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jueves, 29 de agosto de 2019

LA RUTA DE CABRUÑANA: EL CAMÍN REAL DE LA MESA, LA ANTIGUA MALATERÍA Y LA BAJADA DE SAN ANTOLÍN DE LAS DORIGAS

La Cabruñana
El Freisnu: a la izquierda el camino oficial baja a Doriga, de frente la carretera va a La Cabruñana
Desde el santuario de la Virgen del Freisnu, emplazada al lado mismo del cruce entre el Camino Primitivo de Santiago y el Camín Real de la Mesa, la ruta xacobea oficial baja al valle del Narcea entrando en el concejo de Salas por Doriga rumbo a Cornellana, pero aquí no pocos peregrinos siguen carretera adelante para ir a Cabruñana, a un kilómetro y medio de aquí, otro paso histórico en esta serranía que separa los valles del Nalón de los del Narcea y las antiguas Asturias de Oviedo de las Asturias de Tineo, el occidente astur, la tierra de los pésicos

 Este tránsito de peregrinos hacia Cabruñana fue muy empleado hace unos años cuando el camino oficial permeneció cortado con motivo de la construcción de la Autovía del Cantábrico y los peregrinos habían de desviarse hacia allí, pues dispone además de albergue, el cual sigue operativo y tiene buena fama, por lo que muchos siguen yendo hacia él, volviendo aquí al día siguiente o continuando por otro camino que baja de Cabruñana directamente a enlazar con el oficial pasado Doriga: de esta ruta nos ocupamos en esta ocasión


Esta carretera viene a seguir el mencionado Camín Real de la Mesa, una de las principales rutas de comunicación de Asturias con la meseta durante milenios, paso natural que sigue las cresterías de las montañas desde el Puerto la Mesa, en la Cordillera Cantábrica, hasta la costa, con ramales laterales hacia los valles y poblaciones. La vía ya existía desde tiempo inmemorial y sería empedrada en tiempos de roma, vio el paso de vaqueiros o pastores trashumantes, de arrieros, viajeros y peregrinos, de rebaños de la mesta y la cañada... y también de invasores



El Camín Real de la Mesa sigue precisamente la crestería de la Sierra Miranda, justo al pie del santuario de la Virgen del Freisnu, que siempre recomendamos visitar


De frente a nuestra derecha La Requeixada, bajo El Picu Pando (453 m) en lo que antaño se conocía como Sierra de Santa Mariña


Bordeamos así todo el campo de El Freisnu, de célebre tradición romera. Quienes lo visiten y quieran seguir a La Cabruñana pueden caminar por su camino de acceso rodado, que arranca en la explanada del templo


Al lado la quintana de Cá Isidro


Esta es la entrada al santuario: nosotros seguimos de frente carretera adelante


Cruce y de frente todo recto a la derecha


Desde aquí y hasta La Cabruñana el Camino viene a señalar la frontera entre los concejos de Grado/Grau, a la derecha, y Salasa a la izquierda. Mirando a la izquierda precisamente tenemos una impresionante vista hacia el occidente


En medio la unión del valle del Narcea con su afluente el Nonaya, que viene de más al oeste pues nace en las estribaciones de la Sierra Bodenaya, cerca de La Espina (a la izquierda de la foto a lo lejos). Ese valle trazará  el rumbo del camino por el concejo de Salas


Abajo a la izquierda de la foto La Veiguina, por allí se unirán este y el camino oficial, que sale de Doriga, para siendo ya uno bajar a La Ponte y La Rodriga poniendo rumbo a Cornellana. Justo encima, al otro lado del río Narcea, esta la aldea de Suburriba, a la izquierda del viaducto de la Autovía de La Espina, por donde sube desde Cornellana el Camino, rumbo a Villazón en ruta a Salas. A la izquierda de Suburriba otro monte es también llamado La Llomba (298 m), bajo El Picu los Tayos (426 m) y el Alto de Santa Eufemia o Santufemia (482 m)

A la derecha de la foto destacan los 662 metros del Muxagre, Monxagre o Muxagra, pico de mayor altitud de la Sierra del Llano, estribación sur de la Sierra Sandamías. A sus pies está La Sierra de Faxas (364 m), con La Santueña (310 m) y La Llomba (210 m), encima de Cornellana


Cornellana apenas asoma un poco a la derecha del viaducto. En esta foto más cerca vemos el otro camino, junto a la casa azul abajo a la izquierda, yendo en dirección al cementerio de Doriga, un poco más a la derecha de la citada casa, y al arranque del viaducto, que es donde se unirá con esta ruta

Enfrente, vemos también más cerca Suburriba, con la subida del Camino a los robledales y castañares del Campu los Vaqueiros y Ricabo, por donde iremos a Villazón. A la derecha, continuidad de la autovía, vemos la cicatriz de sus obras, comenzadas en 1999 y que aún no han acabado en ese tramo. Justo encima el pueblo de Folgueirinas sobre La Veiga los Pereos en el valle del Nonaya. Atrás de Folgueirinas, más alto, el Monte Palmayor (327 m). Más lejos la Sierra Lorís o Llourís con El Picu Cuetu (415 m)


