gratamente acogedor. Ana Paz Paredes publica en el periódico La Nueva España del 30-5-2024 un estupendo artículo dedicada a la hospitalera titulado Isabel Fernández. ganadera y hospitalera en Tineo:
Visitado el albergue volvemos al cruce y retomamos el Camino, que sube en fuerte rampa entre las casas
A la derecha, el portón de una cuadra y, de frente, un carro de labranza con ruedas de rayos (radios) al pie de una casa engalana la llegada a El Barín de Borres, que ya tenemos enfrente de nosotros y cuya entrada está un poco más arriba
Es un pequeño bar, el barín, hecho en base a la reforma de otra vieja casa campesina, abierto en 2013, año en el que ya se iba asentando el paso continuo de peregrinos a lo largo de todo el año por el trayecto de un Camino que, por entonces, ya llevaba unos veinte años señalizado, pero que eclosionó, como otros del Norte, en la primera década del siglo XXI, tras los años santos compostelanos (xacobeos) de 1993 y 1999
Todo empezó porque, poco antes, había cerrado el último chigre-tienda (comercio mixto, bar y comercio de ultramarinos y demás géneros y mercancías) de Casa Gabriel (arriba en la carretera), donde antes se recogían las llaves del albergue y los peregrinos que pasaban, bien para quedarse en él o bien para seguir de frente, podían tomar algo o avituallarse, algo imprescindible no solo para el momento sino también para continuar hacia La Puela/Pola de Allande pero, sobre todo, por la Sierra de Fonfaraón (la Ruta de los Hospitales), vías ambas que se bifurcan pasado Bourres, las dos oficiales del Camino Primitivo, la segunda más inhóspita y la primera con más poblaciones y cercana a la AS-219
Así, no pocos peregrinos, podían tomar un vaso o un café y comprar provisiones para hacerse la cena en el albergue o para seguir viaje, pero al cerrar Casa Gabriel esa posibilidad desapareció, por lo que, si veían que su mochila estaba demasiado vacía no tenían más remedio que regresar a Campiello a comer o comprar algo, otros no se resignaban y preguntaban por las casas del pueblo a ver si alguien tenía algo de pan, queso, galletas, chorizo, cualquier cosa
Visto este trasiego y concurrencia de gentes, una vecina, Gloria Menéndez, que con su marido regentaba la casería de vacas que acabamos de pasar y era de las que a veces proporcionaba algo de comer y beber a los peregrinos desprovistos, decidió a abrir este chigre o barín en una casa antigua que tenía en tiempos una vieja l.lariega (hogar). Fijémonos en el camión de recogida de la leche en la entrada de la siguiente casería, señal de la intensa actividad ganadera que se vive en el pueblo, a la que nos referíamos antes
Y una magnífica terraza, con toldos, en un rellano al que se sube por tres escalones
Un nombre en la estructura que sostiene el tejadillo: Jairo
Al entrar, un grupo de peregrinos en la comida nos saluda. Al fondo está el marido de Gloria, Jose, en la barra, que trabaja en la casería
Y ahora, sale de la cocina Gloria Menéndez, a atender también a los parroquianos. Siendo joven trabajó en un bar de Tineo, donde conoció a su marido, Jose (José Manuel Fernández), y vino con él a este su pueblo, donde tenía casería de vacas, en la que trabajaron los dos, dejando ella su trabajo en el bar, algo que siempre echó de menos
Por eso fue que, entre esa nostalgia del ambiente del chigre y el paso seguido de peregrinos, poco le costó convencerse de montar este negocio en este lugar, que además animó mucho al pueblo, pues recibe también a vecinos de esta y otras aldeas, veraneantes en el estío, cazadores en el invierno y peregrinos todo el año
En este vídeo de nuestra visita al bar en octubre de 2025 es la misma Gloria la que nos cuenta su historia
La barra no es muy grande pero sí muy acogedora. Las paredes, llenas de estanterías repletas de botellas, vasos, tazas, etc., son muy gruesas tal y como podemos comprobar en el acceso a la cocina. Han sido dejadas en piedra vista
Sobre la puerta, conchas de peregrinos y algunos detalles decorativos artesanos, llamando la atención uno dedicado a El Barín
Al fondo a la derecha, la puerta de salir al corredor, que vimos antes subiendo calle arriba; allí están los servicios
Vera,la hija de Gloria, es la hospitalera del albergue. Gloria aprendió el arte de los buenos guisos de su madre y por supuesto de su trabajo en el bar de Tineo.
