En una visita a Oviedo/Uviéu, capital de Asturias y origen histórico del Camino Primitivo y por ende de todos los caminos a Santiago, se hace imprescindible para revivir en sus piedras los avatares de la historia y de las peregrinaciones, empezando por la catedral y su entorno, llegada y salida de los peregrinos desde que, en torno al año 813, se descubriese el que se tiene por sepulcro del Apóstol Santiago en Compostela, pero también otros monumentos contemporáneos a aquellos aconteceres situados en los alrededores de la capital y que pertenecen a un estilo único, el Arte Asturiano, prerrománico autóctono declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco
San Miguel de Lliño |
Uno de ellos es la fuente Foncalada, actualmente en pleno centro urbano y cerca del paso del Camino Norte, de tiempos de Alfonso III El Magno; otro es la iglesia de Santuyano o San Julián de los Prados, sita en uno de los barrios de la ciudad (cercana al Camino Norte) y auspiciada por Alfonso II El Casto, considerado 'el primer peregrino' por ser bajo su reinado cuando se descubrió la que se considera tumba de Santiago en Compostela, al otro extremo de sus dominios. Pero tampoco podían faltar, los monumentos de la ladera del Monte Naranco, que domina la capital: Santa María del Naranco y San Miguel de Lillo, Liño o Lliño, de tiempos del rey Ramiro I, sucesor en 842 de Alfonso II El Casto tras derrotar a Nepociano, quien solo reinó unos pocos meses, en la batalla del puente del Narcea, paso a Cornellana
Somos realistas, para un peregrino que viene por el Camino Norte o el Camino del Salvador, con muchos kilómetros sin duda a sus espaldas, desplazarse al Monte Naranco, cuesta arriba y a cierta distancia del centro urbano, es un esfuerzo extra muy a considerar. De la misma forma, los que inician el Camino Primitivo, tendrían un desgaste importante de fuerzas antes mismamente de empezar lo que es propiamente la ruta
Sobre las casas, Santa María del Naranco (en la carretera). Su color piedra dorada destaca sobre el verde |
No obstante, dado que estos monumentos del Naranco no están en el trazado de ningún Camino de Santiago oficial, estimamos que 'no pasa nada' por subir a ellos en transporte público, 'no hacemos trampa' ni nos 'saltamos' ningún tramo o etapa
Y por supuesto y sobre todo si disponemos de una jornada para visitar la ciudad, como bien dice el experto erudito, historiador y peregrino, Antón Pombo, pionero en la divulgación de los caminos a Santiago, en su tantas veces reeditada Guía del Camino de Santiago. Camino Norte:
"Deberíamos destinar un día a conocer Oviedo, dedicando la mañana a la catedral y al casco antiguo, dedicando la mañana a la catedral y al casco antiguo, meritoriamente rehabilitado en los últimos años, y el resto de la jornada al Ensanche con sus edificios burgueses, el gran parque de San Francisco y numerosas esculturas, a la visita de las iglesia prerrománicas del Naranco (Santa María del Naranco y San Miguel de Lillo) y, por supuesto, a frecuentar alguna sidrería. Tiempo suficiente para decidir, si a estas alturas aún no lo hemos hecho, cuál de los dos caminos vamos a seguir al día siguiente: ¿el Primitivo o el de la Costa)"
La subida más directa al Monte Naranco, popularmente La Cuesta Naranco, es por la Avenida de los Monumentos, prolongación ladera arriba de la calle Ramiro I Rey que arranca en Vallobín, al lado de L'Argañosa, en lo que son los primeros metros del Camino Primitivo en el trazado urbano ovetense. Desde esta avenida salimos de la ciudad y admiramos la campiña del monte, en concreto la de la parroquia ovetense de Naranco, que se extiende por la ladera sur de la montaña
