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jueves, 13 de marzo de 2014

ANTIGUO BARRIO DE PESCADORES Y PLAZA DEL CARBAYO EN SABUGO, AVILÉS, ANTE LA IGLESIA DEL SANTO INGLÉS (ASTURIAS)

Plaza del Carbayo e Iglesia Vieja de Sabugo, por donde pasa el Camino
El barrio de Sabugo está actualmente integrado totalmente en el entramado urbano avilesino, en su mismo centro incluso, pero eso es así desde hace apenas siglo y medio. Sabugo formaba parte no solo del Avilés "extramuros", fuera de las murallas que defendían "La Villa", sino que se encontraba separado físicamente de la misma por el río Tuluergo (hoy en día subterráneo) y por llamargues o marismas, también llamadas güelgues, así como por el mismo muelle y puerto. A esta separación física se añadía otra social, Sabugo era barrio de pescadores y astilleros de ribera, mientras La Villa estaba constituida mayoritariamente por mercaderes, comerciantes y administradores y funcionarios del tráfico mercantil portuario. Un puente de piedra, sustituyendo a otro anterior de madera, era toda la comunicación directa entre un enclave y otro, junto con un segundo puente hecho después algo más al sur, en Les Meanes.

Plaza del Mercado, de los Hermanos Orbón, Plaza Nueva o de Les Aceñes
 Bien entrado el siglo XIX, en concreto a partir de 1826, se fueron ganando aquellos terrenos que separaban ambos lugares, desecándolos y haciendo allí la nueva Plaza del Mercado o de los Hermanos Orbón, también llamada Plaza les Aceñes o El Mercáu les Aceñes pues Les Aceñes (molinos de agua) era como se conocía el paraje. La plaza estaba circundada por unas primeras casas a las que se fueron añadiendo más aprovechando aquellos nuevos espacios (años 1878 a 1898).

Calle de la Cámara
La misma calle de La Cámara, nueva arteria avilesina que partía de un lateral de las desaparecidas murallas, se prolongó hasta Sabugo.

Parque del Muelle
hasta las murallas fueron derribadas y el muelle trasladado unos metros para también ganar más hectáreas a las aguas de la ría, haciéndose allí un parque: el Parque del Muelle.


Entre las casas de la Plaza Nueva, tras de las cuales está la Plaza de los Hermanos Orbón o del Mercado, y el Parque del Muelle, el Camino se dirige a la Plaza de Pedro Menéndez retomando el viejo trazado que desde el desaparecido puente sobre el río Tuluergo unía Avilés (La Villa) con el barrio de Sabugo.


Hoy en día cuesta mucho imaginarse, salvo ayudados por dibujos y planos que recrean su aspecto, como eran aquel Avilés-La Villa y su barrio de Sabugo, con esas "barreras" físicas y sociales, pues es todo ello una continuidad de calles y edificios dentro del mismo casco histórico.


 Dejando atrás la Plaza del Mercado y el Parque del Muelle, en Sabugo tomamos la calle La Estación, bloques y filas de edificios notables, algunos de ellos porticados.


Pasamos bajo este pórtico de bella arcada.


Abren sus puertas bares y comercios.


Llegamos al cruce con la calle de Juan Carreño Miranda, pintor de la corte de Carlos II El Hechizado.


En esta esquina se muestra una llamativa escultura realizada en base a una modelo de los cuadros del artista, los dedicados a Eugenia Martínez Vallejo, una de las personas  más queridas en aquella familia real, institutriz y acompañante de los infantes, apodada la monstrua por su aspecto.






Representación pictórica de la obra...


La estatua la presenta vestida, pero un gran panel cerámico en el muro del edificio contiguo la enseña desnuda en multitud de figuras, pues también así la pinto el retratista avilesino.


Vestida y desnuda...




Cruce de calles.


Por allí va el Camino.


Calle arriba (atención a la concha xacobea).


Antiguo barrio marinero de Sabugo, totalmente integrado actualmente dentro de la urbe avilesina, costándonos creer que aquí hubo antes puerto pesquero y célebres astilleros de carpinteros de ribera, como los del campo La Bogaz y el del Faraón.


El Camino viene ahora a pasar por este edificio porticado.


Al fondo reconocemos la estación del tren, del que la calle toma el nombre, en la Avenida los Telares. Se inauguró por todo lo alto en el año 1890, llegando entonces el primer ferrocarril gracias a la intervención de García San Miguel, marqués de Teverga. Se trataba de la línea Villabona-San Xuan de Nieva, ambas poblaciones entonces con importante actividad industrial y minera que embarcaban sus productos por el puerto para darles salida comercial.


Pero nosotros no vamos hacia allí...


Sino que nos desviamos antes, para ir desde estos arcos a la iglesia vieja de Sabugo, Santo Tomás de Canterbury, adovación de un santo inglés que demuestra la intensa relación marítima de Avilés con los puertos atlánticos y con todos los mares conocidos desde tiempos remotos.


La iglesia, transición entre el románico y el gótico fue consagrada en el siglo XIII por tres obispos. Se trata de un templo de nave única y planta basilical, con grandioso ábside semicircular que arranca en tramos rectos. Sobre él y también en el saliente del tejado, numerosos canecillos sustentan ese alerón y los varios contrafuertes de esta fachada sur revelan las soluciones arquiterctónicas góticas. En este muro sur se conserva el banco de piedra en el que se sentaban los miembros del Gremio de Mareantes en sus reuniones pues, posteriormente a su construcción, se cubrió el exterior con un gran pórtico de mampostería con armadura de madera retirado en el siglo XX, aunque aún se ven las piedras que sustentaban su estructura.