Para los peregrinos, o cualquiera que llegue más o menos de imprevisto, siempre pueden preparar en un momento un riquísimo pincheo con queso, jamón y chorizo, pan y un trozo de empanada, este como pinchu con la consumición
Antes nos dice que ofrecía menús y preparaba encargos, pero la falta de personal para la cocina le hizo desistir de ello y prepara los socorridos bocadillos. Hacía por ejemplo el platu la güela, el de las patatas fritas con huevos fritos y chorizo, o una ensalada, filete, tortilla francesa, bocadillos a discreción, etc.
Luego, ya por encargo excelencias como los huesos adobados, butiel.lo (botillo), caramiel.la (cabeza de cerdo) acompañada de patatas cocidas, potes, como el de menestra, o unas impresionantes tortillas de patatas, o la empanada de l.lacón y queso que a veces ponen hasta de pinchu, con la consumición.
Al otro lado del barín una alacena con más enseres del bar y, en la pared, mapas y fotografías
Un artículo de El Campo en Asturias firmado por Pedro Alberto Álvarez y titulado Una 'madre' en el Camino de Santiago, dedicado a Gloria y publicado en el apartado La mujer rural el 31-10-2019...
"La ruta de los peregrinos hacia Santiago de Compostela se hace dura, muy dura. Por eso, los caminantes agradecen todos los gestos de cariño, apoyo y ayuda que reciben en su ruta hacia el Apóstol. Y además, si en alguna parada se sienten especialmente bien recibidos, no lo olvidarán en la vida. Y una de esas paradas marcadas en el Camino Primitivo, es el Barín de Borres, en pleno concejo de Tineo, dónde María Gloria Menéndez Pérez les hace sentir como en casa."
Y un vídeo de dicha entrevista
Artículo de la corresponsal de La Nueva España Demelsa Álvarez titulado Borres, una parada en el Camino, publicado el 11-12-2014 en el que aparecen Gloria y Jose con sus hijos David y Javier Fernández
Sobre la puerta por la que acabamos de entrar, xugos, molinillo, una vieja plancha, una radio antigua, un sifón, un carburo y otros objetos colocados arriba en los alto, sobre una balda
Pasando al comedor y sobre otra balda, los galardones del programa de la Radio Televisión del Principado de Asturias (RPA) Guía Chigrín, conseguidos en 2016. En este enlace podéis ver el programa, en el que se realiza un reportaje muy completo en el que quien esto escribe entrevistó a Gloria y a Jose: https://www.rtpa.es/video:El-Barin,-corzo-con-castanas-y-el-chigre-Montera_551475190274.html
Pasamos al comedor, donde lo más llamativo va a ser un gran mural con el Camino de Santiago desde Borres, el cual ocupa buena parte de las paredes
Según entramos podemos dirigirnos a la esquina del fondo, para empezar
Y en el mural, Borres, con la antigua escuela ahora albergue público, La Fonte la Reguera y el Camino, subiendo a El Barín, la iglesia y las casas, subiendo a la bifurcación de la Ruta de Hospitales y el camino a La Puel/Pola de Allande
La reunión de ambos caminos en el Alto del Palo y el itinerario al Salto de Salime
Ruta a Melide y enlace con el ahora oficialmente llamado Camino Francés en dicha población
Salceda, Santa Irena y otros lugares en camino al Monte do Gozo y entrada en la ciudad de Santiago por San Lázaro
Y aquí la llegada a la catedral de Santiago de Compostela, con posible prolongación a Fisterra y Muxía
Tras esta agradable visita retomamos el Camino, volviendo al exterior
Y continuamos la cuesta calle arriba por la pista de hormigón
Pasamos junto a la casa; ahora descansados y con las energías recobradas tras dar cuenta de unas viandas subimos la cuesta con más vigor
Seguidamente otra casería, con hórreo y nave de ganado, además de una grande y hermosa planta ornamental a la entrada