Una línea de casas en la falda del Naranco es el barrio de Casares, donde la Avenida de los Monumentos hace una de sus pronunciadas curvas. A la izquierda, si nos fijamos, veremos Santa María del Naranco
Los sucesores de Alfonso II El Casto, rey que hizo de esta su capital, siguieron teniendo su corte en la naciente ciudad y construyeron nuevos templos y palacios, así, cuando Ramiro I llegó al trono en el año 842 después de derrotar a Nepociano, el primer y breve sucesor de Alfonso II, mandó edificar un nuevo conjunto palacial en la ladera del Naranco, en un paraje en el se revela existió alguna villa en el tiempo de los romanos, así como en las inmediaciones milenarios castros astures
Otros dicen que los palacios fueron construidos tras la legendaria batalla de Clavijo en La Rioja, fechada el 23 de mayo de 844 y de la que se discute su veracidad completa, aunque sin duda se basa en enfrentamientos que sí acontecieron por entonces, narrados en crónicas cristianas y musulmanas. La historia de Clavijo se escribió mucho después de aquel conflicto pero fue fundamental para Santiago de Compostela pues, según la tradición Ramiro había obtenido ayuda del apóstol Santiago, quien se presentaría en la batalla con su famoso caballo blanco. Surge así la versión bélica del matamoros en un santo que nada había tenido que ver con la milicia hasta entonces, así como su patronazgo en los reinos cristianos.
Posteriormente a la batalla el rey Ramiro aprobaría el voto de Santiago, el cual tenía una parte espiritual, comprometiendo a los cristianos a peregrinar a Compostela y donar ofrendas en agradecimiento al apóstol, y otra material, explicada así en Wikipedia:
"El compromiso consistía, en lo material, en el pago de un impuesto extraordinario que consistía en un diezmo más de cereal cuyo beneficiario sería el Cabildo Catedralicio de Santiago, incrementando lo ya debido a la iglesia en concepto de diezmos y primicias, y que correspondía realizar a todos los campesinos de un gran territorio que comprendía desde Galicia hasta la Rioja. Espiritualmente, Santiago quedaba convertido en santo patrón de España, calidad que se le sigue reconociendo anualmente, con un acto religioso en la catedral de Santiago de Compostela, a la que acude incluso hoy en día el rey de España o alguien en su nombre (suelen hacerlo el presidente de la comunidad autónoma de Galicia, un ministro...).
La memoria de la batalla realmente sólo aparece en la crónica del obispo Rodrigo Jiménez de Rada De rebus Hispaniae (Cronicón de las cosas sucedidas en España), también conocida como Historia gothica o Crónica del toledano, en la que se describe la historia de la península ibérica hasta 1243. En la Edad Media, se intentó "hacerle la competencia" por otras instancias eclesiásticas: Gonzalo de Berceo reclamaba para San Millán de la Cogolla el copatronazgo y las mismas condiciones económicas, por haber intervenido también en la batalla.
La batalla habría tenido lugar supuestamente en el denominado "Campo de la Matanza" en las cercanías de Clavijo (La Rioja) el 25 de mayo del año 844. La verdad del hecho es discutida desde antiguo por la crítica histórica. Gregorio Mayáns y Francisco Cerdá y Rico, en el siglo XVIII, dejaron claro que pertenecía al campo de la fantasía, como los plomos del Sacromonte o los cronicones del Padre Higuera, lo que les causó no pocos problemas. Las Cortes de Cádiz abolieron el voto en 1812, junto con los privilegios del Antiguo Régimen, y en plena guerra civil española (que comenzó el 18 de julio de 1936, siete días antes de la fiesta de Santiago), Francisco Franco lo reinstauró, sólo con las consecuencias simbólicas que se continúan hoy en día."
