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sábado, 5 de octubre de 2013

BORRES O BOURRES, HISTÓRICA PARADA DEL CAMINO PRIMITIVO Y BIFURCACIÓN DE LA RUTA: LOS DOS CAMINOS (TINEO/TINÉU, ASTURIAS)


El Camino llega a Borres/Bourres

Bello es el camino que, viniendo de El Freisno y L'Espín se dirige a Borres o Bourres. pueblo y cabeza de la parroquia bajo las alturas de El Picón. Estamos en la zona occidental del concejo de Tineo/Tinéu, el concechón, y a punto de iniciar unas etapas eminentemente montañeras.


En todo momento vemos el pueblo, que se extiende ladera abajo, mirando al sur.
 

Por allí abajo a la izquierda va El Regueriu de La Focara.


Destacan por su tamaño las naves ganaderas.


Nos acercamos al pueblo.


Pero antes de llegar a él nos encontramos con esta fuente restaurada: La Fonte la Reguera.



En esta fuente hay un cruce: a la izquierda es la subida hacia el pueblo, a la izquierda es la subida al albergue de peregrinos, la antigua escuela.


Antigua escuela del año 1965, donde existe un modesto albergue de peregrinos, muy cerca de las primeras casas de la carretera.


Abajo el Camino, arriba la escuela, ahora albergue (vista desde la subida al pueblo).


Puede ser un buen lugar para descansar antes de emprender nuevamente trayecto hacia Allande, bien por el tramo que baja hacia la capital del concejo, La Puela; o bien por el que sube a las impresionantes cimas de los cordales de Fonfaraón, El Picu Cimeiru o del Hospital y L'Altu La Marta: los dos se separan poco más allá de Bourres y volverán a unirse en  L'Altu'l Palu, otro paraje realmente inolvidable que tenemos ya al alcance de la mano.


Por allí suben los peregrinos


No obstante, para pedir las llaves, registrarse o sellar nuestra credencial, antes de subir al Albergue de Peregrinos Santa María de Borres hemos de ir al bar del pueblo, El Barín de Borres.


Y así desde el cruce seguimos para ir al Barín de Borres, un estupendo bar que ha abierto en esta aldea ganadera por excelencia, donde podremos tomar algo e intercambiar impresiones sobre el Camino, pero primeramente andaremos junto a estos bellos pastizales...


Vacas lecheras.


Pasamos junto a ellas y subimos un poco por el cuestudo camino
.

Llegamos a las primeras casas y el firme está hormigonado. Un poco más arriba vemos el bar.


Aquí llegamos a  El Barín de Borres, casa tradicional asturiana propia de la zona, con buena y soleada terraza...


Por aquí, por la terraza, nos dirigimos al interior.


El interior muy acogedor, con barra y comedor...


Tomaremos algo.



Desde el bar el Camino continúa unos metros cuesta arriba...


Pasamos junto a este hórreo.


La cuesta acabará al llegar a la iglesia, que ya vemos desde aquí, en un lugar muy especial para la historia del Camino. 



Y es que el Camín Francés, como aquí se le llama (la moderna nomenclatura técnica ha dado en llamar Camino Francés solo al de la meseta, alejándose de toda realidad), pasará muy cerca de la Casa del Hospital, entre dos buenas paneras, heredera del antiguo Hospital de Peregrinos de Bourres, donado, al decir de viejos documentos medievales, por el rey Alfonso III El Magno a la Iglesia de Santiago, dando servicio durante muchísimo tiempo a los romeros compostelanos, siendo administrado, con sus rentas, por los antiguos señores de la zona.


Nos informa Rafael Lorenzo en su libro Tineo en la senda compostelana, que el edificio del viejo hospital, que estaba en las afueras de la población, fue derribado en 1918, pero su nuevo dueño Jenaro Rodríguez heredó la obligación de recibir en su casa, construida en medio de Bourres, a los pobres y los peregrinos, razón esta por la que durante muchos años tuvieron una habitación expresamente destinada a este fin, por lo que la quintana fue llamada Casa del Hospital. Tal costumbre cayó en desuso y la habitación quedó destinada a otros fines, pero hoy día la antigua escuela es continuadora de la tradición hospitalaria de este enclave tinetense.

