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viernes, 14 de agosto de 2026

O ACEVO (A FONSAGRADA) UN MESÓN A LA ENTRADA DE GALICIA POR EL CAMINO PRIMITIVO

 

Llegando a O Acevo. A Casa do Acevo (Mesón do Acevo) y subida al Chao de Folais

Puede decirse que la primera casa que encuentran los peregrinos al entrar en Galicia procedentes de Asturias y bajando A Serra do Acevo, es un mesón, y además en funcionamiento, con lo que el grato recibimiento parece asegurado en este lugar, O Acevo, parroquia de Monteseiro y concello de A Fonsagrada, del que puede decirse es también la única casa, A Casa do Acebo. Si bien el topónimo oficial de este núcleo es con 'v' el nombre de la casa mantiene la costumbre de escribirlo con 'b'

A Fonsagrada a la vista (arriba a la derecha de la foto). Licencia CC-BY-SA, autor: Xurde Morán

La Casa do Acebo o Mesón do Acebo se encuentra en un lugar estratégico, donde el Camino y la carretera da Fonsagrada, la LU-701, coinciden un trecho en paralelo y, además, se cruzan con la LU-P-6301, comunicación con Negueira de Muñiz (Galicia) y con Ibias (Asturias). Sin embargo se afirma que ya antes de las carreteras, en tiempos del viejo Camín Francés, Camín Grande o Camín Real de Galicia ya existía aquí un mesón caminero, parada de arrieros, ganaderos, vecinos yendo y viniendo de ferias y mercados, artesanos de oficios ambulantes y viajeros en general, incluidos por supuesto los peregrinos

A Fonsagrada y el Camino 

Desde aquí se ve el Chao de Folais, por donde sube el Camino en dirección a A Fonsagrada, la capital del concello, a unos diez kilómetros de distancia por el Camino y a doce por la carretera, donde existen varios albergues y otros alojamientos, bares y restaurantes -entre ellos renombradas pulperías-, tiendas y comercios, farmacia, centro de salud, oficinas bancarias, correos, etc.; por lo que es un lugar en el que suelen hacer parada y fonda los peregrinos, estableciendo su final de etapa

Pasando de Asturias a Galicia, unos 600 metros antes de O Acevo

El paso de Asturias a Galicia se ha producido unos 600 metros antes de O Acevo; aquí el Camín Grande, una de las denominaciones antaño populares en la zona para este tramo del Camino Primitivo (y registrada en los mapas del Instituto Goegráfico Nacional), viene bajando desde la cresta de A Serra do Acevo, a unos 1.130 metros de altitud y, tras caminar otros 600 metros por la vertiente occidental de la sierra, entre pinares de repoblación forestal, llega a este lugar en el que ambas comunidades se unen

Un monolito y una línea de piedrecillas amontonadas cruzando el Camino señalan la frontera: es pues un momento clave, nuestros últimos pasos por Asturias y nuestros primeros pasos por Galicia en el Primitivo...


En el monolito hay pegado un azulejo o cerámica con un anagrama y unas indicaciones


Arriba una flecha señala a la izquierda, al este, la dirección de Asturias; abajo otra, indica a la derecham al oeste, la de Galicia. En medio hay una bola del mundo circunvalada por dos anillos cruzados


En el anillo exterior vemos en anagrama de Facebook seguido de la palabra nandosiguerodando y, sobre el cruce de anillos, una moto. Se trata por tanto de un símbolo relacionado con el mundo de los moteros


Hace años no había línea de piedras en el suelo, solamente estaba el monolito en la vereda, con una lousa rectangular de pizarra con una concha grabada y la frase "Camino de Santiago. Encuentro Asturias-Galicia". La pizarra cayó o se desprendió y estuvo bastante tiempo colocada encima del hito, cuando volvía a caerse era vuelta a poner encima, como vemos en la foto


Luego se colocaron hitos de piedra tanto sobre el monolito como al lado de él. La pizarra, aunque deteriorándose, se conservaba y se apoyaba a la vista


A veces se apoyaba en el monolito, otras sobre los hitos


Luego ya se añadió la línea de piedras cruzando el Camino. Muchos peregrinos gustaban y gustan de descansar y hacerse fotos. Durante la mañana hay una buena sombra del pinar


También se colocaron banderas y otras señales y emblemas, pero la hilera de piedras al final es lo que se mantiene, pues las reponen los propios peregrinos


Y este es el aspecto de 'la frontera' la última vez que vinimos. No es difícil que cuando vengáis acaso haya cambiado

A partir de la marca divisoria empieza un buen tramo cuesta abajo que no terminará hasta llegar a O Acevo por esta ladera occidental de A Serra do Acevo, topónimo, similar a otros de las montañas, que hace referencia a una de sus especies arbóreas autóctonas


En la actualidad imperan las plantaciones de pinos, auspiciadas en la posguerra por la política forestal del Estado con la finalidad de auspiciar el aprovechamiento maderero y papelero (fábricas de celulosa) de los montes comunales, secularmente empleados como pastos. Dichos montes pasaron a los ayuntamientos y, por lo tanto, a titularidad pública gestionada por el Estado, de lo que resultó este drástico cambio de uso


Las repoblaciones masivas de pinos en A Fonsagrada comenzaron en 1952 y siete años más tarde era uno de los 49 de los 66 concellos lucenses que habían cedido montes vecinales de su término a la Diputación provincial para que esta cediese su repoblación a los organismos de política forestal del Estado. Ana Cabana Iglesia explica cómo fue el proceso en Los incendios en el monte comunal gallego. Lugo durante el primer franquismo, publicado en la revista Historia agraria n.º 43 de Diciembre 2007


El viejo Camín Real, Camín Francés o Camín Grande fue transformado en pista forestal que hace a la vez de cortafuegos atravesando el pinar, siendo ensanchado para permitir el paso de vehículos de gran tamaño para el transporte de troncos. Una profunda cuneta a la izquierda sirve de canalización para que las aguas sobrantes de las lluvias no destrocen esta vía, acondicionada periódicamente pensando también en el flujo de peregrinos


Al pasar de la vertiente oriental o asturiana a la occidental o gallega de A Serra do Acebo, el paisaje cambia: de las abruptas montañas del cañón del Navia y las altas serranías del Valledor, El Palo, Carondio y otras, pasamos a las suaves colinas lucenses, lo que no quiere decir que se hayan acabado las famosas etapas montañeras del Camino Primitivo, ni mucho menos


De frente tenemos la planicie del Chao de Folais, a donde subiremos desde O Acevo siguiendo camino hacia A Fonsagrada, con A Serra de Liñares más atrás y El Teso de Calvín (998 m) a continuación. Mucho más al oeste-suroeste son las sierras de A Lastra, Foncuberta, Fornelos, Louxas, A Serra da Panda y otras


El Camino baja directo; no sabemos si sigue el mismo trazado que el antiguo Camín Grande o si este fue transformado con la repoblación forestal, durante la cual se realizaron amplios movimientos de tierra que ocasionaron la pérdida de elementos históricos y arqueológicos clave como viejos empedrados viarios, los restos del Hospital de Cuia, que acogía a peregrinos en lo alto de la sierra, justo antes de entrar en Galicia, túmulos o mámoas, etc,. además por supuesto del patrimonio natural autóctono de la montaña


En el vecino concejo asturiano de Grandas de Salime la repoblación forestal masiva de pinos comenzó pocos años después y tras la finalización del Salto de Salime con el mismo objetivo, además de como manera infructuosa de paliar el impresionante éxodo rural acontecido a causa de la pérdida de las tierras más feraces, las vegas del valle del Navia, inundadas por las aguas del embalse, la desaparición de numerosos pueblos y caseríos y el aislamiento o distanciamiento de otros


Los concellos gallegos de A Fonsagrada y Negueira de Muñiz también se vieron afectados por el embalse, tanto de manera directa, con la desaparición de pueblos y lugares o el alejamiento de partes sustanciales de su territorio, al otro lado del pantano, como indirecta al cortarse rutas seculares de acceso entre Asturias y Galicia a través de la comarca del Valledor, que quedó convertida en un 'fondo de saco' al sur de Allande