Un poco a la izquierda, también sobre el valle del Nonaya y Villazón (que no vemos desde aquí), Fumarrosa (434 m)


En la lejanía son la sierras que separan el concejo de Salas de los de Tineo/Tinéu (a la izquierda) y Valdés (a la derecha)... La Sierra, La Sierra Adráu, La L.lamiel.la, tierra de brañas vaqueiras


Más allá el Picu los Tayos está El Viso, a la derecha de la foto, buena referencia para saber la ubicación de Salas, la capital del concejo, situada a sus pies aunque tampoco la vemos desde aquí. A su derecha es la subida a La Espina por Porciles y Bodenaya o Boudenaya, una gran planicie a manera de meseta por donde sigue el camino hacia Tineo/Tinéu. A la izquierda La Sierra Bodenaya, otra importante referencia geográfica pues se alza sobre el Camino


El Viso es un cordal interior en medio del concejo de Salas, su altura máxima son los 675 metros del pico del mismo nombre, y en su falda sur, sobre Salas, se halla el venerado santuario de la Virgen del Viso, de honda tradición romera y del que hablaremos pormenorizadamente cuando caminemos bajo esa emblemática montaña


La subida a La Espina es una de las cuestas clásicas del Camino Primitivo. El alto, a unos 652 metros de altitud, ofrece un paso franco natural al occidente asturiano y fue durante siglos, por no decir milenios, el principal camino de comunicación entre Asturias y Galicia: por allí suben tanto el viejo Camín Real o Camín Francés, ahora llamado técnicamente Camino Primitivo, como la N-634 y la Autovía de La Espina


La Sierra Bodenaya o Boudenaya, por su parte, con los 815 metros de El Rebollín, ha sido hollada, como gran parte de estos montes y cordales, por los parques eólicos, que constituirán otra característica del paisaje montesino del Camino Primitivo


Caminamos unos metros más...


Y llegamos al cruce con el camino de Requeixada: nosotros seguimos siempre de frente, recto en dirección norte


Vamos a volver a mirar abajo, pues hallaremos nuevas e importantes referencias visuales. pues por allí baja, al pie del Picu la Cutaniella (344 m, en medio de la foto) el camino oficial


Allí abajo está La Reaz, junto al enlace de la Autovía de La Espina con el Corredor del Narcea


Por las casas de La Reaz pasa el camino oficial, dirigiéndose al túnel bajo la carretera del enlace para entrar en Doriga, la cabeza de la parroquia. Justo en medio de la foto vemos la vega del Narcea, río que pasa oculto entre la vegetación ribereña, de izquierda a derecha


El camino avanza llano por la ladera oeste del Picu Pando o El Pando, siempre llano y buscando lo más recto, si bien siguiendo naturalmente la sinuosidad de la falda de la montaña y teniendo al norte la característica y reconocible mole peñascosa del Muxagre


Así es como llegamos a Fuejo o Fuexu, en la parroquia de Doriga y en la misma raya entre Salas y el conceyu moscón


A la izquierda del Picu la Cutaniella el Curueza o Curuoza y, a lo lejos, el Picu Menudeiru (662 m) y, a su izquierda y más distante El Courío (1.019 m), en la sierra de este nombre, que será otro hito visual en nuestra ruta a La Espina y más allá


Casa y panera, con prados de pasto y siega, huertas de berza y maizales, frutales y una buena pumarada


La pila cucho, el estiércol para abono


El gallinero


La vivienda y la panera


Y en la panera el nombre de la casa: Cá Pichu



Cobertizos a ambos lados del camino


Otra buena quintana


Casa y panera mirando al camino


Pomarada...


Trecho arbolado...


A lo lejos el Muxagre orienta nuestros pasos. Situado entre los concejos de Salas y Pravia (al norte). En su ladera norte está el muy venerado santuario de la Virgen del Llanu, tanto en este monte como en el del Viso se han querido ver reminiscencias del culto al dios celta Taranis o Taranus, de la guerra y la tormenta, similar a Thor y Júpiter, remitiéndoles para ello al excelente estudio Arqueología del Espacio simbólico en el concejo de Salas (Asturias). Dos montes sagrados: El Visu y el Picu Muxagre de Andrea M. Miranda Duque


El Camín Real sigue recto hacia La Cabruñana


Cruce y quintana


El hórreo


Y la casa...