Casa del Hospital
 Tal costumbre cayó en desuso y la habitación quedó destinada a otros fines, pero hoy día la antigua escuela es continuadora de la tradición hospitalaria de este enclave tinetense.


Y así en la subida, justo antes de la carretera, nos topamos arriba a mano izquierda con la iglesia parroquial de Santa María de Bourres, de fábrica original medieval aunque de fecha de fundación desconocida, al igual que las numerosas reformas que transformaron la construcción primitiva.
Actualmente presenta algunos contrafuertes en sus muros y la fachada principal tiene una puerta de arco de medio punto en pared de piedra vista.


Existe en esa puerta lateral de la fachada sur una inscripción bastante ilegible, gastada por el paso de los siglos.


Sí puede verse, si se da el caso que tuviésemos ocasión de asomarnos al interior, un buen retablo barroco, obra del artista y maestro Pedro Sánchez de Agrela, autor también del retablo de la iglesia parroquial de Cangas del Narcea.


En el año 912, Froila, hijo de Alfonso III El Magno, hace donación de este santuario a la Iglesia de Oviedo/Uviéu. La pila bautismal tiene también su interés


Al lado de la iglesia, también arriba a mano izquierda, tenemos el edificio en el que se ubicaba Casa Gabriel, el bar-tienda de Bourres, que más antiguamente tenía baile los domingos, en el que danzaba al son del acordeón toda la juventud de aquel entonces. El Camino señalizado como tal pasa por abajo detrás de la iglesia y la casa, saliendo allí a la carretera (izquierda de la foto)


Cerrado hace unos años, dio buen servicio a los peregrinos que aquí podían tomar algo o comprar alguna vitualla, si hacían noche en la escuela


Ahora, tras bastante tiempo sin bar, El Barín coge el testigo de aquella tradición hostelera de Casa Gabriel, donde aún se conservan en la fachada las argollas a las que se ataban las caballerías y animales de tiro.


Al llegar a la carretera Casa Gabriel quedará ya atrás a nuestra izquierda.


Y un poco más allá, las señales nos informan de cruzar el asfalto (se ha pintado un paso de peatones) y subir hasta  las últimas casas del pueblo, la subida a El Picón, continuando la ascensión, mientras dejamos Bourres atrás...


Atrás queda la carretera.


Las señales nos indcan subir.


Subida a El Picón.



Viendo abajo las casas, dejamos la aldea para ascender a la sombra de la arboleda.


Justo aquí hay un desvío a la izquierda que baja a una fuente. El Camino sigue arriba a la derecha, saliendo del pueblo.


De nuevo subiendo. Las etapas de montaña están empezando.

Fincas y murias.


Bourres va quedando abajo.


Alguna de las últimas casas...


Nos metemos en un paraje de alguna finca y mucho bosque autóctono, sobre todo en la parte más alta del monte.


Hay tramos del antiguo empedrado...



Hay tras un primer trecho de cuesta un tanto pronunciada un cruce de caminos: seguimos a la izquierda.


Se sube más poco a poco.


Allí abajo, al otro lado de los árboles, estuvo el antiguo hospital de peregrinos de Borres, del que la Casa del Hospital fue su sucesor y hoy en día el actual albergue y... El Barín.


Más fincas y arbolado.


Arriba, un bosque de pinos.


Nos adentramos en el pinar.


Espesura forestal.


A veces el Camino se embarra.


A veces los propios peregrinos ponen con lo que tienen a mano flechas en el suelo. Aunque el Camino aquí no tiene mayormente pérdida siempre ayudan estas señales a confirmar el que tomamos la dirección correcta.


Se acaba la cuesta y salimos de los pinares.


Y vemos al este Borres, en la distancia...


La ascensión va acabando al llegar al lugar de La Solana, se trata de un pequeño claro con muy buenas vistas, al este, de todo el trazado del recorrido que hemos hecho desde La Sierra Tinéu.
 

Pero lo más importante de La Solana es que aquí está el cruce, perfectamente señalizado, en el que habremos de decidir entre hacer  la Ruta de los Hospitales la senda más antigua, la calzada romana que sube a La Sierra de Fonfaraón, a través de las ruinas de los varios hospitales de peregrinos que allí existieron, o seguir la línea de pueblos que, por una senda en paralelo a la carretera, nos dirigirá a La Puela/Pola de Allande, la capital del concejo allandés, por Samblismo