Los pegollos son de madera y las pegolleras grandes piedras similares a cantos rodados. Veremos de este estilo más la zona
Otro de los pegollos, estos se sostienen sobre el murete de cierre que separa del Camino
Estamos sin duda en la zona de mayor concentración de casas, siguiendo el camino antiguo y yendo directos hasta la iglesia, que tenemos unos metros más arriba y que no veremos hasta pasar al pie de ella
Bifurcación y a la derecha por la calle principal; seguimos subiendo, viendo un poco más arriba, sobre los tejados de las casas, la boscosa loma de El Picón y La Espina por la zona conocida como Faxeo, por donde subiremos dentro de poco
Enlazamos con otro camino en un rellano y avanzamos hacia otra explanada, donde hay un cruce de caminos
A la izquierda, Casa Colasón. Justo encima del cruce empezamos a ver la iglesia de Santa María de Borres, con su cabecera orientada al este, como es usual en los santuarios antiguos
Un gran muro de piedra, rematado en tapia de ladrillos de hormigón, separa el pequeño rellano que constituye el campo de la iglesia del que hay justo a sus pies, donde está el siguiente cruce. Aquí advertimos in situ la estructura escalonada de la población, aprovechando el espacio de esta pronunciada ladera de El Picón, orientada al sur, al sol, aprovechando al máximo la luz natural
En el cruce, iremos a la derecha, como señalan la concha y la flecha que hay en el muro de enfrente, detrás de este grupo de peregrinos. Observemos los bancos de buena madera que hay un poco más allá, pegados al paredón de piedra
La fábrica original de la iglesia es medieval, aunque de fecha de fundación desconocida, al igual que las numerosas reformas que transformaron la construcción primitiva, si bien las últimas, recuperando parcialmente sus trazas románicas, se acometieron en la década de 1980, como explica Rafael Lorenzo:
"La antigua iglesia parroquial de Santa María de Borres, situada al pie mismo del camino francés, ha visto recompuesta parcialmente su silueta románica por las reformas de hace muy pocos años, hechas con cautela y merecimiento para que los centenarios restos arquitectónicos permanezcan entrelazados con los acondicionamientos modernos y actuales."
"Es un edificio de una sola nave rectangular de no más de veinte metros de largo, dividido en tres tramos diferenciados por otros tantos arcos", añade. Mientras, el historiador Luis Antonio Alías, plasma en su libro El Camino de Santiago en Asturias. Itinerarios, que "Santa María de "Vaorres" acogió los rezos de muchos peregrinos que se albergaron en el hospital existente a la salida del pueblo, en dirección a Samblismo, por el Camino Francés."
La iglesia es mencionada en el muy dudoso documento del Liber Testamentorum del obispo Pelayo redactado hacia 1118 y citado anteriormente, según el cual Fruela II, hijo de Alfonso III El Magno, dona a la mitra ovetense, entre otras cosas, "In territorio Tinegio... ecclesiam Sancte Maria de Vaorres". En su libro El románico en Asturias la historiadora Mª Soledad Álvarez Martínez destaca también su más que posible relación con el hospital de peregrinos y con esta una de sus principales rutas:
"Los primeros establecimientos asistenciales destinados a los peregrinos se construyen a lo largo del siglo XI. aunque la fundación de ciertas hospederías, como las de La Espina (Salas) y Borres (Tineo), se ha vinculado a la iniciativas de Alfonso III. En los dos primeros siglos del románico, está constatada en Asturias la existencia de las de Arbas, Mieres, Copián, Oviedo, Peñaflor y Borres en la ruta más frecuentada por los peregrinos..."
