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martes, 25 de febrero de 2014

SAN XUAN D'AMANDI (VILLAVICIOSA): LA "CAPILLA SIXTINA" DEL ARTE ROMÁNICO EN ASTURIAS


Iglesia de San Xuan d'Amandi
La Mantequera de Amandi y el barrio El Palaciu.
Luego de salir del casco urbano de Villaviciosa, La Villa, por L'Alameda los peregrinos entran en la parroquia de Amandi siguiendo el paseo fluvial a lo largo de la ribera del río Llinares. Allí de frente está la antigua industria láctea de La Mantequera de Amandi, fundada en 1914 por Enrique Álvarez y González. Antes de la mantequera estaba El Molín de la Luz, molino que producía corriente eléctrica, concesión de 1898 del alumbrado público de Villaviciosa a José Rodríguez Ortiz.


Salimos a la carretera AS-255, conocida como carretera L'Infiestu o más antiguamente La Carretera la Plata. Existió en este lugar también un molino eléctrico que daba luz además al casco urbano de La Villa. Hemos llegado al barrio El Palaciu.


Una concha xacobea nos informa de la ruta a seguir en La Fuente los Caños o Fuente'l Palaciu.


Como en tantas fuentes, es obligado hincar las rodillas para beber...


Pasamos entre el Palaciu y la Mantequera de Amandi. Antes de estas instalaciones, clausuradas hace unos años, había otras más antiguas. Aquí traía leche la vecindad de todas las parroquias del concejo de Villaviciosa, primero en carros y burros, luego en camiones. Hoy en día solo es recuerdo.


Caveda, el gran historiador villaviciosín, nos dice que aquí en El Palaciu hubo una obra pía o de caridad dedicada a casar a las mozas huérfanas, parientes del fundador, conocido por Fariña y que no tenía hijos,con una renta anual de 25 ducados.


Seguimos camino dejando a mano izquierda estas casas.


Una estrecha acera en la carretera. Antes que reformasen la antigua mantequera había aquí un chigre muy famoso: L'Estanco de Trina.


También hubo carpintería y otro chigre abrió sus puertas: El Chigre Pachu Collada.


A mano derecha queda el portón del estadio Nuevo Villazón.



Al otro lado está la Quinta les Duviges.


Seguimos avanzando en la parroquia de Amandi.


Aquí la carretera tiene acera a un lado y arcén al otro.


Vegas de Amandi en El Caleru, topónimo referido sin duda en su nombre a la existencia de antiguos hornos de cal, cal que se extraía para encalar y abonar, de la piedra caliza calentada a alta temperatura.


En la Quinta les Pachilines hubo llagar de sidra. También existieron más talleres de carpintería.


Fechas ya más que centenarias.


Ventanas floridas y hermosas.


Bloques de casas en ruta a La Barbería d'Amandi.


Desde El Caleru seguimos haciendo ruta de frente a la quinta La Ballina. Por esta carretera venían las pescaderas, Les sardineres de Llastres, pregonando su mercancía, así como numerosos vecinos de los barrios de Bozanes, de Llavares, La Roza o Valbúcar camino de su trabajo en la vieja mantequera o de La Espuncia, la fábrica de Sidra El Gaitero, al lado de la ría.


Aquí el Camino continúa de frente pero si lo deseamos podemos cruzar la carretera para visitar la monumental e histórica iglesia de San Xuan d'Amandi

Antiguas escuelas de Amandi
Así pasaríamos al lado de las antiguas escuelas de Amandi, construidas en los años 20 del siglo XX por donación de la familia de La Mesada, en concreto por el conde de La Mesada Manuel Rivero, nacido en Amand. Tiene aula de niños y aula de niñas y en su terraza, como en toda la calle, se celebraban las fiestas del Carmen y de Santiago. Fueron inauguradas en 1923.


Por ahí subimos a la iglesia.


Barrio de L'Algara. Hermosas casas de corredor en el camino al templo parroquial.

El grandioso póritco de la iglesia de Amandi, que es en realidad un añadido posterior al templo medieval románico
El templo parroquial de San Xuan d'Amandi es una iglesia de origen románico de las mejor conservadas que de este arte medieval existen en Asturias.