El impacto fue tal que otro gigantesco embalse proyectado a la vez que el de Salime río arriba, el Gran Suarna, con presa en Riodeporcos (Ibias), no llegó a realizarse, aunque cada ciertos años alguien saca el proyecto del archivador y se airea en prensa, provocando el correspondiente rechazo unánime de los concellos afectados, con lo que se devuelve al cajón, al menos de momento. Como ejemplo de lo dicho comparto esta noticia de La Voz de Galicia del 14-3-2008 titulada A Fonsagrada quiere poner fin a la amenaza del antiguo Gran Suarna:
"Erradicar definitivamente la amenaza de la construcción de un nuevo gran embalse en el río Navia es el objetivo del Concello de A Fonsagrada, que ayer dejó patente su oposición al proyecto en el transcurso de un pleno en el que celebró a última hora de la tarde. Los miembros de la corporación acordaron por unanimidad dirigirse al Gobierno central para que solucione definitivamente el problema, evitando que de forma cíclica sea presentado un nuevo proyecto por la empresa que tienen una concesión desde hace 56 años. 
Durante la sesión, el alcalde, Argelio Fernández; el teniente de alcalde Óscar López, y los portavoces del PP, Tobías Martínez; del BNG, María Xosefa Ortiz, y de Tega, Xulio Fernández, se pronunciaron en contra de una nueva presa. Coincidieron en que causará muchos perjuicios y va en contra de la filosofía de potenciar el turismo medioambiental y la protección de los espacios naturales. 
Con una decena de personas como público, los representantes de los grupos repasaron la historia de proceso desde la concesión para el Gran Suarna, en 1951, aunque ya con antelación hubo otra de finales de los años 20. 
Según quedó de manifiesto, aunque el nuevo proyecto no afecta directamente a ningún pueblo habitado en el municipio, sí quedarán bajo el agua importantes elementos. Resultará afectada parte de la denominada Carretera da República, que va paralela a la cola del embalse de Salime. También desaparecería A Ferrería, lugar en el que se conserva bien la estructura de una antigua fundición que dejó de funcionar hace un siglo y en el que ahora hay una fiesta anual de pescadores. Naraxa, de Vilabol de Suarna, quedaría incomunicada al inundar el agua parte de la carretera de acceso, sin que haya constancia de un proyecto de puente lo que, en el mejor de los casos obligaría a buscar una ruta alternativa más larga. Sin embargo, hay experiencias similares que acabaron con un completo aislamiento, como el que afectó a parte de Negueira de Muñiz. 
Repetición del proceso 
Tras la primera concesión, de principios de la década de los 50 del siglo anterior, para construir el Gran Suarna, la presión popular paralizó un proyecto que entre otros núcleos dejaba la capital de Navia de Suarna bajo las aguas. Desde entonces fueron presentados sucesivos proyectos y el último data de los años 90, que fue tramitado sin estudio de impacto ambiental. Durante el proceso cambió la normativa medioambiental y esta carencia dio pie para que entidades públicas y privadas recurriesen, entablándose un pleito que llegó al Tribunal Supremo, que obligó a la empresa Saltos del Navia a comenzar de nuevo los trámites partiendo de su estado en los años 90. 
Los alcaldes de los dos municipios afectados del lado de Galicia, el de A Fonsagrada y el de Navia de Suarna, consideran necesaria una solución definitiva para que la parte nororiental de la provincia, de gran valor natural, se vea libre de una vez por todas de esa carga que arrastran desde hace más de seis décadas y que en el caso de la villa naviega, durante muchos años coartó su por entonces todavía posible crecimiento. 
Si se llega a construir, el Salto de Suarna tendrá una capacidad de almacenamiento de 123,61 hectómetros cúbicos de agua, con una superficie de 10,65 kilómetros cuadrados de cuenca aprovechada, una cota máxima del embalse de 289 y la altura máxima de la presa desde la cimentación es de 96,56 metros. El proyecto contempla una central con cuatro grupos que suman una potencia eléctrica de 149,9 megavatios".

Entre los pinares reconocemos, en lontananza y mirando al oeste, las colinas que, formando sucesivas serranías, habremos de recorrer para ir a la villa de A Fonsagrada, capital del concello de este nombre desde 1836, cuando las reformas liberales, coincidiendo con las famosas desamortizaciones, suprimieron la antigua demarcación de Tierra de Burón y creó los actuales concellos de A Fonsagrada y Negueira de Muñiz, quedando su antigua capital, A Proba de Burón, relegada a ser la cabeza de una de las parroquias rurales fonsagradinas


En primer término vemos la carretera LU-701, continuidad hacia Galicia de la AS-12 asturiana y que antes formó parte de la vieja comarcal C-630 Pravia-Lugo. Observemos los grandes desmontes efectuados en la loma del Chao de Folais para proceder a su ensanche y mejora. Más abajo es la cuesta a A Valía da Fonte, cabecera del río Navalón


Vemos al Camino zigzaguear (abajo a la izquierda de la foto) para de O Chao de Folais, ganar la carretera LU-701 cerca de Cabreira para dirigirnos a A Fonsagrada, cuyas casas, mayoritariamente blancas, destacan en lo alto de la cresta del monte en el que se asienta la población. Primeramente vemos la colina, boscosa y bastante llana, del Monte de Cabreira, sobre el que asoman los penedos del Pico da Cendadella (1.047 m en su cota más alta)


A continuación y justo debajo de A Fonsagrada es la alargada colina de A Serra de Follabal, con los 933 metros del Alto de Paradanova, al que sube el Camino para luego bajar a Paradanova, donde se bifurcan los caminos hacia A Fonsagrada y A Proba de Burón, este en tiempos el principal por ser el que se dirigía a la antigua capital de A Terra de Burón, solar de la fortaleza del conde de Altamira, dueño y señor de estos parajes y patrón del Hospital de Cuia. En A Proba recibían a los peregrinos el Hospital de la Santísima Trinidad y el Hospital de la Reina y luego subían por Xestoso a la malatería o leprosería de San Lázaro para, por la ladera de A Lagoa Seca (1.108 m -arriba a la izquierda de la foto) alcanzar el Real Hospital de Santiago de Montouto en A Serra do Hospital


El Camino A Proba de Burón pasaba (y pasa, pues es junto con el de A Fonsagrada Camino de Santiago oficial) a la derecha de A Fonsagrada por el Monte do Marmoiral, cerca del actual Instituto de Educación Secundaria Fontem Albei (a la derecha de la foto), desde donde iniciaba una larga bajada al valle del Río da Proba, donde está la antigua capital territorial, dando vista a lo lejos al Pico do Muradal (1.108 m)


El Camino de A Fonsagrada toma desde Paradanova el Camín da Granxa y sube hacia la capital del concejo por Os Chaos, frente al actual cuartel de la Guardia Civil (a la derecha de la foto) en dirección al centro urbano e iglesia de Santa María. El erudito historiador y eminente escritor Ricardo Polín, en O Camiño Primitivo de Santiago: Ruta astur-galaica do interior (separata de la revista Lvcensia nº 6 (1993) nos dice que realmente el camino más antiguo subía a A Fonsagrada algo más a la izquierda, directo a la iglesia parroquial de Santa María y a A Fonte Sacra, que da nombre a la villa de A Fonsagrada, donde habría un hospital de peregrinos adosado a la antigua capilla que pasó a ser iglesia En la Xacopedia nos dicen además que "se conoce la existencia de un albergue de peregrinos hasta mediados del siglo XVIII en la calle Ron donde se dice que hacían fuego y tocaban la campana en los días de niebla densa para que los peregrinos no se perdiesen."