Avanzada la Edad Media, y tras los nada menos que siete hospitales de pobres y peregrinos radicados en el entorno de la Sancta Ovetenses, esta erudita investigadora, dice que "se suceden otros 40 en la ruta que, a través de la zona suroccidental, se dirigía hacia Lugo, con enclaves asistenciales importantes en Escamplero, Peñaflor, Grado, Leñapañada, Cornellana, La Espina, Tineo, Obona, Borres, Pola de Allande, Montefurao, Lago, Berducedo, Grandas de Salime y Cuíña" en el tramo asturiano del ahora llamado Camino Primitivo, a los que podríamos añadir los de La Paradiel.la, Fonfaraón, Valparaíso y La Freita en la Ruta de los Hospitales
Y aquí, al pie de la iglesia, como hemos dicho, subiremos por esta última rampa antes de la carretera, aunque después de ella tocará seguir subiendo hasta bien pasado el pueblo
La concha en la pared de piedra, y la flecha amarilla, en la de hormigón, bien visibles, así nos lo indican
Dejamos a la derecha el portón de Casa Carolo, soberbiamente restaurada
Pero nosotros vamos a hacer un pequeño cambio para visitar la iglesia, subiendo por aquí hacia su cabecera, donde una estrecha ventana-saetera da luz natural al interior. "La parroquia de Borres celebra la fiesta sacramental junto con la de su Patrona, el día 15 de agosto. El domingo siguiente al de Pascua de Resurrección, se celebra la fiesta local de Nuestra Señora de los Dolores", informan en la Gran Enciclopedia Asturiana
Quedó a la vista este costado de su nave, con sus contrafuertes y ventana. "El templo, medieval de difícil datación, es abovedado, de cabecera cuadrada y nave única divididas interiormente por arcos fajones -una viga de madera sustituye al segundo- que se complementan al exterior con tres grandes contrafuertes", apunta Luis Antonio Alías comentándonos también algo del interior, que suele estar cerrado, destacando en él el retablo y la pila bautismal, "pieza de piedra de más de un metro de diámetro"
La espadaña del campanario es otro de los elementos añadidos, este posiblemente en el siglo XVII o XVII. Presenta dos vanos para sendas campanas y está rematado en una cruz
También quedó bien a la vista su portada sur, de arco de medio punto, liso y sin filigrana alguna cincelada
Se aventura que podría tratarse de una lápida fundacional o de consagración o refundación "cuya grafía es ininteligible" asegura Rafael Lorenzo. Nosotros simplemente leemos:
CO . TOFRDELO
El nombre histórico más parecido es el del obispo Fredolo I, quien ocupó la sede ovetense entre 1286 y 1290. De haber sido él (la consagración de templos en sus diócesis era una de las funciones obispales), podría acaso coincidir su mandato con la construcción del templo románico tardío por entonces, sin duda sobre otro más antiguo, pero es una absoluta conjetura
Pasamos ahora a la fachada occidental, con la portada principal, algo más grande que la meridional pero de estructura similar. Esta fachada sí fue dejada enteramente a piedra vista, tanto dicha portada de sillería, como las esquinas, también de sillar, al igual que el muro de mampostería, como lo es también la espadaña añadida salvo en sus huecos. Una pequeña ventana abocinada sobre la portada es también de arco de medio punto
![]() |
| Foto: grupo de Facebook Borres |
Si tenemos oportunidad de entrar, veremos el interior de la nave y la cabecera con sus dos arcos fajones de separación interior. El primero de arco de medio punto y el segundo sustituido por la vida de madera comentada por Alías
![]() |
| Foto: grupo de Facebook Borres |
![]() |
| Foto de Cristo en el arte asturiano |
Y este es su retablo barroco, datado en el siglo XVII y atribuido al maestro Pedro Sánchez de Agrela quien se estableció en Asturias (se piensa que nació en Lugo) hacia 1640 para hacer el retablo mayor de la colegiata de Cangas del Narcea, lo que favorecería que trabajase asimismo para iglesias de las cercanías. En la web Cristo en el arte asturiano dicen también:
"Algunas imágenes pudieron ser ejecutadas por el propio Agrela, San Pedro, San Fernando y el Crucificado del ático flanqueado por San Francisco y San Antonio, pequeñas imágenes de carácter popular. La Virgen Dolorosa se toca con una preciosa corona que en su parte de atrás presenta inscripción en bable."