Otra bifurcación: seguimos de frente por el camino principal


Pero fijémonos en lo que hay en medio


En un pequeño triángulo de hierba con algunos árboles un par de altares de piedra y una cruz



A lo lejos ya empezamos a ver las casas de La Cabruñana


A unos 350 metros de altura, en el alto de este nombre, Cabruñana es otro de los ancestrales pasos naturales entre el centro y el occidente de Asturias, las Asturias de Tineo, pues no en vano ya en el año 1010 el rey Alfonso V delimita el coto del monasterio tinetense de San Miguel de Bárcena eximiéndole del montazgo "in tota illa terra de Tineio, videlicet de Cabruniana usque in Lectaregos e usque in illa aqua de Navia". En 1097 pertenecía a las extensas propiedades del monasterio de Courias, en Cangas del Narcea, antes Cangas de Tineo


El topónimo parece tener que ver con un antiguo señor posesor, Caprunius, Capronios o Calpurnius, siendo tal vez en origen Villa Calpruniana. De todas maneras llama la atención su parecido con el verbo asturiano cabruñar, sacar o renovar el corte a la guadaña picándolo en toda su longitud con un martillo adecuado sobre un yunque pequeño que se clava en tierra


A nuestra izquierda otra quintana de Fuexo


Acercándonos a La Cabruñanael monte se torna llanura en la meseta de este paso natural


En este lugar se sabe existió una bifurcación con un camino que iba a Pravia, posible capital de los astures pésicos, y a Lucus Asturum (Llugo de Llanera), de los astures luggoni


Precisamente tras el hórreo hay una bifurcación


Vamos a la izquierda, a La Cabruñana


Pasamos esta arboleda


Y vemos un grupo de casas a la derecha


Pasamos entre estas matas


Llegamos a otra casa donde hay otra bifurcación


Y ya estamos ante La Cabruñana, cuyas casas divisamos a lo lejos. Se trata, según escribe Álvaro Fernández de Miranda en su libro Grado y su concejo publicado en Madrid en 1907 de...

"La más pequeña feligresía del Concejo, del Patronato de Valdecarzana y de las que fueron de su jurisdicción. Encumbrada sobre la de San Juan, forma límite del término municipal de Grado, separándole de Salas y Candamo.

Comprandía en 1798 unos 1.020 días de bueyes, con sólo 12 vecinos, 12 casas habitables, 4 arruinadas y 49 colmenas, perteneciendo una exigua porción del coto al concejo de Salas"


Este paraje tan estratégico fue habitado desde la más remota prehistoria, localizándose hallazgos del Paleolítico Inferior, Medio y Superior, así como necrópolis megalíticas y castros astures. Pero sin duda el establecimiento más célebre fue la malatería de San Lázaro de La Cabruñana que estaba situada en un campo detrás de la actual iglesia (derecha de la foto). Como en otros casos similares de estas leproserías camineras, no sabemos cuando ni quien la fundó. La primera mención a dicha malatería es del año 1266, figurando como otras en el testamento del Arcediano D. Fernando Alonso. En 1376 Enrique II otorgó un privilegio a

 "los omnes e mugeres malatos de Cabrunnana, que es en tierra de Asturias, rescibimoslos en nuestra guarda e en nuestra encomienda e en nuestro defendimiento a ellos e a sus labradores e sirvientes e a todas sus cosas"

También sabemos que estuvo relacionada, al menos durante un tiempo, con los que fueron los dueños y señores de este coto, los caballeros de la Orden de Malta, con sede en San Xuan de Villapañada, pues no en vano tuvieron también hospital de peregrinos. Así en el siglo XVI se sabe, según documentación del Real Hospicio aportada por J. Tolivar Faes en su libro Hospitales de leprosos en Asturias durante las edades Media y Moderna de...

"un título de Don Frai Diego de Toledo, de la Casa y Hospital de Jerusalén, por el que concede facultad a Frai Diego Belez, para arrendar, vender (y) cambiar los bienes de esta malatería de Cabruñana. Su fecha 18 de Septiembre 1549"

 Luego por lo común su patronazgo aparece adscrito a los marqueses de Valdecarzana, de la antaño poderosa Casa de Miranda, con numerosos intereses en estos lugares, tal y como se recoge en el siglo XVII cuando se escribe que...

 "Delante de la malatería del Sr. San Lázaro de Cabruñana, jurisdicción de don Diego de Miranda, de la Orden de Santiago, a ocho días del mes de marzo de 1628 años, ante la merced de Favian Gonzalez de Cabruñana, Juez ordinario en el dicho Coto y jurisdicción, en presencia y por ante mí escribano y testigos, paresçio presente Sevastian de Canedo, clerigo cura de dicho lugar y arziprieste de las Dorigas, vicario y administrador de la orden de Sr. San Lazaro, e dijo que por cuanto la orden e malatería tiene un libro antiguo"


Dado que las donaciones a las leproserías se tenían por uno de los actos supremos de caridad cristiana, y dentro del esquema de valores de la época, aparecen registradas varias donaciones, como el testamento de Diego Álvarez en 1490, así como las rentas de particulares y de quienes se acogían por enfermedad a los cuidados de la misma. Así ya en 1568 se apremia a los que llevaban cueros de vino al coto de Villapañada al pago de dos pucheras del mismo a los malatos y, allá por 1619, se registra que el pago por ingreso eran dos ducados y otras cosas, teóricamente de "libre voluntad", que venían a ser rentas anuales de escanda según las posibilidades económicas de cada enfermo. Los propios patronos los señores de Valdecarzana otorgaban sus donaciones, como en 1650 con una inter vivos de varias heredades a la malatería