Ricardo Polín nos dice que en esa centuria tomar el camino por A Fonsagrada ya era más habitual que tomar el de A Proba de Burón: pese al fuerte repecho para subir a la población desde el Camín de Granxa -por eso se dice que ''a A Fonsagrada nunca bajan los lobos,¡porque tienen que subir!"-, luego no han de bajar de nuevo hacia A Proba de Burón para volver a ascender un gran recuesto sierra arriba para ganar el Hospital de Santiago de Montouto, en el collado a la izquierda de A Lagoa Seca, en A Serra do Hospital (arriba a la izquierda de la foto)


Desde A Fonsagrada, sin tener que volver a bajar, insistimos, se ataja considerablemente pues en trayecto, cuestas y esfuerzo para subir al siguiente gran hospital caminero e hito del Camino, asciende, pero más suavemente y mucho menos pendiente, por Vilardongo, Pedrafitelas y Motouto, hasta el collado que es paso natural en estas serranías al oeste de A Fonsagrada


Si nos fijamos, podremos ver (en medio de la foto), el pueblo de Motouto, por donde pasa el camino de A Fonsagrada (unos metros por encima de la LU-530 o 'carretera de Lugo') subiendo al collado donde se hallan las ruinas de dicho Real Hospital de Santiago de Montouto, en cuya capilla de Santiago, restaurada, se celebra la fiesta del 25 de julio. Ahí se une a este el que ha subido de A Proba de Burón por A Lagoa Seca, parte de A Serra do Hospital, que viene arriba por la derecha, cerca del Pico do Hospital (1.099 m) a la derecha. A la izquierda está A Carba (1.076 m)


Pese a que, según el escritor Jesús Evaristo Casariego explica en Caminos y viajeros de Asturias que el itinerario fonsagradino "resultaba más corto, pero era mucho más fragoso y en parte del año lo empachaba la nieve", esta ruta prevaleció sobre la buronesa y habría resultado esencial para el desarrollo de A Fonsagrada como eje viario principal en detrimento de A Proba de Burón, por lo que, junto con las correspondientes iniciativas vecinales de las que hablaremos en su momento, favoreció que fuese la nueva capital de un nuevo concello en 1836, relegando totalmente a A Proba


Posteriormente, la construcción de las nuevas carreteras con Asturias y Lugo se hicieron con A Fonsagrada como encrucijada, así como la que enlazaban las numerosas parroquias y aldeas del concello, el más extenso de Galicia, con esta su capital, quedando A Proba de Burón relegada a ser cabeza de una de estas parroquias, un tanto apartada en el fondo del valle que antaño fue ruta principal


Es acaso posible que el itinerario por A Fonsagrada hubiese sido más antiguamente también el principal si, como plantean los historiadores, estuviese aquí la mansio o población de parada de Fontem Albei (de ahí el nombre del instituto) en la famosa vía Lucus Asturum-Lucus Augusti del Itinerario de Antonino y el Anónimo de Rávena en el que plasmaban la red viaria romana del siglo III, vía que se considera el precedente del actualmente llamado Camino Primitivo


Si bien no se conoce a ciencia cierta el trazado exacto de Lucus Asturum a Lucus Augusti, esta segunda población se considera que es la actual ciudad de Lugo con toda seguridad, antigua capital del Conventus Lucensis de la vieja Gallaecia y, en cuanto a Lucus Asturum, es casi unánime considerar que se trata de una 'ciudad perdida' en algún lugar del centro de Asturias, de la que habrían aparecido restos en la parroquia de Llugo de Llanera, al norte del Monte Naranco a cuyos pies por la otra vertiente, la sur, nacería Ouetao y se fundaría la Sancta Ovetensis, comienzo del Camino Primitivo


Aunque se discute entre un trazado interior u otro más costero, más o menos se da en coincidir que, en algún momento, dicha vía se adentra rumbo a Lugo por Fontem Albei, es decir, por A Fonsagrada. No Obstante se sabe que existía toda una red viaria de caminos que, en dirección este-oeste, se cruzaban con otros norte-sur que comunicaban los puertos de la costa con los de la Cordillera, 'puertos secos y húmedos' se decía. Estos se basaban en sendas antiquísimas, prehistóricas, que aprovechaban los correspondientes pasos naturales existentes y estuvieron vigentes hasta la construcción de las actuales carreteras


El camino principal interior habría alcanzado especial relieve al comunicar Lucus Augusti, la capital de la Gallaecia Lucense, con un importante centro administrativo en el Conventus Asturicensis como sería Lucus Asturum, ambos de fundación romana, como Asturica Augusta (Astorga). La vía o calzada formaría parte de la red que comunicaría estas tres poblaciones, enlazando con caminos a otras muchas, y otras vías imperiales, como la Via Agripa procedente de Lugdunum (Lyon) por Aquitania (¿precedente del actual Camino Norte)


Al norte del actual Camino Primitivo, existieron otros caminos, el más importante el costero, que los peregrinos medievales emplearon para ir a Santiago directamente por Betanzos o dirigiéndose a Lugo a través de Vegadeo/A Veiga, Ribadeo, Mondoñedo y Vilalba, entre otros caminos. Su trazado realmente no discurre demasiado lejos si pensamos que, en días muy despejados, llegan a verse desde aquí el mar y sierras costeras como A Serra do Xistral, adivinándose las llanuras que dan nombre a la Terra Chá


Bajo nosotros, tenemos la loma de As Penas do Zapato (961 m), sobre el valle del río Navalón, viendo al otro lado las canteras de Europizarras en Vilarello, parroquia de Allonca y A Braña. A la izquierda tenemos Lamas de Campos, cabeza de la parroquia fonsagradina de este nombre, barrios de Pumeda, Campos y Fongate. Más al norte es Vilarchao, con A Pena dos Porcos (765 m) en lontananza reconocemos A Pena Parda (855 m) y otras cimas de la frontera con Asturias por Santalla (Oscos). Lo que más habríamos de destacar es, en el horizonte, A Serra de Ouroso con el pico de este nombre (1.002 m -arriba en medio de la foto), a cuyos pies está el Alto da Garganta, paso hacia la costa por Vegadeo/A Veiga. Pese a la bruma y la distancia puede llegar a reconocerse parcialmente el horizonte marítimo cantábrico


Aquí cerca bajo nosotros, A Valía da Liñas (1.032 m) mira hacia hacia el repoblado Monte da Lagoa (862 m) -otro nombre con ese nombre, referido a antiguas lagunas- en Tronceda (A Fonsagrada) y sobre el valle del Rego da Parada, con el Monte San Ciprián (909 m) en lontananza. En días claros se distinguiría la referida Serra do Xistral


Con este campo de visión no es de extrañar que en las cimas de A Serra do Acevo se encuentren los servicios de alerta forestal de Asturias y Galicia, en medio además de estas densas plantaciones de pinos que alternan algún espacio con especies autóctonas como carballos, castaños y abedules, entre otros


El Camino sigue en bajada, obsérvense la cuneta y el desmonte casi vertical a la izquierda. La Construcción en 1999 de un parque eólico fue también, por supuesto, razón de ensanche y allanado de los caminos


La bajada se suaviza un poco en esta curva, desde donde volvemos a ver el extremo septentrional del Chao de Foláis y otro desmonte, el ya mencionado de la carretera LU-701


Sobre la historia de esta y otras carreteras hacia Lugo y Asturias que, a lo largo del siglo XIX desplazaron a los antiguos caminos reales de origen medieval, romano, prerromano y prehistórico, escribe José García en Amigos de Fonsagrada:
"Con anterioridad a la construcción de la carretera Lugo - A Fonsagrada en su actual trazado, ambas poblaciones estaban comunicadas por un camino vecinal de primer orden que discurría por: Castroverde, Cádavo, Fontaneira, Degolada, Hospital (Montouto), Padrón y Fonsagrada. 
Según una Circular del Gobierno Provincial de Lugo de julio de 1850, además de este camino vecinal, la villa Fonsagrada también contaba con otros dos ramales de igual categoría que llegaban a los límites de la provincia de Asturias en Acebo y Couso da Trapa por Silvela, desde cuyo punto se separaban: el primero por Fonfría y el segundo por las inmediaciones de Barbeitos. 
Posiblemente, este segundo camino vecinal entre Fonsagrada y el Acebo pasando por Fonfría, sea el mismo al que se alude en la publicación “Itinerario Descriptivo Militar de España” con datos obtenidos entre 1866 y 1868, donde se contemplaba la existencia de un camino vecinal desde Lugo a Oviedo, por Fonsagrada, Grandas de Salime, Cangas de Tineo, Cornellana y Trubia (de 200,5 km.)"

El Camino va a perder altura más rápidamente a partir de aquí, primero haciendo una curva a la derecha...


Y luego un poco de curva a la izquierda; podemos caminar pisando la zahorra caminera o el manto verde de sus veredas...