Visitado el interior de la iglesia, para no volver por el mismo sitio, bajando para volver a subir, salvamos el pequeño desnivel respecto a la carretera subiendo por esta gran escalera de piedra
Recordemos que el antiguo cementerio fue trasladado en 1928 carretera adelante, unos 700 metros más al oeste, lo que hizo que se reformase el entorno de la iglesia
Al llegar arriba iremos a la derecha. En el estrecho trecho de asfalto estemos especialmente atentos al paso de vehículos
Las carreteras, como esta actualmente denominada AS-219, que comunicaron Allande con sus villas vecinas del occidente, desde la costa al interior, relegaron los antiguos caminos reales y 'franceses' a vías pecuarias, pero esto no fue inmediato ni de la noche a la mañana. Carros y carruajes sí las preferían, pero las recuas de arrieros tomaban en muchas ocasiones las sendas antiguas, al menos en aquellos trayectos que suponían un atajo respecto a las nuevas vías
Supondría esto un cambio respecto del eje vertebrador de muchos pueblos, el cual paso, del viejo camino, a la nueva carretera
Así, los nuevos establecimientos comerciales, tiendas, tabernas, talleres, paradas de postas, etc., irían abriendo sus puertas en la carretera, que pasaban a ser las vías principales y muy transitadas. Este fue el caso aquí de Casa Gabriel y, más adelante, de Casa Xica, que fue otro de los chigres-tienda del pueblo
Pero antes de pasar a Casa Gabriel miremos un momento atrás y hacia abajo, pues ahí a la derecha de Casa Mamina, sita esta frente al campo de la iglesia, ha quedado, ligeramente apartada del Camino, la Casa del Hospital, la que construyó Jenaro Rodríguez tras comprar y derribar el antiguo hospital de peregrinos en 1918, comprometiéndose a acoger en esta su nueva casa a los ya muy ocasionales peregrinos que por aquí pasaban, reservando para ello una habitación que pasó a ser, con el discurrir de los años, cuarto de baño
"La Casa Hospital de Borres es una casona de labranza, amplia y de dos plantas con panera y dependencias dedicadas exclusivamente para residencia del ganado y de las personas habitantes del inmueble heredero del pasado hospitalero de Borres", explica de su cometido actual Rafael Lorenzo
Desde este, en la loma de La Espina, hasta aquel, no había fundaciones de acogida a quienes iban por la sierra, ni hasta la capital allandesa, con el de Hospital de Cienfuegos, quienes iban por abajo. Otra cosa es que sí parece que el Hospital de Fonfaraón, en primero en la parte allandesa de la montaña, mantuvo su actividad al menos hasta ese mismo año de 1918, cuando hay noticias de que una señora ofrecía en él 'lecho y sopa por una peseta'
Frente a Casa Gabriel, donde hay un pequeño tramo de acera, avanzamos ahora dejando la iglesia a nuestra derecha, para retomar el trayecto señalizado del Camino de Santiago
Como muchos establecimientos similares en los pueblos, Casa Gabriel antiguamente tenía baile los domingos, en el que danzaba al son del acordeón toda la juventud de aquel entonces
Aquí paraba la antigua línea de Navelgas-Tineo de Automóviles Garrido, que tenía su sede en el pueblo, siendo conductor Lulín de Forcayao. En grupo Borres en Facebook y en Memoria Digital de Asturias podremos encontrar algunas fotos de la época
Por aquí estarían almacenes y otras dependencias y a continuación y en la planta baja sería la tienda-bar, que yo conocí en 1999 en aquel mi segundo Camino Primitivo. Lo llevaba un matrimonio ya en edad de jubilarse y cerró poco después
De ahí que su cierre fuese todo un inconveniente que no se solución hasta la apertura en 2013 de El Barín de Borres
En la fachada, un detalle muy interesante: las argollas a las que se ataban las caballerías y animales de tiro
Al dejar Casa Gabriel, enlazamos con el Camino de Santiago propiamente dicho, en el trayecto del que nos apartamos para conocer la iglesia. Poco más adelante, donde se pintó ya hace años un paso de cebra, cruzaremos la carretera
Poco más allá y ya fuera del Camino, en la curva de la carretera, asoma un poco de Casa Xica, el otro bar de antaño, que ya debía de estar cerrado desde mucho antes que Casa Gabriel
La carretera es un verdadero mirado hacia el este y el sur, con los tejados de la parte baja del pueblo, por donde acabamos de pasar subiendo de El Barín de Borres, asomando campo abajo
Por la carretera abajo, llegamos a ver la escuela y Casa Mesa. A lo lejos es La Sierra de Tineo o Grullomayor, por cuyas estribaciones del Alto de Guardia, por cuyas estribaciones del Picu Puliares y Las Pinanquinas bajamos a La Venta Piedratecha y, de ahí, al monasterio de Obona/Oubona, Villaluz, Campiello, etc.