Los ingresos se realizaban tras examen médico, con mandamiento del Provisor del Obispado o con ambos documentos. La renta se pagaba incluso a veces después de muerto en enfermo, si este así lo había estipulado para sus sucesores. Así en 1588 el clerigo, cura y rector e administrador y vicario y prior de la Orden de San Lázaro, lamentando la pobreza de la fundación y las necesidades de los leprosos, denuncia que Leonor Gómez de Grado no quería pagar el medio celemín de escanda que su fallecido esposo, el escribano Albaro González, había mandado pagar anualmente a la malatería en vida de él y su mujer a su ingreso ocho años atrás

 Existen durante ese siglo y el siguiente noticias de numerosos ingresos, si bien nunca coincidirán normalmente más de seis leprosos. No hay noticias de altas por curación, si bien es más que supuesto que no todos los ingresados, con documento del médico, del obispado, o de ambos, tuviesen exactamente lepra incurable pues, si bien hay constancia de ingresos poco antes de fallecer, incluso un mes, en otros casos estaban bastantes años, hasta veintiún, suponiéndose que hubo casos en los que los afectados hiciesen de esta una forma de vida, por la que se habían comprometido a pagar una renta


 Acababando el siglo XVIII, con los nuevos avances sanitarios y sociales de la Ilustración, las malaterías fueron incautándose por la Real Audiencia y sus bienes pasando a particulares. Tolivar Faes, en sus pesquisas de 1962, acertó a conocer vecinos que supieron de una cuadra alargada con cinco cuartos, los cuales coincidirían con las celdas de los leprosos, llamada La Malatería. La capilla de San Lázaro fue demolida poco antes de 1936 pero la imagen del santo, llevada a la parroquial, fue quemada como las demás durante la contienda, no quedando nada de aquel hospital salvo algunos legajos, base de estudios e investigaciones, aparte de una cada vez más perdida memoria popular



A nuestra izquierda el barrio de El Conceyu, un precioso conjunto de casas y quintanas


La actual iglesia parroquial está dedicada a Santa María Magdalena, que con San Lázaro son los patrones de los leprosos, fue construida en 1967 siendo sus benefactores la familia Fernández de la Torre. La anterior estaba unos metros más atrás, en en lugar de La Santa, cercana a la malatería, y fue demolida a principios de los años 70 exceptuando su cabecera, de estilo románico tardío, que quedó como capilla del cementerio, conservándose en ella diversos elementos pictóricos de interés

Dice Fernández de Miranda en su libro:

"Los curas de esta pobre feligresía percibían por sus derechos 6 fanegas de escanda, 13 de maíz, una de judías, 4 de castañas, 3 chotos, 2 carros de hierba y por calenda de leche, dos reales al año"


Con el campo de la iglesia justo frente a nosotros queremos recordar al gran cronista Álvaro Fernández de Miranda cuando, dentro del conocimiento, que se tenía entonces de esta fundación escribe que...

"Hubo en estas cimas, durante un lapso de tiempo, un Hospital, que prestó señalados servicios, creado para albergar leprosos, á últimos del siglo XV, al extenderse por la provincia la terrible enfermedad conocida por fuego de San Antón, pelagra y mal de la rosa; pero se asilaba, si era posible, además de los malatos ó logrados, á otra clase de pacientes, y aún á los achacosos, cuidando de aislarlos de los malatos, que estaban sometidos á reglas durísimas, para evitar el contagio, reglas contenidas ya en las primitivas Ordenanzas del Hospital.

Las rentas propias del mismo ascendían á 13 reales, 19 fanegas y 4 copines de escanda,según resulta del Apeo de sus bienes y rentas, ó del Inventario de sus Instrumentos y papeles formado de 1794; pero solamente cobraba, al ser suprimido por entonces, 9 fanegas y 3 copines y medio de escanda"


Avanzando por el camino, entre fincas, pasamos una nave y unas casas en esta verde llanura, paso franco entre los valles del Nalón y los del Narcea, un lugar ideal para establecer fundaciones como aquella antigua Malatería de San Lázaro de Cabruñana, de la que Fernández de Miranda sigue contando:

"Las exiguas limosnas que en forma de diezmo percibía, ascendían, en un quinquenio. á dos fanegas de pan, cuatro de maíz, dos copines de judías y una fanega de castañas, y aun estas limosnas mezquinas que aprontaban los vecinos del coto, se repartían por mitad entre el Hospital y el individuo que se tomaba el trabajo de recogerlas

Adquirió los bienes la Malatería, principalmente por donaciones de varios particulares, distinguiéndose por su cuantía la que hizo Valdecarzana en 1650; pero también adquirió algo por compras, permutas ventajosas y deudas á su favor, más algunas fincas que donaron ciertos malatos á cambio de su asistencia y curación.