El Camino zigzaguea perdiendo altura de la misma manera que lo hará al ganarla cuando subamos de O Acevo al Chao de Folais


A Fonsagrada, tan visible y prominente, se nos antoja cercana y, sobre el papel, cercana está, pero a la hora de caminar aún nos queda 'una buena tirada', como se suele decir, rematada espectacularmente con la formidable subida desde el Camín de Granxa. De ahí que los viajeros de antaño hiciesen parada y fonda en la venta existente en O Acevo, antecesora del mesón. Los peregrinos por su parte podrían cobijarse en un establecimiento especialmente pensado para ellos, el Hospital de Fonfría, dos kilómetros más allá, lo que da idea de las fragosidades de estos puertos


Hemos de pensar que las peregrinaciones de antaño no eran la 'excursión', más o menos larga, más o menos dura, que es en nuestros días. Los peregrinos, es decir, los que van per ager, 'por el campo' iban, como todos los transeúntes 'sin techo', a hospitales caritativos en los que poder refugiarse, por lo general con muy escasas comodidades, salvo que consiguiesen algún dinero extra en determinados trabajos o directamente con limosnas y donativos y poder permitirse otras mejores posadas


No solía haber sin embargo demasiados recursos asistenciales salvo en poblaciones importantes y tampoco al alcance de todos. Incluso peregrinos adinerados e importantes magnates, incluso con su séquito y escolta, padecían los rigores del Camino, si bien bastante mejor llevados por lo general, aunque más de uno, a pesar de todo, murió en él. La medicina, si existía, apenas pasaba de remedios caseros y, en el mejor de los casos, aparecía un médico con un poco más de medios y conocimientos, dentro de los de la época, podía aplicar algún remedio mejor. Con suerte, un barbero-ceruxano aplicaría una sangría, extraño método para nosotros pero que antaño era bueno para todos


Por eso, el que una orden tan poderosa como la de Malta, Rodas, Caballeros Hospitalarios de  San Juan de Jerusalén (textualmente, cambiaba de nombre según la iban desplazando los otomanos), estableciese sus hospitales de peregrinos en los caminos, como es el caso de Fonfría, suponía un gran alivio a los romeiros, expuestos también a robos, asaltos y picaresca, así como a las iras populares como chivo expiatorio muchas veces, como podemos leer en la abundante literatura odepórica al respecto, sobre todo si se les confundía con gallofos o falsos peregrinos. En otros casos es cierto que la piedad popular los amparaba, pero las situaciones eran cambiantes y nunca se sabía cómo te iban a recibir


Tras Fonfría había otra venta caminera en Paradanova 'parada nueva' como su nombre indica, con su capilla, donde pararían los arrieros, pastores trashumantes, vaqueiros, ganaderos y demás viajeros. Los peregrinos sin duda preferirían acogerse a las instituciones hospitalarias fonsagradinas o buronesas, según el camino elegido, si no seguían del tirón hasta Santiago de Montouto o más allá


La Orden de Malta, con base en la Encomienda de Portomarín, disponía además de un enclave en A Bastida, al lado de A Proba de Burón, más otra fundación en O Padrón, a la salida de A Fonsagrada. Otro enclave maltés estaba en Paradavella 'parada vieja', al acabar la larga bajada al otro lado de A Serra do Hospital


La proximidad de instituciones hospitalarias es también llamativa pero nada extraña en los pasos y sendas de montaña, contando con los rigores además del invierno, acechando, hambre frío y lobos. Tengamos en cuenta que la época 'dorada' de las peregrinaciones históricas coincide con la llamada Pequeña Glaciación o Pequeña Edad de Hielo (siglos XIII al XIX)


Empezamos a ver desde aquí el final de la bajada y, con él el mesón y antigua venta caminera de O Acevo


Se encuentra en medio de una curva que fue un tramo de la carretera antigua, la cual pasa actualmente, menos cerrada, unos metros más a la derecha. Dispone de un edificio principal y, atrás, de cuadras y almacenes, como las antiguas ventas. En ese tramo frente al actual mesón la carretera se superpuso al antiguo Camino


Camino que, como hemos dicho, sube seguidamente al Chao de Folais, cuya cúspide, justo encima del mesón, tiene una cota de 1.062 metros. El Camino pasa un poco más a la derecha y llega a los 1.056 metros. A Casa do Acebo se encuentra a 1.021 metros (recordemos que nosotros bajamos desde los 1.130 metros de altitud)


En 1892 se tienen referencias de A Cantina, que era como se conocía a la casa cuando la nueva carretera ya estaba hecha, aunque como se ha dicho, esto habría sido una venta caminera desde 'luengo tiempo ha'. El 27 de abril de 2024 se hizo cargo de ella Ignacio Méndez Soto, sucediendo al frente de ella a su fallecido hermano José Luis 


En 2004,  Manuel Otero Menéndez, vocal de peregrinaciones de la Asociación de Amigos del Camino de Santiago Astur Galaico del Interior, nos dice en su Guía  del Camino Primitivo que "la dueña (Pilar), os atenderá estupendamente. Previo pago de tu consumición", se trataba de la madre de Ignacio y José Luis, que llevaba el negocio por entonces con su marido. Le sigue los pasos a Otero el escritor José Ignacio Gracia Noriega, quien le menciona en Hacia Fonsagrada, artículo para la serie El primer Camino del periódico La Nueva España y publicado el 22-8-2010:
"Esta zona está muy poco poblada. Otero recomienda a los viajeros de a pie que hagan alto en El Acebo, para surtirse de lo necesario hasta Fonsagrada, en el bar de Pilar, donde hay buen trato y comida, previo pago de la consumición. «Desde aquí hasta Fonsagrada va a ser difícil que encuentres agua u otra bebida, por lo que te recomiendo que lo tengas en cuenta y llenes (la cantimplora o la barriga, digo yo). Inmediatamente de salir del bar -continúa Otero, con su estilo coloquial- deberás tomar a tu izquierda para subir una corta pendiente incorporándote al camino fuera de la carretera..."

Pequeñas canaletas de aguas sobrantes de las lluvias, hechas de lousas de pizarra cruzan el Camino desde la cuneta a la cuesta del pinar mientras sigue la bajada a O Acevo


Caminamos ahora por la falda del llamado Monte do Seixo, topónimo que suele hacer referencia a piedras duras, cuarzo en concreto, que con la pizarra son las características de la geología de la zona


Pasada A Casa do Acebo vemos cómo sale el Camino de deja la carretera antigua para empezar, entre los árboles, la cuesta al Chao de Folais


Y luego vuelve a salir hasta alcanzar su cota más alta, desde donde empezará a bajar, yendo en dirección al siguiente pueblo, Cabreira, que como O Acevo, pertenece a la parroquia fonsagradina de Monteseiro, cuyo párroco, en tiempos del Diccionario de Madoz (año 1854), aún se dice que era nombrado por el conde de Altamira, señor que fue de estos parajes y patrono del Hospital de Cuia antes la reforma administrativa de 1836 que creó el concello de A Fonsagrada)


Tampoco estaba hecha la carretera, pero hay referencia a que "le atraviesa el CAMINO que desde Oviedo se dirige a Lugo y los hay también locales mal cuidados". Además "el TERRENO participa de monte y llano, todo de muy buena calidad", dice el realmente llamado Diccionario geográfico-estadístico-histórico de España y sus posesiones de ultramar, del que no es realmente el ministro Pascual Madoz su 'autor', como él mismo dice, sino veinte corresponsales y más de mil colaboradores, aunque sin embargo él sí recopiló y publicó


Otra vita al norte de la cabecera del río Navalón con las colinas de A Valía das Viñas y As Penas do Zapato que lo cierran por el oeste


En las inmediaciones y cerca de la carretera de encuentran las necrópolis tumulares megalíticas de A Medorra do Acevo, con tres túmulos (mámoa o medorra son denominaciones gallegas de 'túmulo') y A Rágoa, formada por cinco túmulos. Deben su nombre del Prado da Rágoa, lugar en el que existió en el siglo XVIII una fundición de hierro, leemos en el blog Veiga de Logares-A Fonsagrada-Lugo.