Allí, las inscripciones que veremos en el altar nos informan que el conjunto se consagró el 23 de junio del año 848, dos años antes de la muerte del rey Ramiro, cuyo gobierno no llegaría a una década pero pasaría a la historia por estos monumentos, sus batallas, el voto de Santiago y la expulsión de los vikingos que asolaban las costas
Este trasfondo se refleja evocadora y bellamente en la novela histórica Los Clamores de la Tierra de Fulgencio Argüelles, se recrea la figura de un atormentado rey Ramiro metiéndole prisa a su arquitecto Tioda, quien también trabajó con Alfonso II en Santuyano, para poder ver en vida estas maravillas, mientras sus enemigos le hostigaban en todos los flancos: musulmanes al sur, vikingos en la costa, rebeliones internas, así como conflictos y tensiones continuas, incluyendo sangrientas intrigas palaciegas, pues no en vano su época constituyó una de las etapas más duras de la historia del reino asturiano
Normalmente cuando hay tantas guerras, externas e internas, no quedan tiempo, ánimos ni fondos para el arte pero... estamos ante una excepción, con Ramiro el Arte Asturiano llega a su perfección, llegando su periodo a ser llamado estilo Ramirense, en un tiempo en el que la Crónica Silense (hacia 1115) decía del monarca:
"construyó muchos edificios, distantes dos millas de Oviedo, con piedra arenisca y mármol en obra abovedada. Así pues en la ladera del monte Naranco fabricó tan hermosa iglesia, con título del arcángel Miguel, que cuantos la ven atestiguan no haber visto jamás otra semejante a ella en hermosura; (...) Hizo también, a distancia de 60 pasos de la iglesia, un palacio de madera, de admirable fábrica y abovedado abajo y en lo alto, el cual fue convertido en iglesia después y allí se adora a la bienaventurada Virgen María, madre de Dios"
Tanto en esta crónica como en las posteriores y en las anteriores, destacan los cronistas las innovadoras soluciones arquitectónicas del palacio que luego fue templo, en concreto la bóveda, que veremos en el interior y suponía una ruptura con la etapa constructiva alfonsí del monarca anterior, así como con la tradición arquitectónica visigoda. Así en las tempranas crónicas de la monarquía asturiana, las primeras y más cercanas en el tiempo a su construcción, como la Crónica Albeldelse, citan de esta manera:
"En el lugar de Liño construyó una iglesia y palacios, con admirable obra de bóveda". Por su parte la Crónica Rotense dice que "Después de que descansó de las guerras civiles, edificó muchos edificios de piedra y mármol, sin vigas, con alero abovedado, en la falda del monte Naranco, a solo dos millas de Oviedo".
Y mucho después, en 1572, el cronista de Felipe II, el fraile humanista Ambrosio de Morales, escribe en su Relación del viage que Ambrosio de Morales, cronista de Su Magestad, hizo por su mandado, el año de 1572 en Galicia y Asturias:
"la obra de esta Iglesia, y suus bovedas, pues con haber mas de setecientos años que se edificó, están firmes y durables, como si poco ha se ovieran labrado. Es grande para Ermita y chica para Iglesia: toda la labor es lisa, y la hermosa vista que el Templo hace, consiste en la buena proporción y correspondencia. Tiene debajo otra Iglesia del mismo tamaño, à la usanza de las de entonces, que comunmente doblaban las iglesias".