Por un pleito que se falló en 1587 en favor de este Hospital, "se le mantuvo en posesión de llevar los quintos de nabos y más frutos que se sembraban en términos de Arenas".

Más por otro pleito, en cambio que á nombre de la fundación sostuvo el cura de Cabruñana á últimos del siglo XVII, perdió la Malatería la propiedad de un foro de 16 fanegas y dos copines"


Al noroste de Cabruñana está El Castiellu'l Pedréu, castro astur del que se conservan fosos y abundantes piedras, de ahí el topónimo. Este castro vendría a ser el primer antecendente, vamos a decir "urbano" de la actual población y sin duda controlaría el paso por estos ancestrales y tantas veces milenarios caminos que ya verían el paso de rebaños y pastores trashumantes desde la más remota prehistoria, no en vano los cercanos campos de túmulos del Llanu las Ayalgas y Cueña mantienen viva la memoria de aquellos pobladores que levantaron aquí sus necrópolis dolménicas


A lo lejos Casa Pinón, en La Campa Riba


Llegamos a esta bifurcación y vamos a la derecha, hacia la carretera N-634. Al fondo muy a lo lejos está la antigua escuela, el actual albergue. Más cerca, justo de frente a nosotros, está la iglesia parroquial con el antiguo campo de la malatería


Sigue contándonos Álvaro Fernández de Miranda en Grado y su concejo...

"El Hospital Malatería de San Lázaro de Cabruñana gozó de algunos derechos que en algo beneficiaron su erario; viéronse libres de todo tributo sus haciendas, y los vinateros ó cualquier persona que introdujese vino en el coto, pagaba a la Malatería un cuartel de ese líquido por cada introducción"



También informa que:

"No siempre fue buena la administración de este Hospital ni la de sus bienes, habiendo pasado, como en el de Grado, por épocas fatales; sus intereses fueron lesionados por deudas malamente contraídas, y hasta hubo ocultaciones de fincas, no recuperadas algunas. En los primeros tiempos de su fundación, el Administrador era un Abad; más tarde, el cura de la parroquia ó el capellán de la misma Malatería, y últimamente lo fueron sujetos de reconocida probidad y arraigo, que prestaban fianza para el desempeño del cargo; pero así y todo, no se extirparon determinados abusos. Solían los administradores, y más que otros los capellanes, ponerse de acuerdo con los malatos para vender, arrendar, aforar ó cambiar tierras del establecimiento. y no siempre era este el baneficiado.

Los notarios, á quienes en todo caso se acudía, eran los de Grado"


De su final dice:

"La Malatería de Caburñana quedó suprimida, como todas las de su clase, a últimos del siglo XVIII, cuando se creó el Hospital Provincial, á cuya fundación fueron á parar las rentas de la Malatería"

El coto de  Vadecarzana-Miranda al que pertenecía Cabruñana, que ya estaba representado en 1625 en las Junta General del Prinncipado, fue extinguido y se incorporó al concejo de Grado/Grau en 1827:

"Pagaban á Valdecarzaba estos vecinos, por razón de vasallaje, 43 reales menos 8 maravedises anuales, é igual cantidad satisfacían á las arcas Reales, y además, por diversos impuestos que repartían entre sí, 8 reales y 25 maravedises

Durante largo tiempo percibió la casa de Miranda de un modo indebido, invocando pertenencia, las alcabalas correspondientes á S. M., hasta que, formado del Real Apeo del Concejo de Grado, reinando Felipe V, se cortarón éste y otros abusos"


Salimos así a la carretera N-634. La construcción de la actual red de carreteras a partir de finales del siglo XVIII, y especialmente avanzando el siglo XIX y ya en el XX, hizo que se fuesen abandonando los antiguos caminos reales, que pasaron a ser vías pecuarias interiores o carreteras locales. Esta carretera fue la principal comunicación de Asturias y Galicia hasta la construcción de la Autovía del Cantábrico, que discurre más al norte, por la costa


La Autovía de La Espina también ha absorbido mucho tráfico entre el centro y el occidente de Asturias, no obstante es frecuente el paso de vehículos, coches, camiones, tractores, autocares,,, por lo que hemos de ir bien atentos y pegados al arcén


De frente las casas de la carretera, donde seguimos viendo el albergue al final del pueblo, a la derecha La Campa


Dividida en La Campa Riba y La Campa Baxo


Pasamos ahora a la altura de la iglesia


Placa de fundación


Cuenta Fernández de Miranda como nota curiosa que...