En Google Maps uno de ellos aparece mencionado como A Rágoa da Porretiña y lo sitúa justo en el rellano de arriba a la izquierda, al lado de la Curva do Acevo de la LU-701


La frontera Asturias-Galicia cruza el valle y, desde la cima de As Penas do Zapato sigue hacia el norte sobre el río Navalón cerca de Pántaras hacia A Pena Rebuqueira (759 m), cerca de Folgosa


Y aquí tenemos A Curva do Acevo con A Rágoa da Porretiña en su extremo, donde la LU-701 bordea el Chao de Folais


La cantidad de túmulos conservados, pues en Cabreira hay cinco localizados, en Fonfría tres y en Barbeitos otros tres, solo por citar los más inmediatos a los próximos tramos de Camino, da una idea del trasiego de gentes que habría por estos pasos naturales desde la Prehistoria


Muy posiblemente es por entonces, ya finalizado el largo periodo de los cazadores-recolectores, cuando ya se modela el paisaje para aplicar las artes de la agricultura y, más concretamente en estas montañas, dada su orografía, la ganadería. Aunque sería casi imposible que no plantasen ya cereales para hacer pan, como fue usual hasta el siglo XX y como resalta también el Diccionario de Madoz:
"prod (ucción).: centeno, vinos, castañas, patatas, trigo, maiz, nabos, cebada, avena, lino y frutas de muchas clases. Cria ganado vacuno, lanar, caballar, cabrio y de cerda: abundante caza, y se pescan truchas, salmones y lampreas. ind(ustria).: la agrícola, molinos harineros y muchos telares."

Un siglo después se produciría otra radical transformación en el paisaje, la repoblación de montes con pinos en los antiguos pastizales. Las plantaciones de cereales para hacer pan casi desaparecen y el agro gallego, como el asturiano y otros, se especializan en la producción de leche y carne para la creciente demanda de las también crecientes ciudades. Desaparecen las pequeñas caserías y los campesinos que quedan tras el éxodo rural han de ponerse al frente de grandes vaquerías


En el sotobosque abunda la uz, brezo o toxo, planta imperante sobre todo a partir de cierta altura. Seguimos fijándonos en el desmonte que se hizo para hacer una pista en base al viejo Camín Grande. Se ha dejado a la vista la roca madre


Curva cerrada ahora a la derecha por el Monte do Seixo. Hay una bifurcación en la que hemos de seguir bajando por el camino principal. Al fondo vemos la ladera de A Plancha, bajo el Chao de Folais, plantada también de coníferas 


La curva hace un giro completo: es el último trecho de bajada antes de salir a la carretera. Ahí tenemos un mojón caminero con concha y flecha que nos confirma tomar esta dirección


Vamos a detenernos un instante ante él pues merece la correspondiente explicación


Al entrar en Galicia, las conchas tienden por lo general a estar colocadas al revés que en Asturias y otras comunidades. Por suerte, la 'obligada' colocación de una flecha amarilla en los nuevos mojones, elemento genuinamente direccional, ha paliado en gran medida el desbarajuste cometido, el cual dio motivo durante décadas a errores, equivocaciones, pérdidas y vueltas atrás, etc., como bien nos cuenta el erudito peregrino e investigador jacobeo Antón Pombo en su famosa Guía del Camino de Santiago. Camino Norte:
"Una situación pintoresca, propia de la gran descoordinación existente entre las comunidades autónomas, tiene que ver con la señalización, y nos obligará a cambiar el chip: las conchas de vieira, que desde Euskadi hasta el confín de Asturias marcaban el sentido a Compostela a través de su base, en la que confluyen todos los radios, desde el alto do Acebo lo harán al revés, siendo el rayo mayor el que actúa como vector de flecha (con el cambio de señalación en Galicia, todos los mojones llevarán una flecha amarilla y la concha pasará a ser solo decorativa"

Además, en los mojones gallegos, una plaquita de bronce indica la distancia a Santiago casi milimétricamente: ciento sesenta y seis kilómetros con noventa y ocho metros, se entiende que hasta el llamado 'Kilómetro Cero' del Camino en la Praza do Obradoiro


Pero realmente no será siempre así, pues en 2017 se dividieron los caminos alternativos en 'oficiales' y 'complementarios' también con su correspondiente galimatías pues los segundos no fueron marcados con dicho kilometraje de distancia. Pero a ese embrollo ya llegaremos en su momento


Como nota pintoresca respecto a los cambios de posición de la concha, podemos contar alguna 'leyenda urbana' como la que hace ya años oímos aquí mismo, según la cual eran e Asturias donde la habían colocado 'al revés' (desde el punto de vista de los gallegos) porque querían que la gente no fuese a Santiago y sí al Salvador de la Sancta Ovetensis


Naturalmente nada hay de eso, aunque toda leyenda tiene su trasfondo real. No pocos investigadores aseguran que los caminos de Santiago solaparon a los más antiguos del Salvador, como podría ser este el caso. El mismo Ricardo Polín titula un capítulo Camiños do Salvador versus Camiño de Santiago y dice (traduzco libre y torpemente):
"Desde muy pronto, el culto a las reliquias de la Cámara Santa de Oviedo va a consolidar la romería asturiana por los caminos de San Salvador (según el proverbio: "Quien va a Santiago y no al Salvador / sirve al criado y olvida al señor"; el propio Alfonso X El Sabio alude en su primera partida a los que "andan en pelegrinaje a Santiago o a San Salvador de Oviedo o a otros lugares de luenga y extraña tierra"). Ya en la Alta Edad Media los romeros comunicaban la capital del reino astur con Santiago a través del Camino de Oviedo o Camino Francés de Asturias. De esta manera, en el camino primitivo de Santiago vienen a confluir varias vías clásicas de peregrinación"

En su libro Los caminos a la catedral de Oviedo, el escritor y peregrino, estudioso de la caminería, Víctor Guerra, titula de manera muy parecida uno de sus capítulos: Una historia: caminos jacobeos versus veredas de San Salvador y, entre otras muchas cosas, dice: 
"... ha habido dos realidades camineras que la leyenda popular ha sabido muy bien interpretar: una vereda que va a Oviedo a visitar al amo y señor, San Salvador, y un camino que prosigue a visitar al vasallo, el señor Santiago.

Esa es la razón por la cual nos encontramos con un camino primigenio que va a visitar y honrar al Señor, bajo la advocación de san Salvador, cuyos importantes inputs son la construcción de templos religiosos bajo la advocación salvadoreña, que se desarrolla a lo largo de un complejo periplo peregrino dentro del totius Hispaniae visigoda, teniendo las reliquias ovetenses como punto centras de una importante atracción. La leyenda más canónica nos habla de un arca llena de reliquias venida de Jerusalén traídas por los propios discípulos de los apóstoles, las cuales fueron transportadas de Asia y África a Toledo, huyendo de sucesivas invasiones, revueltas y persecuciones".

Como creencia general se supone que los primeros caminos a Santiago se basarían en rutas primigenias a San Salvador, aunque acaso se pudiesen añadir más advocaciones, como al venerado San Martín de Tours, cuyas capillas en algunos antiguos recintos castreños, como el cercano del Chao Samartín en Castro (Grandas de Salime), del que tanto hemos hablado al estar en el Camino, han querido verse como una cristianización de un culto a Marte. También se sospecha que la extensión de su culto tendría que ver con su oposición (o simpatía, según se mire) al priscilianismo en el siglo IV, rama del cristianismo que se extendió por el noroeste peninsular


El avance hacia el sur de los reinos cristianos habría desplazado, lo mismo que la primitiva corte ovetense a León, al sur, a las planicies de la meseta, el flujo principal de peregrinos en la baja Edad Media, pero los caminos del norte no fueron abandonados: desde la misma Pulchra Leonina muchos peregrinos emprendían la subida a los puertos asturianos para dirigirse a la Sancta Ovetensis y orar ante las reliquias de la Cámara Santa, partiendo luego a Santiago, bien por aquí, por el interior, como la costa


No habría un solo camino ni dos, sino varios ramales que, además, tenían vías de enlace por si los romeros costaneros prefiriesen tomar las sendas interiores, por ejemplo, a causa del peligro de vadear las numerosas rías en endebles barcas de no bien considerados barqueros; o bien que los peregrinos del interior, hastiados de las fragosidades de las montañas, a veces cubiertas de nieve, fuertes vientos y ventiscas, buscasen el más benigno climáticamente periplo por la costa


Pero se configurarían rutas principales y otras secundarias, a veces auspiciadas las primeras por disposiciones reales, como las del rey-peregrino Alfonso IX, que en 1222 favorecieron notablemente el camino interior vía puebla de Tinegio-Oubona-Grandas de Salime expresando su deseo, no del todo nunca conseguido pero sí consolidado, que a los peregrinos nadie osase llevarlos por otra ruta