Ya desde la distancia, destaca Santa María del Naranco por su tamaño forma y color de piedra clara procedente de las cercanas canteras del monte, la cual resalta sobre el verde, su largo tejado a dos aguas, sus numerosos vanos y sus altos y poderosos contrafuertes. Es común ver que recibe continuas visitas y se distingue gente pululando por su campo. Un poco más abajo, una casa mariñana restaurada, de gran portalón y cuartos a los lados (cocina y cuadra al fondo y encima la tenada o henar), revela el pasado rural de estas aldeas del Naranco, monte y parroquia
En la actualidad lo rural va dejando paso a lo residencial, tal y como acontece en los extrarradios de la mayor parte de las ciudades, sin embargo aún veremos algo de ganado pastando en estas campiñas donde se sabe existieron, como hemos dicho, villas agrícolas tardorromanas y/o altomedievales, antecedentes de 'Los Monumentos', como se engloba a Santa María y San Miguel y como se da nombre a la carretera, actual avenida, que comunica la ciudad con ellos y con la cumbre
Desde la cima se divisan buena parte de los puertos de la Cordillera, con sus accesos y pasos naturales a la meseta, desde Los Picos de Europa al oriente a los puertos alleranos y lenenses en el centro, al Camín Real de la Mesa más al occidente. Al norte el mar de la bahía gijonesa (antiguo castro de Noega) y el gran valle de Llanera, solar de la mítica ciudad de Lucus Asturum, que se tiene por antecedente capitalino de Oviedo/Uviéu, en los tiempos de la romanización
Ahí llega la Avenida de los Monumentos y ahí se yergue la colosal estatua de piedra del Sagrado Corazón de Jesús, con los brazos extendidos hacia la ciudad, obra del escultor Gerardo Zaragoza y proyecto del arquitecto Miguel Ángel-García Lomas. Una Cruz de la Victoria, símbolo de Asturias y de 5 metros de altura, colocada en su pedestal, es obra de Rafael Rodríguez Urrusti, mientras que para ensamblar las partes y acometer el montaje se contó con el escultor ovetense José Antonio Nava Iglesias, quien realizó las mejoras y copias necesarias para contrarrestar los desperfectos ocasionados a los elementos originales durante su transporte
Inspirada en la estatua del Cristo Redentor de Río de Janeiro, fue inaugurada el 5 de julio de 1981, dieciocho años después de colocada la primera piedra, el 21 de junio de 1963. La idea había partido del padre Vega y Ramoncita Bertrand en 1950, aún en plena posguerra civil, de alguna manera redimiendo esta que fue zona de combates durante más de un año. Fueron apoyados por Sabino Álvarez Gendín, rector de la Universidad de Oviedo, y una colecta popular recaudó 10 de los 17 millones de su presupuesto
Esta forma de reconocer el monte, La Cuesta Naranco, antes de llegar a Los Monumentos, nos permite hacernos una composición de esta zona y lugar y el contexto en el que el rey Ramiro los mandó construir, sobre su capital, y divisando cualquier amenaza que se cerniese en el horizonte, desde cualquier acceso a la misma
Estaría a la vez lo suficientemente aislado y retirado, acompañado de sus fideles, su servicio y su círculo de mayor confianza y, al mismo tiempo, inmediato a su aún no muy extensa ciudad, pero que ya había sufrido las acometidas musulmanas de los años 794 y 795 en tiempos de su antecesor Alfonso II
De las casas de Casares abajo hay buenos prados separados unos de otros por matos o sebes, los setos naturales característicos de gran parte del paisaje asturiano. Más arriba, en antiguas fincas se han plantado ocalitos para las fábricas de celulosa. Cerca de la cima predominan los afloramientos rocosos calizos
Otro de los antiguos, el llamado precisamente Los Monumentos, inaugurado como merendero familiar en 1931 y restaurante para bodas y banquetes, fue donde el Ateneo de Oviedo invitó en septiembre de 1932 a Federico García Lorca "a degustar una suculenta fabada", como nos dice Carmen López Villaverde, de la Sociedad Preotectora de la Balesquida. En 1958 se transformó en la sala de fiestas El Lindo Asturiano y cerró en 1981, en nuestros días es un Centro de Día
Bajo Costante discurre la Pista Finlandesa o Paseo de Valdeflora, aprovechando la caja del antiguo ferrocarril minero de Fábrica de Mieres, construido entre los años 1879 y 1880 para transportar el mineral de hierro de sus minas, sitas al otro lado del Naranco, hacia la Estación del Norte
