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jueves, 27 de octubre de 2016

SENDA COSTERA DE LLANES (y 5): POR LA CUESTA CUE (ASTURIAS)

Cue y Llanes desde La Cuesta Cue
Cruzando la carretera LLN-2 en La Cuesta Cue con Llanes al fondo a la derecha de la foto
La Senda Costera de Llanes, seguida en su totalidad por numerosos peregrinos, es una alternativa al trazado del camino histórico y oficial que escogen numerosos peregrinos. La razón estriba en que la carretera N-634 ocupó en su momento buena parte del viejo y secular camino real costanero y esto obliga a andar por bastantes tramos de arcén. La senda costera, eso sí, es más larga pues sigue la sinuosa orografía de la rasa marina, pero tiene como grandes alicientes el pasar por parajes de extraordinaria belleza, algunos de ellos declarados monumento natural. Existe la posibilidad de evitar su mayor rodeo saliendo en La Venta'l Pumar, poco antes de San Roque L'Acebal con el camino oficial para ir más directamente a Llanes. Sino se puede continuar hasta Andrín y subir al bellísimo Mirador de La Boriza, atalaya sobre la costa oriental asturiana y de allí seguir al completo esta travesía costanera, para ello, poco después del mirador cruzaremos la carretera LLN-2 y seguiremos por las cimas y laderas de La Cuesta Cue.


El recorrido por La Cuesta Cue es una verdadera ruta de montaña con sublimes paisajes si bien puede alargar considerablemente nuestra llegada a la villa de Llanes, capital del concejo. Si estamos mal de tiempo y fuerzas quizás sea mejor bajar por la carretera al pueblo de Cue, cuesta abajo (con cuidado pues no hay arcenes) y luegs desde Cue seguir hasta el casco urbano llanisco por la vereda peatonal habilitada o por las playas de El Sable Toró y Puertuchicu hasta el centro urbano.


Si se escoge esta hermosa senda por La Cuesta Cue unas señales nos advierten del riesgo de un pelotazo con una bola de golf en la cabeza o de que se estrelle contra nosotros un avión de aeromodelismo. No es broma, he aquí las placas.


Tremendamente gráfico


Osados peregrinos...


Esperemos que no haya aficionados a las maquetas de aviones-kamikaze.


El camino ante el campo de golf


Monolitos que señalizan la senda costera


Hay pequeñas subidas y bajadas.


Abundan los helechos


Caminamos hacia el oeste con el mar a nuestra derecha.


Bajo nosotros la costa de Cue. Zona de La Garita y ensenada El Gordu, al oeste de La Tembladera


Más al oeste La Punta la Moh.osa o Mojosa (pronunciar con h aspirada), paso a Antilles, la playa de Cue.


En este lugar hubo un aeródormo de la Legión Condor alemana durante la guerra civil. No en vano la cima es aplanada y en algunos sitios aparece mencionada como Sierra Plana de Cue


Antaño la vecindad acudía a por rozu, esto es, plantas y hierbas silvestres para mullir el suelo de las cuadras, la cama del ganado.


Atrás al este ha quedado El Mirador de la Boriza. Abajo vemos un poco la carretera bajando a Cue


Y más allá del mirador se divisa La Punta Cebollera en Ribadedeva. Aún más lejos es la costa de Cantabria.


Pero mirermos al oeste. Allí está la villa de Llanes.


Llanes villa y puerto. Más cerca, aquí abajo, las primeras casas de Cue en La Serna.


Y a la derecha del pueblo está Antilles, La Playa Cue


Y en Antilles vemos La Islona, La Islina y El Castrucu.


La Islona, detrás de los otros dos islotes, es la isla más grande de Antilles, tiene 22 metros de altura y es propiedad privada. Hay restos de una cabaña pues se llevaban ovejas a pasar. Además de en lanchas se pasaba en bajamares al quedar comunicada con tierra firme. En primer plano tenemos La Islina, llamada así por su tamaño, pero también Isla de la Ballena por su forma o Isla de Ramonón por su antiguo propietario. Mide 15 metros de altura y es accesisble en bajamar. En medio entre las dos está El Castrucu, la más pequeña pero que llega a los 16 metros de altura y es el de peor acceso y más peligroso por los golpes de mar. es también el más rocoso.


Al oeste, más allá de la sierra de Cuera, los altos cordales costeros de Llabres dominan el horizonte.


Cue y Llanes. Abajo a la izquierda vemos la iglesia parroquial de San Román de Cue.


Ya en el siglo XIV se informa de una iglesia de San Román Extramuros de la Villa en La Carúa. Pero es en 1788 cuando la identidad parroquial se consolida y se construye la nueva iglesia en  en lugar de La Mata, luego de varios pleitos jurisdiccionales con Llanes y donde antes estaba la capilla de la Santa Cruz. En el año 1928 se amplió la torre para colocar un reloj que costó 10.000 pesetas costeado por el benefactor Juan Gutiérrez y que se hizo popular con el refrán "si oyes el reló de Cue e que'l temporal se h.ué". Tiene dos campanas, San Marcos y Santa María, donadas en 1956. Una de sus peculiaridades es el cementerio, gestionado por la vecindad y donde existe un panteón dedicado al indiano benefactor Alonso Noriega Mijares costeado en su tiempo por los propios vecinos en señal de agradecimiento.