Se tenía como fecha de construcción la del año 1134 por cuenta de una inscripción labrada en una piedra del inframonte o parte central del templo, situada sobre un ventanuco del coro, pero este texto revela ser copia de otro más anterior, el cual se perdió, y según esto estaría mal reproducido, pues los elementos artísticos y decorativos que presenta no son, parece ser, de antes del siglo XIII, tratándose por lo tanto de un románico ya muy avanzado y tardío, incluso con cierta transición al gótico en varios detalles muy determinados.

Estamos ante una iglesia de planta rectangular, una sola nave, y el típico ábside semicircular característico de este estilo.


De mano, lo que más nos llamará la atención al subir desde el Camino será  el grandísimo cabildo.


No obstante este se levantó mucho después que la iglesia, el que mira para el oeste, encima de la portada principal es del s. XVII.


Es tan grande que en él los niños de antaño jugaban a la pelota. Muy antiguamente fue escuela, como era usual en estos pórticos. Luego hubo un pequeño edificio escolar justo al lado del templo, anterior a las escuelas que vimos antes.



Por su parte el cabildo que mira hacia el sur, donde está la otra portada, que prontamente veremos, es del año 1796 (a la derecha de la foto). Entre ambos, arriba, fue colocado un reloj de sol.


 Un reloj de sol que aún se emplea para dar la hora, pues por momentos el tiempo parece detenerse en ocasiones, recorriendo este monumento y sus inmediatos alrededores.


Accediendo al interior del pórtico nos aproximamos a admirar su impresionante portada.
Portada tardorománica de arco ojival
Es una portada verdaderamente enorme, con sus cuatro arcos ojivales (aquí se ve la transición al gótico) decorados con los adornos geométricos y en zig-zag tan representativos de los talleres del románico en Asturias.
Imágenes de la portada y sus adornos geométricos

Entre ellos destaca un motivo de especial interés: las "cabezas de pico" que reproducen los rostros de pájaros monstruosos o de animales mitológicos con grandes y largos picos que muerden una de las arquivoltas de la portada.
Las célebres "cabezas de pico"


Aunque en principio pudieron tener un sentido simbólico maligno y demoníaco quedaron únicamente con una función ornamental. Este motivo de las cabezas de pico es realmente importante, abundan en el románico inglés, en normando (de Normandía, en Francia) y en el asturiano. Parecen ser las últimas reminiscencias de los mascarones de proa de los barcos vikingos, cuando estos pueblos se cristanizaron y se transformaron en comerciantes y mercaderes integrados en los demás reinos de Europa, desarrollando el comercio interatlántico después de pasada su época dorada de la piratería, avanzando la baja Edad Media.


Entonces, las cabezas de sus embarcaciones de combate o "drakkar", representando dragones o seres amenazantes y que tanto espanto causaron en las costas europeas, fueron pasando a ser un aprovechable detalle decorativo que asumió otro simbolismo. Se trata de un recurso artístico de influencia atlántica llegado a Asturias con el comercio marítimo de las polas o nacientes poblaciones libres asturianas con Carta Puebla al volver a abrirse las milenarias rutas marítimas antes asoladas, como las tierras costeras, por los pueblos invasores.

La portada del templo parroquial de Amandi quiere conseguir lo que perseguían los ideales sociales y religiosos del momento, lograr que los fieles se percatasen al instante que estaban entrando e la "Casa de Dios" por la "Porta Coeli" o "Puertas del Cielo", un pequeño pedazo de cielo, morada de la divinidad,  en la tierra.
Capiteles de la derecha de la portada
No son únicamente los arcos los que presentan decoración, tambén los capiteles que los sostienen sobre los fustes de las columnas, ricamente cincelados con escenas bíblicas como la Presentación en el Templo, así como motivos alegóricos y vegetales.
La Presentación en el Templo