Destaca la portada sur, pequeña y típicamente románica.


Estructura de arcos de medio punto que se sostienen sobre columnas con sus capiteles, fustes y bases. Arriba una cornisa presenta canecillos labrados Una cenefa ajedrezada recorre el arco exterior y otros presentan decoración apomada y otros detalles.


En los capiteles de la derecha aparecen temas vegetales, rostros humanos y animales enfrentados, además de elementos geométricos.


En los de la izquierda más motivos vegetales y geométricos y lo que parece una cabeza humana.


Al dirigirnos a la portada principal nos asomamos a la Plaza del Carbayo, esencia de Sabugo. En esta plaza de reunía el Gremio de Mareantes, al amparo de la iglesia. Hoy varios establecimientos hosteleros abren sus puertas y sacan las terrazas a la plaza.


Es en la portada principal de estilo ojival donde más de revela ese paso al arte gótico. Allí donde antes existía un cabildo llamaba a conceyu el mencionado Gremio de Mareantes, grandes pescadores de ballenas.


Impresionante fachada oeste, la portada principal.


Arcos ojivales que también muestran la inspiración más netamente gótica. Arcos, fustes y capiteles bien labrados y también sobre el conjunto una cornisa o tejaroz con canecillos esculpidos.

 En sus capiteles vemos una rica y variada ornamentación en la que destacan numerosas cabezas y motivos zoomórficos, alegorías de la iconografía medieval.



Ante la portada las terrazas.


El templo preside la plaza...


Bar y casas de corredor.


Hermosa estampa netamente avilesina.


La Plaza del Carbayo con sus terrazas.


Era este pues el centro neurálgico de Sabugo, hoy en día, además de crecer, el barrio está totalmente integrado en el centro urbano. Era y sigue siendo, pues en esta plaza, llamada del Carbayo por uno de aquellos numerosos carbayos o robles tan abundantes entonces  en este entonces, y de los que se nutrían los astilleros, abren sus puertas varios negocios hosteleros, así como en sus calles aledañas, que le dan especial vida y animación.



Plaza parcialmente porticada.


Por allí sube la calle Llano Ponte, también porticada.


Escudo de Sabugo.


Siempre hermosa Plaza del Carbayo. Al fondo los edificios de Los Telares.




Una concha, en la pared de una casa, nos indica la ruta a seguir desde La Plaza del Carbayo.


Casa y concha junto a la puerta.


Las flechas amarillas nos señalan cruzar la calle Marcos del Torniello.


Subimos por la Avenida de Alemania, cruzándonos poco después con la calle La Cámara, que viene directamente de El Parche y pasa junto a la Iglesia Nueva de Sabugo.

NOTA IMPORTANTE:

No sería de recibo dejar este barrio sin decir que, cerca de aquí aunque el Camino no pasa al lado mismo de ella, se encuentra la Iglesia Nueva de Sabugo, dedicada al mismo santo y consagrada en 1903 por el nuncio papal Rimaldi.

Iglesia Nueva de Sabugo. El Camino pasa por la Avenida de Alemania, junto a los edificios del fondo (calle La Cámara).

Esta nueva iglesia se construyó en el lugar en que estuvo hasta poco antes, 1897, el convento de la Merced, venido acá en el siglo XVII de Raíces (Castrillón), lugar que pronto visitaremos en el Camino. Del convento se aprovechó mucha piedra para este nuevo santuario, por eso nada queda tampoco de ese viejo monasterio mercedario consagrado en 1699 en el Campu Caín, construido en terrenos donados por el marqués de Camposagrado. 


La iglesia nueva de Sabugo simboliza el esplendor del nuevo Avilés que ganaba terrenos al estuario y a sus lodazales, así como a la definitiva unión de los dos barrios avilesinos.


 Uno de los grandes benefactores de la Iglesia Nueva de Sabugo fue el indiano emigrante a Cuba Eladio Muñiz, quien "fizo L'Habana" ("hacer La Habana", esto es, hacer fortuna allí), quien, mirando para el nuevo santuario y en el mismo año de su consagración, construyó una mansión que regaló a su mujer, la cual disponía de capilla privada, pasando luego la casa a Josefina Balsera y siendo escuela de primaria. Se edificó en un sitio estratégico, mirando para la calle de La Cámara y en plena zona de expansión urbana y relación social, pues se encuentra también enfrente mismo de La Plaza del Mercado. Todo en el preciso lugar y momento en el que Sabugo y Avilés (La Villa) se unian definitivamente y para siempre.


Las flechas amarillas nos indican continuar por la Avenida de Alemania.


Algunas quintas indican que esto fue antaño zona verde, rural y residencial.


Avenida de Alemania, entorno urbano de edificios nuevos y altos, pues estamos saliendo ya del casco histórico.Aquí se inicia una subida.


Pasamos al lado de las casas de El Nodo, poblado de pescadores construido en la posguerra (años 40 del siglo XX).


Las cámaras filmaron la entrega de las primeras viviendas y fue noticia en el viejo informativo que abría las proyecciones de cine, el Nodo (Noticieros y Documentales), quedándole para siempre este topónimo, pese a que era de la cofradía Virgen de las Mareas.


Distinguiremos allí la Plaza de San Telmo, con su iglesia de espigado campanario.


Seguimos subirendo y vemos la ría, con los altos de Los Carbayeos al fondo.


Y así iremos subiendo hacia la parroquia de San Cristóbal, ya en el extrarradio de Avilés, pero hacia donde crece también la ciudad.



















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