Campiello es perfectamente identificable por la gran nave y silos de Casa Herminia. También llevamos a ver, a la izquierda, algunas casas de Villaluz en la lejanía
Campos y bosques de Las Texeras, por donde subíamos viniendo de L'Espín, reconociendo algunas de sus casas más allá del maizal (en medio de la foto)
Colinas de Las Camponas y El Tesu Faidiel, con las sierras de Sebrán y Armayán en lontananza, pero siendo la que más destaca la de Penamanteiga, en la lejanía
Abajo, el hondo, estrecho y arbolado valle del río Villaverde, donde le entrega sus aguas El Regueiru la Fócara
Y al fondo, si se ve Penamanteiga ha de divisarse también La Sierra la Cabra, con La Fana Xenestaza
Atentos al mojón, en la siguiente bifurcación iremos a la izquierda, siempre subiendo, pues el rellano de la derecha es la entrada a otra casa
A la izquierda, un murete con un pastor eléctrico separa esta pista de la finca de otra gran casería, con nave de ganado, vivienda de dos plantas con numerosas ventanas y terraza-mirador
Más prados y naves de ganado a la derecha y cuesta arriba, en la ladera de El Picón
El Camino hace una curva muy cerrada a la izquierda y gana altura muy rápidamente
A la derecha, campos de Las Tieras y Los Carbayales
El monte El Coladoiro y, en la carretera, Casa Campa
Más arriba de las casas se extiende una gran franja de arbolado autóctono y, poco más arriba, un pinar, producto de repoblaciones forestales de antaño
Una buena rampa al sol, pero pronto caminaremos al frescor de la buena sombra del bosque de El Picón
Seto cultivado en la linde de una finca a la derecha, Poco más arriba un gran caserón y algunos frutales. A la derecha un invernadero
Y llegamos ya a la última casa, el Camino pasa enfrente de ella en dirección a la panera, donde se meterá en la arboleda
Bajo la panera y mirando al bosque hay una máquina de vending, que suele suministrarse a partir del verano
Vayamos atentos pues justo después hay un cruce de caminos al que hay que prestar la merecida atención
Nosotros vamos a seguir de frente y subiendo, pero como las señales pueden estar en la umbría no todos las ven
Dejamos la pista pero seguimos subiendo, ahora por el sendero que continúa la cuesta a la sombra de los árboles. Sí informar que, por el camino que baja a la izquierda, hay una fuente a pocos pasos
Durante unos metros la senda está también hormigonada. Una muria de piedras más o menos grandes nos separa de la finca de la izquierda. A la derecha se ve que en algún momento se ensanchó este tramo
Un poco más adelante, el hormigón desaparece y vuelve a ser de tierra y piedra, como antes de llegar al pueblo
La cuesta va a sol y sombra, más agradable que por la rampa de hormigón, pero la subida no da tregua
Afloramientos rocosos en la senda y restos acaso del antiguo empedrado. Nos llaman la atención las estrías de esta primera piedra...