.Licencia CC-BY-SA, autor: Xurde Morán

Y aquí entramos en el apasionante debate de si esta ruta interior, el Camín Real de Galicia, Camín Francés, Camiño de Oviedo, Camiño Francés de Asturias y demás nombres sería, al menos en algunos tramos, la vía Lucus Asturum-Lucus Augusti. Pensar en que la red asistencial hospitalaria, o las ventas camineras, pudieron suceder a las mansio, caupona y mutatio de la romanización, sobre todo en estas vías administrativas y auríferas, entra en el terreno de las especulaciones, pero también en el de las probabilidades

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Y de los viejos caminos pasamos a los nuevos, a las carreteras, construidas en el siglo XIX para permitir el paso de grandes carros con mayor capacidad y carruajes, lo que permitió establecer las primeras líneas regulares fiables de pasajeros, al principio con caballerías, luego con vehículos a motor. Seguidamente llegarían el asfalto y sucesivas mejoras 


Una de ellas esta: al lado de las ruinas de una vieja casa o cuadra, acaso vinculada a la antigua venta, salimos a un tramo antiguo de la vieja C-630 Pravia-Lugo que fue sustituido, en su momento, por una nueva curva mejor acondicionada en la actual LU-701


Nosotros cruzamos aquí la LU-P-3601 para seguir de frente por este tramo de carretera antigua en O Acevo directamente hacia A Casa do Acebo, bajo el Chao de Folais


La carretera comunica con el vecino concello de Negueira de Muñiz y también es la ruta hacia Ibias, en el extremo suroeste de Asturias


No suele haber demasiado tráfico pero es una encrucijada de vías y entrada y salida de un bar, por lo que, como siempre decimos en estos casos, vayamos bien atentos al cruzar


A un vehículo, normalmente, se le oye antes el motor que se le llegue a ver. En estas señales en la LU-701, a nuestra derecha, indican doce kilómetros a A Fonsagrada y setenta a Lugo por carretera. En la citada guía de Antón Pombo, se nos dice que por el Camino serán unos diez, mientras que a Lugo unos sesenta y cinco


No nos despistemos pues al cruzar la carretera y atentos a los vehículos que puedan salir por aquí desde el bar, pues suele tener gran concurrencia


El camino aprovecha una crestería natural entre dos vertientes fluviales. Si a la derecha nace el río Navalón, a la izquierda, prados abajo, lo hace el Río do Navallo o Río da Plancha


Monte do Seixo y Campo da Cuida a la izquierda, A Plancha a la derecha, con el Chao do Monteseiro, el Monte do Outeiro, el Monte do Ludeiro y el Monte de Marbondo al fondo al sur, con A Pena do Cinto (834 m)


Son todas ellas estribaciones de A Serra de Liñares. Abajo, el Río do Navallo dará sus aguas al Outeiro, formarán el Marbondo y desembocará en el Navia más a la izquierda


Profundo desfiladero en el que nos parece reconocer alguna casa de A Panda, abajo a la izquierda y, al fondo, de Navallo, ambas aldeas de esta parroquia fonsagradina de Monteseiro


Más a lo lejos las montañas llegan a Ibias, como A Serra de Cuías (940 m), A Serra de Busto (890 m), Penedo de Santa Comba, A Serra de Fornelos, A Serra de Barreiros y pasos a Os Ancares


Tampoco perdamos de vista lo que tenemos aquí cerca, la ladera occidental y gallega de Pedras Apañadas (1.202 m), la cota más alta de A Serra do Acevo


Caminamos en llano sobre asfalto. En esta intersección de carreteras se ha formado una gran isleta, verde y alargada, la cual con esa hondonada en medio y a lo largo, se nos antoja una gran sonrisa


Y aquí, un bloque-monolito de hormigón señala el Camino con una llamativa curiosidad, fruto de la renovación de la señalética jacobita en Galicia


Aquí la orientación de la concha está como en Asturias, acompañada de la preceptiva flecha amarilla. Arriba se muestra el cáliz con la hostia del escudo de Galicia y otro cartel incrustado anuncia que este es el Camino Primitivo de Santiago


La distancia son 165, 976 kilómetros...


Así estaba el monolito hace unos años, sin flecha direccional amarilla esculpida y con la concha apuntando a la inversa, por lo que hubo de pintarse una flecha que evitase que los peregrinos entendiesen que tenían que dar la vuelta e ir por otro sitio. Este asunto de las conchas sigue siendo dando bastante de que hablar, por lo que estimamos oportuno compartir estos capítulos de las Recomendaciones del Consejo Jacobeo sobre señalización del Camino de Santiago:



Un poco más allá, hay un poste con un panel informativo muy a tener en cuenta


En él se plasma, pintado de azul, el recorrido del Camino de Santiago en el concello de A Fonsagrada, junto con servicios disponibles y datos de importancia para el peregrino, como las alturas y curvas de nivel


Aquí a la derecha se muestra nuestra situación actual, a la entrada del concello y de Galicia. Seguidamente, la primera parte de nuestro trayecto, por Cabreira, Fonfría, Barbeitos, Silvela y Paradanova, donde se encuentra la bifurcación de caminos, uno hacia A Fonsagrada y otro a A Proba de Burón


El Camino por A Fonsagrada es, con suma diferencia, el más empleado por los peregrinos. Es más, incluso se fuésemos por A Proba de Burón habríamos de hacer noche en A Fonsagrada, a bien ser, pues apenas hay servicios de ningún tipo en el trayecto buronés


Podría decirse que los peregrinos que van por A Proba de Burón son experimentados y ya conocen el itinerario fonsagradino. No obstante, no son pocos los que se han despistado y han seguido por allí, teniendo que dar marcha atrás por una larga cuesta


La lectura y observación de estos mapas, algunas guías, etc., disipa muchas dudas y evita muchísimas sorpresas y disgustos. Por ellos podremos saber dónde hay, y dónde no, sitios para comer, para dormir, para comprar, cajeros, farmacias, centro de salud, Guardia Civil, lugares a conocer, vistas, paisajes, monumentos, productos, etc., etc., etc., incluyendo a dónde nos lleva el camino... o los caminos


Seguimos llaneando por el trazado antiguo de la carretera en O Acebo acercándonos al bar. Los vehículos entran por la derecha, aparcan en la explanada enfrente de la casa y salen por aquí


Aquella peregrina sigue por el Camino, el cual, repetimos, sube a la izquierda hacia el Chao de Foláis en dirección a A Fonsagrada


Antiguamente, A Casa do Acebo estaba al lado mismo de la calzada, pasando enfrente todo el tráfico en esta curva cerrada, aparcando justo enfrente del mesón


Ahora, hay espacio de sobra para aparcar, pudiendo instalarse sombrillas a la entrada del bar y habilitar una terraza. A la izquierda, unos peregrinos descansan a la sombra y dan cuenta de los manjares del lugar. Reconocido es su cocido gallego, por encargo, pero siempre podremos saborear otras viandas camineras más o menos improvisadas, según lo que buenamente haya


Esta es una fotografía más temprano por la mañana, cuando el flujo de peregrinos suele ser mayor y la terraza luce en todo su esplendor, con varios toldos, mesas y sillas...


Los peregrinos se sientan a descansar, toman algún tentempié y bebida y continúan hasta A Fonsagrada, cercana pero a la vez aún un tanto distante para quien va andando. Por ello tal vez sea bueno tener presente que, pasado Fonfría, en Barbeitos, podemos hacer otra 'parada técnica' en el Mesón Catro Ventos, otro buen sitio para parar, a unos cinco kilómetros de A Fonsagrada por el Camino 


Sí hemos de decir que estemos atentos a los horarios de apertura y días de cierre o descansos de estos establecimientos. Llevemos siempre en la mochila algo para comer de la misma manera que llevamos agua en las cantimploras

Licencia CC-BY-SA, autor: Xurde Morán

Comparto una foto de hace unos años, cuando José Luis regentaba el negocio. Eran famosas sus advertencias de que no se pasase al bar (previamente a él hay un pasillo) con mochilas y mucho menos descalzos


Vamos a conocer ahora alguna de las novedades realizadas por su hermano Ignacio, una de ellas ya la hemos visto, la terraza con sombrillas, otra es el cartel con forma de hoja de acebo, otra la placa de horarios a la izquierda de la puerta...