Su impulsor fue el concejal Ignaci Sánchez de Posada, cardiólogo y concejal delegado de Sanidad y Medioambiente quien, a semejanza de otras ciudades, era consciente de lo beneficiosas que eran estas sendas para favorecer la movilidad y el deporte entre la población, algo que hoy nos parece cotidiano pero que entonces era toda una novedad
Dado el éxito de la iniciativa, unos años más tarde, en 1992, y estando en la alcaldía Gabino de Lorenzo, se amplió 850 metros más su recorrido a partir de Arnéu, en Villamaxil, prolongándola hasta Fitoria, un poco más al oeste
Villamaxil sería una antigua Villa Maginus, Maximilius o de Megillus, otro antiguo posesor tardorromano o altomedieval que tendría aquí su villa agrícola, origen del poblamiento
Arnéu, al que se le quiso vincular etimológicamente a la existencia de canteras de arena, pero el escritor e investigador ovetense Adolfo Casaprima Collera se decanta más en su Diccionario geográfico del concejo de Oviedo por arna, tina o tronco hueco empleado antaño para lavar la ropa, "dada la documentada y amplísima tradición que existió de lavanderas en los numerosos lavaderos de las fuentes de la zona"
En las nuevas construcciones de viviendas unifamiliares y chalets nos percatamos de la reseñada transformación de lo rural en residencias. Más a lo lejos es la zona de Paredes, en Siero y, en la distancia y también en Siero, aldeas de las parroquias de Ceyes, Muñó, Anes y otras hacia los cordales que separan el valle del Nora y sus afluentes (el Noreña en esta zona) de la franja costera gijonesa
Destaca entre ellos El Fariu con su alargada loma, la cual sirvió de referencia visual y geográfica a los peregrinos que llegaron a la Sancta Ovetensis siguiendo el valle del Nora por Sariegu y Siero (y Noreña en algún caso)
Y, al mismo tiempo, por La Corredoria lo urbano traspasa la frontera de concejos y forma un continuum hacia Llugones. Luego y poco más al este se extienden las grandes áreas industriales y comerciales sierenses de Granda y Paredes
Hace unos años el Camino oficial había sido señalizado un poco más acá y más cercano a Villamaxil, pasando por Fitoria y Toleo. Sería una antigua vía romana a Lucus Asturum y, de allí, con ramales a Noega por un lado y por otro hacia Avilés, su ría y el antiguo Castillo de Gauzón. Dicho camino pasaría junto a dos de los castros del Naranco, La Cogolla en Fitoria, y El Picu Castiellu, en Cuyences
Sucesivas reformas a lo largo de los siglos fueron transformando el edificio hasta que entre 1929 y 1934 el arquitecto Luis Menéndez Pidal le devolvió su traza original, derribando construcciones que se le fueron añadiendo anexas como sacristía y casa rectoral, campanario, escalinata central, e interviniendo en todo en conjunto, tanto en el exterior como en el interior. En 1985 hubo nuevas intervenciones
El palacio, de planta rectangular, tiene una planta inferior o cripta con bóveda y cámaras a los lados, muy similar a la Cámara Santa de la catedral de Oviedo, y una planta superior dividida en tres estancias, a la que se sube por una escalera doble, con sala central abovedada y sendos miradores a cada extremo.
Presenta numerosas ventanas de arcos de medio punto, las más trabajadas con sus columnas y capiteles, conservándose numerosas filigranas talladas e inscripciones
La ciudad, al fondo
Abundan los sogeados...
Representa una maravillosa armonía artística y constructiva con un impresionante sistema de proporción
En lo alto, la famosa ventana trífora que constituye la única apertura al exterior del misterioso cuarto cerrado tan común en este arte y cuya razón y motivo sigue constiuyendo un misterio
Existe en su armonía arquitectónica na perfecta simbiósis, reflejo y correspondencia entre la planta inferior y la superior, así como en su lado este con su lado oeste, y la fachada norte con la sur
La función exacta de este edificio, parte como decimos de lo que fue un importante conjunto palacial, no está tampoco del todo clara, quizás fuese un aula regia donde se realizasen diversas ceremonias, como recibir embajadas, despachar asuntos, celebrar reuniones, lugar de retiro, de recreo...