"En 1722 se nombró en Cabruñana empadronador, por el Estado Llano, al pechero Alonso Riesgo, y sólo tuvo que empadronarse a sí mismo, porque era él todo el Estado Llano de la parroquia"

El Estado Llano era aún por entonces la población carente de privilegios jurídicos y económicos, normalmente era la mayoritaria pero en zonas que presumían ser de cristianos viejos, casi todos se consideraban fidalgos, independientemente de la situación económica que estuviesen


Avanzamos todo recto hacia las casas de la carretera


Esta con hermosa galería y jardín


Sigue habiendo buen arcén


Aquí estaba el Bar del Rosal, cerrado hace años, uno de los que había en Cabruñana, del Rosal es un apellido muy común en la zona


Seguidamente el Bar Ana, que está abierto,ofrece menú y a veces organiza bailes para dinamizar una población que quedó un tanto "desangelada" tras la apertura del tramo de la Autovía del Cantábrico que va a Cornellana sin pasar por aquí. Pidamos aquí las llaves del albergue


Y ya, tras el restaurante, el Albergue de Peregrinos de Cabruñana, inaugurado en 2010 en lo que eran las antiguas escuelas


Antes del albergue una gran explanada donde antes aparcaban autobuses y camiones. Crucemos en un lugar con la suficiente visibilidad


El Albergue de Cabruñana esta en un edificio escolar clásico a principios del siglo XX, por entonces los pueblos estaban muy habitados aún y había decenas de niñas y niños. Con el tiempo, al menguar la población rural, las concentraciones escolares acabaron con sus antiguos usos, en unos casos se transformaron en vivienda, en otros en locales sociales, no pocas veces algunos edificios acabaron en ruinas pero este, por suerte, pasó a posada peregrina oficial


Tiene un buen espacio delantero donde podemos descansar y socializar


Enfrente El Pozu la Viña, un topónimo que hace referencia a antiguas plantaciones de vid, sin duda vinculadas en su momento al convento de la Orden de Malta de San Xuan de Villapañada. Aquí decidimos si al día siguiente regresamos a El Freisnu o seguimos la ruta, no oficial, que baja de Cabruñana, que es de lo que nos vamos ocupar ahora mismo. Para ello seguiríamos unos metros más por la carretera


El arcén, suficientemente ancho en este tramo, es una buena opción para ello


Justo al pasar el hórreo hay que mirar para cruzar


Al otro lado sigue la ruta


Dado que durante unos años hubo de venirse obligatoriamente por Cabruñana a causa, reiteramos, del cierre del camino oficial por los trabajos de la autovía, encontramos aquí estas oportunas señales que nos indican la ruta


Ante nosotros los bosques de Entrambosmontes y El Bravón, al sur del Picu Sobarrionda y la Sierra Sollero


A la izquierda la carretera


Las últimas casas de Cabruñana bajando a Cornellana y el Muxagre, siempre presente


El camino sigue siendo totalmente llano


Hay arbolado autóctono


A la izquierda El Valle


A la izquierda el Alto la Merced (357 m). Abajo nace el arroyo de La Canal


Atrás quedó Cabruñana


Nos adentramos en el bosque


Abundan los castaños


A la derecha un viejo lavadero


Nos llama la atención su estructura semicircular



Caminamos a la buena sombra


Llegamos a una bifurcación: hay que ir a la izquierda


Al no ser un camino oficial solamente con suerte veamos alguna flecha amarilla pintada o similar a partir de aquí. Prestemos atención


Aquí por ejemplo, casi oculta por el ramaje, está la flecha que nos confirma la ruta


Pintada en una tablilla


Y nos adentramos en lo más profundo del bosque en Las Llaborias


El Camino sigue recto y bastante llano


Llegamos a unas praderías en Las Fuxadas


Y salimos de la enrramada: hemos entrado en el concejo de Salas por la parroquia de San Antolín de las Dorigas


Aquí vemos las casas de La Rebullada...


La primera Casa Ruperto


A lo lejos nuevamente el Muxagre. Más abajo La Peña la Cabra (379 m) con La Cruz de las Arenas y Las Martinas (346 m). Si nos fijamos veremos en unos prados la aldea de Las Campas, que pertenece a Pravia


Al otro lado de este pequeño valle de La Canal el Alto la Merced


Casi oculta por el bosque La Rebullada


Por allí va la N-634. A lo lejos vemos parcialmente el valle del Nonaya, afluente del Narcea, así como El Viso y el Alto la Espina a su izquierda


En esta bifurcación hemos de ir a la derecha


De frente Casa Rubio con su gran panera


Más castañeos


Y llegamos a Casa Rubio


La panera y la vivienda


El tractor aparcado


La subidoria...


Y seguimos camino...


Vamos bajando muy suavemente


Bifurcación: seguimos recto siempre por la carretera asfaltada


Un prado cuesto a la izquierda


Y más abajo los tejados de La Rebullada


Estamos en un verdadero túnel vegetal


Curva a la izquierda y en bajada


Una curva muy cerrada


Aquí vamos a observar el paisaje


La Rebullada, de rebollos, especie de robles, se constituye en varias quintanas a lo latgo del valle del arroyuelo de La Canal


Allí hay unas casas y unas naves ganaderas: el Camino seguirá a su derecha


Más lejos y a la derecha San Antolín, cabeza de esta parroquia, con los altos que vaen al valle del Narcea y que dan vista, al occidente, al del Nonaya. llegando desde aquí a ver de nuevo El Viso, la subida a La Espina y la Sierra Bodenaya


Y por supuesto siempre a la derecha el Muxagre y los montes de su entorno



La caseta del agua...