Al fondo una hermosa vista del valle del Regueiru la Fócara, con Vil.leirín o Villarino del monte en un claro del bosque y el Alto la Cierva al sur, en lontananza
Aunque no se ve la mesta o unión de ríos, esta se percibe perfectamente bien en la confluencia de las colinas que forman sus valles
Fijémonos en los tejados, unos de teja y otros de pizarra en la casas. Un poco a la izquierda asoma la iglesia
El esfuerzo de la subida se verá compensando con el disfrute de estos extraordinarios paisajes
Y es que sin duda, en la dureza del Camino Primitivo radica la esencia de su belleza
Así lucía dicha concha en sus años de existencia...
Pasamos de un instante para otro de un paisaje extrospectivo, de amplios y lejanos horizontes, a otro más introspectivo, en el que vemos únicamente nuestro entorno más inmediato, ambos preciosos
La muria, relativamente alta en este lugar, que parece haber sido rehecha en algún momento más o menos reciente
Y es que aquí, a la derecha de la cuesta, hay una casa solitaria, en un rellano a manera de escalón en esta ladera
Eso sí, la última vez que pasamos estaba casi totalmente tapada por la vegetación (al fondo a la izquierda)
El Camino, desbrozado, con el tejado de la casa a la vista. Fijémonos en la flecha amarilla en la roca
El Camino, desbrozado, con el tejado de la casa a la vista. Fijémonos en la flecha amarilla en la roca
El mismo lugar la última vez que pasamos por él. Según lo encontréis desbrozado o no tendrá uno u otro aspecto
Insistimos, sea más ancho o más estrecho el sendero siempre nos va a ofrecer buen paso. Únicamente con los brotes primaverales alguna zarza puede querer 'invadir' la zona de tránsito, que apartaremos sobre la marcha con nuestro bastón casi sin darnos cuenta
Más helechos y zarzales, árboles y arbustos conforman este espeso boscaje que flanquea la senda
El prado, cuesta abajo, a nuestra izquierda, rodeado de bosque. Más allá los prados de La Curtia y Villerino del Monte o Vil.leirín, con La Sierra Calcabo al suroccidente
Carbayos jóvenes se yerguen sobre el Camino, extendiendo sus ramas encima de él
No hay pérdida posible, es solamente seguir la trillada senda, las paredes vegetales laterales son infranqueables
Curva a la derecha en pleno bocage, que dirían los franceses
Y es que aquí, aunque ahora no lo parezca, hay una bifurcación. El monolito jacobita nos indica ir a la izquierda
En esta otra foto se ve mejor dicha bifurcación: fijémonos que, poco más arriba y a la izquierda hay un segundo hito caminero
En esta otra, al de arriba no se le ve, y este por poco queda tapado por las hierbas y densos matorrales
Y es que, realmente, el segundo mojón parece haber desaparecido, señalizando un segundo cruce
Fotografía de cuando dicho mojón aún existía, en este segundo cruce, confirmando seguir a la izquierda
Verdaderamente y tras tantos años de ser pisada, la ruta parece bien perfilada, aunque las señales siempre sean necesarias, al menos cada ciertos metros y más en encrucijadas
No llega a ser llano pero el repecho se vuelve menos cuesto y nos ofrece un cierto respiro en la subida
Compartimos esta foto al la luz de la tarde en primavera, una hora en la que apenas pasan peregrinos, incluso en 'temporada alta'
Una roca a la izquierda, que se va cubriendo de musgo, nos sirve de referencia para saber que, a partir de aquí, la cuesta se irá haciendo algo más llevadera sin duda, o al menos esa es nuestra percepción
Otra foto al sol y a la luz de la tarde en primavera, mirando al sur hacia los campos de La Curtia, El Toral y El Chano, la caída al valle del Regueiru Villaverde, las colinas del Alto la Cierva y La Sierra Calcabo, la caída al valle del Narcea y, a lo lejos, los picos cimeros de la Cordillera, aún nevados
A la izquierda, el bosque de la loma de El Faxeo, de frente el sendero se hace casi llano...
Vaquería de vacas frisonas, grandes productoras de leche...