Temas geométricos y vegetales
Interior y altar románico

En el interior, según se entra, el visitante puede maravillarse por el efecto de la luz entrando dentro del templo por las ventanas tipo saetera, con una disposición hecha adrede para incrementar la sensación mágica o de divinidad que habrían de tener las personas que llegasen a este espacio sagrado, sobre todo viendo el altar, con un ábside también tan sumamente monumental que por sus dimensiones es llamado "la Capilla Sixtina del románico en Asturias".
El impresionante arco toral y el altar con su ábside
El arco del altar, también denonimado arco toral o triunfal, es de los acabados en medio punto y muy alto, compuesto en realidad por tres arcos de los que el que más sobresale es el central, apoyados en tres columnas acabadas arriba en capiteles adornados con filigranas vegetales (hojas, plantas, etc,).


La capilla mayor del ábside es al principio recta en ambos lados para luego cerrarse en semicírculo.

Sí, en este altar estamos sin duda en la Capilla Sixtina del románico asturiano por el cuidado y esmero que puso el artista del medievo en hacerla y decorarla: hasta veinticuatro columnas podemos admirar con sus capiteles esculpidos con escenas religiosas, señoriales y cotidianas, no pocas de sumo interés histórico y etnográfico, aparte por supuesto de artístico.



Músicos y cantores...


Escena de lucha que simboliza algún enfrentamiento olímpico. Hay quien quiere ver una representación del baltu o lucha asturiana.


Mujer tocando un pandero cuadrado. Esta verdadera obsesión de los artistas del románico por querer representar tantas y tantas cosas puede deberse a una imperiosa necesidad: la inmensa mayoría de la población no sabía leer ni escribir, en realidad la mentalidad mayoritaria en aquel tiempo no lo consideraba útil, porque ni la nobleza ni buena parte de los monarcas, salvo importantes excepciones, lo tenían siquiera relevante sino más bien "un oficio de curas y eclesiásticos".

Escena que se revela a un martirio.


Representación de lo que puede ser una persona amansando a dos fieras. Quizás una alegoría de Daniel en el Pozo de los Leones o símbolo de la lucha del alma contra los peligros del pecado y el mal.


Una escena impresionante de un torneo medieval.


Una persona agarra con fuerza dos cuadrúpedos. Necesariamente entonces para enseñar la doctrina usaban y hasta abusaban de un revoltijo de imágenes en las que plasmaban todos los ideales religiosos, sociales y culturales de aquel mundo. Así, en los capiteles de este ábside podemos descrubrir el Martirio de San Esteban, muerto a pedradas (lapidación), Dios con las Tablas de la Ley, nuevamente la escena de la Presentación en el Templo (episodio de la vida de Jesús), Adán y Eva en el Paraíso, más hojas y temas vegetales, Daniel en el foso de los leones, guerreros con lanzas y escudos peleando a caballo como en un torneo medieval, el Sacrificio de Isaac, jabalís y escenas de su cacería, otra con dos luchadores en lo que parece una representación del "baltu" o lucha asturiana. Llamativas son igualmente las de músicos tocando instrumentos, principalmente mozas con panderos cuadrados y redondos, entre otra numerosa iconografía
.

El gloutón, monstruo qu se come la columna, otro recurso muy empleado en el románico.


Figuras femeninas.


Personas y animales esculpidos en un capitel, bajo filigranas geométricas.


Presentación en el Templo.


 Dios con las Tablas de la Ley.


Daniel en el Foso de los Leones.


Impresionante lugar. En el año 1277 esta iglesia recibía el diezmo de los vecinos de La Pola de Maliayo, tal y como encomendaba el Obispo Don Fernando, confiándose pocos años después al abad de Valdediós por el rey Alfonso IX, y es que la naciente población urbana no disponía aún de templo parroquial propio y este de Amandi hizo las veces de tal hasta la fundación de Nuestra Señora del Conceyu (Santa María de La Oliva). Siglos más tarde tuvo una primer reedificación en 1755 y en 1780 una segunda en la que se desarmó el ábside piedra a piedra, las cuales fueron numeradas para volver a colocarlas en su lugar exacto, obra hecha para arreglar el estado ruinoso en el que entonces se encontraba la construcción. Declarada Monumento en 1931, fue quemada en 1936 y restaurada en 1950 por Menéndez Pidal.