Unos metros más allá nos acercamos a la iglesia palacial de San Miguel de Lliño, Lillo o Liño, la cual no es exactamente la que se consagró en el año 848 y que se erigió bajo el proyecto de Tioda, arquitecto real de Alfonso II El Casto y Ramiro I
Siglos después de su construcción gran parte del templo (unas dos terceras partes) se vino abajo, sin saberse muy bien la razón, así como que tampoco volviese a levantarse
Se supone que el suelo venció, los cimientos cedieron y llegó la destrucción. Luego se reconstruyó un tanto torpemente una capilla con elementos del templo anterior y en 1850, un milenio después de su consagración, se restauró con el aspecto que tiene en nuestros días
No sabemos como era el edificio original aunque se hicieron recreaciones sobre el papel y a escala, aunque sí que en el siglo XIX no tenía cabecera y estaba sin la mayor parte de la nave, que en principio es seguro que era mucho más larga
Pero hay obras de arte que siempre sorprenden y maravillan, las celosías, labradas por manos de excelentes maestros canteros de los que nada sabemos. Por ellas se filtra la luz al interior. En la actualidad están protegidas por una cristalera
Celosías, contrafuertes y otros elementos corresponde a las partes del templo primigenio que se aprovecharon en su reconstrucción. Conserva en su interior numerosos elementos tallados en la piedra así como pintura mural
Al quedar malparada, los actos litúrgicos pasaron al edificio palacial, así como la advocación a Santa María. Posteriormente este santuario pasaría a ser el de San Miguel. Así la Crónica ad Sebastianum del año 885 dice "Entretanto el dicho rey fundó una iglesia en memoria de Santa María, en la falda del monte Naranco, distante de Oviedo dos millas, de admirable belleza y hermosura perfecta y, para no referirme a otras de sus hermosuras, tiene bóveda apoyada en varios arcos, y está construida solamente con cal y piedra; si alguien quisiera ver un edificio similar a este, no lo hallará en España"
Y Ambrosio de Morales dice en 1572 "Labró también el Rey D. ramiro una Iglesia de S. Migueñ, como à cien pasos desta de nuestra Señora, y tienen mucha razón nuestras Cronicas de encarcer mucho la lindeza deste Templo, porque con no ser de mas de quarenta pies en largo, y einte en ancho, tiene toda la buena gracia que en una Iglesia Metropolitana se puede poner. Mirado por defuera se viene à los ojos la buena correspondencia, Crucero, Cimborrio, Capilla mayor, Tribuna, Escaleras para ella, Campanario, y todo lo que demas tiene ceireta diversidad en tamaño y en forma, y en alzarse lo uno, y bajarse lo otro, ensancharse aquello, y retraerse estotro, que se goza enteramente las partes del edificio, dandose lugar las unas à las otras para que se parezaca loque son, y que lindas son. Toda la labor es lisa, y solo hay de riqueza doce marmoles, algunos de buen jaspe, y porfido, con que se forma el Crucero, Altar mayor y sus partes, que todas son de fabrica Gothica, aunque tienen bien del Romano"
Declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, junto con otros ejemplos del Arte Asturiano, en 1985, ello no fue óbice para cierta desidia y abandono hasta que en el año 2009 se dio la voz de alarma de su inminente derrumbe y del daño de la humedad a las pinturas, acometiéndose labores de restauración dos años después
Al llegar a Oviedo/Uviéu, un recorrido por estos monumentos, fundamentales en su historia y en la de las peregrinaciones, es absolutamente recomendable y hasta imprescindible para todo peregrino. No está mal dedicarle al menos un día a este propósito, tal y como suele hacerse al llegar a Santiago de Compostela. Ahora, desde aquí, podemos regresar a la catedral de San Salvador, donde comienza el Camino...
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Gracias por tu visita y contribuir con tu comentario... Únete a la Página Oficial en Facebook para descubrir nuevos contenidos....Ultreia!