La pista se hace de nuevo mayormente terrosa, y hasta un tanto polvorienta en clima seco, pero muy suave para caminar, por lo que agradecerán nuestros pies especialmente, y por ende, nuestro cuerpo en general
Una mata de pinos, a lo lejos, nos sirve de referencia para saber dónde se encuentra la bifurcación con el Camino de Hospitales en las cercanías de Samblismo o San Brismo, evolución etimológica de San Verísimo, donde habría una capilla dedicada a este santo
La franja de hierba verde crece en el espacio entre las rodadas de tractores y vehículos de servicio a las fincas y de trabajo en las fincas
Tras la prolongada cuesta desde Los Carbayinos casi parecemos volar, con paso resuelto, por esta ladera que se torna ya en crestería entre El Picón y El Picu'l Cuernu, cerca de cuya cima pasarán quienes escojan la Ruta de Hospitales
La carretera AS-219 en la curva que hace en la zona del cementerio, que seguimos sin ver, o apenas uno de sus muros, justo a la derecha y más allá de los fardos de hierba empacada que se ven junto a los árboles
El Camino va ensanchándose al llegar a una zona de plantaciones de eucaliptos, no tan plantados aquí como al ir aproximándonos a la costa, pero también presentes
Lo que hoy es una pista al sol mañana puede ser un sendero sombrío cuando estas especies de crecimiento rápido forman su denso muro de troncos y, al revés, tornarse en rasa pelada con las periódicas cortas
Tras los árboles que vemos al fondo ya nos encontraremos en la gran bifurcación de La Solana, donde decidiremos, si no lo hemos hecho aún, qué camino seguir
Más brezo, pronto los eucaliptos crecerán y formarán un tupido arbolado destinado a las fábricas de celulosa
La pista tiende ahora a empezar a bajar, casi imperceptiblemente, al llegar a la arboleda a la que nos acabamos de referir
Camposanto parroquial que ahora vemos un poco mejor desde aquí, entre aquellos árboles prado allá
Un hermoso paisaje de esta población de gran relevancia para la historia, presente y futuro del Camino de Santiago en Asturias
A la izquierda el centro del pueblo, donde se reconocen la iglesia, Casa Gabriel y la Casa del Hospital, con la subida a El Picón a la derecha, al fondo Casa Campa y la carretera, bajo El Coladoiro y, abajo a la derecha, las casas del Camino, subiendo desde El Barín de Borres
El Camino, subiendo de Los Carbaínos a La Reguera, bajo la escuela y Casa Mesa, por donde se ve también la AS-216...
Y así, una vista inolvidable de estos pueblos y lugares tinetenses que vamos dejando atrás y que constituyeron otra etapa magnífica de nuestro itinerario por 'El Concechón'
Es posible que, si cuando vengáis esto esté más desbrozado, lo veáis ya antes...
Y es que ahí está el famoso cartel que anuncia las dos rutas...
Es el cruce, perfectamente señalizado, en el que habremos de optar entre estas dos alternativas:
-Hacer la Ruta de los Hospitales, yendo primeramente por la falda del Picu'l Cuernu a la capilla de San Pascual de La Mortera para subir a La Sierra de Fonfaraón, recorriéndola por sus antiguos hospitales de peregrinos, hasta La Marta, La Freita y El Palo, con sus antiguas minas de oro, para lo que iríamos a la derecha...-O seguir la línea de pueblos que, por una senda en paralelo a la carretera, nos dirigirá a La Puela/Pola de Allande, la capital del concejo allandés, por Samblismo, la parte baja de La Mortera, Colinas, Porciles, Chavadoira y Ferróy, para lo que iríamos de frente
Hemos de apuntar además que en Samblismo hubo un albergue de peregrinos (que no sabemos si reabrirá) y hay otro en Colinas desde los que se pueden hacer ambas opciones






















No hay comentarios:
Publicar un comentario
Gracias por tu visita y contribuir con tu comentario... Únete a la Página Oficial en Facebook para descubrir nuevos contenidos....Ultreia!