Imágenes de la nave...


 Regresando afuera.


Salimos por la portada principal y nos dirigimos a la portada sur.


Para ello pasamos al cabildo que, desde 1796 cubre esta fachada.


Aquí tenemos un sepulcro gótico y una portada románica más sencilla.


Cabildo porticada con columnas.


Sepulcro gótico y portada románica.


Esta portada, aunque más pequeña y sencilla, también presenta esculpìdas algunas filigranas.


 Nudos y sogeados de la portada sur.


Pasamos ahora a la parte de atrás, al grandioso ábside semicircular, el exterior del majestouso altar que acabamos de ver, ábside con columnas, ventanas de arco de medio punto, capiteles, fustes y canecillos, todo ello `profusamente historiado.


Dos figuras humanas en un cancecillo.


Una de las ventanas.


Motivos de los canecillos de las ventanas...




Capiteles de las columnas y caras humanas en los canecillos.



No nos cansamos de mirar hacia arriba.




Desde este altar tenemos también buenas vistas pues es como un mirador.


 Existe un jardincillo entre el ábside y el cementerio desde el que contemplamos los barrios de El Palaciu y El Sur, con las intalaciones de la antigua Mantequera de Amandi, el paseo fluvial, L'Alameda, el casco urbano de La Villa, Les Baragañes, el Centro de Experimentación Agraria de Villaviciosa (antigua Pomológica) y todas las aldeas del entorno hasta los montes y lomas que delimitan al occidente y sur todo este gran valle que se abre hacia el estuario de la ría.



Bajamos desde la iglesia de nuevo al Camino por L'Algara.


Pasamos bajo los corredores de las casas...


Cuesta abajo.


Y desde las escuelas volvemos a cruzar la AS-256...


Y vamos nuevamente a La Ballina, contemplando ahora maravillados sus grandísimas galerías acristaladas a ambos lados de la mansión.


Y pasamos pues al pie y al lado de la quinta La Ballina.


Y seguimos avanzando por estas filas de casas, desde El Chigre de Juanito a La Campanona. Nuestra cercanía a la capital del conceyu se ve claramente en la propia configuración urbana de Amandi, en estos lugares que ya desde la fundación de la antigua Pola de Maliayo en 1270 siempre tuvieron una impronta de arrabales de La Villa de resultas de su situación privilegiada en la encrucijada de caminos  reales que enlazaban con las principales poblaciones asturianas.


Al inaugurarse después, en el siglo XIX, las carreteras, el caserío de Amandi se extendió entre la parroquial  y la capilla de San Xuan (hacia donde nos dirigimos), así como en los cruces con los caminos antiguos. Las casas que estamos viendo son una mezcla de viviendas entre rurales, urbanas, obreras y burguesas edificadas en su mayor parte entre la segunda mitad del s. XIX y primeros del XX como consecuencia del desarrollo industrial de la parroquia.


El máximo exponente de aquel desarrollo fue la Mantequera de Amandi, fundada  como hemos dicho en 1914 por Enrique Álvarez y González. Otras fábricas fueron la de Sidra Industrial Pinín, de Luciano Sierra y el servicio de automóviles de alquiler de José Collada, uno de los primeros representantes también de las cervezas del Águila Negra allá por las primeras décadas del s.XX. Tampoco podemos olvidarnos de la Fábrica de Chocolates La Ballina, de Ángel Fernández ni la que fue La Panadería de José G. Basurto.


Reminiscencia de todo ello son algunos notables ejemplos, como El Molín d'Aurelio, de los años veinte del siglo pasado, de dos plantas, abajo la de las dos muelas y arriba la de la fábrica de chocolates, y que vemos en nuestro camino, el cual funcionaba con la fuerza motriz de las aguas del río Llinares.


Llegamos a otra referencia caminera: el  típico y acogedor chigre de La Regatina, con su noble edificio asomado a esa misma carretera en la que, al otro lado, está el edificio e instalaciones de la Residencia Miyar Somonte.