Y curva a la derecha mientras seguimos bajando


Grandes palmeras en la vereda. Junto a ellas baja un atajo entre las casas


El día que vinimos no lo vimos claro meternos por el pequeño atajo y preferimos seguir por la carretera local asfaltada, dando un muy corto rodeo


Curva y otra palmera


Seguimos bajando


Seguimos en llano junto al cobertizo


Ladran los perros


Es la parte delantera de las casas


Seguimos de frente


Panera de ocho pegollos con bodega debajo, construcción muy común en gran parte de Asturias


Aquí llegaría el atajo que decíamos antes, bajamos a la derecha


Muros de piedra


Pasamos a la derecha de un gran caserón


Otro gran muro: a la izquierda plantación de frutales


Y aquí paseamos ya por el valle


Sobre nosotros la carretera N-634, que no vemos, y el Alto la Merced


Por aquí, sin darnos cuenta, pasamos sobre el Regueiru la Canal


Y empezamos a subir...


Es solamente una pequeña cuesta...


Cuesta que acaba en esta bifurcación, en la que bajamos a la derecha


Hacia el siguiente grupo de casas...


Espléndidas huertas: primeramente fabes


Más allá berzas, ante la panera


A lo lejos, más al norte unas casas


Eiros, en la vecina parroquia de San Esteban las Dorigas


Y arriba en lo alto la Sierra Sollera (602 m)


En esta su ladera oeste se encuentra otro santuario de romería, la capilla de Santa Tecla de Eiros, La Santina, protectora de los animales, que antaño eran bendecidos el día de la fiesta, el 23 de septiembre. Ahora suben los coches y algún grupo de romeros, desde el monasterio de Cornellana


Más a la derecha, donde hay unas antenas de repetidor, es El Llanu las Ayalgas, junto al Picu Sobarrionda (514 m), campo de túmulos. A la derecha es el Picu Valdrín (419 m)


Pasamos un cobertizo de ladrillo


Cruce y de frente


Pasamos delante de esta nave de ganado


El Camino, ahora de tierra, sigue a su derecha


Maquinaria agrícola junto al muro de la nave


Y caminamos entre los setos silvestres


A nuestra derecha baja El Regueiru la Canal. A lo lejos los altos del Murmullín (323 m)


Camino de tierra y piedra, bellísimo "como los de antes"


Bifurcación y a la derecha


Pasamos junto al cobertizo


Y vemos abajo San Antolín más cerca



Más abajo aún Moratín, en la también vecina parroquia de Doriga o Santa Eulalia de las Dorigas, a donde también pasaremos, muy cerca ya de la unión con el camino oficial


Un poco antes, la carretera N-634 realiza una gran curva en La Vueltona


Arriba otra vista  de los montes al otro lado del Narcea con la aldea praviana de Las Campas, La Cruz las Arenas, Las Martinas, La Peña las Cabras, donde hay localizado un castro, y el Muxagre



Y a la derecha, bajo los altos de Murmullín vemos la aldea de Bulse, en San Antolín de las Dorigas


Por allí va la subida a Santa Tecla de Eiros de los romeros de Cornellana




Y así continúa nuestro periplo por estas parroquias de Las Dorigas, al este del concejo de Salas


El Camino es aquí agradable de andar, muy llano, de firme suave y con sol y sombra


Nos alegra volver a ver las flechas amarillas...


Avanzamos por tan precioso sendero...


Una profunda caja caminera


Viejo empedrado aflorando entre la tierra


Arboledas autóctonas


Cierres de fincas


Suelo rocoso y pedregoso pero bastante liso, pisado y trillado


Más flechas en las murias


Altos setos silvestres, las sebes


Otra flecha...


Bifurcación: seguimos de frente


Predominan los castaños


Una pumarada...


Campos y bosques al frente


Curva a la izquierda


Una cuadra...


Y unas casas, estamos en Barrudu, casería de esta parroquia de San Antolín de las Dorigas


Flecha en el muro de la cuadra


Hórreos más que centenarios


 Hórreos y casas se extienden a lo largo del camino


San Antolín más cerca


Arriba Barreiro, a lo lejos al otro lado del valle del Narcea La Llomba (282 m)


El lugar parece en la actualidad deshabitado


Empieza una cuesta...


Subimos un poco


Pero atentos, unos escasos metros más allá dejamos esta pista y tomamos un sendero a la derecha


Justo por aquí


Veamos la flecha


Caminamos a la sombra de la higuera


Y al lado de esta cuadra...


De nuevo en la acogedora foresta


Pero pronto salimos a campos abiertos y soleados



Por arriba pasa la carretera en La Vueltona


Honda caja caminera, señal de su antigüedad


Hay algo de hojarasca, hojas caídas


Tramo de hierba


Parece un antiguo abrevadero, el bebederu


El camino está limpio, ofrece un buen paso y es lo suficientemente ancho


Tronco atravesado, no es para que no pasemos nosotros sino para que no se meta el ganado


Apuramos el paso, andando felices entre las sebes...