En Llanes, justo sobre Cue, vemos las entradas a las calas y playas de El Portiellu, El Sable Toró y Puertuchicu, esta ya en el casco urbano. Luego viene el espigón y la escollera con la intervención pictórica del artista Agustín Ibarrola titulada Los Cubos de la Memoria. Sobre él divisamos La Punta San Pedru y, parcialmente El Sablón, otra de las playas urbanas de Llanes. El Paseo de San Pedro va sobre este arenal hacia el oeste, donde está La Punta la Torre, en La Talá. Luego es Poo, entrada a su ría, viéndose bastante bien los islotes o castros de El Castru Poo y El Palu Poo. Más ocultos estarían Los Castrinos y El Castru Peláu, así como La Isla o L'Almenada, por su forma. En Llanes se llama isla o similar cuando tienen pradería y castru cuando son peñascos rocosos en medio del mar, sin hierba o con muy poca.


La Cuesta Cue estuvo poblada hace milenios por pueblos neolíticos pastoriles y megalíticos constructores de monumentos de piedra, que dejaron sus necrópolis tumulares como verdaderas cámaras del tiempo en las que guardaron el testimonio de su existencia.


Escollera de Llanes y Cubos de la Memoria. El gran mural plasma tres ejes básicos: la memoria del Arte, inspirada en los símbolos prehistóricos de la zona, la memoria del Artista preocupada por formas y colores, y la memoria del territorio, recuerdo de Llanes y sus gentes, los marineros, los emigrantes, la villa y los pueblos...


Un paisaje inolvidable y unas vistas de ensueño


Pero como hemos dicho el recorrido es una verdadera minietapa montañera que retrasa nuestra entrada en la villa dando un gran rodeo por estas alturas, el cual merece la pena no obstante si estamos bien de tiempo y energías.


Más vistas de Antilles.


Con La Islona, El Castrucu y La Islina o Isla la Ballena


Hay pequeñas subidas y bajadas pero continuas.


La senda sigue la orografía de la montaña


Toda ella es un maravilloso mirador.


Llanes y Cue, con sus invernaderos. De todas maneras aún no vemos la parte más grande del pueblo.


La iglesia es una verdadera atalaya sobre Llanes y su entorno.


Abrazo de tierra y mar: El Sablón, San Pedru y el espigón.


La colorista escollera


Ahora sí vemos bien, aquí abajo a nuestra derecha, los barrios principales del pueblo de Cue, extendidos y concentradosa a lo largo de la carretera que desde La Boriza sigue hacia Llanes.


Cue es un pueblo que mantiene muy vivas las tradiciones llaniscas, los bailes como el pericote, los cantares, las fiestas, el enramado de fuentes en San Juan, o el deporte de los bolos.


Pueblo alargado y lineal rodeado de prados, bosquetes y cultivos, cercano al mar aunque no en primera línea de costa


La iglesia, con su gran pórtico, un tanto alejada de la población


Y por aquí va la senda, siguiendo la línea de La Cuesta Cue, que desde La H.orcada o Jorcada y El Cantu H.ariu se extiende hasta La Boriza, todo el trayecto que estamos haciendo nosotros.


Atrás, abajo, va quedando Cue


Un lugar para sentarse con acomodo


Monolito de la senda costera y piedras depositadas sobre él por los peregrinos


Lo dicho, es una etapa prácticamente montañera la que nos aguarda antes de llegar a Llanes. Se hace necesario un descanso antes de rematar la faena.


Llanes nos aguarda.


Allí abajo, donde aquellos árboles, está el santuario del Cristo del Camino, donde nos uniremos al camino oficial.


Reiniciamos ruta, con Llanes siempre a nuestra vista.


Villa rodeada de verde campiña y mar


Los cordales costeros...


Al sur de Llanes Pancar, al oeste Poo y, muy a lo lejos en la distancia, Niembru (izquierda de la foto), por donde pasará el Camino.


Al este de Llanes y su puerto vemos dos calas: la izquierda El Sable Toró y a la derecha El Portiellu


Con un peñasco en medio, El Castru Redondu


Más agreste es El Portiellu, perteneciente a Cue y situada entre La Moría Praos y La Isla del Diablu o Es Castrín de Portiellu. Era a donde iban a bañarse los curas en la posguerra.


Llegamos a una fuente... seca.


Más vistas de Llanes y Pancar


Rotonda de entrada en Llanes. En lontananza vemos algunas urbanizaciones.
 

Llanes vivió con intensidad la polémica de la construcción masiva durante la llamada burbuja inmobiliaria española.


Camino a El Sable Toró con Llanes y su Paseo de San Pedru al fondo a la izquierda.


Buenas perspectivas de Los Cubos de la Memoria


Cubos de colores...


Otra vista de El Sable Toró


Y de El Portiellu


Nos acercamos a la ermita del Cristo.


Llanes, los barrios del sur, La Portilla


Por ahí entraremos en la villa de Llanes luego de unirnos al camino oficial


El Palaciu Partarríu o Villa Parres, donde se rodaron series y películas, nos sirve de referencia


El Camino atraviesa la ciudad entre el palacio y las urbanizaciones de la derecha.


Bajamos unos metros más


Y llegamos a la ermita del Santo Cristo del Camino, donde enlazamos con el camino oficial que sube de San Roque L'Acebal y bajamos a la villa de Llanes