El interior ha sido completamente reformado, aunque algunas costumbres siguen vigentes: advirtamos el cartel de la izquierda pidiendo que se dejen las mochilas en el pasillo. A la derecha es la puerta del bar propiamente dicho


A la izquierda de la puerta del bar tenemos un gran mural en la pared con las principales poblaciones del Camino Primitivo


Y A Casa do Acebo, a continuación de Grandas de Salime, señalada con una flecha amarilla


Y continuación hasta Santiago de Compostela...


Entramos al bar, así está la barra y su espacio inmediato en nuestros días...


Nos acercamos a ella mientras contemplamos cada detalle...


Y aquí nos recibe Ignacio Méndez con una suculenta tarta de Santiago


La cruz nos recuerda más a la de la Orden de Malta, ¿reminiscencia de los antiguos enclaves que tuvieron jalonando el Camino por A Fonsagrada?


Si no nos apetece dulce, unos buenos bocadillos, estos de jamón y de tortilla de patata


Frente a la barra, una mesa y cuatro sillas, una gran foto de un paisaje al fondo y en la otra pared la pantalla de televisión

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El mismo lugar en tiempos de José Luis...

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Y la barra en la misma época. Esta foto es histórica, pues estos peregrinos pudieron entrar con sus mochilas. Fijémonos al fondo en la radio antigua

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Y aquí tenemos a José Luis Méndez sellando las credenciales a unos peregrinos... estos sin mochila. En otro de sus libros. Viajeros de Bordón por el Camino Primitivo. La aventura peregrina de dos hermanos, Víctor Guerra hace una semblanza de José Luis, o Luis a secas, a quien se la dedica, con motivo de su fallecimiento y encabezándola con la frase "En memoria de mi buen amigo Luis el Lacónico" en el foro de la Guía Gronzecon pequeños, cambios el 10-11-2023:
"Desde la alta atalaya del Monte de la Curiscada, se emprende la bajada al real límite astur-galaico como es el Puerto del Acebo, el cual cruzo para hacer una obligada parada en la Venta del Acebo, al frente de la cual encuentro al singular ventero Luis alias El Lacónico, y es que debo de correr pues a eso de las 2 de la tarde, el bueno de Luis cierra el chiringuito, caiga quien caiga, y a esa se va de vinos por la comarca. 
Llego a tiempo de tomar un godello y de encontrar en el establecimiento a Maki dando cuartel a su inseparable San Miguel, intercambiamos algunas impresiones sobre cómo va la cosa caminera, y cada uno sigue a su aire, el atendiendo a cada uno según su orden y yo tomando el vino que me ha servido. 
Como siempre, rebusco por entre las viejas paredes alguna novedad, aunque siempre sale el clásico cartel que reza así: “Prohibido descalzarse", aunque el lugar lo preside el cantante jamaicano por excelencia, para mi inexplicable cerebro, pues no veo yo a Luis, escuchando a Bob Marley, en ante las insistencia de las preguntas nos suelta que lleva ya lustros en ese emplazamiento.
La Venta ya es vieja, desde que por allá, sobre 1802,los tatarabuelos fundaron la Venta con la cual siguieron sus padres, pues esto e eso sigue el bueno de Luis alias El Lacónico al que gusta, aunque pueda parecer raro tanto Floyd como Marley, y como él mismo decía: “ Me gustan; porque sí". 
Llegada la hora el bueno de D. Luis nos apremia a concluir las consumiciones pues quiere irse a sus otras ocupaciones, lo que hago remolonamente,  pues sé lo que me espera, o sea la subida por el monte y exponerme a la calorina que reina en la etapa de hoy, aunque no maldigo la cosa, pues yo soy de los que optan por salir a caminar a la hora que lo hago, a la hora de los señoritos, a eso de las 9 de la mañana, aunque luego tenga que lidiar con el señor lorenzo. 
En todo caso cuando este libro se está editando, hace ya unos meses el 6 de septiembre del 2023 Luis El Lacónico  ha pasado al Oriente Eterno, ¡Que el viaje te haya sido leve, Compañero!".
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Desde el Camino que baja del Monte da Curiscada, que es la parte de A Serra do Acevo, Víctor Guerra describe esta escena:
"Desde lo alto, veo a un compadre peregrino correr hacia la Venta, en pos de alguna vianda o refrigerante líquido, pero creo que ha llegado tarde, don Luis ya sale todo repeinado, a coger su coche, ajeno al peregrino, rumbo al Mesón Catro Ventos"

Al Mesón Catro Ventos, en Barbeitos como hemos dicho, llega también Víctor Guerra, quien prosigue el relato de estos encuentros:
"Al instante llega Luis El Lacónico. Un poco más tarde, dos funcionarios, dedicados a la inspección de las carreteras astur galaicas, se juntan con Luis, y como buenos entendidos en la materia, pronto se ponen a probar los caldos del Narcea. Les dejo pagada una ronda, tal como ha hechos algunas veces conmigo Luis, allá donde me encontrara: Grandas, en Oscos, etc.

El ventero del Acebo, o sea Luis el Lacónico, es como El Ferreiru, todo un personaje famoso por estos lares. Un paisano que parece metido en años, aunque en este momento tenga 62, constitución fuerte, pero de carnes blandas, hombre de poco pelo, pero bien arreglado y repeinado con gomina, y tras esos ratoniles ojuelos que la naturaleza le dio, ahora deja traslucir mucho sufrimiento... de un bon vivant.

En la parada en la Venta, mientras espera la llegada de sus amigos, D. Luis se siente un momento a mi vera, lo que ya es raro. Me da cuenta de su apretada agenda para ese día, tomarse unos vinos en el lugar en que estamos, dar cuenta de un buen plato de pescado que le apetecía. A la tarde ha de bajar a Cangas (Narcea) a probar unos orujos y unos caldos, aprovechando que debe dar el pésame a una viuda de un amigo, del cual habla bien. Lo mejor, el retrato que hace de la reciente viuda..., pues ya se sabe lo que dice el refrán: el muerto al hoyo y el vivo al bollo, y me guiña un ojuelo, un bocado y de regreso a casa".

La barra del bar hasta el final tal y como estaba antaño...


Y así, como es ahora, con un pasillo que va directo al comedor


Una de las paredes ha sido dejada en piedra vista


Cómodos sillones para la sobremesa...


Un antiguo pellejo de vino, tal vez de la antigua cantina



Una cepa, como motivo ornamental...


En otro rincón del comedor, en la ventana, la antigua radio que antiguamente estaba en la barra, junto a una guitarra. Fijémonos en el cartel advirtiendo de no descalzarse


En el patio interior de la casa se ha colocado una carpa y habilitado otra terraza


Las mesas son bobinas de madera, pues todo se aprovecha en el estilo childoudt, hasta los palés


Volvemos a la barra y, mientras nos tomamos una cerveza, seguimos fijándonos en más detalles


Un cuadro de una partida de cartas en la mesa antigua, con la foto de Bob Marley de la que escribe Víctor Guerra


Foto familiar en la cocina, leyendo el periódico y conversando


Fotos de toda una vida, que ya estaban en el antiguo bar


Emotivos y entrañables recuerdos a flor de piel...


Un antiguo futbolín y los parroquianos de antaño


Y es que la afición al fútbol dio lugar siempre aquí a animadas tertulias y debates


Ahí tenemos, bien conservada, la prensa deportiva


Entrada en la barra y, en la ventana, más alegorías futbolísticas y continuas advertencias a no descalzarse


Y ahora que lo vemos... ¡que no se nos olvide sellar las credenciales!


Este es el sello que actualmente emplea Ignacio para las credenciales


Magnífica alegoría de la entrada en Galicia que aquí tiene lugar...