Justo allí nos desviamos de la carretera a la derecha para tomar la calle del barrio San Xuan, donde antaño abría sus puertas otro chigre: El Barín.


San Xuan, el camino que se dirige a la capilla: El Camín Real, el antiguo.


En San Xuan estaban Casa Tana y el taller de Eladio'l Madreñeru.


Balconadas a la calle.


Primera fila de casa, quedando atrás.


Otra larga fila de viviendas en la ruta a la capilla. A la derecha están los muros de La Casona de Amandi.



Larga recta, en ligera cuesta abajo.


Placa con el nombre del barrio entre filigranas decorativas del disco solar,


Calle atrás.


Calle adelante Casa Pepe, con el hórreo encima.


Casas entre lo urbano y lo rural.


Alojamientos rurales El Puente de Amandi.



La Quintana.




La Quintana y, al fondo, la capilla de San Xuan, donde hay un importante cruce de caminos: a la derecha a Santiago, a la izquierda a Covadonga y muy próximo, en La Ferrería, el albergue para los peregrinos de ambos santuarios,


En esta capilla se cruzan los caminos de Covadonga y de Santiago. Van en dirección inversa pero puede haber confusión pues hay llugares donde impera un cierto "caos" de flechas amarillas en ambos sentidos a lo largo del recorrido hacia Casquita (para los que van a Oviedo/Uviéu) o casi hasta Gijón/Xixón para quienes sigan por  el ramal más próximo a la costa.


 Por ello, para hacer el Camino de Santiago del Norte nosotros hemos de ir de la capilla de San Xuan a la derecha, pasando al lado de su pórtico. Eso sí, en la parte de atrás hay una fuente muy empleada por los peregrinos de ambos itinerarios..


De frente a la fuente no hemos de seguir pues, a no ser que deseemos hacer parada en el Albergue de La Ferrería, donde se hospedan como hemos dicho romeros de los dos caminos.


 Insistimos en este importantísimo cruce.


  Así pasamos frente al póritco de la capilla de San Xuan, patrón de la parroquia en cuyo honor se celebra la romería y cuya imagen, aquí guardada, se solía llevar en procesión hasta la cercana iglesia parroquial. 


Antaño en la romería de San Xuan además de fiesta había una concurrida feriona de productos del campo y aperos de labranza...angazos, trientes, macones, goxes, madreñes... cuya fama resonaba en toda Villaviciosa y conceyos de la comarca, y a su alrededor aún se recuerda aquellas casas que había con forna pa facer el pan.
 

A la izquierda de la capilla tenemos La Casona de Amandi, hermosísimo hotel rural, con su preciosa quinta y vivienda de grandes galerías mirando para el camino. Fue construida a mediados del siglo XIX por deseo de Obdulio Fernández Pando, uno de los fundadores de la famosa Sidra El Gaitero y gran benefactor de Villaviciosa.


La Casona de Amandi fue declarada en 1991 edificio singular y es pionera del turismo rural, pasamos junto a la entrada, verja y portón de acceso a la finca.



Nos aproximamos al Puente Amandi, a veces llamado El Puente Romanu, aunque a decir verdad más bien es medieval, donde el río Rozaes o de Grases se encuentra con el río Llinares que poco más allá irán abriéndose hacia La Ría de Villaviciosa.

 
A la izquiereda es El Prau San Xuan, donde se celebra la romería de este santo. Al otro lado del puente está El Molín de San Xuan, uno de los que molía antaño en esta cuenca fluvial.


Puente de arco de medio punto y pequeña playa fluvial


El Molín de San Xuan.


El Prau San Xuan.


Naturaleza viva...




Al pasar el puente volvemos la vista atrás y admiramos el barrio y campo de fiestas de San Xuan.


Pasamos sobre el río...


Salimos al otro lado del puente.


 El Molín de San Xuan.


Una vez cruzado el puente tenemos que ir a La Parra, camino de Casquita, donde habrá también un importante cruce y una no menos importante decisión que tomar...


Textos en buena parte basados en nuestro libro El Camino de Gijón a Covadonga. Editorial Gran Enciclopedia Asturiana, Silverio Cañada Ediciones.