Túnel vegetal


Vamos alejándonos de la Sierra Sollera


Bosquetes...


Al fondo algo gris...


Es de nuevo la carretera N-634


El camino sigue de frente


Cruzamos, mirando mucho, en este lugar


Por allí sigue la ruta


A San Antolín medio kilómetro, a Moratín poco más


San Antolín, La Campa y Barreiro


El camino, ahora ancho y asfaltado, baja un poco


Pasamos a la sombra del castaño


El Muxagre en todo momento a la vista


Fincas cerradas con alambradas


Curva a la izquierda



Sigue la bajada


Otra curva a la izquierda


Y aquí tenemos una buena estampa de San Antolín la cabeza de la parroquia


Abajo la iglesia parroquial de San Antolín de Doriga o las Dorigas


El templo aparece mencionado en la relación de parroquias del obispo Gutierre de Toledo (años 1385-86) como perteneciente al Arcipriestazgo de las Dorigas

 "San Antolín húsala a presentar el Abad de Corias. Es capellán della Alvar Díaz. Ha de manso quatro días de bues. De los diezmos lieva la metad el capellán, la otra metad el abbad. Paga el capellán de procuraçión una emina de erga…"


Su traza constructiva conserva tipología medieval románica pero su aspecto actual viene de alguna remodelación de gusto barroco hacia los siglos XVII y XVIII. Es de una sola nave, cabecera cuadrada, pórtico y capilla lateral, además de espadaña


Está en una posición dominante sobre este pequeño pero hermoso valle


A lo lejos Barreiro, a la izquierda La Campa


Seguimos bajando...


La larga bajada al gran valle del Narcea


A la izquierda empezamos ya a ver cerca los tejados de Moratín


Y al fondo El Picu Tien (368 m), La Siniella (368 m), Menudeiru (620 m) y muy en la distancia el Courío (1.019 m)


Pasamos junto a una pumarada


Y la bajada acaba en un cruce


Vamos a la derecha...


Y luego de frente, junto a la torre eléctrica


He aquí las flechas


Caminamos unos metros en llano...


Y pasamos junto a esta quintana de casa y hórreo


Ahora empezamos a subir un poco


Muro de grandes piedras


Bosques autóctonos con algunos eucaliptos


A nuestra izquierda los altos de La Vueltona


Va acabando la corta subida...


Cruce y de frente


Veamos la flecha


Otra vista de La Vueltona, atrás a lo lejos ha quedado la Sierra Sollera


Entramos así en la parroquia de Doriga o de Santa Eulalia de las Dorigas


Y empezamos a bajar, viendo al fondo la cantera de Calizas La Doriga. Al otro lado nos uniremos al camino oficial


Empezamos a bajar...


Y entramos en Moratín por El Sucu


Seguimos bajando a la derecha del portón


Aquí el camino forma una calle entre casas y hórreos


Todo recto hacia abajo


Hórreo de pegollos de madera


Arquitectura popular


Caminamos calle abajo


Almacén de leña...


Campos de cultivo


Bifurcación y a la izquierda


Pasamos al pie del hórreo


y vamos llegando pronto a las últimas casas de Moratín


Va acabando el descenso


Y volvemos a llanear...


Allí un cruce


Seguimos la curva a la derecha


La antigua fuente de Moratín, con su abrevadero y su lavadero, hace mucho en desuso


Es la ruta a Doriga, la cabeza de la parroquia


Salimos así de Moratín, que vemos desde aquí escalonado a los lados del camino....


Y seguimos caminando por esta ancha pista


Gran finca a la derecha


Y enfrente el viaducto de la Autovía del Cantábrico. Ante de llegar a él nos uniremos al camino oficial


Antes pasaremos junto a la gran cantera


Y aquí está el valle del Narcea, amplia y fértil vega


Más allá del viaducto Suburriba, por donde, como ya hemos apuntado, sube el Camino desde Cornellana. A tenor de ciertos hallazgos en el lugar pudo haber una mansio o posada caminera romana


Más a la derecha Cornellana, bajo La Llomba


Si nos fijamos veremos el monasterio de San Salvador, fundamento de la historia y origen del lugar, donde está el albergue de peregrinos, y lugar del que mucho habrá que hablar cuando lleguemos allá


Mientras seguimos caminando al lado de las instalaciones fabriles


Subimos un pequeño recuesto...


Y vemos las flechas en el vallado de estas instalaciones


Bordeamos todo el sector oeste de la cantera


Esta es la entrada, atentos al paso de camiones y maquinaria


Allí hay un cruce


Justo antes de la autovía vamos a la derecha. Bajo el viaducto viene subiendo el camino oficial


Aquí se unen las dos rutas, la procedente de Doriga  y esta de Cabruñana. Volvemos a ver los mojones camineros y emprendemos la bajada al valle, rumbo a La Ponte, La Rodriga y Cornellana



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