Y así nos despedimos de Ignacio Méndez Soto tras este gratísimo y reconfortante encuentro y nos disponemos a seguir camino hacia A Fonsagrada


Para no perder la costumbre, y tras un buen tramo de bajada, toca pues volver a subir, ahora hacia el Chao de Folais, tomando el camino que hay a la derecha de A Casa do Acebo


Dejamos la terraza y cruzamos esta explanada de aparcamientos en dirección a los árboles


Hay un cobertizo con una máquina de vending y, aquí mismo, ya empieza la cuesta


Dejamos a la izquierda la entrada a la finca de A Casa do Acevo y el Camino pierde el suelo pavimentado para pasar al de tierra y piedra


Una franja de losetas marca el paso de un firme a otro


El primer trecho asciende a la sombra de una fila de carballos jóvenes


Abajo va quedando la cabecera del valle del río Navallo con el Campo da Cuida encima, en la ladera occidental de Pedras Apañadas. Poco más allá y en la misma Serra do Acevo está el Pico da Lagoa (1.194 m)


Hermosa estampa ecuestre en el valle...


El siguiente tramo de cuesta ya es a pleno sol. Fijémonos en las rodadas de los tractores en la vereda derecha


Efectivamente, el que hayamos pasado A Serra do Acevo, entrado en Galicia y dejado atrás los puertos más altos y montaraces del Camino Primitivo no quiere decir que se hayan terminado las etapas montañeras. El último puerto de importancia se considera es el Alto da Vacariza, en el paso de Baleira a Castroverde y a unos 25 kilómetros de Lugo, pero aún así tampoco quiere decir que el resto del trayecto sea una llanura, ni mucho menos, sino una continuidad de más o menos suaves colinas con algún llano por el medio. Es más, aún quedaría un puerto más, el de Hospital das Seixas, paso de tierras lucenses a coruñesas por A Serra do Careón, ruta a la Terra de Melide


Pero no adelantemos demasiado los acontecimientos, de momento acabamos de entrar en Galicia por tierras lucenses de A Fonsagrada, muy cerca de Negueira de Muñiz y recién salidos de Asturias. Bajo nosotros seguimos viendo el valle del río Navallo, encajado en forma de 'V' entre A Serra do Acevo y el Chao de Folais con A Pena do Cito al fondo y en la lejanía los montes de Negueira, de Ibias y los puertos suroccidentales de la Cordillera Cantábrica


En la ladera de Pedras Apañadas la carretera LU-P-3601 sube hacia el puerto de este nombre, entre el Pico de Pedras Apañadas y el Pico da Lagoa. De ella se separa, en el Campo da Cuida (a la izquierda de la foto), el camino vecinal a A Gamalleira. Allí en el puerto se encuentra el castro de El Carballín, recinto fortificado de la Edad del Hierro en plena frontera astur-gallega, entre Grandas y Negueira, cubierto de monte bajo y en cuyo foso se plantaron pinos. A la espera de estudios y excavaciones podemos pensar, como ocurre en el del Castrelo de Pelóu, en Grandas, al otro lado de la montaña, que fue romanizado y sirvió de control y vigilancia de las minas de oro de la zona, además del paso natural allí existente. Han aparecido escorias de hierro, lo que delata trabajos metalúrgicos y el yacimiento resultó muy afectado por la instalación del parque eólico, pues las máquinas excavadoras le ocasionaron importantes destrozos


El topónimo de Pedras Apañadas, con el que se conoce también a veces por extensión a toda la sierra, podría tener su origen en la costumbre de los peregrinos de depositar piedras en lugares señalados del Camino, formándose en los más importantes grandes montones, como habría sido el caso de esta entrada en Galicia


No obstante no se conserva ese supuesto montón de piedras apañadas o recogidas y puede tener otras razones, una de ellas la formación natural de canchales o depósitos de piedras acumuladas por la erosión, tan habituales en estas sierras, otra las cámaras dolménicas, de estructura pétrea, de los túmulos, mámoas o medorras, y otra más las ruinas de las antiguas explotaciones mineras romanas halladas en la montaña, con galería, canales y depósitos de agua para la extracción de las vetas auríferas


El Camino, pista de zahorra, hace una curva cerrada ahora que supone un giro completo de 180 grados


Sobre nosotros vemos la cumbre que da entrada al Chao de Folais, bien localizable, con su cota de 1.062 metros de altura gracias a una torre de la luz colocada sobre un penedo en la cima


Nosotros no llegaremos a subir hasta allá arriba sino que el Camino pasará, cuesta arriba, un poco más al norte, ganando los 1.056 metros de altitud


El suelo rocoso pizarroso aflora a la superficie. Esta piedra es blanda y se desmenuza fácilmente con la acción de los agentes erosivos, por lo que forma los canchales a los que nos hemos referido


Una vieja línea de postes de alambrada separa el Camino de la abrupta pendiente, cubierta de sotobosque, que tenemos a nuestra derecha. Poco más arriba y al lado de la siguiente curva crece un pequeño bosquete formado por pinos y carballos


Una canaleta de drenaje de aguas sobrantes, como las que vimos al bajar, cruza el Camino, que sube ganando altura paso a paso


A la izquierda, entre las rocas del penedo, crecen los brezos y demás vegetación característica de los puertos de montaña y las alturas


El Camino continúa su ascenso, ahora zigzagueando suavemente, en esta corto pero empinado repecho de O Acevo


La hierba crece también entre las rocas; esta geología hace que estos cordales fuesen secularmente más propicios a la ganadería que a la agricultura 


Otro canalillo de drenaje al comienzo de un tramo recto de la subida


Musgos y líquenes pueblan también las peñas junto con el brezo, así como pequeñas zarzas en la vereda de la pista, entre la hierba


Abajo a nuestra derecha ha quedado O Acevo y su cruce, por el que acabamos de pasar bajando por el Camín Grande entre los pinos de la falda occidental de Pedras Apañadas y Monte da Curiscada


En la crestería cimera, hemos cruzado la pista que comunica los aerogeneradores del parque eólico y, luego de un trecho cuesta abajo, hemos entrado en Galicia


Aquí abajo, entre los árboles vemos los tejados de A Casa do Acebo y, de frente por el Monte do Seixo y el Campo da Cuida, volvemos a ver la carretera LU-P-3601 que comunica con Negueira de Muñiz por el puerto de Pedras Apañadas


Continuamos la subida del Chao de Folais sin cansarnos de contemplar la vegetación que crece aferrándose a las peñas de esta ladera


Los colores malvas son especialmente vistosos y destacan sobre el gris, tendiendo a gris oscuro, de la roca pizarrosa del penedo


Curva cerrada en ángulo recto a la izquierda al acercarnos al piñeiral. Observemos el verde claro del liquen tiñendo la piedra


Cabecera del valle del río Navalón y Valía da Fonte. En esta vertiente norte, si bien los ríos forman parte de la cuenca fluvial del Navia, como los del sur, caen primeramente hacia el gran valle y cañón de uno de sus más importantes afluentes, el Augüeira, que nace en la parroquia fonsagradina de Veiga de Logares y da sus aguas al Navia o Río Grande en la divisoria de los concejos asturianos de Allande y Pesoz/Pezós


Grandes lousas pizarrosas jalonan el Camino a la izquierda en esta curva, con el brazal a la izquierda y el piñeiral a la derecha


La pista sigue siendo muy ancha en el que es ya el último repecho desde esta rampa desde O Acevo


Ya se divisa la cúspide en la que coronamos el alto en el paso al Chao de Folais, luego llegará un tramo cuesta abajo, para variar...


Aquí llegamos a los 1.052 metros de altura sobre el nivel del mar tras una ascensión de unos 30 sobre la altitud de O Acevo


Y ahí tenemos la ya familiar silueta de las casas de A Fonsagrada que nos acompañará durante buena parte de nuestro periplo hacia esta villa, situada a 952 metros sobre el nivel del mar



La línea de casas blancas en la cumbre amesetada sonde se asienta, con A Serra do Hospital y el Pico do Muradal en lontananza, como fondo que resalta su horizontal silueta 


Enormes parques eólicos han hollado también esas serranías, así como más al norte la de Vaubello. Los 'nuevos molinos de viento del tercer milenio', como alguien los ha llamado evocadoramente


Ante nosotros, el Chao de Folais, la carretera, a la que volveremos a salir, y el Monte de Cabreira, paso a Fonfría, donde estaba antaño el siguiente hospital de peregrinos, que era el primero en Galicia por el Camino Primitivo, el de la Orden de Malta. Poco después, en Barbeitos, el Mesón Catro Ventos recibe opíparamente al peregrino en estos sus primeros metros por tierras gallegas






Licencia CC-BY-SA, autor: Xurde Morán

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